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miércoles, 23 de octubre de 2019

ULISES 31. CÍCLOPE O LA MALDICIÓN DE LOS DIOSES.



Ulises, el héroe homérico, vive su particular Odisea en el espacio. Las cálidas islas del Mar Mediterráneo, se han convertido en planetas, asteroides y planetoides. Para salvar la vida de su querido hijo Telémaco, desata la Ira del terrible dios Poseidón. 

miércoles, 16 de enero de 2019

ESCILA.




“Allí mora Escila,
qué aúlla terriblemente . . .
monstruo perverso
a quien nadie se alegrará de ver . . .
Hunde la mitad de su cuerpo
en la honda gruta . . .
Por allí jamás pasó embarcación
cuyos marineros pudieran gloriarse
de haberse escapada indemnes”.
Homero, Odisea.

domingo, 29 de noviembre de 2015

ULISES



Musa, dime del hábil varón que en su largo extravio,
tras haber arrasado el alcázar sagrado de Troya,
conoció las ciudades y el genio de innúmeras gentes.
Muchos males pasó por las rutas marinas luchando
por sí mismo y su vida y la vuelta al hogar de sus hombres,

pero a estos no pudo salvarlos con todo su empeño,
que en las propias locuras hallaron la muerte. ¡Insensatos!
Devoraron las vacas del Sol Hiperión e, irritada
la deidad, los privó de la luz del regreso. Principio
da a contar donde quieras, ¡oh diosa nacida de Zeus!

Cuantos antes habían esquivado la abrupta ruina,
en sus casas estaban a salvo del mar y la guerra;
sólo a él, que añoraba en dolor su mujer y sus lares,
reteniale la augusta Calipso, divina entre diosas,
en sus cóncavas grutas, ansiosa de hacerlo su esposo.

Vino al cabo, al rodar de los años, aquel en que habían
decretado los dioses que el héroe volviese a sus casas
en las tierras de Itaca. En vano seguía con sus penas
y sin ver a los suyos. Dolidas las otras deidades,
disentía Posidón de continuo, enconado en su ira
contra Ulises divino, que erraba de vuelta a su patria.

Homero. Odiesa. Canto I.

domingo, 5 de octubre de 2014

ODISEO, NAUSICAA Y ATENEA.



Nausicaa era la hija del rey Alcinoo, un buen día se le apareció la diosa Atena y le pidió que se acercase al río a lavar sus ropas. Y allí fue donde encontró a Odisea que acababa de llegar al país de los feacios. A la diosa le había salido bien el ardid, Odiseo y Nausicaa se habían conocido. Mas no obstante, el héroe decidió continuar su camino hacia Ítaca, hacia Penélope. La hermosa vasija griega de figuras rojas sobre fondo negro, presenta a Odiseo y Nausicaa, cuyo encuentro había auspiciado la diosa Atenea.  

jueves, 29 de noviembre de 2012

GEOGRAFÍA DE IBERIA ESTRABÓN (XI)




13 Griegos y troyanos en Iberia. Comparación con el Elisio.
Por lo que respecta a los mejores testimonios, puede juzgarse a partir de los siguiente: pues la expedición de Heracles, que se prolongó hasta aquí, y la de los fenicios le pintaron la riqueza y despreocupación de sus gentes: éstas llegaron a estar tan completamente sometidas a los fenicios que la mayor parte de las ciudades de Turdetania y de los lugares cercanos están hoy habitadas por aquéllos. Y me parece que la expedición de Odiseo, que llegó hasta estos parajes y fue conocida por Homero, le dio un pretexto para, a partir de lo ocurrido, transformar tanto la Odisea como la Ilíada en poesía y en la fabulación habitual en los poetas.

Pues no solamente presentan vestigios de estos acontecimientos lugares de Italia y Sicilia y algunos otros, sino que también en Iberia aparece una ciudad Odisea, un santuario de Atenea y otros miles indicios de sus andanzas y las de otros supervivientes de la Guerra de Troya, que perjudicó por igual a los que sufrieron la agresión y a los que tomaron Troya (pues éstos obtuvieron una victoria cadmea), al ser aniquiladas sus casas y no corresponder sino un escaso botín a cada uno; y sucedió que los que se salvaron, cuando estuvieron lejos de los peligros, se dedicaban a la piratería, inlcuidos los griegos, los unos por haber sido expoliados y los otros por vergüenza, pensando cada cual de antemano que es 

en verdad deshonroso estar tanto tiempo [sin los suyos] y volver de vacío

junto a ellos de nuevo. Han sido transmitidas las andanzas de Eneas, Antenor y las de los henetos; también las de Diomedes, Menelao, Menesteo y otros más. El Póeta, que tenía efectivamente información sobre tantas expediciones a los confines de Iberia y sabía de su riqueza y demás excelencias por haberlas revelado los fenicios, ubicó allí la morada de los hombres piadosos y el Campo Elisio, donde dice Proteo que morará Menelao:

Pero a ti el Campo Elisio y al confín de la tierra
te enviarán los Inmortales, donde el rubio Radamantis.
Muy fácil es la vida allí para los hombres:
ni nevada, ni crudo invierno, ni lluvia nunca,
sino que siempre Océano envía brisas de Céfiro
que soplan suaves para aliviar a los hombres

Pues la pureza del aire y el soplo suave del Céfiro son característicos de esta región, por ser occidental y cálida y encontrarse en el extremo de la Tierra, donde según el mito decimos que se sitúa el Hades. En cuanto a Radamantis, mencionado más arriba, evoca la proximidad de Minos, acerca del cual dice Homero:

Allí ví a Minos, hijo ilustre de Zeus,
con cetro de oro, impartiendo justicia a los muertos.

Y los poetas posteriores no cesan de referir cosas en el mismo sentido, la expedición a por las vacas de Gerión y la de las manzanas de oro de las Hespérides, denominando incluso Islas de los Bienaventurados algunas que hoy sabemos que se ven no muy lejos de los promontorios de Maurusia que están frente a Gádira.
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