Mostrando entradas con la etiqueta Taberna. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Taberna. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de octubre de 2019

CENTROS DE REUNIÓN SOCIAL: IGLESIA, CASTILLO, MOLINO Y TABERNA.



A la hora de estudiar la sociedad medieval es necesario mencionar la importancia de las relaciones que se establecen en ciertos centros de la vida social, muy vinculados con la estructura de las clases sociales y la diversidad de los géneros de vida.

La iglesia – o parroquia rural – animada por el clero secular, es el centro de la vida espiritual, un lugar de asamblea cotidiana y de celebración de las festividades religiosas, donde van tomando forma mentalidades y sensibilidades. Sus campanas, además, dan la voz de alarma y organizan los ritmos vitales.

El castillo – símbolo del poder feudal – los señores y la sociedad castrense en general, tienen su punto de encuentro en los castillos. Allí se agrupan jóvenes hijos de vasallos enviados allí para servir al señor y llevar a cabo su aprendizaje militar, trovadores, juglares y bufones, los domésticos señoriales y toda una tropa de criados y sirvientes de todo pelaje.

El molino es el centro de reunión de las masas populares en el campo. Lugar al que el campesino ha de llevar el trigo, hacer cola hasta llegar a su turno y esperar después su harina. Centro idóneo para entablar relaciones y conversaciones, comentar cuitas y chismorreos, y fraguar revueltas campesinas.

La taberna es el gran centro de reunión social en la aldea– como sigue ocurriendo en la actualidad – y en la ciudad. Allí acude el gentío a beber vino o cerveza, a jugar a los dados, conversar y divertirse, tanto habitantes locales como visitantes foráneos, pues también cumple funciones de albergue para los viajeros. En ocasiones el tabernero es además prestamista. Por todo ello la taberna es un nudo esencial en la red de relaciones sociales: se difunden noticias, leyendas, surgen las leyendas y se forjan las mentalidades.


miércoles, 27 de mayo de 2015

LA TABERNA EN EL CAMINO



El peregrino medieval va a parar siempre cerca del agua, al igual que hoy. La fuente y la taberna, lugares para intercambiar información sobre las rutas. El hospital y la posada, llenar la panza, contar las vicisitudes del día y cuando se apaga la luz, dormir. Y a la luz de la fogata compartir un trago de vino.  

domingo, 4 de mayo de 2014

UN LUGAR DE PERDICIÓN.



La orilla sur del Támesis, al otro lado de la parte noble de la ciudad, en el suburbio conocido como Southwark, proliferaban aquí y allá, tabernas y burdeles. Una caterva de rufianes, ladronzuelos, buscavidas, mercenarios y conspiradores se dejaban caer por aquí planeando el golpe que los sacaría de la miseria, marineros borrachos dispuestos a dilapidar su paga, bufones sin gracias, trovadores y juglares caídos en desgracia, rameras piojosas, meretrices vagabundas, chulos y curanderas, afeminados y pederastas en busca de oscuridad, brujas y hechiceras, buhoneros, truhanes y vendedores de humos, procesionan por estos lares. Allá por el siglo XII, un lugar poco recomendable si hacemos caso de los escrito por el monje Ricardo de Devizes, para el que Londres era un gigantesco Antro del Pecado.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...