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miércoles, 9 de agosto de 2017

CULTURA APENÍNICA.



Durante la Edad del Bronce, y a partir del año 1400 a.C. se desarrolló en la región de los Apeninos centrales una cultura que ha sido bautizada, precisamente, Cultura Apenínica.

Eran poblaciones de pastores que si tenían ocasión depredaban las cosechas de los agricultores del llano. Tenían una existencia seminómada, construían cabañas o buscaban refugio en cuevas. Enterraban a sus muertos en tumbas megalíticas y utilizaban una cerámica hecha a mano, de color negro y decorada en zig zag.


Con el tiempo estos dinámicos pastores se desplazaron al sur, hacia Apulia y Campania.  

viernes, 11 de diciembre de 2015

COPA CON ATLETA.



A la profunda Celtiberia, tan lejos de las costas del Mediterránea, llegaban copas áticas de figuras rojas procedentes de Grecia, como esta hallada en Haza del Arca (Uclés, Cuenca). El medallón central está decorada con la figura desnuda de un atleta, que sujeta una disco con su mano izquierda.  

miércoles, 9 de diciembre de 2015

CERÁMICAS PARA BRINDAR.



Las hermosas cerámicas del campaniforme fueron empleadas, entre otros menesteres, para usarlas en banquetes y celebraciones. Análisis precisos han demostrado que los vasos contenían bebidas fermentadas, como cerveza o hidromiel con las que brindar en certámenes competitivos o reuniones sociales, o comidas sólidas – estofados de carne – con las que celebrar ágapes funerarios.

miércoles, 29 de abril de 2015

COPA ÁTICA CON LECHUZA.



Esta copa ática de figuras rojas, procedente de Grecia, y datada en el siglo IV a.C., en la época clásica griega, fue hallada en la necrópolis de Mengíbar en Jaen. La lechuza entre dos ramas de olivo simboliza el poderío comercial de Ática, auténtica potencia económica de la época, cuyos productos llegan a todos los rincones del mar Mediterráneo.

martes, 27 de enero de 2015

DANZA DE LOS SÁTIROS.



Jóvenes, pícaros y alegres sátiros, danzan, brincan, beben, fornican, corretean, persiguen doncellas y vagan por bosques y montañas, llevando las ganas de vivir hasta los más insospechados límites. Para ellos la búsqueda del placer no es una opción, es una obligación. Cerámica griega del 530 a.C. conservada en el Museo de Historia del Arte de Viena.

martes, 18 de noviembre de 2014

KYLIX DE HERACLES Y PALAS ATENEA.



El héroe y la diosa son representados en un kylix ático de figuras rojas, datado hacia el 480 a.C. y expuesto en la Colección Estatal de Antigüedades de Munich. Heracles descansa mientras Atenea le ofrece un refresco que le ayude a recuperar fuerzas y poder continuar con sus Doce Trabajos.

domingo, 9 de noviembre de 2014

EL RAPTO DE EUROPA EN UN PLATO GRIEGO



Zeus metamorfoseado en toro rapta a Europa y para poseerla sin ser molestado la trasladó a la isla de Creta. Y en esta isla tuvo su origen la cultura europea mediterránea, vinculada desde el principio con el toro, animal totémico de las tierras bañadas por el Mare Nostrum. 

La cerámica fue el principal soporte para la pintura griega. En este plato, conservado en la Gliptoteka de Munich, sobre fondo blanco, aparece la figura roja de Europa y el toro azabache, representación elegida por Zeus. El plato fue hallado en el interior del Templo de Afaya en Egina 

domingo, 5 de octubre de 2014

ODISEO, NAUSICAA Y ATENEA.



Nausicaa era la hija del rey Alcinoo, un buen día se le apareció la diosa Atena y le pidió que se acercase al río a lavar sus ropas. Y allí fue donde encontró a Odisea que acababa de llegar al país de los feacios. A la diosa le había salido bien el ardid, Odiseo y Nausicaa se habían conocido. Mas no obstante, el héroe decidió continuar su camino hacia Ítaca, hacia Penélope. La hermosa vasija griega de figuras rojas sobre fondo negro, presenta a Odiseo y Nausicaa, cuyo encuentro había auspiciado la diosa Atenea.  

jueves, 10 de octubre de 2013

LA MUJER EN LA PREHISTORIA.



La Prehistoria es la etapa de mayor duración en la historia de la Humanidad y su característica principal es la ausencia total de documentos escritos.

Para comenzar es necesario desterrar de nuestra mente la típica imagen de la mujer prehistórica recolectando y cuidando de los niños, mientras los hombres, más fuertes y valientes, se dedican a la caza y a la guerra.

PALEOLÍTICO.
El Paleolítico se inicia con la aparición del ser humano en el planeta y concluye con el descubrimiento de la agricultura y la ganadería. Durante milenios los seres humanos vagaron por el planeta en busca de recursos, que obtenían directamente de la naturaleza, mediante la caza, la pesca y la recolección, por eso decimos que su forma de vida era nómada y depredadora.

Las formas más simples de organización humana son la banda y la tribu, y en ellas las diferencias vienen marcadas por la edad y el sexo, es decir, no existen las clases sociales.

♠ Importancia decisiva de la mujer. Durante los durísimos siglos paleolíticos la actividad de la mujer fue fundamental e imprescindible para la supervivencia de la sociedad humana. Tres son los argumentos que vamos a exponer para defender nuestra hipótesis.

♦ Femineidad. Lógicamente su principal función biológica es la de traer nuevos seres humanos al mundo, pero por otro lado, debido a esta importancia, jugaron un papel decisivo en las relaciones (pacíficas o violentas) entre las distintas tribus; intercambios de esposas, raptos.....

♦ Recolectoras. Mucho se ha sobredimensionado el papel de la caza como recurso fundamental para la obtención de alimentos. Sin dejar a un lado la importancia de grasas y proteínas, también es cierto, que la mayor parte del alimento era proporcionado por la recolección de frutos, bayas, raíces, pequeños invertebrados, moluscos . . . y en esta actividad la mujer cumplió, y sigue cumpliendo en algunas zonas del mundo, un papel fundamental. En época de embarazo o de lactancia, la mujer no podía desplazarse lejos del campamento para cazar, por tanto, en esos momentos su actividad principal fue la recolección.

“Entre los actuales bosquimanos del África austral, cuya cultura se asemeja a la neolítica, la recolección practicada por las mujeres cubre, al parecer, el 70% de las necesidades alimentarias del grupo, mientras que la caza, actividad masculina por excelencia, asegura el 30% restante” (Historia de la Familia, vol. I, Alianza - adaptación)

♦ Cazadora. A pesar de lo apuntado en el apartado anterior, no debemos olvidar la importancia de la caza en su doble función: por un lado para abastecimiento de materia prima y por otro como actividad que refuerza los vínculos personales entre los miembros de las partidas de caza. 

Y en este punto debemos desterrar otro tópico. En efecto, también las mujeres formaban parte de las partidas de caza durante la prehistoria. La prueba:  En Saint Germain la Riviere – cerca de Burdeos – una mujer fue enterrada acompañada de un ajuar funerario compuesto de puñales, cuernas de ciervo y variados útiles de sílex (hojas y láminas).  El rico ajuar con el que fue enterrada, es representativo de la importante posición social que esta mujer ostentó durante toda su vida, y su más que probable participación en actividades cinegéticas.


♥ Lucy. El fósil humano más famoso es una mujer. En 1974 fue descubierto un esqueleto completo de una hembra de Australopithecus, que ya era capaz de caminar erguida y que vivió hace aproximdamente unos tres millones de años en lo que hoy es Etiopía. Por aquellos años estaba de moda una canción de The Beatles que lleva por título “Lucy in the sky with diamonds” y escuchando este tema musical, los descubridores del fósil, decidieron bautizarlo como Lucy.

NEOLÍTICO.
La Revolución Neolítica es uno de los momentos más trascendentales de la historia de la Humanidad; se produce la domesticación de plantas y animales, nacen la agricultura y la ganadería, aparecen los primeros poblados permanentes y comienza a producirse un proceso de diferenciación social (grupos sociales con distintas características). En el paso de una sociedad nómada y depredadora a otra sedentaria y productora, el papel de la mujer volvió a ser fundamental.


♠ ¿Primeras agricultoras? No son pocos los antropólogos, arqueólogos y prehistoriadores que defienden la siguiente hipótesis; la agricultura fue inventada por las mujeres. La mujer era recolectora, por tanto, su conocimiento sobre vegetación y botánica debió ser superior al de los hombres, y estarían más capacitadas para controlar los ciclos de crecimiento de las plantas y con ello su domesticación. Además de la agricultura, algunos historiadores piensan, que las mujeres también introdujeron la cestería, el hilado, el tejido de la lana y posiblemente la cerámica.

♠ Estratificación social y ¿marginación femenina?
El desarrollo de la agricultura liberó a algunas personas de las tareas vinculadas con la consecución de alimento, apareciendo la división del trabajo. La división del trabajo trajo a su vez, las primeras desigualdades sociales. Y en este contexto, algunos historiadores creen que la mujer quedó relegada a realizar sencillas tareas agrícolas, al cuidado de los hijos y quedar anclada al ámbito del hogar. Paradoja: la mujer descubrió la agricultura y fue su primera víctima.

LAS DIOSAS DE LA PREHISTORIA.
Los antropólogos e historiadores de las religiones suelen diferenciar entre dioses de los cazadores y diosas de la agricultura. La caza siempre se ha relacionado con lo masculino y en ese sentido sus dioses también serán hombres; el lobo, el cielo, el rayo . . . mientras que la agricultura se ha vinculado con lo femenino (y a su fertilidad) y sus diosas serán mujeres, fundamentalmente la Madre Tierra en su múltiples advocaciones.



♠ Las Venus Paleolíticas. Durante los oscuros milenios prehistóricos la principal deidad fue la Madre Tierra, representada por unas figurillas en las que destacan sus rasgos femeninos (caderas, pechos y vulvas), que a la vez son símbolos de fertilidad, que denominamos “venus paleolíticas”, en la idea atávica y universal de la mujer como “ser que otorga la vida”.


♠ Pintura esquemática neolítica. En la Cueva de los Letreros, abrigo rocoso enclavado en una de las laderas del Maimón, en la Comarca de los Vélez, existen un precioso ejemplo de pintura esquemática neolítica. En uno de sus paneles, aparece un conjunto de seis triángulos invertidos (en forma de copa, símbolo del útero materno y/o de la vulva) , que ha sido interpretado como grupo de mujeres y se ha puesto en relación con la existencia de un supuesto matriarcado en las sociedades neolíticas preindoeuropeas. En estos símbolos, también se ha querido ver la representación gráfica de un árbol genealógico.
 

domingo, 2 de junio de 2013

FRISO DE LOS ARQUEROS DE SUSA



Arqueros de suntuosa vestimenta, armados con lanzas y enormes arcos, estatismo vigilante, porte marcial, filas de inmortales que parecen repetirse hasta el infinito.

El friso de los arqueros adornaba las paredes del palacio real de Susa. El palacio de Susa fue ordenado construir por el rey Darío I, que traslado la residencia real y la capitalidad del Imperio persa, desde Pasargada hasta Susa. En la actualidad podemos disfrutar de ellos en el parisino Museo de Louvre. 


El friso es un excepcional ejemplo de cerámica vidriada policromada, realizada a partir de ladrillo cocido y esmaltado. Esta técnica tiene su origen en tradiciones anteriores mesopotámicas, asirias y especialmente babilonias. Su antecedente más claro es Babilonia, el propio Darío escribirá que artesanos babilonios se encargaron de los ladrillos de Susa.

Los arqueros, muy posiblemente integrantes de los famosos "Inmortales" llevan colgados el arco y el carcaj, y con ambas manos sostienen largas lanzas. Ataviados con piel de felino, luciendo hermosos peinados y enjoyados con brazalete, son un ejemplo más de la, no tan utópica, suntuosidad persa, que incluso lleva bien vestidos a los hombres que se dirigen a la guerra.


Cada uno de los infantes mide aproximandamente metro y medio, y son prácticamente iguales, tan solo difiente en el armamento y en la ornamentación.


El friso recoge el movimiento estático (o pausado), arcaismos anatómicos y la repetición en serie, elementos característicos del relieve persa. En definitiva una de las más famosas muestras del arte aqueménida.

domingo, 21 de abril de 2013

LA CHINA NEOLÍTICA

(hasta el 3.000 a.C.) 



En toda la gran extensión que ocupa el gigante chino encontramos vestigios de actividades humanas características del Neolítico. En función del entorno geográfico y ecológico, y las diferentes fases de desarrollo económico y cultural, distinguimos, a grandes rasgos, cuatro regiones:

+ Valle del Hoang Ho (Río Amarillo)

+  Estepa del Norte

+  Curso medio y bajo del Yang Tsé Kiang (Río Azul)

+  Tierras montañosas del Sur.


1. Valle del Huang Ho. 
Huang Ho es el río más importante del Norte de China. Un clima suave y precipitaciones moderadas permitieron el desarrollo de una rudimentaria agricultura, basada en el cultivo del mijo, el cereal tradicional del norte de China capaz de resistir la sequía, y en la cría de animales como el cerdo y el perro. La aparición de peces, especies cinegéticas, nueces y almendras en los yacimientos, habla bien a las claras, de la importancia de otras actividades económicas como la caza, la pesca y la recolección. 

Los yacimientos se disponen a lo largo del río en ambas orillas. El Valle del Hoang Ho es donde mejor podemos observar la continuidad del neolítico chino, con las aportaciones de las culturas de Cishan, Peiligang, Dadiwan, Yangshao o Longshan. 


Los yacimientos estudiados demuestran la existencia de poblados sedentarios neolíticos. Los asentamientos se extienden por una superficie superior a una hectárea, apareciendo cimientos de viviendas, silos, hornos de cerámica y tumbas. 

Las casas, de planta circular o cuadrada, son semisubterráneas, con una entrada bastante estrecha y agujeros en el suelo a lo largo del muro, que servirían para introducir postes de madera que formarían el armazón de la vivienda. 


En los silos, circulares, pequeños y de poca profundidad se han encontrado restos de grano. 


Las tumbas generalmente presentan una única sepultura, aunque también las hay dobles, para los dos sexos. En el ajuar funerario aparecen ofrendas funerarias de barro, laya y hoz, y muelas y manos de mortero.


Las herramientas líticas con pulimentadas con retoques, aunque también aparecen piezas talladas toscas, dando forma a choppers, raederas, hachas de mano, etc. . . 


La tipología de las vasijas de cerámica, primitiva y elaborada a mano, indica ciertas semejanzas entre las distintas regiones y culturas. El bo es una copa de tres pies y fondo curvo y el guan es una jarra panzuda de amplia abertura. 


Según el Carbono 14 obtenemos las siguientes cronologías para las diferentes culturas; Cultura Peiligang (8000 - 7500 a.C.), Cultura de Cishan (8000 - 7700 a.C.) y Cultura de Dadiwan (7800 - 7600 a.C.). Son esencialmente coetáneas y precedentes de la cultura de Yangshao. 


Cerámica peiligang 

La Cultura de Yangshao, es heredera de las citadas y todas ellas, incluyento Yangshao, presentan vínculos y semejanzas: distribución de los hábitats, forma de las casas, hornos de alfarero, organización de las tumbas y una continuidad evidente del utillaje lítico, la cerámica y otros rasgos culturales. 

Cultura de Yangshao (7.100 - 4.900 a.C.)

Durante mucho tiempo las nociones sobre esta cultura eran muy imprecisas. Debe su nombre a la localidad donde se descubrieron, en 1921, los primeros vestigios.


La cultura de Yangshao se propagó durante el Neolítico a ambos lados del curso medio del Hoang Ho. El Carbono 14 arroja una cronología entre el 7.100 y 4.900 a.C., por tanto se desarrolla a lo largo de casi dos milenios. 

Yangshao se divide en varios subconjuntos con variantes culturales, derivadas de su amplia distribución geográfica y su evolución durante un muy largo período de tiempo. 


De la Cultura de Yangshao estamos bastante bien informados, conociendo bastante bien sus características culturales, el origen y su ulterior desarrollo. 


Los poblados yanshao mantenían una existencia muy sedentaria, con superficies que van de 1 a 10 hectáreas, a veces incluso más. Se han encontrado importantes complejos como el de Jiangzhai. 


El poblado excavado en Jiangzhai, delimitado por un foso defensivo, tiene una extensión de 5 hectáreas. Un numeroso grupo de viviendas agrupadas, rodeaban un espacio descubierto.


Los pobladores yanshao habían adquirido un gran dominio en la construcción de viviendas. Están atestiguados al menos un centenar de hogares, divididos en cinco grandes conjuntos. Cada uno de ellos incluye entre 10 y 20 viviendas pequeñas, una edificación de mayor tamaño y grupos de silos, de numero indeterminado. Se trataba mayormente de viviendas de madera, semienterradas en el suelo, o en la superficie, de planta cuadrada, rectangular o redonda. Posiblemente tenían cubierta cónica. 



Al este del foso aparecen tres cementerios con 175 tumbas de adulto, con la cabeza orientada al oeste, con ajuares compuestos de vasijas, herramientas de piedra y otros objetos de uso corriente. Los niños eran inhumados en urnas próximas a las viviendas. 

Entre las actividades económicas yanshao, la agricultura, bastante desarrollada, mucho más que en períodos anteriores, ocupa un lugar preeminente. En los yacimientos se han encontrado restos de cereales resistentes a la sequía, como el mijo, además de semillas de hortalizas y lo que podían ser restos de arroz. Entre las herramientas agrícolas encontramos layas y hoces de piedra, muelas que van desapareciendo progresivamente y hachas de piedra que pudieron servir para talar árboles y desbrozar terrenos. 

Tras la agricultura, la ganadería es la segunda actividad en importancia, destacando la cría de perros y cerdos. No es seguro que los restos de ovinos y bóvidos hallados perteneciesen a animales domésticos. 

Las puntas de flecha, arpones, anzuelos de hueso, junto a restos a animales y plantas salvajes, indican que tanto la caza, como la pesca y la recolección seguían teniendo cierta importancia como actividades proveedoras de alimentos. 

La Cultura de Yangshao había alcanzado progresos considerables en la fabricación de piezas cerámicas. Se han descubierto hornos dentro de los poblados a una distancia considerable de las viviendas. Son hornos de pequeño tamaño y disponían de una abertura superior para controlar al temperatura de cocción y el grado de oxidación. El interior del horno alcanzaba temperaturas de entre 900 y 1050 grados Centígrados. Producían cerámicas rojas y duras. 

Las vasijas aún se hacían a mano, el torno de alfarero no había hecho su aparición. La cerámica de Yanshao presenta formas y decoración original, siendo lo más común los motivos rojos y negros, aunque algunas vasijas aparecen decoradas con figuras de ranas y aves. Algunos tipos cerámicos son hu (jarra), ping (ánfora), wan (cuenco) y ding (vaso trípode). 

El temprano desarrollo en el Valle del Huang Ho y el largo período que se mantuvo, la cultura de Yangshao sirvió de nexo entre las culturas precedentes y las que le sucedieron. Yangshao tomó el relevo de Peiligang y prefiguró la eclosión posterior de la otra gran cultura neolítica de China, Longshan. 

Además Yangsho influyó en las culturas vecinas, y coeténeas del curso inferior del Hoang Ho, de Mongolia interior o las del curso medio del Yang Tsé. 

2. La estepa del Norte. 
La mayor parte del territorio norte de China está ocupado por la eterna estepa desértica, un medio ambiente muy inhóspito, donde las condiciones de vida son muy duras, y por supuesto, influye en el desarrollo económico y cultural de sus habitantes. 


En esta zona el Neolítico aparece representado por una tradición microlítica, fruto de una original industria del Paleolítico que se desarrolló en el Norte de China. Esta tradición microlítica, desapareció del Valle del Hoang Ho en las inicios de la agricultura. 

Bajo condiciones naturales diferentes el complejo microlaminar dio lugar a dos culturas diferenciadas en las estepas. Una apoyada en la pesca y la caza, con una forma de vida nómada, con la utilización de campamentos eventuales. Otros grupos se convierten en sedentarios gracias a la agricultura. Practicaban una misma industria microlítica pero muy diferentes en el plano cultural. Ambas, las podemos relacionar con un Mesolítico, aunque cronológicamente más tardío. 

En la época en que en el Valle del Hoang Ho se desarrollaba la agricultura, otras regiones, en una fase más primitiva, tenían una economía basada en la caza y la pesca. 

Se han encontrado algunas herramientas de piedra pulimentada y vasijas de barro cocido, pero los microlitos constituyen la mayoría de las piezas descubiertas.

Los grupos de la cultura Xinglongwa (VIII milenio) vivían en poblados rodeados por un foso, viviendas semisubterráneas, dispuestas en hileras y muy agrupadas. La base económica es la agricultura, aunque también la caza, la pesca y la recolección. Es característica la cerámica de peine. La organización de los poblados y la forma de las casas recuerda a las de la Cultura de Yangshao. 

Bajo el influjo de Yangshao, las poblaciones de la estepa septentrional fueron adoptando formas agrícolas, conservando la tradición microlítica que fue progresivamente abandonada. 

3 El Curso Medio y el Valle Inferior del Yang Tsé Kiang.
El Yang Tsé Kiang, el famoso Río Azul, es el más largo de China, y recorre una extensa llanura, en la que forma un vasto complejo hidrológico. Se trata de un medio caluroso y húmedo, favorece el cultivo del arroz. 


En el Valle inferior tenemos bastante bien documentada la cultura de Hemudu, con una datación 7000 - 6000 a.C., rescatada a partir de la prospección y excavación del yacimiento homónimo. 


En Hemudu aparecen restos de construcciones de madera, posiblemente se tratase de palafitos, viviendas construidas sobre pilares y elevadas a cierta altura sobre el suelo. Los pilotes, tablas, vigas y pilares de madera presentan rasgos de cortes efectuados con hachas de piedra.

En el yacimiento de Hemudo han aparecido 27 tumbas, con esqueletos en mal estado, fundamentalmente inhumación individual - solo tres tumbas dobles, y aunque la mitad de las tumbas no posee ajuar, éste se compone de vasijas, fusayolas de piedra, joyas de jade y objetos de hueso.

En la necrópolis de Hemudu se ha constatado una práctica funeraria poco frecuente; en algunas tumbas se han hallado esqueletos desarticulados, incluso se hace patente, en algunos casos, la ausencia de piernas, y lo más misterioso, de cráneos. 

Totem en el yacimiento arqueológico de Hemudu.
Las herramientas líticas de Hemudu presentan una tipología muy sencilla, siendo características las hachas trapezoidales y los mangos en codo fabricados en cornamenta de ciervo o en madera.

Aparecen muchos objetos de hueso, especialmente una especie de laya para cavar, llamada "si", un omóplato de ciervo o de búfalo, con orificios para fijarla a un mango de madera. En hueso también puntas de flecha usadas para caza y pesca (actividades que seguían siendo importantes), arpones, agujas, cucharas y útiles para el cabello. 

También abundantes objetos de madera, layas, manos de mortero, percutores, lanzas y remos. La cerámica es casi siempre negra, característico es el caldero, un utensilio de cocina.

Otro rasgo típico de Hemudu son los adornos confeccionados en jade pulido, como pendientes en forma de anillo,colgantes de medio anillo y cuentas de collar. Este tipo de joyas parecen originarias de la cuenca del Yang Tsé.


Los grupos Hemudu, habitantes de poblados estables con viviendas tipo palafito, habían hecho del cultivo del arroz su principal recurso económico, con arrozales situados en las inmediaciones de la marisma. 

La cultura de Hemudu, en el bajo valle del Yang Tsé, fue sucedida por la cultura de Majiabnag. Típico del Yang Tsé es el arroz, los palafitos y una característica industria lítica. La aparición de cerámicas pintadas y vasijas trípodes de barro demuestran contactos, más o menos fluidos, con el Valle del Huang Ho. 

4. Las regiones montañosas del Sur de China. 
Las elevadas temperaturas, las fuertes precipitaciones y los bosques tropicales tupidos y densos contribuyen al retrato de la llegada de la agricultura a la región. 

Durante las primeras fases del Neolítico, los hábitats estaban situados en cuevas, característico eran los túmulos de conchas de moluscos, y en general se trataba de asentamientos poco extensos y poco duraderos. El entorno y el ecosistema motivaron un escaso desarrollo de la agricultura y ganadería. Por tanto, eran formas culturales muy primitivas, donde las actividades depredatorias, cazas, pesca y recolección servían para mantener a las poblaciones. 

La mayor parte del instrumental está formada por piedra tallada, chopper, raedera y punta, y en ocasiones pulimentada. La cerámica era tosca, de baja calidad, de arcilla roja y arenosa. Vivían en el litoral o cerca de los cursos de agua. Grandes túmulos de conchas, demuestran que la recolección era la principal actividad económica y la más importante fuente para obtener alimentos. El bosque tropical era propicio para practicar una rudimentaria agricultura basada en el cultivo del ñame, amén de ofrecer amplios recursos. Por otro lado las rudimentarias herramientas con las que contaban no permitían desbrozar grandes extensiones de bosque para destinarlas a la plantación.



Concluyendo, señalar que la China neolítica ofrece una imagen bastante compleja, debido a su extensión geográfica, la diversidad de entornos y la diversidad cultural, con una base autóctona, desarrolladas a partir de sus precedentes Paleolíticos y Mesolíticos. Para finalizar volver a incidir que China fue una de las cunas de la agricultura, con el cultivo de arroz en el sur y el mijo en el norte.

jueves, 10 de enero de 2013

CULTURA JOMON

En los inicios del Japón

La Cultura Jomon, basada más en la caza y la pesca, que en las prácticas agrícolas, se extendió por un conjunto de pequeñas islas situadas en el extremo más oriental de Asia. Se originó por la evolución de las culturas paleolíticas de la región alrededor del 10.000 a.C. y se alargó en el tiempo hasta el 400 a.C. cuando fue sustituida por la cultura agrícola conocida como yayoi.

La cultura jomon se desarrolló en un ámbito netamente insular, por tanto apenas recibió influencias externas procedentes de los vecinos continentales, algo totalmente paradigmático de la Civilización Japonesa, el aislamiento. Este aislamiento propició el surgimiento de formas de vida peculiares e independientes.

Las características esenciales del complejo cultural de Jomón son las siguientes:
  • Un sistema económico basado en el trinomio caza-pesca-recolección
  • Fabricación y utilización de cerámica. Los períodos de la historia jomón se corresponden a la cronología de sus cerámicas. En total los arqueólogos han datado seis tipos de cerámica
  • Uso del arco para actividades cinegéticas
  • Domesticación del perro
  • Existencia de una sólida estructura social
  • Realización de empresas marítimas a bordo de embarcaciones huecas.

La cerámica es uno de los elementos más significativos de la cultura jomón. Se utilizaban como recipientes, pero también servían para hervir alimentos, como atestigua la decoloración producida por fuegos secundarios. La aparición de cerámica en yacimientos del período jomón es un hecho poco frecuente entre poblaciones de cazadores-recolectores de cualquier parte del mundo.

Hervir alimentos permitió a los jomón explotar muchos recursos vegetales que no era posible consumir crudos, y además posibilitó disponer de alimentos suficientes en cualquier época del año dentro de un radio no excesivamente amplio, sin necesidad de tener que desplazarse. Por tanto, a partir de esto, fue posible la vida sedentaria en poblados.

La típica aldea jomón se organizaba disponiendo las viviendas alrededor de una especie de plaza central, contando además con fosas de almacenamiento. Aquí tenemos otros rasgo original, los jomón son el único pueblo de cazadores-recolectores que estaban en disposición de ir acumulando “cosas”. La mayoría de los grupos de cazadores-recolectores reducen al mínimo sus posesiones, para así facilitar su continuo nomadeo.

Una de las claves del éxito de estas poblaciones jomón, fue su relación con el entorno y su capacidad para incluir en su dieta todo tipo de alimentos. En ese sentido podemos mencionar entre sus piezas de caza mayor, a ciervos, jabalíes, osos y gamuzas, complementados con animales de menor tamaño como el lobo, el zorro, el mapache, la liebre e incluso al rata, y así hasta 60 especies; prácticamente la totalidad de los mamíferos existentes en el archipiélago del Japón, eran susceptibles de acabar en el estómago de esta gente. Al ingente aporte de carne de mamífero hay que añadir el consumo de más de 300 especies de moluscos, más de 70 de peces y más de 35 de aves.

En cuanto a los vegetales, los yacimientos nos informan de más de 300 especies que pudieron ser consumidas, teniendo en cuenta además que diferentes partes de una planta, raíz, tallo, hoja, flor, semilla, podían servir de alimento.

El empleo y consumo de esta ingente cantidad de especies, tanto animales como vegetales, requería de ir recopilando amplios conocimientos sobre los mismos.

“El empleo de tal variedad de recursos alimentarios requería, sin embargo, una gran cantidad de conocimientos, que los grupos jomon debieron intentar adquirir. En otras palabras, los pueblos jomon comprendieron la necesidad de diversificar su dieta y de disponer de los conocimientos necesarios para ello y se dedicaron conscientemente a alcanzar ese objetivo. En esto consistió la denominada “estrategia de desarrollo sostenible” que adoptaron los pueblos jomon y que ilustraba bien las relaciones que estos grupos mantenían con su entorno”
Tatsuo Kobayashi


Un aspecto importante es que muchas de esas especies animales y vegetales no era posible consumirlas crudas. Por este motivo los jomon tuvieron que inventar y descubrir diferentes técnicas de hacerlas comestibles. El hervir determinados frutos, como castañas o bellotas, no solo posibiliba su consumo, sino que sobre todo, permitía eliminar el tanino, el amargor, y en ocasiones, incluso el veneno.

Hablando de venenos. En la actualidad uno de los manjares más exquisitos de la cocina japonesa es el pez globo, un pez extraordinariamente venenoso, que lo hace a la vez muy peligroso. En Japón hace falta una licencia especial para servirlo en restaurantes. Sin embargo, en yacimientos jomon se han encontrado abundantes mandíbulas de peces globos, lo que demuestra, una vez más, la capacidad de los jomon para extraerles el veneno y poder degustarlos.

A pesar de todo lo apuntado sobre caza, pesca y recolección, los jomon también eran capaces de producir alimentos vegetales, como frijoles y calabazas, aunque a pequeña escala y sin adoptar modos de vida agrícola. Este hecho aconteció en Japón a partir del siglo IV a.C. con la introducción del arroz.

En cuanto a la domesticación de animales, está probado que lo hicieron con el perro y es bastante probable que hicieran lo propio con el jabalí.

Para conservar y almacenar alimentos disponían de tres técnicas, el ahumado, el secado y la fermentación. Estas técnicas contribuyeron a la estabilidad nutricional de los jomon, pues tenían alimentos prácticamente todo el año.

En su vida diaria, para realizar todas estas tareas descritas, los jomon contaban con lanza, arco y flecha, junto a trampas fosos para la caza. Anzuelos, arpones, redes y barreras para la pesca. Herramientas como cestas, vasijas, martillos, cuchillos, piedras de afilar, hachas y punzones. La mayor parte de este utillaje formó parte de la vida jomon desde sus inicios, y sufrió pocas modificaciones durante toda su existencia.

Hacia el año 700 a.C. pobladores procedentes de la península de Corea introdujeron el cultivo del arroz en el noroeste de la isla de Kyushu. La cultura jomon comenzó a recibir influencias de esta nueva forma de vida. No obstante, la cultura jomon de cazadores-recolectores-pescadores, siguió manteniendo su personalidad hasta el 300 a.C., cuando fueron definitivamente sustituidos por la cultura agrícola de los yayoi.
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