El término Románico.
El nombre
románico se acuñó en el siglo XIX, al considerarse que sus formas
constructivas procedían del arte romano. Por analogía con las
lenguas romances, si el francés, el castellano o el italiano
procedían del latín, también el arte había surgido a partir del
romano. En la actualidad esta hipótesis está desechada.
Origen y difusión.
El Románico
fue el primer estilo internacional de la cultura occidental y la
expresión artística de una Europa unificada culturalmente por el
Cristianismo.
El arte
románico tiene sus raíces en los diversos estilos prerrománicos
como el visigodo, el asturiano, el mozárabe, el carolingio o el
otoniano. Surgió en Francia, desde donde los monjes benedictinos de
Cluny lo van a exportar al resto del continente. Su cronología es
muy breve, iniciándose en el siglo XI, siendo su momento de
esplendor a finales del siglo XI. En el siglo XII coexiste
temporalmente con el gótico, desapareciendo ante el empuje del nuevo
estilo.
Un
blanco manto de iglesias, según la descripción del docto monje
Rodolfo el Glabro, habría cubierto hacia el año 1000 toda Europa.
En efecto, después de las invasiones de los bárbaros, el Occidente
cristiano había entrado en una nueva y constructiva fase. Tras cinco
siglos críticos, los que habían seguido a la caída del Imperio
Romano, Europa hallaba finalmente una fisonomía propia. La
cristiandad ocupaba un área relativamente pequeña, desde los
Pirineos hasta el Elba, comparada con las extraordinarias dimensiones
de los territorios dominados por el islam. Europa también estaba, al
comienzo de esta nueva época, más atrasada tanto desde el punto de
vista agrícola como desde el económico y el cultural. Sin embargo,
la difusión de las órdenes monacales primero y el desarrollo de las
ciudades después condujeron al nacimiento de una nueva cultura
artística y arquitectónica: grandes abadías, organizadas casi como
ciudades autónomas, eran el punto de referencia para la vida de
miles de personas. A continuación, adquirió igual importancia la
construcción de las grandes catedrales, que comenzaron a levantarse
por doquier: desde España hasta Francia, desde Italia hasta Alemania
e Inglaterra. No obstante las dificultades de todo tipo, la
circulación de monjes, peregrinos, cruzados, artesanos y arquitectos
contribuyó a la difusión de técnicas, estilos y simbologías cuyo
denominador común era siempre la fe cristiana.
Mary
Hollingsworth.
Historia
Universal del Arte.
El nuevo estilo fue impulsado y difundido por toda Europa Occidental
a través elementos: las órdenes monásticas, las cruzadas y las
peregrinaciones.
Contexto histórico del arte
románico.
El románico
es el arte del feudalismo, un estilo que se desarrolló en Europa
entre los siglos XI y XII. Está considerado el primer estilo
internacional y se circunscribe al contexto político y
socioeconómico de su época.
Podemos
entender el feudalismo como el conjunto de elementos políticos,
sociales y económicos que caracterizaron Europa Occidental entre los
siglos IX y XIII.
Las
características básicas del feudalismo son las siguientes:
♠ Relaciones
personales. Todo el edificio feudal se basa en las relaciones
interpersonales. En ese sentido existen el vasallaje y el régimen
señorial. El vasallaje es la relación entre dos personas con la
misma categoría social en la que hay que distinguir al señor del
vasallo. El régimen señorial es una relación basada en la
desigualdad social, entre el señor de un feudo (noble o clérigo) y
los siervos que trabajan la tierra.
♠ Ruralización
social y económica. El feudo se convierte en la unidad básica de
organización social y económica. El feudo tiende a la
autosuficiencia, debido en gran parte, a la regresión del comercio a
gran escala. La agricultura era la base económica y la posesión de
la tierra determina la riqueza y la posición social.
♠ Desigualdad
social. La sociedad feudal aparece dividida en tres grupos, cada uno
de ellos con un cometido diferente; los bellatores (los que luchan),
los oratores (los que rezan) y los laboratores (los que trabajan).
Para conseguir el equilibrio cada uno de estos grupos debe cumplir
con sus funciones. La nobleza y el clero son grupos privilegiados
(propietarios de las tierras) y los campesinos son no privilegiados.
El
románico es la manifestación artística de la sociedad feudal, no
solo es un arte monástico, sino también aristocrático, que exhibe
el poder a través del arte. Los nobles construirán poderosos
castillos, mientras que abades y obispos mostraban su autoridad
levantando monasterios, abadías e iglesias. Castillos y monasterios
se encuentran en el campo, como corresponde a una sociedad rural y
agrícola.
♠ Influencia
de la Iglesia. El clero monopoliza el conocimiento y la cultura, por
tanto la mayor parte de las manifestaciones culturales y artísticas
van a estar íntimamente relacionadas con la Historia Sagrada. Los
monasterios se convierten en focos de cultura, auténticas escuelas
donde la gente acudía para aprender historia, cultura y por
supuesto, religión. El hombre medieval vive en un ambiente de temor,
de miedo a la vida en un contexto muy religioso y sacralizado.
Peregrinaciones.
El
románico es un estilo que va a surgir y se va a desarrollar a la vez
que otro fenómeno de gran importancia, las peregrinaciones. Aunque
las peregrinaciones religiosas llevaban realizándose desde hacia
varios siglos es durante la Edad Media cuando se van a convertir en
un fenómeno de masas. La importancia que va adquiriendo el culto a
las reliquias convierte a las iglesias y monasterios que cuenten con
alguna en destacados centros receptores de peregrinos. Los monjes
benedictinos de Cluny, conocidos como “monjes negros” intervienen
activamente en el desarrollo de estas peregrinaciones, que entre otras
cosas, facilitan la creación y la difusión de las formas románicas.
Los
principales centros de peregrinación dentro del mundo cristiano eran
Tierra Santa (lugares relacionados con Jesucristo), Roma (por sus
catacumbas y la tumba de San Pedro) y el sepulcro del apóstol
Santiago en Galicia. En relación con las peregrinaciones y Tierra
Santa es necesario hablar de las cruzadas, expediciones militares
cuyo objetivo era recuperar los Santos Lugares que habían caído en
poder de los musulmanes, y las órdenes militares, cuyo principal
cometido era proteger a los peregrinos que se dirigían a Tierra
Santa.