Instantes previos al amanecer, el bosque se muestra silencioso y desnudo. Las criaturas de la noche, seres mágicos que pueblan nuestra imaginación, poco a poco se van retirando, aunque aún es posible intuir alguno. Los animalillos diurnos empiezan a despertar y comienzan su frenética actividad. Cuando la Noche da paso al Día se produce algo casi mágico, el reposo y la tranquilidad de transforman rápidamente en acción, movimiento y dinamismo. Los sortilegios que se lanzan al amparo de la oscuridad nocturna empiezan a surgir efectos con las primeras luces del alba.
Y al despuntar el alba, lanzarse al camino. Naturaleza, arquitectura rural y señoríos. Una preciosa etapa que alterna subidas y senderos a través del paisaje agrario.
Sonrisas.
Color.
Cuando abandonamos un lugar después de pasar una única noche, en este caso Grado, tenemos la sensación que los edificios y sus habitantes se desvanecerán al tiempo que nosotros nos vamos alejando. La vida son instantes irrepetibles.
Zeus se metamorfoseo en toro, raptó y poseyó a la princesa fenicia, para fundar Europa. Animal totémico donde los haya.
La Barrera, aún en el término de Grado, un barrio o aldea, enclavada completamente en el medio rural.
El hórreo domina el entorno rural asturiana. Un tipología un tanto diferente al hórreo gallego. Una de las descripciones más antiguas que se han conservado, es de Marco Terencio Varron.
"Otros construyen en sus campos unos graneros suspendidos sobre el suelo, tal como en Hispania Citerior y en algunas comarcas de la Apulia". Varrón. Rerum Rusticarum I, 57, 3
Casi cinco kilómetros de subida sostenida para alcanzar el alto del Fresniu, coronado por una ermita dedicada a la Virgen del Fresno. De nuevo la Gran Madre.
Desde el Fresniu una vertiginosa bajada hasta San Marcelo.
En estas aldeas lo peligroso no es el lobo.
Doriga, arquitectura religiosa rural. No puede faltar un atrio porticado para resguardarse de la lluvia, el viento y la nieve. En ocasiones servían como lugar de reunión del Concejo municipal.
Palacio de los Doriga, ejemplo de edificación señorial en el entorno rural, con carácter defensivo y carácter militar. Origen en la Baja Edad Media y desarrollo constructivo posterior.
La ingeniería humana ha conseguido hacer un mundo más pequeño. Que vive a un ritmo más vertiginoso, eso sí.
Un puente sobre el Narcea.
Monasterio de San Salvador de Cornellana, origen siglo XI, en la confluencia del Narcea y el Nonaya. La torre enhiesta y la voluptuosidad de los ábsides recrean la unión primordial hombre-mujer.
Miedo ancestral a la Muerte y a los muertos. De un lado la ciudad de los vivos, del otro, apartada, la necrópolis. Los antiguos egipcios usaron el Nilo como línea divisoria entre ambos mundos. En la orilla oriental, en el Levante, las ciudades vivas y dinámicas con sus templos dedicados al Sol, en la orilla occidental, donde tiene lugar el Ocaso, y el día se transforma en noche, la ciudad de los muertos, y los templos dedicados a los difuntos. Desde la protohistoria los muertos se enterraron lejos del lugar donde duermen los vivos. Los cipreses vigilan durante el día y las tapias impiden que los muertos abandonen su reposo y molesten a los vivos. Ya lo escribió Ernts Raupach "Dejad a los muertos en paz".
Casazorrina. Un pequeño pueblo del concejo de Salas situado a orillas del río Nonaya. El edificio más destacado es la Casona de la Devesa que cuenta con una torre de planta cuadrada.
El descanso del caminante.
Viernes 11 de Julio de 2025.










































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