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miércoles, 2 de octubre de 2019

LAGO HYLTENA.




Pequeño y sosegado, el lago Hyltena se encuentra junto a una importante vía que comunica el sur de Suecia con la región donde se asienta Estocolmo y otras urbes destacadas, es por tanto, una parada ideal para muchos viajeros. Una típica estampa de paisaje escandinavo.



jueves, 10 de enero de 2019

GUSTAVO II , EL LEÓN DEL NORTE.



Gustavo II Adolfo de la dinastía Vasa, hijo de Carlos IX, está considerado (por méritos propios) uno de los soberanos más sobresalientes de la historia de Suecia. Apoyado por el canciller Mel Gustaffson Oxenstierna centralizó el poder, reglamentó las funciones de la Dieta (parlamento), realizó importantes donaciones a la Universidad de Uppsala e introdujo reformas militares que dotaron a Suecia de unos de los ejércitos más modernos de Europa y la convirtieron en una potencia regional. Un inteligente militar, que prescindió de los mercenarios y creó un ejército nacional (en 1621 implantó el servicio militar obligatorio) que combatía por su rey y por la defensa del luteranismo. Además innovó en el uso de la caballería, recuperando las rápidas cargas, y en el desarrollo de una artillería más ligera. 


Gustavo II se enfrentó a Dinamarca, a Polonia y a Rusia. Conquistó Finlandia, Carelia y las bocas del Neva, consolidando la hegemonía de Suecia en el mar Báltico. A partir de 1630 decide entrar de lleno en la Guerra de los Treinta Años (fase sueca 1630 – 1635), desembarcó en Alemania, pactó con el cardenal Richelieu (en contra de la casa imperial Habsburgo), venció al ejército imperial comandado por Johan Tserclaes, conde de Tilly, y fue detenido cuando dirigía sus ejércitos a Viena. Como muchos grandes soldados, el León del Norte murió en combate, durante el transcurso de la batalla de Lutzen. 

sábado, 15 de septiembre de 2018

UPPSALA. RELIGIÓN Y CULTURA.




Ciudad histórica, y en la actualidad la cuarta de Suecia después de Estocolmo, Góteborg y Malmoe, posee el honor de tener la más bella de las catedrales de toda Escandinavia. Uppsala es uno de estos límites de la civilización, hacia el norte comienza Laponia, una tierra de leyendas y naturaleza salvaje.


Uppsala es además la sede de la Universidad más antigua de Suecia. Uno de sus más eminentes científicos fue Carl von Linneo.


Una ciudad moderna, de mediano tamaño que se dispone a lo largo de un río, y que bascula en torno a dos edificios claves, su catedral y el castillo en la colina.


Como en muchas otras ciudades (y pueblos) de Suecia, en Uppsala es omnipresente la enorme figura de Gustavo Vasa, fundador del estado moderno sueco. Su impresionante catedral gótica le sirve como memorial y mausoleo.


En tiempos pretéritos Uppsala era un lugar sagrado, un enclave donde se ubicaba un templo pagano consagrado a los viejos dioses nórdicos. Hasta aquí llegaban los vikingos a realizar sus sacrificios. La cruz cristiana venció al martillo Thor y elevó a los cielos iglesias de piedra y ladrillo.


Los lejanos orígenes de este importante asentamiento, cuyo origen se remonta a la época vikinga, se encuentran algunos kilómetros a las afueras de la ciudad actual, en la necrópolis de Gamla Uppsala.



domingo, 18 de febrero de 2018

SACRIFICIOS VIKINGOS.




En la antigua Gamla Uppsala, muy cerca de la moderna (y universitaria) ciudad de Uppsala, al norte de Estocolmo, existió hasta hace mil años un importante templo y lugar de culto (y ritual) para los suecos.


Según el cronista y religioso alemán Adan de Bremen, en este templo se celebraba un festival en honor a tres dioses – Freyr, Thor y Odín – hacia el año mil, denominado blót. El blót se celebraba cada nueve años, alrededor del equinoccio de primavera y durante nueve días. Cada día era sacrificado un hombre, junto con otros animales machos, como caballos y perros, de tal forma que se sacrificaba a los dioses setenta y dos criaturas vivas. Los cuerpos se colgaban en una cueva sagrada y se dejaba que se pudrieran. Saxo Gramáticus, las Sagas y Snorri Sturluson también recogen estas noticias:



«Cada nueve años todo el pueblo sueco celebraba una fiesta común. Por lo que a los participantes de dicha fiesta se refiere, no existía ninguna excepción: reyes y campesinos llevaban sus ofrendas a Upsala y el más atroz castigo se aplicaba a los que habían aceptado el Cristianismo: eran excluidos radicalmente de las ceremonias. Las ceremonias eran del tipo siguiente: de cada especie de criaturas vivas del sexo masculino se ofrecen nueve cabezas y cada matrimonio tenía que ofrecer una víctima humana, con cuya sangre era costumbre aplacar la ira de los dioses. Los cuerpos de las víctimas desangradas eran colgadas en el bosquecillo que se encontraba junto al templo. Ese bosquecillo era sagrado para los paganos, y todo árbol en el que se colgaba o se descomponía el cuerpo de una de las víctimas era, a partir de aquel momento, un árbol santo. Al lado de los cuerpos humanos se colgaban también los cuerpos de los caballos y de los perros y, según me contó un cristiano, a veces se habían visto más de 72 cuerpos colgados y entremezclados. Por lo demás, las canciones que se cantaban durante esas escandalosas ceremonias eran tan impúdicas, que lo mejor es silenciarlas... Este rito se celebraba hacia la mitad de la estación primaveral».
Lee M. HOLLANDER (Trad.): Heimskringla: History of the Kings of Norway. University of Texas Press, 2007



viernes, 8 de julio de 2016

OLOF SKÖTKONUNG.



Rey sueco hijo de Erik el Victorioso que se alió con el rey danés Sven I Barbapartida para enfrentarse al noruego Olaf I, derrotarlo y repartirse su territorio. Más tarde el rey Olof Skötkonung inició la cristianización de Suecia, lo que provocó una revuelta de los paganos que destronaron a su rey. Su sobrenombre Skötkonung – el tesorero – le viene dado por haber iniciado la acuñación de monedas en la ciudad de Sigtuna. 


domingo, 28 de febrero de 2016

SIGTUNA, LA CIUDAD MÁS ANTIGUA DE SUECIA.



En un altozano a orillas de un lago de plácidas aguas, lago Mälar, se erige Sigtuna, la más antigua ciudad del Reino de Suecia, y uno de los pueblos más bellos de toda Escandinavia.


Las runas grabadas en monolitos, dispersos por toda la población, son testigos mudos de sus larga historia.


En el año 970, tras el abandono de Birka, se fundó la ciudad de Sigtuna, de la mano de Eric el Victorioso, y de aquellos momentos queda el trazado medieval de sus calles. Aquí fueron acuñadas las primeras monedas de Suecia. En sus primeros tiempos de existencia, la población se convirtió en sede de la corona y en un activo centro comercial. En el siglo XII fue destruida por los guerreros de Novgorod, y a pesar de ser reconstruida, nunca recuperó su esplendor, y quedó eclipsada por otros núcleos como Kalmar, Upsala o Estocolmo.


La Stora Gatan, calle principal, tiene su origen en la Edad Media y a ella abrían sus puertas comercios y talleres de artesanos. Desde esta arteria se ramifican una serie de callejuelas. Unas suben hasta Klockbacken, mientras otras descienden suavemente hacia el lago.


Su ayuntamiento, coqueto y pequeño como una caja de cerillas fue construido en 1700.


En los alrededores del núcleo histórico nos encontramos con las ruinas de varías iglesias, como S. Olaf, S. Lars y S. Per, fundadas entre 1100 y 1200. Todos estos templos se mantuvieron activos hasta la Reforma protestante.



Estas runas, situadas cerca de la iglesia de Santa María, se refieren a hermanos de un gremio procedente de Frisia, mercaderes que se asentaron aquí en Sigtuna.


Tranquila, apacible, agradable y hermosa, muy hermosa. Ni las palabras, ni las fotos, hacen justicia a la belleza fantástica de Sigtuna, un pueblo de cuento. De esos cuentos que leíamos cuando éramos niños. Casas de una planta con cubiertas a dos aguas de vivos colores, a orillas de un animado lago con patos y gaviotas, rodeado de oscuros bosques.


Un círculo de piedras que conecta el siglo XXI con el pasado de Sigtuna y el acervo legendario de Escandinavia.




sábado, 13 de febrero de 2016

ENGELBREKT ENGELBREKTSSON.



Desde lo más alto de una columna que se alza en el ayuntamiento de Estocolmo, Engelbrekt Engelbrektsson vela por la libertad de todos los suecos. 


Engelbrekt Engelbrektsson fue un líder sueco de origen alemán que capitaneo una rebelión popular en contra de Erik de Pomerania, rey de la Unión Kalmar que agrupaba las coronas de Dinamarca, Suecia y Noruega. En 1434 Engelbrekt dirigió al pueblo sueco contra el rey danés, fue capaz de movilizar al campesinado y tras el triunfo de la sublevación se convirtió en regente del Reino de Suecia.




En Estocolmo una escultura de un joven y humilde ballestero dispuesto a defender su patria recuerda la rebelión. Engelbrekt está considerado un héroe nacional en su país.  


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