martes, 7 de abril de 2015

REINO MEDIEVAL DE ALBANIA.



Conocido en las fuentes de la época como Regnum Albaniae, fue una pequeña entidad estatal situada en la actual Albania, fundado en 1271 por Carlos de Anjou, rey de Sicilia en los territorios bizantinos que había arrebatado al Despotado del Epiro. 

En 1272 en la ciudad de Durrës, alrededor de la cual basculaba este reino, Carlos sumaba a sus otros títulos el de Rey de Albania. Los intentos de seguir expandiendo el reino a costa de Bizancio fueron un fracaso y las Vísperas Sicilianas (1282) socavaron la autoridad de los Anjou en Albania. A duras penas los angevinos siguieron presentes en la región, hasta que un noble albanés Karl Thopia , de ascendencia angevina, conquistó Durrës, y se proclamó nuevo Rey de Albania. 


Sucesivamente la ciudad fue conquistada por Luis de Navarra que reclamaba sus derechos sobre ella, recuperada casi inmediatamente por Thopia, arrebatada por Balsha II y vuelta a recuperar (gracias a la ayuda turca), para que finalmente, en 1392, el hijo de Karl Thopia, entregase los exiguos dominios del reino a la República de Venecia. 

Carlos de Anjoua, ojito derecho de la curia pontificia, y el Papado se pusieron de acuerdo para fundar este reino; tanto la iglesia como la dinastía, tenían grandes planes para la región. Carlos de Anjou pretendía hacerse presente en el Mediterráneo Oriental, contando con una importante base estratégica para acosar Constantinopla e implantar el Imperio Angevino en los Balcanes. El Papado consiguió alcanzar el cénit del catolicismo en la región con la fundación de algunos obispados y la conversión de numerosos ortodoxos. A través del reconocimiento papal, el Regnum Albaniae, logró proporcionar una identidad a la nobleza local, que se estaba esforzando en conseguir el reconocimiento internacional. 

A pesar del nombre, el Reino de Albania poco o nada tenía que ver con los propios albaneses. Según palabras del historiador Pëlleumb Xhufi este reino fue "una invención de Carlos de Anjou", que nunca contó con base histórica legítima para presentar su reino como heredero del Principado de Arbanon. El reino mantenía una estructura política con el latín como lengua, completamente ajena al pueblo albanés. Simplemente se estableció una relación entre ocupantes y ocupados. 

SANCHO II DE PORTUGAL.



Sancho II fue el cuarto rey de Portugal, el segundo de nombre Sancho, hijo de Alfonso II y de su esposa castellana Urraca. Este Sancho fue conocido como el Capelo o el Piadoso, mejor general que administrador, conquistó partes del Algarve y el Alentejo, reforzando la posición del reino en la zona. Su reinado estuvo marcado por los enfrentamientos con la nobleza y con el clero, conflictos heredados de su padre, y a los que tampoco pudo poner fin. A pesar del apoyo de Castilla, se había casado con la vizcaína Mencía López de Haro, no fue capaz de someter a los nobles, ni hacer las paces con la iglesia (el Papa le excomulgó) y cedió el trono  a su hermano Alfonso (Alfonso III). Como retiro eligió la ciudad de Toledo donde murió, sin hijos, en 1248.

lunes, 6 de abril de 2015

VERRACOS LUSITANOS.



Verracos (cerdos o jabalíes), custodios de los castros lusitanos, como los leones en el mundo griego (e ibérico) o los toros aliados asirios. 


El Museo Arqueológico Nacional de Portugal, situado en el barrio de Belem, expone cuatro ejemplares de verracos, tallados en granito, procedentes del paraje conocido como "Olival dos Berroes", un kilómetro al sur del castro de Castelo de Cabeça Boa, cerca de la localidad de Cabanas de Baixo. Todos ellos están datados entre los siglos I y II d.C. 


¿Se trata de jabalíes protectores?. Al igual que los grifos y esfinges, leones y toros alados, estos verracos pudieron cumplir una función protectora de puertas y caminos durante la Edad del Hierro. Su construcción se prolongó hasta época romana. 


Esa cola enrollada pertenece sin duda alguna a un cerdo. 


Menos estilizados y elegantes que los felinos, más pequeños y menos fornidos que los bóvidos, pero más duros, obstinados y resistentes. Sin tanto glamour pero mucho más eficaces y disuasorios en su cometido. 


Tosca escultura labrada en piedra, ¿qué secretos guarda tu figura?.


¿Pudo el espíritu del animal quedar atrapado en esta estatua zoomorfa?. 

¿JOYEROS NEANDERTALES?



Ocho garras de águila, suavemente pulimentadas y dispuestas, tal vez, para ser engastadas, son la muestra más antigua de joyería, pero con 130.000 años de antigüedad no es obra humana, sino neandertal. La paleoantropóloga Davorka Radovcic, tras estudiar detenidamente la pieza, hallada en Kaprina (Croacia) hace algo más de cien años, ha llegado a la conclusión, que estos huesos, demuestran que los neandertales, coquetos y presumidos ellos, fabricaban joyas, abalorios y adornos, 80.000 años antes de la aparición de los humanos modernos en Europa. La investigadora declara que no tienen muy claro si las garras formaban parte de un collar, pero que de lo que no tiene dudas, es que fue algún tipo de adorno. 

Muchos expertos opinan que Neandertal no tenía la capacidad mental simbólica necesaria para confeccionar este tipo de abstracciones, pero, la presencia de estas piezas en Kaprina, parecen indicar que los neandertales las utilizaron con alguna finalidad simbólica y/o ritual. Por otro lado, es generalmente aceptado que el Hombre de Neandertal enterraba a sus muertos y celebraba alguna forma de ritual.

Cada descubrimiento arqueológico nos aproxima un poco más a nuestros parientes más cercanos y los va haciendo más humanos. El tosco neandertal, salvaje y bruto del siglo pasado, se va transformando en un ser inteligente y sensible, y hasta cierto punto entrañable. Pero que no se nos olvide nunca, que en la lucha por la supervivencia, Neandertal perdió la batalla y Sapiens sigue aquí. Aunque no sepamos por cuanto tiempo. No obstante, dentro de unas décadas, empezarán los iluminados a proclamar que los auténticos humanos eran ellos. Al tiempo. 

JACQUES CARTIER



Nacido en la complicada costa de Bretaña, en la ciudad de Saint Malo, experimentado marinero acostumbrado a luchar contra las bravías aguas del Atlántico, fue el primer francés en explorar el Nuevo Mundo. A las órdenes del monarca Francisco I exploró el río San Lorenzo y comenzó el establecimiento en la región canadiense de Québec.


Sus restos mortales reposan en la catedral de su ciudad natal. 

ALFONSO II DE PORTUGAL



Alfonso II fue el tercer rey de Portugal tras suceder a su padre Sancho I. Los primeros años de su reinado estuvieron marcados por el enfrentamiento con sus hermanos y hermanas. Más tarde se dedicó a consolidar las estructuras políticas y económicas, renunciando además a querellar con el Reino de León, por el dominio de los territorios fronterizos. Contrajo matrimonio con Urraca, una de las hijas del rey Alfonso VIII de Castilla. Tras un conflicto con el clero Portugués, fue excomulgado por el papa Honorio III, y a pesar de hacer propósito de enmienda, murió Alfonso sin llevar a la práctica esas "buenas intenciones". 

domingo, 5 de abril de 2015

ALBERTO II DUQUE DE AUSTRIA.



Famoso por su erudición, Alberto II (1298 - 1358) Duque de Austria fue conocido como el Sabio. Fue hijo de Alberto I, rey de romanos, e Isabel del Tirol, y consiguió convertirse en el gobernante de todos los territorios de los Habsburgo: en parte por herencia de sus padres, en parte por conseguir hacer valer sus derechos sobre Carintia y Carniola. 

POEMA DE CÓRDOBA.



Siete Lienzos en forma de retablo que cuentan la historia de Córdoba por obra del exquisito pincel de Julio Romero de Torres. 

La mujer, morena y sensual, inspiración junto con la muerte, del pintor cordobés, protagonizan siete estampas sobre la milenaria historia de Córdoba.


Córdoba guerrera con el Gran Capitan a caballo sobre pedestal.


Córdoba barroca, una alegoría al gran poeta Luis de Góngora.


Córdoba judía, mujer de blanco con Maimónides al fondo.


Córdoba cristiana, mujeres con el patrón, San Rafael.


Córdoba romana personificada en Séneca.


Córdoba religiosa con San Pelayo


Córdoba torera simbolizada por el Lagartijo. 

SANCHO I DE PORTUGAL.



Hijo de Alfonso Enríquez y de Mafalda de Saboya, sucedió a su padre y se convirtió en el segundo rey de Portugal (1185 - 1211). Fue conocido como "el Poblador", por el estímulo que dio a la repoblación de las tierras pertenecientes al reino, siendo iniciado por su padre desde muy joven en las tareas de gobierno y la disciplina militar. Cuentan que con doce añitos encabezó una acción militar contra Ciudad Rodrigo en el Reino de León. Poco a poco su padre fue delegando más y más funciones en su joven hijo, que protagonizó expediciones de saqueo en Andalucía Occidental y defendiendo con éxito la ciudad de Santarem, de las apetencias almohades. 

La coronación de Sancho, en la ciudad de Coimbra (auténtica capital del reino), tres días después de la muerte de su padre, reafirmaba la autonomía del Reino de Portugal, fundado precisamente por su progenitor. El nuevo rey se centró en la repoblación de su país, concediendo fueros ventajosos a los primeros concejos establecidos en las regiones meridionales, atrayendo además a pobladores extranjeros, en especial, francos. Fueron sin embargo, las órdenes militares - hospitalarios, templarios y calatravos - los que más se beneficiaron de estas políticas. 

Hombre viril y fecundo, se casó con Dulce de Aragón, la hija de Ramón Berenguer IV y Petronila de Aragón, con la que tuvo nueve hijos. Cuando enviudó inició una relación con la Ribeiriña, pseudónimo de María Paez de Ribeira engendrando al menos seis hijos. Mantuvo relaciones con otras mujeres, de las que le nacieron más vástagos. Uno de sus hijos habidos con Dulce, le sucedió como rey, Alfonso II. 

Sancho I tuvo fama de rey dialogante y pacífico, consideraba la palabra más útil y poderosa que las armas, y de rey culto, amante de las letras y la poesía, y mecenas de los estudios.

LEÓN I, SEÑOR DE MADRID.



Varios siglos antes de convertirse en capital del Reino de España, durante un breve lapso de tiempo (1383 - 1391), Madrid contó con un rey propio. Se trata del último rey de Armenia, convertido en Señor de Madrid, aunque algunos historiadores, los más osados, lo han denominado, León I de Madrid. 

Su vida fue una auténtica novela bizantina, digna del mejor libro de aventuras. Hijo de Juan de Lusignan, condestable del reino, a cuya muerte tuvo que huir a consecuencia de las intrigas palaciegas. Unos percadores le ayudaron y le llevaron hasta Chipre. Se convirtió en senescal de Jerusalén y tras varias vicisitudes fue coronado rey de Armenia en 1374, junto a su esposa Margarita. Su reinado fue convulso y difícil, pues siendo él, cristiano latino, se enemistó por cuestiones religiosas con sus súbditos (mayoritariamente musulmanes), y finalmente, en 1375, los mamelucos conquistaron Armenia, e hicieron de León V, el último de sus soberanos.

A pesar de que le fue concedido un salvoconducto, fue convertido en rehén en la ciudad de El Cairo, donde se negó una y otra vez, abrazar la fe islámica. Encarcelado y angustiado, pasaba el día enviando cartas a los diferentes monarcas cristianos solicitando ayuda. Apiadado por la desgracia de León, el rey de Castilla, Juan I, pagó una fuerte suma de dinero, a cambio de la libertad del armenio. 

Embarcó en Alejandría, hizo escala en Rodas y llegó a Venecia. Posteriormente siguió su viaje, pasando por Avignon, donde fue agasajado por Clemente VII, Montpellier, Tortosa, Barcelona, y finalmente Segovia. En la famosa ciudad del acueducto entró acompañando al rey Juan I, que le había prometido, además de ayuda para recuperar su trono, los señoríos de Andújar, Ciudad Real y Madrid.

En teoría Madrid se había convertido en la capital de Armenia, y aunque en principio, los madrileños no se mostraron muy entusiasmados con el nombramiento, poco a poco León se fue tomando en serio el cometido de gobernar Madrid, y procedió a bajar los impuestos e intentó acercarse al pueblo llano. Mas nunca cejó en su empeño de volver a ser rey. Abandonó Madrid y se dirigió a Navarra y a Francia, pero no encontró el apoyo necesario para culminar sus planes. 

Nunca pudo recuperar su trono, buscó ayuda hasta debajo de las piedras, pero nada consiguió perdiéndose el último reino cristiano de Oriente. Murió en Calais y fue sepultado en la basílica de Saint Denis. Una calle de la Real Villa, recuerda a León I, su primer rey. 

RELIEVE VOTIVO DE DIONISIOS.



Una procesión sacrificial en honor de Dionisios y Artemisa por la victoria en una competición teatral. El teatro viene representando por las máscaras de la comedia griega situadas en la parte superior de la estela. Se trata de un relieve votivo del siglo IV a.C. expuesto en la sala de Alejandro de la Gliptoteca de Munich. 

sábado, 4 de abril de 2015

ANTINOO



Joven y hermoso bitinio, favorito y posible amante de Adriano, su muerte ahogado en las aguas del Nilo sumió al emperador en un profunda tristeza. Tras su fallecimiento fue prácticamente divinizado y se construyeron muchas esculturas en su honor. 

RUTENOS



La obra escrita de Julio César nos permite conocer, al menos el nombre antes de desaparecer de la historia, de muchos de los pueblos que habitaban la Galia hacia el cambio de milenio. Por ejemplo, los Rutenos, que habitaban Aquitania, hicieron causa común con los avernos, cuando se levantaron en armas contra Roma.

"[...]....que los avernos y los rutenos habían sido derrotados por Quinto Fabio Máximo".
Guerra de las Galias I,45,2

Estrabón de Amasia también los cita como parte de los pobladores de Aquitania. "En el límite con la Narbonense están los rutenos y los gábalos" (IV, 2.2.)


ZOLTÁN DE HUNGRÍA



La historia de los linajes reales se pierde en las brumas del tiempo. Arpad tuvo varios hijos, todos buenos guerreros como él, pero solo uno le sobrevivió, el más pequeño, de nombre Zoltán. Huérfano demasiado joven, Zoltán nunca pudo someter a la totalidad de los nobles magiares ni convertirse en un príncipe poderoso como su padre capaz de guiar a la federación de tribus. Pero sí pudo engendrar a un vástago, Taksony, a través del cual (pues fue abuelo de Esteban I), la indómita sangre de Arpad conseguiría sentarse en el trono de Hungría. Por tanto y a pesar de no haber ceñido corona alguna, los monarcas húngaros de la Casa de Arpad descienden de Zoltán. 

viernes, 3 de abril de 2015

CONVENTO DE SANTO DOMINGO EN ORIHUELA



Este edificio renacentista construido en el siglo XV, conocido popularmente como El Escorial del Levante fue convento dominico, albergó la Universidad de Orihuela fundada por Fernando de Loaces y fue la sede de la Biblioteca Pública Nacional de España.



Se trata del Monumento Nacional más grande de la Comunidad Valenciana, poseé una iglesia y dos claustros, y es un edificio donde se van superponiedo los diferentes estilos arquitectónicos, gótico, renacentista, barroco y rococó.  


CIRNIOS



Los cirnios, ancestrales habitantes de las islas de Cerdeña y Córcega, que actuaron habitualmente como mercenarios de los ejércitos cartagineses.

"Su ejército se componía de trescientos mil hombres entre fenicios, libios, iberos, ligures, elíseos, sardonios y cirnios: lo mandaba Amílcar, rey de los cartagineses, hijo de Hanón."
Heródoto VII, 165.

¿Podemos atrevernos a pensar que los antepasados de los cirnios (o los cirnios mismos) fueron los constructores de los misteriosos nuragas?.

TÖHÖTÖM



Cuando la sociedad se organiza en tribus no hay reyes inútiles, existen jefes de clan, eficientes en la tarea de procurar la supervivencia de su gente. Por sus venas corre la sangre de los antepasados míticos, una sangre que legará con orgullo a su progenie.

Hijos, nietos y bisnietos podrán mirar atrás y proclamar, !yo desciendo de Töhötöm¡, aquel que junto con otros valientes jefes magiares condujo a su pueblo hasta estas tierras de abundancia. 


Töhötöm (o Teteny) forma parte Siete Jefes  de los  magiares que establecieron las bases del Reino de Hungría, compañero de Arpad y Kurszán, y que se asentó junto con su tribu, los Keszi, al sur de la colina de Buda. Y el nieto de su nieto Gyula (padre de Sarolta), fue el rey Esteban I, fundador y primer rey coronado de Hungría. 

jueves, 2 de abril de 2015

IGLESIA DE SANTIAGO APOSTOL EN ORIHUELA.



La del Apóstol Santiago es la tercera de las iglesias góticas de Orihuela y fue construida entre los siglos XIV y XV, aunque posteriormente fue objeto de algunas reformas. Se trata de un templo de una sola nava y la fachada es de un cuidado estilo gótico isabelino.


En el tímpano podemos ver los escudos de armas de los Reyes Católicos.


La imagen del Apostol fue destruída durante la Guerra Civil y reconstruida tras el conflicto.





SIMÓN DE KEZA



Simón de Keza - Kezai Simon - erudito, sacerdote y cronista medieval húngaro de la corte de Ladislao IV que escribió durante el siglo XIII. Su obra más importante, redactada en latín, Gesta Hunnorum et Hungarorum, cuenta las vicisitudes de húngaros y hunos, a los que consideraban hermanos de raza, y cuyos orígenes remonta a ignotos tiempos legendarios. 

WIZARA ISAMIYYA



Suele ocurrir que el esplendor cultural, con el auge de las ciencias y la promoción de las letras, no suele coincidir con el auge político, mas al contrario, es más tardío. Esto sucedió con la Wizara Isamiyya de Orihuela.

En 1239 Orihuela decide convertirse en un estado independiente, cuando su gobernador Abu Yafar Ibn Isam rompe con el Reino de Murcia, estableciendo una especie de república oligárquica, con auténtica autonomía política y administrativa. Se creó un consejo de ministros que se puso al frente de la ciudad, la Wizara Isamiyya, que se convirtió en un auténtico oasis en medio del agitado clima político de la época, una auténtica isla musulmana en medio de un océano cristiano.

Acudieron a Orihuela un importante número de literatos, eruditos, intelectuales y poetas de todos los rincones de Al Andalus, movidos por la seguridad que ofrecía el pequeño estado. Personalidades de la talla de Ibn Amira, Abu Hussayn y Al-Murabit, crearon uno de los círculos intelectuales más sobresalientes del Al Andalus del siglo XIII. Figura sobresaliente, y aglutinador, fue el oriolense Ibn al-Murabit, cadí, poeta y místico, autor de Kitab Zawahir al-fikar, un texto en el que narra el ambiente intelectual que se vivía en su época.

Los últimos datos referentes a Wizara Isamiyya son de 1250, aunque es probable que sobreviviese hasta 1257 o 1258, con el endurecimiento del protectorado castellano.

En tiempos de crisis la cultura es el mejor bálsamo, en Orihuela parece ser que lo entendieron así, y sus próceres crearon una república platónica, que patrocinaba la cultura y que fue capaz de reunir en poco tiempo todo un elenco de artistas y eruditos. El proyecto carecía de cimientos sólidos, imposibles de establecer en una época tan convulsa, y se disolvió como un azucarillo en la vorágine histórica de los tiempos que le tocó vivir   

SILVIO BRABO Y EL ORIGEN DE AMBERES


Una vieja leyenda cuenta el origen y el nombre de Amberes. Una historia un tanto cruenta. 


Hace mucho tiempo las gentes que habitaban las orillas del río Escalda vivían atemorizados por que un malvado gigante, al que los aterrorizados marineros y pescadores llamaban Antigoon, tenia su morada en el río, y exigía un alto peaje a barcos y embarcaciones que quisiesen pasar por allí. Si un barco se negaba a pagar, el gigante enfurecía y cortaba la mano al capitán de la nave.

Un buen día un centurión romano, Silvio Brabo, harto de tantos abusos se enfrento al gigante y de un certero tajo cerceno la mano del monstruo. Acto seguido lanzo a las aguas del Escalda el miembro amputado liberando para siempre a los amberinos; que a partir de ese dia pudieron vivir felices: Precisamente el nombre de Amberes (Antwerpen) se relaciona con esta leyenda, pues Ant significa mano y werpen lanzar. Una estatua en la Grote Mark recuerda la hazaña del valiente Silvio Brabo.

miércoles, 1 de abril de 2015

CARLOS EL BUENO



Carlos el Bueno (Karol de Goede) , Conde de Flandes, pagó con bondad los sinsabores de la existencia. Hijo de un rey danés, Canuto IV, tuvo que huir de su país tras el asesinato de su padre, y junto con su madre Adela de Flandes, encontró refugio en la corte de su abuelo Roberto I el Frisón. Cuando su primo Balduino VII fue nombrado Conde, Carlos se convirtió en su más cercano y preciado consejero, hasta el punto de ser nombrado sucesor.

Siendo conde, Carlos destacó por su bondad, pues se cuenta, que en ocasión de una hambruna abrió sus graneros y repartió pan entre los más desfavorecidos. Se dedicó tanto a su gente, que ante los rumores de su posible candidatura al trono Imperial y a la corona del Reino de Jerusalén, no dudó en rechazarlas, por amor a su gente. 


Pero claro, el que se pone del lado de los humildes encuentra siempre enemigos entre los poderosos. El Conde de Flandes se enfrentó al clan Erembald. El uno empeñado en hacer la vida más fácil al pueblo. Los otros empecinados en endurecer las condiciones de servidumbre. La suerte estaba echada y los Erembald pretendían cortar por lo sano. 

Carlos fue víctima de un brutal asesinado. La mañana del 2 de marzo del año 1127, en plena Cuaresma, el buen conde arrodillado rezaba sus oraciones diarias en la capilla de su castillo de Brujas, cuando irrumpieron en el templo un grupo armado del clan Erembald y a sangre fría lo decapitaron. Los culpables fueron detenidos y torturados hasta la muerte, y la buena gente de Brujas, Gante y otras ciudades flamencas, elevaron a Carlos el Bueno a la categoría de mártir. En el siglo XIX fue beatificado. 

Las crónicas de la época no ahorran elogios al hablar de su lealtad, sentido de la justicia y habilidades guerreras. Además de su piedad cristiana, que le llevó a peregrinar a los Santos Lugares. 

JUAN I DUQUE DE BRABANTE.



A Juan I, Duque de Brabante, lo conocí una apacible y soleada mañana de domingo paseando por la bella Malinas. Era uno de los últimos días de agosto y allí estaba él, con su yelmo reluciente, retratado en un medallón, en la fachada del ayuntamiento medieval, junto con otros condes, duques, reyes y emperadores que mantuvieron algún tipo de relación con la ciudad. 

A la muerte de su padre, Enrique III de Brabante, cuando su cuerpo y mente estaban preparados, con ayuda de su madre, Adelaida de Borgoña, logró apartar del ducado a su hermano mayor, Enrique IV, cuyos problemas mentales habían incapacitado para el gobierno. 


Pendenciero desde la cuna, aventurero de espíritu, guerrero por convicción y poeta por devoción, virtudes ideales de un auténtico caballero medieval. Juan I de Brabante "el Victorioso" se vio envuelto en todos los follones, de esos que estaban tan de moda en la Europa Feudal de su tiempo. Su espada siempre estaba presta para ser desenvainada.
 
Se casó con la hija de San Luis, pero murió al poco tiempo, apoyó a Felipe III de Francia, al que había entregado a su hermana María de Brabante como esposa, frente a Sancho IV de Castilla por el asunto de Alfonso de la Cerda, se unió a la Cruzada de Aragón lanzada por Martín IV contra Pedro III de Aragón y en 1288 conquistó el Ducado de Limburgo, que desde entonces permaneció unido a Brabante.  


Aficionado a justas y torneos, fue un afamado competidor que participó en más de setenta lances, murió, como no podía ser de otra forma, con las botas puestas. Durante la celebración de un torneo, la lanza de su contrincante quedó hundida en su pecho. Horas después, entre ensoñaciones febriles de batallas victoriosas, abandonaba este mundo, a consecuencia de la mortal herida.  

SEÑORES CAROLINGIOS



Los señores carolingios formaban la cúspide de la pirámide social del Imperio. Nos referimos a los reyes, a los señores laicos y los señores eclesiásticos, el grupo superior que acumulaba los poderes político, religioso, militar y económico. 

En el escalafón más elevado se siente el rey, rodeado de un entorno personal, que con el andar del tiempo se convertirá en la Corte. La característica principal va a ser el "bannum", la capacidad de ejercer el poder: poder de mandar, de dirigir el ejército y de administrar justicia. 

En función de este "bannum", referido a los reinos germánicos, el rey era propietario del territorio que forma su reino. En teoría todas las tierras que no tenían un propietario legítimo, pertenecían al monarca. Toda aquella persona que quisiese explotar esas tierras para sacar un provecho estaba obligado a pagar un canon a su rey. Por otro lado, algunos reyes germanos mantuvieron impuestos que procedían de época imperial en beneficio propio.

Durante esta época, el entorno del rey se conoce como "palatium", integrado por los parientes del monarca, los servidores y los iuvenes (jóvenes).No se trata de jóvenes en el sentido de corta edad, sino que son aquellos personajes procedentes de la aristocracia, los segundones de sus familias que acudían al entorno del monarca para contraer méritos. Durante gran parte de la Edad Media (en especial durante los primeros siglos) los reyes eran itinerantes, por tanto, el palatium también lo era. 

Desde este palatium se dirigen hacia diferentes partes del reino, los enviados del monarca que tienen como función extender la autoridad regia. En ese sentido se produce un flujo de personal que acuden al entorno del rey, y gente que sale de este entorno.Con este movimiento de ida y vuelta lo que se pretende es cohesionar el reino. Una cohesión que se materializa a través de relaciones y dependencias personales (en un futuro evolucionarán hacia el régimen feudal).

SEÑORES LAICOS.
Contamos aquí a los propietarios de tierras, duques y condes. Controlan el territorio, tienen poder y jurisdicción sobre determinadas circunscripciones territoriales: condados y ducados. Estos señores poseen grandes explotaciones agropecuarias, que conseguían por diferentes medios. A veces aprovechan la debilidad del propio monarca para ocupar tierras reales (como sucedió con los últimos merovingios). En otras ocasiones acceden a la propiedad como botín de guerra o como un beneficium cedido por el rey. 

SEÑORES ECLESIÁSTICOS.
Básicamente hablamos de abades y obispos. Los obispos se extenderían por zonas meridionales de Europa por medio de las ciudades, mientras que los abades irán utilizando los monasterios como mecanismo de implantación en las regiones escasamente romanizadas, donde el cristianismo había tenido una difusión menor. Los señores eclesiásticos aumentaban su patrimonio a través de donaciones de todo tipo: joyas, alimentos, tierras.....

Señores laicos y eclesiásticos basaban su posición y poder en la acumulación de tierras. 
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