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viernes, 16 de marzo de 2018

DOMINANTES Y DOMINADOS.



Dice la Biblia de Jerusalén que Israel fue el pueblo que Dios eligió, el pueblo hijo de Dios.

Y según el salmo segundo, a ese pueblo elegido le otorgó el dominio del mundo:
Pídeme, y te daré en herencia las naciones
y serás dueño de los confines de la tierra.

Pero el pueblo de Israel le daba muchos disgustos, por ingrato y por pecador. Y según las malas lenguas, al cabo de muchas amenazas, maldiciones y castigos, Dios perdió la paciencia. Desde entonces, otros pueblos se han atribuido el regalo.

En el año 1900, el senador de los Estados Unidos, Albert Beveridge, reveló:
Dios Todopoderoso nos ha señalado como su pueblo elegido para conducir, desde ahora en adelante, la regeneración del mundo.
Eduardo Galeano. Espejos.



jueves, 7 de mayo de 2015

AMALECITAS



Amalecitas, descendientes de Amalec, nieto de Esaú, acérrimos y hostiles enemigos que encontraron los Israelitas en su penoso vagar por las tierras desérticas del Oriente Medio. Se trataba de un pueblo nómada, poderoso en algunos momentos y con capacidad suficiente para armar un ejército con carros y caballeros. Su territorio era el desierto que se extendía entre el Sinaí y el sur de Palestina. Los conflictos con Israel fueron constante. En época de los JueceS sometieron en un par de ocasiones a Israel, aunque también fueron derrotados por Josué y maldecido por Moisés, así es que alternaroN derrotas con victorias, hasta que el rey David quebró su resistencia, desapareciendo de las fuentes a partir de ese encuentro.


"Amalec vino y atacó a Israel en Refidín. Moisés dijo a Josué: Elige algunos hombres y sal a combatir contra Amalec. Mañana yo me pondré en la cima del monte, con el cayado de Dios en mi mano. Josué hizo lo que le mandó Moisés, y salió a combatir contra Amalec. Mientras tanto, Moisés, Aarón y Jur subieron a la cima del monte. Mientras Moisés tenía las manos alzadas, vencía Israel; pero cuando las bajaba, vencía Amalec. Como los brazos de Moisés se cansaban, ellos tomaron una piedra y se la pusieron debajo para que se sentase; mientras, Aarón y Jur le sostenían los brazos, no a cada lado. Así resistieron sus brazos hasta la puesto del sol. Josué derrotó a Amalec y a su pueblo a filo de espada. Yahvé dijo a Moisés: Escribe esto en un libro para recuerdo y haz saber a Josue que yo borraré por completo la memoria de Amalec de debajo de los cielos. Moisés construyó un altar y lo llamó Yahvé, mi bandera, diciendo: ¡La bandera de Yahvé en mano!; Yahvé está en guerra con Amalece de generación en generación".

Éxodo, 17.8.

jueves, 13 de noviembre de 2014

SIMSONBRUNNEN - LA FUENTE DE SANSÓN EN BERNA.



El forzudo Sansón, uno de los jueces de Israel, descoyunta con sus propias manos la mandíbula de un fiero león hasta acabar con su vida.

"Sansón bajó a Timná y, al llegar a las viñas de Timná, vio un leoncillo que venía rugiendo a su encuentro. El espíritu de Yahvé le invadió, y sin tener nada en la mano, Sansón despedazó al león como se despedaza un cabrito; pero no contó ni a su padre ni a su madre lo que había hecho".
Jueces, 14, 5.


La fuente, construida durante el Renacimiento, en plena Reforma Religiosa, se convirtió en un símbolo de Berna; los berneses esperaban vencer al león del Catolicismo.  

sábado, 9 de agosto de 2014

MOSESBRUNNEN



Las estatuas policromadas que coronan las fuentes de la ciudad, son el elemento más llamativo, y quizás representativo de Berna, la capital de Suiza. Frente a la portada de su gótica catedral, en la plaza del mismo nombre, Münsterplatz, el profeta Moisés, aquel que liberó al Pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto y que más tarde, recibió de Yavhé los Diez Mandamientos, enseña, a todo el que quiera mirar, las famosas Tablas de la Ley de Dios.  

martes, 19 de noviembre de 2013

LA MUJER EN EL ANTIGUO TESTAMENTO



El Antiguo Testamento es un libro esencialmente dogmático, conocido como Sagradas Escrituras, donde se recoge la historia sagrada del pueblo de Israel y su relación con Dios. A pesar de su contenido básicamente religioso, también se trata de una importante fuente histórica para conocer las formas de vida de los pueblos del Próximo Oriente durante la Antigüedad.

Según la Ley de Israel la mujer soltera estaba bajo la tutela de su padre y la mujer casada estaba bajo la tutela de su esposo. El divorcio únicamente se le concedía al hombre. Así, la mujer estaba relegada a una posición social de inferioridad en absolutamente todos los sentidos.

En el Antiguo Testamento, la mujer era considerada como miembro de la “familia de la fe”. Los hombres tenían obligación de comparecer ante el Señor tres veces al año, en ocasiones eran acompañadas por las mujeres, aunque éstas no eran requeridas. Posiblemente, la mujer no tenía obligación de asistir debido al importante deber como madre y esposas.

En cuanto a las ceremonias y ritos religiosos, las mujeres participaban como cantoras (Esdras 2'65) pero nunca podían desempeñar el cargo de sacerdotisa (en ese sentido tampoco hemos avanzado nada, nosotros no claro está, nos referimos a la cúpula de la Santa Iglesia Católica).

Judith Heroína judía que sedujo y emborrachó al general Holofernes, para posteiormente cercenarle la cabeza y liberar a su ciudad, Betania, del asedio asirio.


Débora una madre para Israel.

“Gobernaba en aquel tiempo a Israel una mujer, Débora, profetisa mujer de Lapidot” (Jue. 4: 4, 5 )

Débora era una mujer casada que desempeñaba dos cargos o cometidos, uno como profetisa y otro como líder o juez de su pueblo. Por medio de una acción profética, Debora llamó al general israelí Barac, que al frente de 10.000 hombres se enfrentó a una fuerza superior, formada por carros cannanitas.


Ester de huérfana a reina. Una hermosa judía que quedó huérfana a edad temprana, siendo adoptada por su primo Mardoqueo. Su historia se narra en el Libro de Ester. Se casó con Asuero y se convirtió en Reina de Media y Persia. Al parecer su nombre significa; la más bella estrella de la noche.

Sara y Agar. Madres de Isaac y de Ismael respectivamente. Abuelas de israelitas e ismaelitas; dicho en términos religiosos, de judíos y musulmanes.

Rebeca. Abraham, el patriarca del pueblo hebreo, envió al jefe de sus sirvientes Eliecer, a buscar una esposa, que no fuera cananea, para su hijo Isaac. Eliecer, impresionado por la amabilidad de Rebeca, regresó convencido de haber cumplido con la petición de su señor. Rebeca se convirtió en esposa de Isaac y en madre de los gemelos Esaú y Jacob. Según una tradición Rebeca está enterrada en la Cueva de los Patriarcas en Hebrón.

Raquel. Hija de Labán, prima y segunda esposa de Jacob. Madre de los hijos más pequeños de patriarca, José y Benjamín, al que dio a luz antes de morir. En las afueras de Belen, en el camino a Efrata, el enamorado Jacob enterró a Raquel. Cada año, miles de turistas visitan la tumba de Raquel.


Dalila. Símbolo de todas las maldades que encierra dentro de sí una mujer y de la capacidad para conseguir mediante malas artes todo aquello que se proponga. Los filisteos, enemigos acérrimos de Israel, cansados de ser derrotados por éstos, pidieron a la hermosa Dalila, que enamorase a su campeón Sansón y descubriese donde se encontraba su talón de Aquiles. Mediante juegos de seducción y promesas de noches de placeres infinitos, Dalila descubrió donde residía la fortaleza de Sansón, en su cabello. Desvelado el secreto, los filisteos consiguieron capturar a Sansón.

Jael. Menos conocida que Judith, Jael también derrotó al que parecía invencible en el campo de batalla. Yavhé guió la débil mano de una mujer, que asió una estaca de madera y atravesó las sienes de Sisara, cruel opresor del pueblo de Israel.

Bendita sea entre las mujeres Jael, mujer de Hebercenero; entre las mujeres que habitan tiendas, bendita sea” (Jueces 5:24).

Reina Atalía Una de las pocas mujeres gobernantes que ha tenido el pueblo judío. Hija de Ajab de Israel y Jezabel, princesa de Tiro, mediante matrimonio con Joram, se convirtió en reina consorte. A la muerte de su esposo y también de su hijo Ocozías, se hizo con el poder. Durante su reinado toleró el culto al Baal, decisión que le granjeó la enemistad del poderoso sacerdocio de Yahvé. Tras una rebelión Atalía fue capturada, ejecutada y el templo de Baal destruído.


viernes, 25 de enero de 2013

. . . ANTES DE YAHVÉ. . .



En sus orígenes, que parecen perderse en las sombras de la historia y que la arqueología tan sólo puede alumbrar ténuemente, el pueblo hebreo, si realmente podemos hablar de un pueblo hebreo, un conjunto de tribus nómadas de pastores, rendían culto y adoraban a varios dioses de la región, entre los que destacaba uno sin nombre, al que se referían con el calificativo de El. Parece ser que se le daban otros teonimos como Shaddai  o Yahawi, el protector, no siendo una divinidad concreta, sino más bien, una forma verbal que hacía referencia a un gran poder creador. Estos grupos nómadas, en su continuo errar, frecuentaban santuarios donde presentaban sus ofrendas a esta deidad. Varios siglos después, las tradiciones orales, referentes a la historia y religiosidad de los hebreos, serían puestas por escrito, dando forma definitiva al judaismo. 
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