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sábado, 9 de marzo de 2019

SACTOCERAS, CEFALÓPODOS DEL ORDOVÍCICO.




El Sactoceras era un cefalópodo que proliferó durante el Ordovícico en los océanos del planeta. Los cefalópodos (animales con los pies en la cabeza) primitivos, son antepasados de nuestros pulpos y calamares, y adquirieron un gran desarrollo durante el Cámbrico.

El Sactoceras poseía una concha recta y cónica. A medida que crecía el animal construía una nueva celda en la parte superior de la concha y tapiaba la antigua, que quedaba vacía. De esta manera lograba en ocasiones alcanzar una longitud de cinco metros.

viernes, 28 de diciembre de 2018

ASTROPOLICHNUS HISPANICUS.




La vida eclosionó y se desarrolló en las salinas aguas de los océanos. La mayor parte de la historia vital del planeta transcurrió bajo la superficie de los mares que cubren el planeta, muchas especies aparecieron, se desarrollaron, alcanzaron su punto culminante, sufrieron una etapa regresiva y finalmente desaparecieron. Llamamos Astropolichnus hispanicus a unos icnofósiles (huellas o pistas) que se corresponden con el anclaje de unos seres similares a nuestras anémonas que vivieron durante el Cámbrico y el Ordovícico.

jueves, 26 de abril de 2018

ORDOVÍCICO, LA VIDA CONTINÚA.



Los ordovices eran una tribu celta que vivía en la isla de Gran Bretaña, concretamente durante la época en que los romanos se afanaban en conquistar la isla. Desde finales del siglo XIX le dan nombre al segundo (en orden cronológico) de los seis periodos de la era Paleozoica, el Ordovícico.


Durante este periodo, que se extiende entre hace 488 m.a. y 444 m.a. las masas continentales, en su continuo errar, se aproximaron tanto al Polo Sur, que las tierras emergidas se enfriaron muchísimo, dando lugar a una glaciación.

Al comienzo del ordovícico el clima era cálido, una circunstancia que favoreció la evolución de la vida a gran escala. Continua la diversificación de la fauna marina que comenzó en el periodo anterior y aparecen los peces acorazados dotados de mandíbulas (candidatos para ser considerados los primeros animales vertebrados).

Los trilobites, que habían hecho su presentación en el Cámbrico, continuaron dominando los enormes mares de agua salada del planeta, aunque ahora con nuevos compañeros de fatigas, a los braquiópodos, equinodermos, algas y esponjas se les unen nuevos inquilinos. Surgen los primeros corales (de formas muy diferentes a las actuales) y los moluscos gasterópodos y bivalvos. Los caracoles habitaban el cenagoso fondo del mar. Irrumpe ahora otro gran “phyla”, los briozoos, animales de pequeño tamaño que viven en colonias arborescentes, adheridos a ciertos animales o tapizando el fondo marino.


Criaturas típicas son los graptolitos, unos animalillos extintos que medraron en los mares del ordovícico formando colonias cuya forma se asemeja a peines. Otros equinodermos típicos de estos tiempos son los crinoideos. Su aspecto los hace pasar por plantas, y de hecho reciben el nombre de “Lirios de mar”. Formaban auténticas praderas submarinas.

Pero sin duda el acontecimiento más trascendental es el inicio de la conquista terrestre por unas algas, convertidas en pioneras de su especie. Estas exploradoras tuvieron la necesidad de idear y desarrollar sistemas de sostén para mantenerse erguidas. Estas plantas permitieron la posterior colonización del medio continental por parte de los animales.

Una brutal extinción a gran escala señala la frontera temporal entre el Ordovícico y el periodo siguiente, el Silúrico. Se piensa que desaparecieron el 60% de las especies marinas. Como siempre la vida se encuentra al límite.


miércoles, 29 de junio de 2016

TRILOBITES, REYES DEL PALEOZOICO.




De todas las formas de vida que irrumpieron durante el Paleozoico tras la explosión cámbrica, los animalillos más característicos de la era fueron los trilobites. Colonizaron todos los nichos ecológicos marinos y sus abundantes fósiles, son una importante guía para estudiar la vida geológica del planeta. Antes de la época de los grandes reptiles, estas criaturas fueron la especie dominante del planeta. 


Su nombre hace referencia a su cuerpo dividido en tres partes, y a pesar de pertenecer al orden de los artrópodos (cuerpo dividido en partes articuladas), no están directamente emparentados con ninguna especie actual. 


Son organismos fácilmente reconocibles por cualquier persona con un poco de curiosidad, su duro exoesqueleto les ha permitido una buena fosilización y se han estudiado aproximadamente 5000 especies diferentes. 


Aparecieron durante el Cámbrico, y aquellos primeros individuos ya mostraban los elementos característicos de la clase, el exoesqueleto y el cuerpo dividido en tres partes. Vivieron a lo largo de los 300 millones de años siguientes, en los que fueron sufriendo una fuerte radiación adaptativa que les llevó a colonizar la mayoría de los hábitats marinos de la época, desde las costas hasta el mar profundo, desde la superficie a la llanura abisal. En este sentido, sus fósiles son muy importantes, tanto por su abundancia como por su variedad, y además que vivieron durante todo el Paleozoico. Existen trilobites característicos de cada uno de los períodos de la Era Paleozoica (Cámbrico, Silúrico, Devónico, Carbonífero, Ordovícivo y Pérmico). 




La mayoría medían entre 3 y 10 centímetros y anatómicamente se organizaban en cabeza, tórax y el pidigio. La cabeza alberga los órganos sensoriales y el estómago se alojaba en la parte central de la cabeza, el tórax estaba formado por multitud de segmentos, cada uno de los cuales contaba con un par de patas y el pigidio es la parte opuesta a la cabeza. 


Otros trilobites podían alcanzar casi un metro, mientras que otros eran diminutos y probablemente constituían parte del plancton. Eran capaces de enrollarse sobre sí mismos para defenderse y utilizaban sus múltiples patas para desplazarse reptando o nadando. Su alimentación era variada y podían ser carroñeros, detritívoros, filtradores o depredadores. 


Un hombre de Cromañón fue el primer ser humano en fijarse en ellos. Hace unos 25.000 años, en una caverna francesa, un hombre encontró un trilobite y lo perforó para confeccionar un colgante o utilizarlo como amuleto. 


Los trilobites van a desaparecer de los mares y océanos durante la gran extinción del Pérmico que se llevó por delante a más del 90% de las especies vivientes. 






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