Mostrando entradas con la etiqueta San Juan de la Peña. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San Juan de la Peña. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de febrero de 2018

SANCHO DE LARROSA.



Sancho Larroso – o Sancho de Larrosa – nació en este pequeño pueblo del Pirineo aragonés, y fue alumno en San Juan de la Peña y y arcipreste de Valdonsella. En 1121 se convirtió en obispo de Pamplona. Desde su asiento en la cátedra inició una activa política constructiva y promoción de su diócesis. En Ibañeta levantó un hospital para los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela, consagró la iglesia de San Saturnino en Artajona y en 1127 concluyó y consagró la catedral románica de Pamplona. En estas obras contó con el apoyo de Alfonso I el Batallador, rey de Aragón y de Navarra.


En el plano político colaboró con García Ramírez “el Restaurador” a su llegada al trono de Navarra, y consiguió que el nuevo monarca se mostrase generoso con la iglesia de Pamplona.  

miércoles, 21 de junio de 2017

FELIPE DE ALSACIA Y EL CAMINO DE SANTIAGO.



La historia de la Ruta Xacobea es larga y su origen parece perderse en la noche de los tiempos, millares de peregrinos han transitado por ella, algunos conocidos, la inmensa mayoría anónimos. Reyes, arzobispos y misioneros, emperadores, cardenales y frailes de toda época y lugar han cumplido debidamente con el ritual y su presencia junto a la tumba del apóstol está perfectamente documentada. Pero hay algunos personajes de los que no se puede afirmar ni negar categóricamente su peregrinación a Santiago de Compostela.

Felipe de Alsacia, Conde de Flandes, cruzado y devoto cristiano es uno de ellos. Algunos historiadores, como Werner Thomas, señalan que el noble flamenco vistió Santiago antes de 1172. Otros estudiosos de la materia, sin embargo, opinan que el hecho no es demostrable documentalmente.

Pero Felipe de Alsacia está relacionado con la leyenda medieval por excelencia, el Santo Grial. Su padre, Teodorico de Alsacia, conde y cruzado como el hijo, trajo a su regreso de Tierra Santa una ampolla que contenía la sangre de Cristo, y la depositó en una pequeña iglesia de Brujas, la Basílica de la Santa Sangre. No acaba aquí su vinculación con el Santo Cáliz, pues una tradición sostiene que Felipe encontró un manuscrito que contenía historias relacionadas con la reliquia, y que sirvió de inspiración para que Wolfram von Eschenbach escribiese su Parzifal.

Si a todo esto sumamos que en el Camino de Santiago encontramos, al menos, tres cálices candidatos a Santo Grial – Cebreiro, San Juan de la Peña y San Isidoro de León – podemos cerrar los ojos, dejar volar la imaginación y contemplar al noble Conde de Flandes depositar el Santo Grial en uno de los enclaves jacobeos. 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...