Mostrando entradas con la etiqueta Duero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Duero. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de marzo de 2017

IGLESIA DE SAN PEDRO Y SAN ILDEFONSO EN ZAMORA.



A orillas del Duero duermen el sueño eterno. Encastrado en el ábside de la zamorana Iglesia de San Ildefonso se encuentra el precioso sepulcro renacentista de los caballeros Pedro y Juan de Ayala.


La Iglesia Arciprestal de San Pedro y San Ildefonso, fue levantada en el mismo centro de la ciudad medieval sobre una iglesia visigoda anterior por orden del rey Fernando I de Castilla y León. La iglesia conjuga diferentes estilos artísticos, pues fue construida en dos largas fases. La primera entre los siglos XII y XIII, y la segunda entre el XV y el XVII.


En el interior del templo se custodian las reliquias de San Ildefonso, padre de la iglesia latina, y San Atilano, primer obispo de Zamora. La iglesia es además la sede de la Real Cofradía de Caballeros Cubicularios que tiene como fundamento la protección de los restos de San Ildefonso.  

lunes, 25 de abril de 2016

MEDINACELI UNA VILLA EN EL CIELO.



Como un ojo que vigila desde el cielo, el arco romano de Ocilis escudriña el Valle de Arbujuelo que se abre a los pies de la ciudad y que se pierde en el horizonte. Desde el cielo de Soria, Medinaceli, imponente villa medieval que aún conserva parte de su traza romana, se enseñorea de los Campos de Castilla. Tierras de historia y leyendas, el Cid Campeador paseó por aquí pendones antes de dirigirlos a la victoria.


En la villa quedan vestigios de la ocupación humana durante la época celtibérica. Las legiones romanas la utilizaron como campamento en su camino hacia la inexpugnable Numancia y una vez pacificada la región construyeron aquí una pequeña ciudad. Los árabes convirtieron Medinaceli en la plaza más destacada de la línea defensiva del Duero. Se cuenta que por aquí está enterrado el severo caudillo militar Almanzor. Tras la conquista cristiana pasó de Señorío y Condado (1370) hasta que los Reyes Católicos le otorgan el título de Ducado.


Típica plaza castellana porticada, remedo meseteño del ágora griega.


Plaza fuerte en la frontera del Duero, una ciudad en el cielo, asomarse al lugar donde terminan sus calles causa vértigo. Medinaceli vive al borde de un precipicio, un abismo atemporal, una villa donde el tiempo se detuvo (y a no ser por algunos hostales y restaurantes) allá en las alturas, se negó a entrar en el siglo XXI. Centenarios edificios que resisten a hostiles vientos, y una colegiata, que se acerca más que ningún otro templo cristiano, a la morada celestial. Desde una vertiginosa altura vigila las rutas que unen la Meseta Norte con la Meseta Sur. Y además cuenta con la protección de los arcángeles de los cielos.




sábado, 2 de enero de 2016

CASTELO DO QUEIJO



El fuerte de San Francisco Javier, también llamado Castelo do Queijo, construido a mediado del siglo XVII, tenía como función proteger la ciudad de Oporto, desde su posición en la zona de Foz, el lugar donde el Duero desemboca en el Océano.  

Forte de Sao Francisco Xavier , sus cañones protegen la costa, ejemplo típico de fortificación marítimas, muy típicas de las ciudades portuarias atlánticas durante la Edad Moderna, cuando británicos, franceses, españoles, holandeses y portugueses luchaban entre sí por el dominio de los mares. 

jueves, 26 de noviembre de 2015

SOBRE IBERIA DE APIANO (XLVI)



90 Numancia es rodeada con un muro
No mucho después, estableció dos campamentos muy próximos a Numancia y puso al frente de uno de ellos a su hermano Máximo, en tanto que él en persona se encargaba del otro. A los numantinos, que con frecuencia salían fuera de la ciudad en orden de combate y le provocaban a la lucha, no les hacía caso alguno, porque consideraba más conveniente cercarlos y reducirlos por hambre que entablar un combate con hombres que luchaban en situación desesperada. Y después de establecer siete fuertes en torno a la ciudad, (comenzó) el asedio y escribió cartas a cada una (de las tribus aliadas indicando el número de tropas) que debían enviar. Tan pronto como llegaron, las dividió en muchas partes y también subdividió a su propio ejército. A continuación, designó un jefe para cada una de esas partes y ordenó rodear la ciudad de una zanja y una empalizada. La circunferencia de Numancia era de veinticuatro estadios, y aquélla de los trabajos de circunvalación, de más del doble de esa cifra. Todo este espacio de terreno fue dividido y asignado a cada una de esas partes y se les ordenó que, si los enemigos lanzaban un ataque contra un punto determinado, se lo indicaran con una señal; durante el día, con un trapo rojo colocado sobre la punta de una alta pica, y de noche, con fuego, a fin de que, tanto él como Máximo, pudieran ayudar a los necesitados corriendo junto a ellos. Una vez que tuvo adoptadas todas las medidas y podía ya rechazar eficazmente a los que trataban de impedirlo, cavó otro foso detrás, no lejos de aquél, lo fortificó con una empalizada y construyó un muro de ocho pies de ancho y diez de alto sin contar las almenas. Erigió torreones a lo largo de todo este muro, a intervalos de cien pies. Como no le fue posible prolongar el muro de circunvalación alrededor de la laguna adyacente, la rodeó de un terraplén de igual anchura y altura que las de la muralla para que sirviera a manera de muralla.


91 Corte de las comunicaciones por el río.
De este modo, Escipión fue el primero, según creo, que cercó con un muro a una ciudad que no rehuía el combate. El río Duero fluía a lo largo del cinturón de fortificaciones y resultaba de mucha utilidad a los numantinos para el transporte de víveres y para la entrada y salida de sus hombres. Éstos, buceando o navegando por él en pequeños botes, pasaban inadvertidos o bien lograban romper el cerco con ayuda de la vela, cuando soplaba un fuerte viento, o sirviéndose de los remos a favor de la corriente. Como no podía unir sus orillas por ser ancho y muy impetuoso, construyó dos torreones, en vez de un puente, uno en cada orilla y desde cada uno colgó, con cuerdas, grandes tablones de madera que dejó flotar a lo ancho del río, y que llevaban clavados numerosos dardos y espadas. Estos tablones, entrechocando continuamente, debido a la corriente que se precipitaba contra las espadas y los dardos, no permitían pasar a ocultas ni a quienes lo intentaban nadando, sumergidos o en botes. Y esto era lo que en especial deseaba Escipión que, al no poder establecer contacto nadie con ellos ni tampoco entrar, no tuviesen conocimiento de lo que sucedía en el exterior. De este modo, en efecto, llegarían a estar faltos de provisiones y de material de todo tipo.


martes, 14 de julio de 2015

TORRE DEL RELOJ DE TORO.



Puerta del Mercado, sobre ella, se eleva la Torre del Reloj. Se cuenta, que para la argamasa se utilizó vino en lugar de agua, más barato y abundante, amén de las dificultades para subir el agua desde el Duero.



¿Guardián?, ¿orador?, ¿redentor?. . . todos. . . y ninguno.

martes, 27 de enero de 2015

ARCOS DE SAN JUAN DE DUERO



Soria es tierra de leyendas que espolea la imaginación y el alma creativa humana sugestionada por un paraje natural modelado por los dioses hace eones. Los caballeros hospitalarios terminaron de configurar un espacio mágico con la construcción del Monasterio de San Juan a orillas de un río dulzón, el Duero.


El monasterio tiene su origen en una iglesia románica construida en el siglo XII, con una traza muy hermosa por su sencillez, constituida por una sola nave. Favorecidos por la política repobladora de Alfonso I el Batallador, los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén se instalaron aquí.


Los hospitalarios, cuyo cometido (al igual que otras órdenes como sus odiados rivales templarios) era la protección y acogida de caminantes, viajeros, desvalidos y peregrinos, se establecían a las afueras de la ciudad, en las vías de tránsito, de entrada y salida. Ellos fueron los artífices del monasterio cuyas ruinas permanecen en pie, como un lejano recuerdo de una época que se resiste a ser sepultada bajo las arenas del tiempo.


Duero y Soria forman el páramo más poético de toda la Meseta castellana. Personalmente, uno de los rincones sublimes de toda la geografía ibérica. 


Este lugar sirvió a Gustavo Adolfo Bécquer para hablarnos del Monte de las Ánimas, ¿realidad o ficción?.


"¿Oyes?. Las campanas doblan, la oración ha sonado en San Juan de Duero, las ánimas del monte comenzarán a levantar sus amarillentos cráneos de entre las malezas que cobran sus fosas . . . ¡las ánimas!".


En los arcos y columnas del ruinoso claustro podemos observar una mezcla de estilos medievales que van desde el románico al árabe.  Este claustro adosado al muro meridional de la iglesia, una lugar que invita a la reflexión, a la ensoñación y al autoconocimiento, se fue completando con preciosos arcos de influencia islámica. Todo el recinto del claustro fue aprovechado como lugar de enterramiento.


Los arcos románicos, que aún quedan en pie, proyectan su sombra sobre el pasto rojizo, que viste el suelo del antiguo claustro en ruinas, y como un viejo profesor enseña la historia de un monasterio y de unos caballeros que llegaron de lejos.


...monasterio en ruinas,
lejanos ecos de violentos enfrentamientos
entre templarios y hospitalarios,
la carne difunta alimenta a los carroñeros,
blanquecinas calaveras yacen en el monte,
donde antaño hubo sangrientas batallas,
al sonar las campanas
de la medianoche de Todos los Santos,
por unas horas
las ánimas vuelven a la vida
para continuar su eterna disputa....

Aquí puedes leer la leyenda de Bécquer http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/becquer/montede.htm


miércoles, 26 de marzo de 2014

TENGO UN TORO QUE ME DA VINO



Rica tierra de vinos, bañada por las aguas del Duero, que regalan un sabor especial a sus vides. Durante la Edad Media, Toro, gracias a su excelente producción vinícola, se convirtió en una de las ciudades más prósperas del Reino de León. 


Tal era la fama y abundancia de los vinos de Toro, que al monarca Alfonso IX de León se le atribuye la siguiente frase: "tengo un toro que me da vino y un león que me lo bebe".

jueves, 6 de marzo de 2014

MONASTERIO DE SAN POLO EN SORIA.



Soria, tierra que guarda ruinas de leyenda. A orillas del Duero, la iglesia es lo único que ha sobrevivido del antiguo Monasterio templario de San Polo. El rey Alfonso I el Batallador, como parte de las políticas de repoblación de la época, concedió estas tierras a los Caballeros Templarios para que edificaran su monasterio. 

La Orden del Temple, cuya misión era proteger y socorrer a los peregrinos, sitúo su monasterio a orillas del río, a las afueras de la ciudad. 

Gustavo Adolfo Bécquer habla de él en una de sus leyendas; "Ese monte que hoy llaman de las Ánimas, pertenecía a los Templarios, cuyo convento ves allí, a la margen del río. Los Templarios eran guerreros y religiosos a la vez".

viernes, 11 de octubre de 2013

BATALLA DE TORO



El río Duero discurre con parsimonia por la Vega de Toro, escenario, el 1 de marzo de 1476, de una decisiva batalla entre Juana la Beltraneja y su tía, la princesa Isabel. En juego, la Corona de Castilla. El ejército de Isabel, hemana del difunto rey Enrique IV de Castilla, aplasta a las huestes de Juana, supuesta hija bastarda de éste. Las voces chismosas y malintencionadas, otorgan la paternidad de Juana a Beltrán de la Cueva, valido de Enrique IV. 

La victoria en el campo de batalla, aseguró a Isabel la Corona de Castilla y le dejó el camino despejado para la unión dinástica con Aragón 


Las flechas atraviesan corazas y alcanzan el punto vital en medio del pecho, los lanceros pierden pie y la caballería pesada deshace las valientes líneas de infantería, las espadas se abren paso a base de mandobles. El viento trae, esta tarde, olor a sangre, los cuervos y buitres se alimentan de batallones muertos por un honorable motivo, la gloria de una victoria, los ecos de la historia; una corona de oro que pasará de una cabeza a otra. 

lunes, 22 de abril de 2013

PORTUS CALE



Donde muere el Duero, nace Oporto . . . y lejanamente, también Portugal.


Cuenta una leyenda que Cale (o Calais) uno de los Argonautas que acompañó a Jasón en busca del Vellocino de Oro, en uno de sus viajes recaló en estas orillas y fundó un pequeño emporio comercial, al que bautizó con su propio nombre. Se sabe que Cale era un enclave, no muy extenso, dedicado al comercio, y ubicado cerca de la desembocadura del río Duero, un lugar estratégico.


Los romanos, tan pragmáticos como siempre, buscaron un lugar mejor para construir un puerto, en una zona que le ofreciese una mayor protección. Al parecer encontraron ese lugar en la otra orilla del Duero, y llamaron a la nueva fundación Portus Cale. 



La denominación de Portus Cale, andando el tiempo, terminaría derivando en Portugal, y serviría para denominar a todo el país. 


Portus es puerto, y se refiere a la actual Ribeira de la ciudad de Oporto. Ribeira ¿qué tiene el mar, que es capaz de alimentar a una ciudad entera?, ¿qué mágico sortilegio lanza la sal, para otorgar vida a la piedra?


Mientras que la Cale originaria, estaría situada en la orilla de enfrente, al otro lado del Ponte Luis I , en Vila Nova de Gaia. 


La Ribeira y Vila Nova de Gaia, la ciudad vive (y bebe) a ambas orillas del río, o ¿eran ciudades diferentes?, ¿separadas por las aguas?, o tal vez sea el Duero el que las une. 


La vocación marinera de Oporto se siente en cada rincón, con sus tejados a dos aguas, la bruma que pasea por la Ribeira, y el vino dulzón que contrasta perfectamente con la atmósfera salada.


Oporto, con sus luces y sus sombras, atrapa el alma, una parte de la mía, quedará en algún rincón de esta ciudad, hasta el día que el Océano Tenebroso la termine engullendo

miércoles, 3 de abril de 2013

VIMARA PERES


Imponente, sobre su caballo, custodiando la subida hacia la Catedral de Oporto, con la atenta mirada vigilando la ciudad, aparece, con todo su esplendor, Vimara Peres. 


Vimara Peres, cuyo nombre parece significar "famoso en la batalla", fue un guerrero y mercenario que recibió el encargo, por parte del rey de Asturias Alfonso III, de liberar la zona donde desemboca el Duero de la ocupación musulmana.


El valiente Vimara se puso en marcha, y hacia el año 868 conquistó la ciudad de Oporto, poniendo la primera piedra para el posterior nacimiento del Reino de Portugal.

domingo, 27 de enero de 2013

SAN SATURIO



Ermita de San Saturio, donde el arte humano se funde con la naturaleza. En el siglo IV el noble visigodo soriano Saturio, repartió entre pobres y necesitados sus cuantiosas riquezas y marchó a vivir como un anacoreta a unas cuevas junto al Duero. 

Saturio desapareció pero su recuerdo pervivió en Soria. En el siglo XVI aparecieron sus restos, aumentando la devoción popular, hasta tal punto que se le edificó un templo y se le nombró Santo Patrón de la ciudad.


Soria y Duero, páramo poético de la meseta castellana. 


sábado, 8 de diciembre de 2012

GEOGRAFÍA DE IBERIA ESTRABÓN (XV)


5 Ártabros y montañeses.
Los que viven más alejados son los ártabros, en las proximidades del cabo que llaman Nerio, que separa los flancos occidental y norte. En sus cercanías viven celtas, emparentados con los de las orillas del Anas. Dicen que en una ocasión en que hicieron allí una campaña militar éstos junto con los túrdulos, se sublevaron tras pasar el río Limea, y que luego de la revuelta, como sobreviniera la pérdida de su jefe, permanecieron en el lugar dispersos; y por esto es por lo que el río sería llamado Olvido. Tienen los ártabros numerosas ciudades agrupadas en el golfo que los navegantes que tienen relación con estos lugares denominan Puerto de los Ártabros. Hoy día se llaman arrotrebas a los ártabros.

Son alrededor de treinta las tribus que se reparten el territorio entre el Tago y los ártabros, pero a pesar de ser próspera la región por sus frutos, pastos y abundancia de oro, plata y metales análogos, la mayoría de ellos pasaban la vida apartados de la tierra, en piraterías y en continua guerra entre sí y contra sus vecinos de la otra orilla del Tago, hasta que los pacificaron los romanos, haciéndolos bajar al llano y convirtiendo en aldeas la mayor parte de sus ciudades, aunque también asociándose a algunas como colonos en mejores condiciones. Fueron los montañeses los que originaron esta anarquía, como es natural; pues al habitar una tierra mísera, y tener además poca, estaban ansiosos de lo ajeno. Los demás, al tener que defenderse, quedaron por fuerza en la situación de no poder dedicarse a sus propias tareas, de modo que también ellos guerreaban en vez de cultivar la tierra. Y sucedía que la tierra, descuidada, quedaba estéril de sus bienes naturales y era habitada por bandidos.

6 Los Lusitanos.
Dicen que los lusitanos que son hábiles en las emboscadas y exploraciones, vivos, llevan armamento ligero, y son expertos en las maniobras. Tienen un escudo pequeño de dos pies de diámetro, cóncavo por delante y sujeto con correas porque no lleva abrazadera ni asas, y portan además un puñal o un cuchillo. La mayoría viste cotas de lino; son raros los que las usan de mallas y cascos de tres penachos, y los demás, cascos de nervios. Los de a pie llevan grebas y varios venablos cada uno. Algunos usan también lanzas, cuyas puntas son de bronce. Se dice que algunos de los que habitan en las inmediaciones del río Durio siguen un modo de vida lacónico (espartano), que utilizan dos veces al día los alipterios, toman baños del vapor que se desprende de piedras candentes, se bañan en agua fría y hacen una sola comida al día, con limpieza y sobriedad. Los lusitanos son dados a los sacrificios y examinan las entrañas sin separarlas del cuerpo; se fijan además en las venas del costado y adivinan palpando. Hacen también predicciones por las entrañas de sus cautivos de guerra, a los que cubren con sayos. Luego, cuando son heridos por el arúspice en las entrañas, adivinan en primer lugar por la forma en que caen. Cortan las manos de los prisioneros y consagran las diestras.

domingo, 2 de diciembre de 2012

GEOGRAFÍA DE IBERIA
ESTRABÓN (XIII)

3. LAS COSTAS ESTE Y NORTE. ETNIAS QUE LAS OCUPAN.

1 Del Promontorio Sagrado a la boca del Tago.
Según se comienza de nuevo desde el Promontorio Sagrado hacia el otro lado de la costa, el que llega hasta el Tago, hay primero un golfo; a continuación un cabo, el Barbario, y allí cerca se halla la desembocadura del Tago, hasta la cual hay, navegando en línea recta, . . . mil estadios. Hay también esteros en el lugar, de los cuales uno avanza más de cuatrocientos estadios a partir de la mencionada torre, y en sus orillas se reposta agua . . . Salacia. El Tagus tiene de boca una anchura de unos veinte estadios y una profundidad tan grande que puede ser remontado por embarcaciones con capacidad para diez mil ánforas. En las llanuras del interior forma el río dos esteros cada vez que sube la marea, de modo que puede surcarse como un mar en ciento cincuenta estadios y hace navegable la llanura, configurando en el estero superior una islita de unos treinta estadios de longitud y de anchura algo menos que de longitud, con hermosos bosques y viñedos. Se halla la isla a la altura de Moron, ciudad bien emplazada sobre un monte cercano al río, distante del mar unos quinientos estadios, también con suelo fértil en los alrededores y una navegación sin obstáculos en un gran trecho incluso para grandes barcos, y el resto, para lanchas fluviales. Más allá de Moron puede remontarse un tramo aún mayor. Sirviéndose de esta ciudad como base de operaciones sostuvo Bruto, el conocido por Galaico, la guerra contra los lusitanos y los sometió. Junto a la corriente del río fortificó Olisipon para tener expedita la navegación río arriba y el transporte de víveres, de tal modo que, de las ciudades del Tago, son éstas las más poderosas. El río, por otra parte, es abundante en peces y está lleno de moluscos. Discurre, teniendo sus fuentes entre los celtíberos, a través de vetones, carpetanos y lusitanos hacia el Poniente equinoccial, siendo paralelo en parte de su trayecto al Anas y al Betis y alejándose luego de ellos cuando se desvían hacia la costa meridional.

2 Tribus del interior.
Los pueblos que se encuentran al interior de las regiones mencionadas son los oretanos, que son los más meridionales y se extienden hasta el litoral del lado de acá de las Columnas, más allá hacia el Norte los carpetanos, a continuación vettones y vacceos, por cuyo territorio pasa el Durio, que tiene travesía en la ciudad de Acontia, perteneciente a los vacceos, y en último lugar los galaicos, que ocupan gran parte de la zona montañosa. Por eso y por ser los más difíciles de vencer, al que sometió a los lusitanos le proporcionaron ellos mismos el sobrenombre e hicieron que a la mayoría de los lusitanos se les denomine hoy galaicos. Las ciudades más poderosas de Oretania son Castalon y Oria.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...