Mostrando entradas con la etiqueta Piramide. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Piramide. Mostrar todas las entradas

jueves, 31 de diciembre de 2015

IMHOTEP, EL SABIO PRIMIGENIO.



En el alba de la civilización eclosionó el Egipto Faraónico e Imhotep fue el primero de todos los hombres que se elevó por encima del resto gracias a su sabiduría. Visir del faraón Zoser, gran sacerdote de Heliópolis, arquitecto que diseñó las primeras pirámides, reputado médico asimilado por los griegos con su dios Asclepio, mago conocedor de los secretos de la vida y la muerte, astrónomo que escudriñó los cielos, filósofo y muy probablemente autor de un “Libro de instrucciones”. Imhotep es para la historia el primer arquitecto de nombre conocido, y para la cultura popular, el sabio primigenio, aquel que inició el camino del conocimiento total, que muchos otros han seguido después de él.  

miércoles, 17 de abril de 2013

¿QUÉ ES EL MEDITERRÁNEO?




"¿Qué es el Mediterráneo? Mil cosas a la vez. No un paisaje, sino innumerables paisajes. No un mar, sino una sucesión de mares. No una civilización, sino civilizaciones amontonadas unas sobre otras. Viajar por el Mediterráneo es hallar el mundo romano en el Líbano, la prehistoria en Cerdeña, las villas griegas en Sicilia, la presencia árabe en España y el Islam turco en Yugoslavia. Es zambullirse en lo más profundo de los siglos, hasta las construcciones megalíticas de Malta o hasta las pirámides de Egipto"
Fernard Braudel

jueves, 24 de enero de 2013

LOS EGIPCIOS


VIDA Y COLOR 2
(Colección de Cromos de 1968)


Los monarcas del primer imperio egipcio, o Imperio Antiguo, mandaron construir gigantescos monumentos funerarios en forma de pirámide. 


Las familias acomodadas egipcias vivían en agradables mansiones edificadas con adobe o piedra en las proximidades de los canales o de los ríos. A la entrada de la casa, como se aprecia en el dibujo, se levanta un porche sostenido por columnas; ése era el lugar de reunión de los hombres al atardecer cuando, al trasponer el sol la línea del horizonte, se levantaba una brisa refrescante. Desde él se divisaba el panorama del Nilo, bordeado en ambas orillas por palmerales. 


La fantasía y el arte de los pintores, escultores y orfebres egipcios se demuestran principalmente en el ornato de las viviendas de los muertos, es decir, en las sepulturas. 


Los antiguos egipcios eran muy parecidos físicamente a los campesinos que en la actualidad pueblan el país, los fellahin. Su piel estaba atezada por el sol y sus facciones eran regulares y elegantes. 


La mujer egipcia tuvo fama en el mundo antiguo de ser muy hermosa. Su piel era bronceada, poseía cabello muy oscuro, grandes ojos, labios carnosos y nariz regular. 


La lámina muestra a dos pintores ocupándose en la ejecución de las pinturas murales de una tumba. 


El carro de guerra egipcio fue en su tiempo un arma de gran eficacia. Iba tirado por dos caballos y proporcionaba a los ejércitos un avance rápido y demoledor; nada se resistía a su empuje. 


El Nilo, aparte de dar vida a los cultivos que se desarrollaban en sus orillas, era la vía de comunicación más rápida, y también la única que poseía el país. 


El esfuerzo de todos los egipcios se encaminó siempre ha conseguir mayor superficie de tierra cultivable. De la agricultura dependía toda la población y, por ello, cada una de las clases sociales del país se afanó en fomentar las labores campesinas. 


El animal sin duda más temido por las gentes campesinas era el león (Felix leo) que merodeaba por las inmediaciones de las aldeas y establecía sus cubiles en las cavernas de las colinas rocosas que jalonan el valle del Nilo.


Los antiguos egipcios, al igual que hicieron con otros muchos componentes de la fauna, le tributaron un culto respetuoso, lo identificaron con una de sus divinidades e incluso llegaron a embalsamarlo. 

lunes, 3 de diciembre de 2012

RODOPIS

esclava, ramera, cortesana
El sexo, especialmente el bueno y de calidad, ha sido, y sigue siendo, una potente arma y una valiosa moneda de cambio. Hay quienes utilizándolo en beneficio propio, alcanzaron gloria, fama y riquezas. Es el caso de Rodopis, su belleza la liberó de la esclavitud, sus excelsas artes amatorias la llevaron del burdel a la corte.

Rodopis era una esclava tracia, propiedad de Yadmon, y compañera de penalidades del fabulista Esopo. Acuciado por las deudas, Yadmon hubo de vendérsela a Jantes de Samos.

Su futuro hubiese sido el campo, o el servicio doméstico de alguna rica casa griega, mas su belleza y sensualidad no pasaron desapercibidas para Jantes, que decidió trasladarse a Egipto.

Una vez en el país del Nilo, Jantes, como vulgar proxeneta, introdujo a la joven Rodopis en el mundo del vicio, en los más afamados lupanares, donde debía ejercer de ramera para ganarse el sustento.
Belleza, sensualidad, inteligencia, 
desatan la lujuria de los hombres,
un solo ademán 
decide el destino de ricos y poderosos.
No vive, fluye,
no camina, flota cuando se desplaza,
sus frágiles caderas bailan al son de sus pasos.
Inocencia al Sol, lascivia y lujuria en la alcoba. 

La poetisa Safo se lamenta que su querido hermano, Caraxo, también sucumbiese a los encantos de la ramera. El propio Caraxo le dio dinero suficiente para comprar su libertad, y volvió otra vez a ella, y muchas noches más a yacer en su lecho.

"iOh, (Cipris y) Nereides, a (mi) hermano
inmune devolvedme y que aquí llegue
y (cuanto) su alma quiere ver logrado
(todo) se cumpla!


      Que expíe sus pecados de antes; sea
goce (de sus amigos) y (tormento)
para sus enemigos, que ojalá
no los tengamos;

partícipe a su hermana quiera hacer
del honor (que reciba) y (se terminen)
(del todo) las amargas inquietudes
que le apenaban;


cuando escuche la (hostil) habladuría
de sus conciudadanos, (baladíes)
(como) grano de mijo (le parezcan)
(tales palabras).


¡(Sedle propicias, hijas de Nereo),
y tú, Cipris (excelsa, de tus iras)
olvídate (contra él y) del mal (líbrale)!
(Mas, si recae),


que (acerba), Cipris, te halle y que no pueda
(jamás) jactarse Dórica de que él
(a) su amor deseable retornó
por vez segunda".

Una vez libre, se dedicó a enriquecerse, haciendo lo que mejor sabía hacer, amar sin tapujos. Gracias a los hombres, nomarcas y generales egipcios, que alcanzaron el cénit entre sus piernas, ganó mucho dinero, tanto como para hacer una inigualable ofrenda al Santuario de Delfos.
Y conquistó a conquistadores, y su nombre nunca se olvidó, incluso se cuenta que sus restos mortales reposan en la famosa pirámide de Micerinos.

"Y algunos afirman que ésta es la tumba de la cortesana Rodopis, de la que afirman que había tenido como amantes a algunos de los nomarcas y llevaron a cabo en común la construcción por su amor hacia ella".
Diodoro de Sicilia I, 64 

 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...