martes, 23 de junio de 2026

ITALIA 90. CHECOSLOVAQUIA 4 - COSTA RICA 1.

 


 

23 de Junio de 1990, estadio San Nicola de Bari. El poderío aéreo de Checoslovaquia frenó la ilusión de Costa Rica. Un equipo fuerte y compacto, con un ariete en estado de gracia, fue demasiado para el combinado Tico, que ya había dado la sorpresa en la primera fase.




Duelo de segundos que transmitieron muy buenas sensaciones en la primera fase. Los checoslovacos se saben y se sienten favoritos. Los costarricenses aún están disfrutando del sorpredente pase a los octavos de final. 

 



El meta Conejo no se pudo recuperar a tiempo de sus molestias, y Barrantes ocupó su lugar. El míster Milutinovic apostó por Jara para sustituir al sancionado Gómez. Venglos por su parte recuperaba al cerebro Kubik, una vez cumplida su sanción. 

 


El seleccionador checoslovaco puso en liza su once de gala, con un poderoso centro del campo; Hasek, Chovanec, Bilek, Moravcik y Kubik. Milutinovic, de forma sorprendente, dedició prescindir al principio de la velocidad de Medford, a pesar del buen partido que realizó ante Suecia. 

 


Héctor Marchena, Marvin Obando, Ronald González, Juan Arnoldo Cayasso, Hermidio Barrantes y Mauricio Montero. Roger Flores, Claudio Miguel Jara, Óscar Ramírez, José Carlos Chaves y Germán Chavarría. 

 


Josef Chovanec, Tomas Skuhravy, Ivo Knoflicek, Frantisek Straka,  Miroslav Kadlec y Jan Stejskal. Abajo: Lubos Kubik, Lubomir Moravcik,  Michal Bilek, Ivan Hasek y Jan Kocian.

 


Un auténtico titán, implacable cabeceador. Los defenses centroamericanos no pudieron detener en ningún momento la potencia goleadora de Thomas Skuhravy. 

 


Los tres goles del ariete checoslovaco lo situaron al frente de la tabla de máximos goleadores de la Copadel Mundo.

 



1 - 0. Thomas Skuhravy. 

 


1 - 1. Ronald González. 

 


2 - 1. Tomas Skuhravy.  

 




3 - 1. Kubik. 

 

 



4 - 1. Skuhravy.  

 



El defensor Mauricio "Chunche" Montero y el atacante Ivo Knociflek disputando el balón. Uno de los duelos del partido.

 


 Celebrando el empate. Alegría tica.

 


Especialista en el vuelo sin motor, con un martillo pilón por cabeza, Thomas Skuhravy destrozó a la defensa costarricense.

 


Las oraciones del arquero Barrantes no sirvieron para nada.



Hernán Medford contra Kocian. 

 


Duelo a cuatro bandas. El músculo trabajando para la táctica. Batalla por el control del centro del campo.

 


 

Los defensas de Costa Rica se emplearon a fondo, pero no pudieron frenar el vendaval checoslovaco. 

 


Lubos Kubik un maestro a balón parado. 

 


El capitán Flores frente al torbellino Skuhravy. 

ITALIA 90. CAMERÚN 2 - COLOMBIA 1.

 

  

23 de Junio de 1990. Estadio San Paolo de Nápoles comienzan los octavos de final de la Copa del Mundo. Dos zarpazos, dos goles de Roger Milla. Camerún a cuartos de final, primer conjunto africano en conseguirlo y Milla elevado a la categoría de mito viviente en su país. 

 


Acabada la primera fase llega la hora de la verdad. No hay tiempo para enmendar los errores. Ser o no ser. La pasión del fútbol. 

 


El toque en corto y el juego en zona, frente a la pasión y la velocidad. El duelo Colombia - Camerún se presentaba como uno de los más atractivos de estos cruces de octavos de final. Dos estilos, dos formas de tratar el balón. 

 


Pacho Maturana no dudó en salir a defender a su pupilo, un jugador clave en el sistema de juego colombiano. Un adelantado a su tiempo, pero que no ha tenido continuidad en el fútbol actual.

 


Lo que estaba claro antes del partido, es que Camerún y Colombia se disputaban el honor de ser la selección revelación del mundial. Viva el fútbol. 

 


En 1990 aún no había comenzado la Era Digital, en la época preinternet la única oportunidad de disfrutar del fútbol de otras latitudes eran partidos como este. Además tanto Colombia como Camerún se habían ganado la simpatía y la admiración de todo el mundo. 

 


Sin duda alguna, el equipo que ganase el partido, y pasese de ronda, se convertiría en el preferido de muchos aficionados al fútbol. 

 


Personalidad, carisma y gran capacidad de liderazgo. La selección colombiana es imposible de comprender sin René Higuita, un futbolista único en su forma de jugar. 

 


Carlos Valderrama, capitán, y otro de los líderes de la selección cafetera, sabía perfectamente cuál era el punto débil del equipo; no tener en el plantel a un goleador contrastado.

 


Camerún se hizo con la victoria en el colorido duelo que protagonizaron leones y cafeteros. 

 


Los Leones Indomables se dieron un festín a la hora del café. 

 


Los colombianos tocan y tocan, marcan el tempo del partido. Rincón casi rompe la portería con un cañonazo que pudo haber cambiado el sino del partido. En la prórroga, un Miller en estado de gracia, se erigió en el héroe de la eliminatoria. 

 


El orden y el trato del balón colombiano, frente a la fuerza física y velocidad camerunesa. Más de cien minutos sin goles. En la segunda parte de la prórroga se desató la fiebre goleadora. Dos goles de Milla y el mal llamado "del honor" de Redín. Insuficiente para Colombia. 

 


Pacho Maturana, pizarra en mano, trabaja la defensa en zona. René Higuita guarda el arco y juega de líbero. Gómez, Herrera, Escobar y Perea forman la retaguardia. Frente a ellos la potencia física de Kana-Biyick, M'Fede, M'Bouh y un espíritu libre como Makanaky. 

 


René Higuita se convirtió en uno de los protagonistas negativos del encuentro. Conocedor de sus capacidades, y consciente de lo arriesgado de su forma de juego, tiene además, la capacidad de asumir responsabilidades. Hay días que se gana, y hay días que se pierde. Grande René. 

 


Leonel Álvarez corta el avance del atacante Maboang. 

 


Mbouh y Gómez por los aires. 

 


Minuto 106, 1 - 0, Roger Milla. 

 


Minuto 108, 2 - 0, Roger Milla. 

 


Minuto 115, 2 - 1, Bernardo Redín. 

 

 

René Higuita vuela ante el atacante camerunés Oman Biyick. 

 


Batalla aérea sobre el césped de San Paolo. 

 


Leonel Álvarez, uno de los sostenes del equipo colombiano en la línea medular. 

 


Makanaky y Valderrama, dos formas diferentes de ser influyentes y decisivos en el juego de sus respectivos equipos. Dinamismo frente a templanza. 

 


Roger Miller salta al campo, empezarán a suceder cosas sobre el verde.

 


El veterano ariete, el "abuelo" del mundial, en jugada personal consigue enviar el balón al fondo de la red. Camerún 1 - Colombia 0. 

 


El error de René Higuita y el zarpazo del león. Camerún 2 - Colombia 0. 

 


El baile junto al banderín y la celebración de todo el equipo. 

 

domingo, 21 de junio de 2026

ITALIA '90. IRLANDA 1 - PAÍSES BAJOS 1.

 


21 de Junio de 1990. Grupo F. Irlanda 1 - Países Bajos 1. Quinto empate del grupo. Gullit adelantó a los tulipanes y Niall Quinn logró el empate. Un sorteo decidió que Irlanda fuese segunda de grupo y Holanda tercera. La Naranja Mecánica se vería las caras con Alemania. 

 


Mick McCarthy, capitán del combinado irlandés, celebra la clasificación a la conclusión del encuentro. 

 


La Naranja dejó de ser Mecánica. Van Basten, uno de los mejores delanteros de su época, no logró demostrar sus dotes goleadoras en la Copa del Mundo. Los holandeses no pudieron repetir en Italia el triunfo obtenido dos años antes en Alemania. 

 


Leo Beenhakker no consiguió dar con la tecla y la selección holandesa parecía una sombra de sí misma. En el otro lado del campo, Jacky Charlton había montado un equipo duro, competitivo y muy difícil de batir. 

 


Ruud Gullit, capitán y goleador, en los momentos previos al encuentro, oyendo el himno de su país. 

 


Once inicial holandés posando en el césped de la Favorita de Palermo. Rijkaard, Kieft, Van Basten, Witschge, Gullit, Van Breukelen. Agachados Van Aerle, Gilhaus, Van Tiggelen, Wouters y Ronald Koeman. 

 

  

Un partido de infarto hasta el empate, que también es bien recibido por Holanda (que iba ganando) ya que supone la clasificación de ambos equipos para los octavos de final: mientras tanto, de hecho, el equilibrio de la clasificación se rompe con la victoria de Inglaterra sobre Egipto. Los milanistas despiertan a Holanda, el gran corazón de Irlanda hace el resto. Y en las gradas se vive un espectáculo de afición desatada pero deportiva y ejemplar. En el campo, la mejor noticia es el regreso al gol de Gullit después de 393 días: solo una clamorosa pifia de la defensa holandesa permite a Irlanda lograr el empate.

 


Paul McGrath uno de los mejores futbolistas de la historia de Irlanda. Figura destacada en el progreso de la selección irlandesa desde mediados de la década de los '80. 

 




La estrella holandesa, el Balón de Oro, Ruud Gullit apareció en el momento en que su equipo más lo necesitaba.  

 


La réplica, el empate y la clasificación en la bota de Nial Quinn.  

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...