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lunes, 3 de diciembre de 2012

RODOPIS

esclava, ramera, cortesana
El sexo, especialmente el bueno y de calidad, ha sido, y sigue siendo, una potente arma y una valiosa moneda de cambio. Hay quienes utilizándolo en beneficio propio, alcanzaron gloria, fama y riquezas. Es el caso de Rodopis, su belleza la liberó de la esclavitud, sus excelsas artes amatorias la llevaron del burdel a la corte.

Rodopis era una esclava tracia, propiedad de Yadmon, y compañera de penalidades del fabulista Esopo. Acuciado por las deudas, Yadmon hubo de vendérsela a Jantes de Samos.

Su futuro hubiese sido el campo, o el servicio doméstico de alguna rica casa griega, mas su belleza y sensualidad no pasaron desapercibidas para Jantes, que decidió trasladarse a Egipto.

Una vez en el país del Nilo, Jantes, como vulgar proxeneta, introdujo a la joven Rodopis en el mundo del vicio, en los más afamados lupanares, donde debía ejercer de ramera para ganarse el sustento.
Belleza, sensualidad, inteligencia, 
desatan la lujuria de los hombres,
un solo ademán 
decide el destino de ricos y poderosos.
No vive, fluye,
no camina, flota cuando se desplaza,
sus frágiles caderas bailan al son de sus pasos.
Inocencia al Sol, lascivia y lujuria en la alcoba. 

La poetisa Safo se lamenta que su querido hermano, Caraxo, también sucumbiese a los encantos de la ramera. El propio Caraxo le dio dinero suficiente para comprar su libertad, y volvió otra vez a ella, y muchas noches más a yacer en su lecho.

"iOh, (Cipris y) Nereides, a (mi) hermano
inmune devolvedme y que aquí llegue
y (cuanto) su alma quiere ver logrado
(todo) se cumpla!


      Que expíe sus pecados de antes; sea
goce (de sus amigos) y (tormento)
para sus enemigos, que ojalá
no los tengamos;

partícipe a su hermana quiera hacer
del honor (que reciba) y (se terminen)
(del todo) las amargas inquietudes
que le apenaban;


cuando escuche la (hostil) habladuría
de sus conciudadanos, (baladíes)
(como) grano de mijo (le parezcan)
(tales palabras).


¡(Sedle propicias, hijas de Nereo),
y tú, Cipris (excelsa, de tus iras)
olvídate (contra él y) del mal (líbrale)!
(Mas, si recae),


que (acerba), Cipris, te halle y que no pueda
(jamás) jactarse Dórica de que él
(a) su amor deseable retornó
por vez segunda".

Una vez libre, se dedicó a enriquecerse, haciendo lo que mejor sabía hacer, amar sin tapujos. Gracias a los hombres, nomarcas y generales egipcios, que alcanzaron el cénit entre sus piernas, ganó mucho dinero, tanto como para hacer una inigualable ofrenda al Santuario de Delfos.
Y conquistó a conquistadores, y su nombre nunca se olvidó, incluso se cuenta que sus restos mortales reposan en la famosa pirámide de Micerinos.

"Y algunos afirman que ésta es la tumba de la cortesana Rodopis, de la que afirman que había tenido como amantes a algunos de los nomarcas y llevaron a cabo en común la construcción por su amor hacia ella".
Diodoro de Sicilia I, 64 

 

domingo, 11 de noviembre de 2012

SAFO DE MITILENE

LA DÉCIMA MUSA
Sappho, por Charles Mengin (1877).

 De la poetisa Safo de Lesbos, apenas conservamos algunos poemas y fragmentos, de toda su producción literaria, conservados en citas posteriores y en antiguos papiros, pero que se muestran suficientes para captar la exquisitez y el espíritu de su poesía.


Sus versos, de los más aclamados y conocido de la poesía lírica arcaica, eran concebidos para ser cantados con el acompañamiento de algún instrumento de cuerda, como la lira, siendo el amor, la pasión y la sensualidad los temás más recurrentes sobre los que escribía Safo....

"...yo te buscaba y llegaste,
y has refrescado mi
alma que ardía de ausencia".

"Me estremece de nuevo desatador....
...agridulce alimaña invencible, Amor".

"Igual que al jacinto en el monte los hombres pastores
lo pisan alejando dejando en el suelo sangrienta la flor...."

"Sólo es hermoso el hermoso cuando alguien lo mira,
mas si también bueno es, lo será de por vida"

"Bajo tierra estarás,
nunca de ti
muerta, memoria habrá
ni añoranza; que a ti
de este rosal
nada las Musas dan;
ignorada también,
tu marcharás
a esa infernal mansión,
y volando errarás,
siempre sin luz,
junto a los muertos tu".

"De la hermosa luna los astros cerca
hacia atrás ocultan luciente el rostro
cuando aquella brilla del todo llena
sobre la tierra....."

La enigmática Safo cantó al amor, a la sensualidad y por supuesto, a la vida. Admirada desde la Antigüedad, su arte y sensibilidad, le valieron calificativos como "Décima Musa" o "Musa Mortal".
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