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sábado, 4 de julio de 2026

ITALIA '90. ALEMANIA 1 - INGLATERRA 1.

 


 

 4 de Julio, al pie de los Alpes, los rivales eternos por la hegemonía política, económica y futbolística en Europa. Un Inglaterra - Alemania por un puesto en la final de la Copa del Mundo. Dos estilos, dos banderas, dos naciones y millones de sentimientos.

miércoles, 1 de julio de 2026

ITALIA 90. INGLATERRA 3 - CAMERÚN 2.

 


 1 de Julio de 1990. En el césped de San Paolo, el campo donde Dios juega con el balón, las selecciones de Inglaterra y Camerún regalaron al mundo una oda al fútbol, un partido que sintetiza toda la belleza y toda la pasión del deporte rey. Cenicienta invitada al baile. Y el Príncipe Azul encantado de bailar con ella.

 

Un partido que tuvo de todo, nervios, tensión, pasión desbordada, alternancias en el marcador y un equipo africano, por vez primera en la historia,  acariciando las semifinales.  

 

Inglaterra, tras salir de una larga pesadilla, se lanza hacia su mejor puesto de siempre lejos de los sagrados confines de la isla. El solitario laurel de 1966 nunca ha sido respaldado por una posición destacada. Ahora vuelve a encontrarse en la semifinal con Alemania, que en aquella lejana ocasión fue su última e irreductible adversaria. Pero a quince minutos del final del tiempo reglamentario, en los apasionantes «cuartos» de Nápoles, el destino de los blancos de Bobby Robson parecía ya cruelmente marcado por los golpes de un Camerún irresistible, revitalizado por la entrada del increíble Milla; sin embargo, este fue tan incurablemente narcisista como para buscar el adorno refinado, el gol de tacón, en lugar de preocuparse por cerrar rápidamente el asunto. El  Camerún deja Italia '90 tras haber derrochado las sensaciones más intensas y genuinas y, al mismo tiempo, la perspectiva de una revolución en las jerarquías consolidadas, que se diría no muy lejana. Honor a los leones de África, pero también el consejo de ser en el futuro más prácticos y menos vanidosos. Inglaterra tiene un campeón de verdad, Gascoigne, un hombre-gol recuperado, Lineker, y la fuerza interior de haber superado ya cualquier previsión. (Adalberto Bortoloti. Guerin Sportivo). 

viernes, 26 de junio de 2026

ITALIA'90. INGLATERRA 1- BÉLGICA 0.

 


26 de Junio, estadio Renato Dell'Ara de Bolonia, el último partido de los octavos de final, regalaron a la afición el final más épico, un auténtico golazo de David Plat en los instanstes finales de la prórroga. 120 minutos de pasión y un desenlace para la leyenda.

 


Bélgica salta al terreno de juego con la condición de favorita y lo demuestra durante los primeros compases del partido, exhibiendo una mejor organización de juego. En la primera parte, solo Waddle aguanta el tipo frente al centro del campo de Guy Thys. Igualdad en ocasiones, un poste de Ceulemans y un gol de Barnes anulado injustamente. En la reanudación, Scifo también se topa con el poste, pero los ingleses parecen mostrar una mejor forma atlética. El ritmo decae visiblemente en la prórroga. Ambos equipos parecen resignados a la solución desde la tanda de penaltis. En el último suspiro una genialidad de Gascoigne habilita a Platt para una volea a la media vuelta imparable. 

 


Bobby Robson sigue utilizando la defensa de cinco con Mark Wrigh de líbero, y McMahon en el centro del campo en sustitución del capitán Brian Robson, realizando la función de ancla y de guardaespaldas de los primeros espadas Waddle, Barnes y Gascoigne. Thys confía en la veteranía del bloque de alcanzó las semifinales en el mundial de México 86. 

 


Demol y Lineker dos de los jugadores más destacados en sus equipos respectivos.  

 

Un titán llamado Mark Wright.  

 




Último minuto de la prórroga. El gol soñado por todo futbolista.  

domingo, 21 de junio de 2026

ITALIA 90. INGLATERRA 1 - EGIPTO 0.

 


 

21 de Junio de 1990. Grupo F. Inglaterra 1 - Egipto 0. Centro medido de Paul Gascoigne y remate perfecto del defensa Mark Wright para poner en el casillero la única victoria este grupo de los empates. Inglaterra primera y Egipto regresa a casa con todos los honores. 

 


Inglaterra 1 - Egipto 0, la única victoria en el grupo de los empates. Los ingleses derrotan a un combativo equipo egipcio en el estadio Sant'Elia en la ciudad de Cagliari, la capital de la isla de Cerdeña. 

 


Bobby Robson repitió línea defensiva de cuatro, con Steve McMahon sustituyendo al lesionado Brian Robson y Bull acompañando a Gary Lineker en punta. El seleccionador egipcio Mahmoud El-Gohary vuelve a confiar práctiamente en el mismo once que en los dos partidos anteriores.

 


H. Ramzy, el defensor egipcio, y el delantero inglés Gary Lineker. Duelo en la cumbre. 

 




Chris Waddle y Paul Gascoigne, dos estrellas, dos peloteros que encarnan la esencia del buen fútbol, bello y eficiente.  

 



Sin embargo en el césped de Saint Elia el equipo inglés no fue capaz de desarrollar todo el fútbol que atesoran sus futbolistas. Únicamente Paul Gascoigne  parece tener las ideas claras sobre qué hacer, pero predica en el desierto, mientras que la actitud conservadora de los egipcios complica aún más las cosas. En el densísimo mediocampo dispuesto por El Gohary, los Waddle, McMahon y Barnes de turno se muestran lentos, desesperadamente incapaces de abastecer a los delanteros. Es Wright quien, con una genialidad acrobática, se encarga de abrir el marcador. Para Egipto es el fin de un sueño: al final, incluso hay quienes rompen a llorar.

  


Mark Wight se eleva por encima de todos y de certero cabezazo manda el balón al fondo de la red. 

 


El bravo defensor británico, brazo en alto, celebra el gol. 

martes, 16 de junio de 2026

ITALIA 90. INGLATERRA 0 - PAÍSES BAJOS 0.

 

  

16 de Junio de 1990. Stadio Sant'Elia de Cagliari. Países Bajos 0 - Inglaterra 0. Grupo F. Un partido soso y dos selecciones que no encuentran su camino. El grupo F empieza a llenarse de empates. 

 


Los capitales Bryan Robson y Rudd Gullit intercambian banderines. Dos de los grandes futbolistas europeos de los '80s. 

 


Las hinchadas holandesa y inglesa eran de las más problemáticas de cuantas acudieron a la cita Italiana. El encuentro Países Bajos - Inglaterra declarado de alto riesgo. 

 


Ni Van Basten, ni Gary Lineker, ni Gullit, ni nadie fue capaz de marcar un gol . Para Inglaterra, después de no ganar a Irlanda, no ser derrotado por los campeones de Europa, no era mal resultado. 

 


Dos años atrás, en la Eurocopa celebrada en Alemania, Países Bajos ganó con claridad a Inglaterra por un 1 -3 , con un triplete de Marco Van Basten. En esta ocasión, prácticamente los mismos 22 jugadores, empataron a cero. 

 


El habilidoso centrocampista del PSV Vanenburg, que llegó tocado al mundial, fue una de las bajas más sensibles del lado holandés. En Inglaterra era su capitán, Bryan Robson, el jugador que sufrió problemas físicos. El técnico inglés rediseñó su defensa, Mark Wright entró en el equipo para jugar de líbero, cubriendo las espaldas de Walker y Butcher, y el joven Paul Parker ocupó el lateral derecho en detrimento de Stevens. 

 


Paul Gascoigne, Ruud Gullit y Ronald Koeman, cuanta calidad futbolística en una instantánea. 

 


Cuerpo a cuerpo Waddle Gullit, esencia del fútbol ochentero. 

 


Gary Lineker frente a Van Breukelen. Las defensas ganaron la partida a las vanguardias.  

 


Peter Shilton dominador del espacio aéreo.  

 


Paul Gascogine supera a Ronald Koeman. Los jugadores holandeses no pudieron esconder un bajo estado de forma a lo largo de todo el campeonato. 

 


Inglaterra - Holanda, un clásico europeo a nivel de selecciones. Nada más grande que enfrentarse en un mundial.  

 


Otro partido se jugaba en las calles. La policia italiana tuvo que emplearse a fondo para evitar los enfrentamientos entre los sectores más violentos de ambas aficiones. Inglaterra tenía un serio problema de paro, violencia y alcoholismo que confluyeron en el movimiento hoolingan. En estos momentos los clubes ingleses tenían prohibido jugar en competiciones europeas.  «Usaremos el puño de hierro, como nos ha aconsejado el propio ministro de deporte británico: parece que estos hooligans no son tan insensibles a las maneras fuertes...». Así había amenazado el subsecretario de Interior, Giuseppe Ruffino, presidente del Comité de Seguridad para los estadios de Italia 90, en la víspera del Mundial. A pesar de los disturbios el control sobre los hooligans ingleses estaba funcionando. Los hooligans ingleses han ocupado cada día las crónicas de los periódicos por pedradas, escaramuzas y pequeñas peleas. Pero un buen número ha terminado en la cárcel, otros han sido enviados de vuelta al otro lado del canal, humillados en su orgullo de «guerreros», quizá fuertemente apaleados y también un poco sedientos debido a las copas faltantes. «Estoy agradecido a las fuerzas del orden italianas», comentó Colin Moynihan, ministro de deporte inglés, «por su rápido, firme y decidido compromiso».

 



El partido entre Inglaterra y Países Bajos en Cagliari, había sido anunciado como una ocasión propicia para el choque violento entre las dos aficiones. Exactamente a las 18.00 se produjo el intento por parte de los ingleses se burlar a la estrecha vigilancia que ejercía la policía y lanzarse sobre la afición orange. Los naranjas no aceptaron el desafío y los ingleses se estrellaron contra el muro formado por las fuerzas del orden: las pedradas y lanzamientos de botellas fueron respondidas a golpe de porra y gases lacrimógenos.

 


Hubo guerrilla durante dos horas, con coches dañados, persecuciones hombre a hombre, unos cuarenta heridos y 5 arrestos. Uno de los arrestados estaba ebrio, 400 aficionados ingleses estaban sin entrada, 150 eran identificables como hooligans de marca. Las crónicas cuentan también que mucha de la rabia que anima a los bull-dogs ingleses deriva del control al que son sometidos, de la atmósfera de desconfianza que rodea a cualquiera que hable la lengua de Albión, de ser el blanco de la intolerancia de vándalos sardos que, por un malentendido espíritu regionalista, buscan su momento de gloria transformándose en «hunters», cazadores de hooligans. 



Gigi Riva, antes del Mundial, dijo: «Todos están muy preocupados por la llegada de los hooligans. Yo solo querría decir una cosa: los sardos son hospitalarios y muy cordiales, pero no permiten a nadie arrollar sus tradiciones. He aquí que quien llegue a Cagliari sepa que el estadio para los sardos es respetado, no representa una ocasión de violencia y de caos, sino que es casi un lugar sagrado». Seguramente los jóvenes sardos han exagerado en la defensa de sus sentimientos, pero también esto debía tenerse en cuenta: la violencia atrae más violencia. 

 


El choque entre ingleses y holandeses concluyó con consecuencias menos graves de las previsibles. Sin embargo, el peligro no ha pasado aún, perdurará mientras Inglaterra siga en liza.  Y entonces se impone una consideración: ya no es admisible que una ciudad, una región, una Nación deban vivir días de tensión, si no de terror, porque un grupo de inadaptados tome como pretexto un partido para sus locuras. No es admisible que ingentes fuerzas de policía deban ser movilizadas para un evento deportivo. He aquí que, al menos, el Mundial ya ha evidenciado esta realidad, si es que alguna vez hubo necesidad de una contraprueba.

jueves, 11 de junio de 2026

ITALIA'90. INGLATERRA 1 - IRLANDA 1.

 


11 de Junio de 1990. Inglaterra 1 - República de Irlanda 1. Grupo F. Ingleses e irlandeses repitieron en la isla de Cerdeña el enfrentamiento de dos años antes en la Euro'88.

 

Un duelo de vecinos y conocidos. La mayor parte de los futbolistas irlandeses que acudieron a Italia jugaban en clubes ingleses. Solo cuatro lo hacían en otras ligas, Bonner y Morris en Escocia, Aldridge en España y Byrne en Francia.

 


Alrededor de la Inglaterra de Bobby Robson todo eran críticas y dudas. Jackie Charlton, por el contrario, tenía muy claro como quería jugar, y que jugadores utilizar. 

 


Robson, Waddle, Barnes, Gascoigne, Beardsley y Lineker jugadores para practicar un fútbol de ensueño. Pocas selecciones tenían a su disposición tantos y tan buenos jugadores, cada uno con cualidades específicas.

 

La República de Irlanda poseía un sólido bloque bien conjuntado, un rival difícil y rocoso para cualquier adversario.

 


Un partido soso y aburrido. Tan solo dos destellos, uno en cada bando, para romper la monotonía generalizada. El primero de los empates del grupo de la muerte. 

 


Gary Lineker bate a Pat Bonner y pone el 1 - 0 en el marcador.  



Chris Waddle un virtuoso con el balón en los pies.  

 




Kevin Sheedy en el momento de conseguir el empate. En la isla Esmeralda lo celebran por todo lo alto.  

sábado, 14 de marzo de 2026

EVERTON 1983/87 EL CICLO GLORIOSO DE LOS TOFFEES

 


En cuatro temporadas el Everton ganó dos ligas (84/85, 86/87), la FA Cup (83/84) , la Recopa de Europa (1984/85) y cuatro Community Shields consecutivas. Alcanzado además otras dos finales de FA Cup en el 85 (derrota frente al United) y en el 86 (derrota frente al Liverpool), y un subcampeonato de Liga en la 85/86. Fueron años en los que la  ciudad de  Liverpool dominaba el panorama futbolístico inglés. Entre los dos clubes conquistaron todas las ligas entre el 82 y el 88. 



        La sanción impuesta a los equipos ingleses después de la tragedia de Heysel, privó a los Toffees de poder calibrar su poderío frente a los mejores clubes del continente.     



    En el banquillo el legendario Howard Kendall, que ya había ganado la liga con el club siendo jugador la temporada 1969/70. Kendall dirigió al Everton en tres etapas diferentes, siendo la primera de ellas una de la más gloriosa de la historia del club.  Entre 1981 y 1897 dirigió 327 partidos y conquistó los ocho títulos mencionados más arriba. Posteriormente estuvo al frente del equipo entre el 1990 y el 93, y entre el 97 y 98, unos años en los que la grandeza del club era cosa del pasado. 



    Prácticamente el mismo once durante las cuatro temporadas. La importancia del bloque y de no cambiar lo que funciona. Corrían otros tiempos, cuando el aficionado podía recitar de carrerilla el once de su equipo temporada tras temporada. Fútbol del de antes, directo, vertical, lucha cuerpo a cuerpo en las áreas. Como muestra el partido de vuelta de la semifinal de la Recopa frente a Bayern Munich. 

 


 

1. Neville Southal, una institución, un nombre ligado a la historia del club. Nadie ha jugado más partidos que él con el Everton, 750. Además de 92 partidos con la selección de País de Gales. Indiscutible en el arco durante dos décadas (1981 – 1998). El guardameta galés aún era titular del equipo cuando en la temporada 1994/95 el club ganaba la FA Cup frente al Manchester United. Futbolista del año en 1985.



2. Gary Stevens, el lateral derecho fue uno de los futbolistas ingleses más destacados en su puesto. Indiscutible en todos los títulos de la época.Sus saques de banda al corazón del área se convertían con facilidad en ocasiones de gol. Internacional inglés participó en los Mundiales del 86 y el 90, y en la Eurocopa del 88. Tras abandonar el Everton siguió ganando títulos con el Glasgow Rangers. 

 



3. Pat Van den Hauwe, lateral izquierdo diestro conocido por la afición Toffee como Psycho Pat, llegó al club en 1984, el año después de la consecución de la Copa. Un gol suyo frente al Norwich aseguró el título de liga del 87, aunque aquella temporada su rol era el de suplente de Paul Power que llegaba esa temporada al equipo procedente del Manchester City. Jugó un total de 201 partidos con el club. Nacido en Bélgica, criado en Inglaterra e internacional con País de Gales. 



4. Kevin Ratcliffe, defensa central contundente con una altura de 1’86, capitán y uno de los puntales del equipo. En sus orígenes se desempeñaba como lateral izquierdo, pero su rendimiento mejoró notablemente cuando pasó al centro de la zaga. Un futbolista aguerrido que no rehuía el combate cuerpo a cuerpo, otro de los internacionales galeses del equipo, disputó más de 400 partidos con el club de su vida. Quinto jugador con más partidos disputados con el Everton. 



5. Derek Mountfield, compañero de Ratcliffe en el centro de la defensa. Indiscutible los primeros años un lesión en la temporada 85/86 le hizo perder protagonismo en favor de Alan Harper. Defensor dominante que también podía jugar en el medio del campo. Disputó 154 partidos y logró marcar 25 goles, gracias a su excelente pegada.

 

 




6. Peter Reid, el encargado de realizar el trabajo sucio, la recuperación de balones, distribuirlo con eficacia y  mantener el equilibrio en la zona ancha del campo. Internacional inglés participó en el mundial de México 86 y en la Eurocopa de 1988.


 


 

7. Trevor Steven, volante o extremo, siempre por la derecha, uno de los futbolistas más desequilibrantes del plantel. Junto al otro Stevens, Gary, formó una sociedad histórica en la banda derecha de Goodison Park. Tricky Trev, elegante, incisivo, buen centrador y goleador. 299 partidos y 60 goles vistiendo la zamarra azul.



8. Paul Bracewell, centrocampista encargado de la distribución del juego. Se incorporó al equipo en la temporada 84/85 y durante dos años lo jugó absolutamente todo, convirtiéndose en una pieza clave en la consecución de la Liga y la Recopa de 1985, tal vez el mejor año en la historia del Everton. Reid recuperaba el balón y Bracewell miraba hacia arriba. Lamentablemente una inoportuna lesión (y que lesión no lo es) lo mantuvo dos temporadas completas en blanco. Cuando volvió a jugar, la etapa gloriosa del club empezaba a concluir.



9. Kevin Sheedy, un puñal por la banda izquierda, creativo y poseedor de un poderoso disparo. Diez temporadas defendiendo a los Toffees, 369 partidos, 97 goles y un buen puñado de títulos. Un artista, dueño de un pie izquierdo, capaz de cambiar el rumbo de un partido. Se sitúa en el puesto 11 de los goleadores históricos del club. Integrante además de la generación dorada de la República de Irlanda que disputó la Euro 88 y alcanzó los cuartos de final en el mundial de Italia 90.



10. Andy Gray, en apenas dos temporadas el delantero escocés consiguió meterse a la afición de Goodison Park en el bolsillo. Un futbolista con carisma, generoso con el compañero y con capacidad para marcar goles de volea, de cabeza, de oportunista. Complemento perfecto para cualquier goleador. Menos de dos años después de su llegada, Kendall decidió reemplazarlo por un joven delantero procedente del Leicester, Gary Lineker.

 



11. Graeme Sharp, delantero escocés, el hombre gol del Everton, presente en todos los títulos, y siempre de manera decisiva. Se compenetró a la perfección con Andy Gray. Tras la marcha de Lineker al FC Barcelona, la delantera del Everton sufrió muchos cambios, pero el bueno de Sharp era inamovible. Anotó 160 goles en 447 partidos. Segundo máximo goleador histórico del Everton. 




El jugador número 12 de esta alineación ideal no puede ser otro que Adrian Heath, un futbolista técnico, centrocampista ofensivo que también podía actuar en la vanguardia del equipo. Conocido como Inchy, disputó 308 partidos, marcó 94 goles, un par de lesiones de cierta gravedad lastraron su carrera. En el ranking de goleadores del club ocupa el puesto 13. 


 



Mención especial para Dave Watson que llegó al club en la temporada 1986/87 procedente del Norwich. Rápidamente se hizo con el puesto de lateral derecho (Stevens pasó al centro de la zaga) y se mantuvo en el equipo hasta el año 2001. Prácticamente inamovible del once durante quince años, Watson fue el capitán que levantó la Copa de la temporada 1994/95. Junto a la Charity Shield del mismo año, los últimos títulos conquistados por el histórico Everton. Con 528 encuentros ocupa el tercer lugar en el ranking histórico del club. 


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