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lunes, 24 de noviembre de 2014

HUNYADI, EL CUERVO Y EL ESCUDO FAMILIAR.



Janos Hunyadi fue uno de los más brillantes militares durante la convulsa Baja Edad Media. Enfrentó a otomanos y husitas, y a pesar de puntuales derrotas, fueron más sonadas sus victorias. Pero además supo relacionarse bien con la realeza de la época, llegando a convertirse en regente de Hungría, el último baluarte católico frente a las hordas de infieles. Y tan bien debió hacerlo, que sin ser de noble cuna, ni tener sangre azul, su propio hijo Matías, fue coronado rey de Hungría.

Escudo de Matías en Visegrad.
A Matias se la conocía como Corvino, es decir, "el Cuervo", y precisamente un cuervo aparece en el escudo familiar. Un escudo que es fácil encontrar a muchos rincones del país magiar. Una leyenda cuenta como esta ave, considerada de mal agüero, se convirtió en el blasón de todo un rey.


Los orígenes familiares de Janos Hunyadi nunca han estado muy claros. Posiblemente su padre fue un noble valaco que recibió del rey húngaro Segismundo, las tierras de Huneodara, en Transilvania. Pero una leyenda maliciosa, susurra al oido de chismosas y alcahuetas, que el verdadero padre de Janos Hunyadi fue el propio Segismundo, prendado de la belleza (y artes amatorias) de Erzsébet Morzsinni.

Escudo en el interior de la Iglesia de Matías en Budapest.
El rey hizo la promesa de ocuparse del pequeño Janos y como muestra del compromiso, entregó un anillo a Erzsébet. Madre e hijo abandonaron la crote regia y como durante el camino el pequeño no paraba de llorar, su amorosa madre la prestó el anillo para que jugara con él. La mala suerte, o tal vez la buena fortuna, quizo que un cuervo pasase por allí y arrebatase la sortija al infante.


Con apenas seis años de edad, Janos tomó arco y flechas, y tras varias ráfagas, consiguió recuperar el anillo, sin siquiera herir al animal. Los cronistas denominaron "Corvino" a su hijo Matías en referencia a este episodio, y el Cuervo se convirtió en el blasón familiar.

El cuervo y el anillo en Szekesfehervar

La parte más inverosímil de toda esta leyenda es esa supuesta paternidad de Segismundo, una patraña inventada quizás por escribas y aduladores de Matías, con el propósito de justificar la ascendencia regia de Matias y legitimar su asiento en el trono de Hungría.  

jueves, 11 de abril de 2013

SZENT ISTVÁN



Szent István o San Esteban (975 - 1038), descendiente del caudillo magiar Arpad, hijo de Géza y la Reina Sarolta, esposo de Gisela de Baviera, fue el primer rey de Hungría. Esteban I el rey que organizó el reino de Hungría murió en 1038 y casi de inmediato fue canonizado. En diciembre del año 1000 fue coronado como "Rey de los Panonios" y "Rey de los Húngaros". 



Con la espada en una mano, y la cruz en la otra, Esteban reafirmó su autoridad, derrotó a los otros aspirantes al trono, unificó los distintos clanes magiares y sentó las bases de un Reino que se convirtió en el principal baluarte del cristianismo en la frontera con el Islam y uno de los estados más importantes de Europa Centro Oriental. 



Szent István Bazilika en Budapest, la capital de Hungría.


Interior de la Basílica de San Esteban, su mano, encontrada en perfecto estado de conservación fue (y sigue siendo) objeto de veneración. Antes de llegar a esta basílica pasó por Bihar en Transilvania, Ragusa la actual Dubrovnik, Viena y finalmente Buda. Igual viajó su mano muerta, más que el propio rey en vida.



En la Edad Media los Santos y sus reliquias eran elementos que servían para unificar en torno a ellos territorios y reinos..Los nacionalismos europeos del siglo XIX buscaron sus símbolos patrios en la Edad Media. 

En Esteban I se mezcló la sangre de dos legendarios caudillos magiares, pues su padre Geza era descendiente de Arpad, y su madre Sarolta bisnieta de Tohötöm. 


Mátyas Templum, Iglesia de Matías, en la colina de Buda,  coronada por una espectacular cubierta de azulejos, rojos, blancos y verdes, colores de la bandera nacional. En este templo se coronaban los reyes de Hungría. De espaldas el rey San Esteban.


Otra estatua del omnipresente rey Esteban en la Plaza de los Héroes - Hósok tére - en el lugar donde desemboca Andráss ut, la más elegante de las avenidas que recorre, durante tres kilómetros, el núcleo urbano de Pest. 


Sziklakápolna, una peculiar iglesia rupestre excavada en las entrañas de la roca, un lugar de peregrinación fundado por los Hermanos Paulistas única orden monástica húngara. El interior de la Madre Tierra es el marco perfecto para la oración y la vida retirada. Y por supuesto, cuenta con una efigie del rey Esteban I y Santo y Patrón de Hungría. 

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