Antonio Abad, originario de Egipto, monje cristiano, abandonó las posesiones materiales y se retiró a la Naturaleza para vivir como ermitaño. Tocado por la divinidad se le considera el fundador del movimiento eremítico y se le representa acompañado por algún animal, normalmente un pequeño lechón.
LA GENTE, LA CALLE Y EL AUTO DE FE DE 1680
Hace 7 horas

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