21 de Junio de 1990. Grupo E. Bélgica 1 - España 2. En el Stadio Marcantonio Bentegodi de Verona la selección española se toma deportiva revancha de México 86 y se clasifica como campeona del grupo. La derrota de hace cuatro años fue mucho más dura que la sufrida hoy por Bélgica.
Michel, Gorriz y José Ángel de la Casa, la voz futbolística de varias generaciones de españoles.
De Puebla a Verona. Cuatro años antes, en México 86 los dos equipos se encontraron en un cruce épico de cuartos de final. La tanda de penaltys clasificó a Bélgica para semifinales y mandó a España de vuelta a casa. Emilio Butragueño perdió su gran oportunidad.
La prensa en España vivió el choque como una auténtica revancha, aunque nada tiene que ver un partido de fase de grupo con una eliminatoria de cuartos de final.
Scifo, la estrella de los Diablos Rojos, caldeó el ambiente en los días previos al duelo.
Mientras, el seleccionador Thys se viste con la piel de cordero.
La selección española mostró más solvencia que el combinado belga, consiguió la victoria y de paso la primera plaza del grupo. Michel, de penalty, y Gorriz marcaron para España.
Luis Suárez puso en liza el mismo once que derrotó con brillantez a Corea del Sur por 3 - 1. El seleccionador belga tuvo que recomponer la línea defensiva ante la ausencia de tres titulares, Grun y Clijsters lesionados y Eric Gets sancionado.
Jan Ceulemans y Genar Andrinúa, choque de trenes.
Michel celebra su gol. El camino de la venganza empeza a aclararse. Minuto 27 transforma un penalti convertido sobre Julio Salinas.
Andoni Zubizarreta sale ante la llegada de Lorenzo Stalenes que no tiene más remedio que saltar por encima del arquero del F.C. Barcelona.
Minuto 30 lanzamiento de falta de Vervoot que toca en Chendo y descoloca a Zubizarreta.
Impecable cabezado del defensa vasco Alberto Gorriz para conseguir el gol de la victoria.
En el segunto tiempo Enzo Scifo mandó una pena máxima al travesaño. España estaba teniendo suerte con los penaltis en este mundial.
Luis Suárez en el centro de los focos, después de un comienzo, más que titubeante, el seleccionador español parecía haber encontrado a su equipo.
La victoria frente Bélgica marcó el punto álgido de la selección española en el mundial de Italia. Sin embargo el equipo no transmitía sensaciones de solidez ni contundencia. Los octavos de final esperan. Ahí se podrá calibrar el verdadero potencial del equipo.
























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