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martes, 2 de diciembre de 2025

GUY DE CHAULIAC, EL MÉDICO DE LOS PAPAS.

 


 Médico francés del siglo XIV uno de los más destacados cirujanos del Medievo. La mayor parte de su vida transcurrió en su ciudad natal, Avignon. Su vida coincidió en el tiempo con el Papado de Avignon y eso le sirvió para convertirse en el médico de cuatro papas, Benedicto XII, Clemente VI, Inocencio VI y Urbano V. Guy de Chauliac atendió a Clemente VI durante la terrible epidemia de Peste Negra que azotó Europa a mediados de la centuria. Superada la epidemia el galeno escribió un libro de medicina Chirurgia Magna, una compendio enciclopédico sobre la cirugía de la época. Interesante son sus anotaciones sobre la Peste Negra que pudo estudiar de forma directa, “se diferencia de la anterior por el hecho de que en la primera murieron más personas del pueblo, y en esta, más ricos y nobles, muchos más niños y pocas mujeres”. El empirismo como base del conocimiento científico. 

jueves, 6 de noviembre de 2025

GREGORIO IX

 



Gregorio IX, Sumo Pontífice entre 1227 y 1241 mantuvo un durísimo enfrentamiento con el emperador del Sacro Imperio, Federico II, al que excomulgó, provocando un conflicto abierto entre los ejércitos pontificios y las tropas imperiales, que acabó extendiéndose por buena parte de Europa.



Este pontífice estableció contra la herejía jueces que dependían únicamente de su persona, de esta manera la iglesia se reservaba el derecho de decidir en materia doctrinal, quitándole a los poderes públicos una importante manifestación de su autoridad. Esta Inquisición Pontificia otorgaba a los inquisidores, fundamentalmente dominicos, una gran independencia y libertad de actuación, pues únicamente debían responder de sus actuaciones ante el Santo Padre.

lunes, 8 de marzo de 2021

CALIXTO II Y SANTIAGO DE COMPOSTELA.

 


El pontificado de Calixto II está íntimamente relacionado con el auge tanto de la sede de Santiago de Compostela como del Camino de Santiago. Guido de Borgoña era hermano de Raimundo y primo de Enrique, yernos del rey Alfonso VI de León, de ahí su vinculación con los asuntos ibéricos. Siendo cardenal y arzobispo de Vienne visitó la catedral de Santiago en el año 1118 y cuando se convirtió en Sumo Pontífice elevó a Compostela a la categoría de archidiócesis. El famoso Código Calixtinus toma su nombre como homenaje a este Santo Padre que tanto hizo por el patrocinio tanto del Camino de Santiago como de la propia sede compostelana. Calixto II, además, instauró en 1122 para su celebración en 1126 el Año Santo Jacobeo.

sábado, 21 de diciembre de 2019

ALBERICO II DE SPOLETO.




Alberico era hijo de la poderosa dama Marozia y aprovechó un fuerte tumulto popular para hacerse con el control de una decadente Roma. Expulsó de la ciudad a su padrastros Hugo de Provenza, encerró a su madre en un convento y apartó del papado a su medio hermano Juan XI. Como nuevo papa fue elegido el hijo de Alberico, Juan XII. En la Ciudad Eterna se instaló una suerte de República Popular y los romanos lo proclamaron príncipe. Con Alberico, de casta le viene al galgo, los papas fueron marionetas manejados a su completo antojo.

lunes, 1 de mayo de 2017

PAPA LEÓN III.



Los poderosos jugando siempre a favor de los poderosos. León III fue un Papa poco popular (mala prensa vaticana) y cuando accedió al solio pontificio fue acusado de adulterio y perjurio. Ni siquiera se molestó en defenderse, ni en desmentir a nadie.

En el 799 fue víctima de una emboscada y fue dado por muerto; abandonado con la lengua cortada y ciego. San Pedro – piedra angular de la sede romana – se le apareció en sueños y le devolvió “vista” y “habla”.


A cambio de la ayuda de Carlomagno para acabar con la anarquía que reinada en Roma, León III lo coronó en Roma restaurador del Imperio Romano. Favor por favor, el método preferido de la mafia.

viernes, 9 de septiembre de 2016

PAPA ALEJANDRO II




Alejandro II llegó al papado después de un polémico interregno y derrotando a los diferentes candidatos que proponían los poderes fácticos, emperador incluido. Con mano firme, este partidario de la reforma cluniacense, combatió la simonía y consolidó el poder y la autonomía de la iglesia frente al Imperio.

El Santo Padre algo debía tener de pitoniso pues bendijo la expedición de Guillermo de Normandía a Inglaterra. Este hombre supo ver antes que nadie que los ingleses nunca serían buenos católicos.

Por otro ladro, Alejandro II transformó la Reconquista cristiana en España en un legítima cruzada, concediendo indulgencias plenarias a todos los soldados que tomasesn parte de la conquista de la plaza de Barbastro.

sábado, 11 de junio de 2016

LA IGLESIA EN LA PLENA EDAD MEDIA.



La iglesia plenomedieval, una de las instituciones más influyentes en la sociedad de la Europa Occidental, va a estar caracterizada por los siguientes elementos y procesos.

Reforma del monacato. La reforma del monacato, que se realizó siguiendo el modelo clásico benedictino, se produjo por obra de las órdenes de Cluny (siglos X – XI) y de Císter (siglo XII). Ambos, Cluny y Císter, pretendían volver a los orígenes, al espíritu cristiano de las primeras comunidades evangélicas. Según estos reformadores, la Cristiandad, con la propia iglesia a la cabeza, se habían apartado del camino, del mensaje de los primeros cristianos, de ahí la importancia vital de recuperar dichos principios. Estas ideas dieron lugar a amplios y profundos movimientos de reforma.

Enfrentamiento Papado/Imperio. Durante la Alta Edad Media había surgido este enfrentamiento que alcanzará su punto álgido en los siglos plenomedievales. La razón de la disputa la podemos resumir en una sencilla disyuntiva: ¿quién debe tener la primacía sobre quién, el poder temporal o el poder espiritual?. La confrontación fue muy dura, el papado excomulgó a varios emperadores, y a su vez, algunos emperadores nombraron a diversos antipapas. Al final de la “Querella de las Investiduras” ambas instituciones están agotadas y muy debilitadas, las monarquías serán las beneficiadas, pues conseguirán hacerse con más parcelas de poder.

Liderazgo. La iglesia ejercerá su liderazgo en todos los aspectos, con ramificaciones que se extienden por los diversos ámbitos del mundo occidental cristiano. Y ese liderazgo queda materializado en las Cruzadas, expediciones militares en las que el papa demuestra su inmenso poder de convocatoria, empenzando por la primera lanzada a viva por en Clermont por el papa Urbano II.


jueves, 9 de junio de 2016

SILVESTRE II "EL PAPA MAGO".



A Silvestre II le tocó comandar la Santa Iglesia Católica durante los largos meses del simbólico, fatídico y apocalíptico año mil, una circunstancia, que unida a su interés por la astronomía, las ciencias y conocimiento en general, han servido para tejer a su alrededor una tupida maraña en la que se entremezclan datos reales, con exageraciones y fabulaciones sin fundamento.

Gerberto de Aurillac, que así se llamaba el muchacho antes de lucir mitra, nació en el seno de una humilde familia e inició su educación en el humilde monasterio de Aurillac. Más tarde pasó por Reims y estudió matemáticas y árabe en Cataluña bajo la protección del conde de Barcelona Borrell II. Una vez en la península Ibérica entró en contacto con maestros árabes en Córdoba y Sevilla, grandes centros urbanos y culturales de la época. De estas relaciones, y siempre según la leyenda, el futuro pontífice accedería al conocimiento del misticismo árabe, e incluso sería iniciado en los secretos de la magia oriental.

Llegó a Roma acompañado de su amigo y protector Otón III el emperador, que movió los hilos necesarios para sentar a Geberto en el trono de San Pedro. El nuevo papa, que adoptó el nombre de Silvestre II, se encontró con una nueva Gomorra, una ciudad asolada por las luchas entre facciones rivales, donde la inmoralidad, la inmundicia y los asesinatos eran moneda corriente. Aficionado (y quizás experto) en astronomía, a Silvestre II (primer papa francés) le gustaba observar el cielo nocturno desde la archibasílica de San Juan de Letrán, que era entonces la sede pontificia, deleitándose con la Luna y las estrellas.


Silvestre II no tuvo un pontificado tranquilo, y en el año 1001 tuvo que abandonar Roma en compañía de su protector. Ambos murieron en un lapso temporal de apenas un año. A pesar de las dificultades este pontífice combatió la corrupción que apestaba a la Iglesia y luchó con denuedo contra la simonía. Lo más destacado quizá fue la forja de dos alianzas (cuasi) eternas, pues intervino de forma directa en la evangelización de Polonia y de Hungría, dos reinos que siempre defendieron a la iglesia católica.

En la biografía de Silvestre II se entremezclan los real y lo fantástico, su faceta de incipiente científico se confunde con la práctica de la magia. Se cuenta incluso que selló un pacto con el mismísimo diablo. Aún hoy se le atribuye el poder de profetizar la muerte del vicario de Cristo en la Tierra; su sepulcro destila agua o sus huesos producen ruidos en el interior de la tumba, cuando la muerte del Pontífice es inminente.


sábado, 26 de diciembre de 2015

JEIREDDIM BARBARROJA.



Hizir bin Yakub (en turco), Jidr ibn Yaqub (en árabe) o Barbarroja (para el mundo cristiano occidental) fue miembro de una familia de marinenos originaria de la isla de Lesbos, traficante, pirata, corsario y almirante. Sus acciones, cuyo centro de operaciones estaba situado en Argel (donde encontraba el apoyo de piratas berberiscos) contribuyeron de forma decisiva al dominio turco sobre el mar Mediterráneo. Todos los imperios, pasados y presentes, están sustentados en el poder de las armas y la sangre de los enemigos.

Barbarroja, musulmán convencido, sirvió siempre a la Media Luna, combatiendo sin tregua a todos sus enemigos; a Carlos V y los Habsburgo, al Papado y a la República de Venecia. Empezó su carrera junto a su hermano mayor Aruj, cometiendo actos de piratería y transportando a los moriscos que huían de la península y buscaban acomodo en el Magreb. Conquistó Argel, donde construyó un puerto fortificado, abordó barcos españoles que venían desde América con destino Cádiz, arrasó las costas de la Riviera francesa, e incluso penetró en las aguas del Danubio, y gracias a sus méritos fue nombrado “beylerbey” y almirante de la flota otomana por el sultán Solimán I. Expulsó a los incómodos venecianos del mar Egeo y en 1538 derrotó a una flota internacional comandada por el genovés Andrea Doria en la batalla de Préveza. Esta victoria aseguró a la Sublime Puerta el dominio de los mares hasta la derrota de Lepanto en 1571.

El terrible corsario y tenaz almirante terminó sus días retirado en Estambul, en un palacio a orillas del Bósforo, recitando sus memorias y disfrutando de las cálidas noches mediterráneas. Su mausoleo se encuentra en Besiktas, en el lado europeo de la antigua Constantinopla.


jueves, 10 de diciembre de 2015

EUROPA ¿UN PROYECTO IMPOSIBLE?



Europa (un simple apéndice de la gigantesca Eurasia) es un imposible, un proyecto frustrante, destinado al fracaso. Un aborto, un no nato. El inglés va a lo suyo. El alemán lo quiere todo. El húngaro es húngaro. El belga son dos belgas. El eslavo es muchos eslavos. El francés es francés. Y el español, ni siquiera sabe lo que quiere ser. Los españoles somos una pequeña Europa, dividida en dos bandos antagónicos, inmiscibles e irreconciliables; azules y rojos (transmutados también en morados y naranja), católicos y ateos, monárquicos y republicanos, donde el catalán es catalán, el gallego gallego, y el murciano, murciano, y sentirse español es una rémora del fascismo más trasnochado. Demasiado ego (como cantaba Charli García, un europeo nacido en otro continente). Demasiadas personalidades (cada una con sus propios vaivenes emocionales) para ser integradas en un proyecto común viable. Por no hablar de la Europa extracomunitaria – casi enteramente balcánica – destinada, por desgracia, a un conflicto interminable (otra tierra que jamás conocerá la paz), Serbia, Bosnia i Herzegovina, Montenegro, Albania, Kosovo y Macedonia, y dos potencias (exiguas, agotadas, anquilosadas y enfrentadas) que nunca han tenido muy claro si eran europeas, asiáticas, ambas cosas o ninguna, el gigante ruso y el indefinible otomano.

Ni el Sacro Imperio, ni la Hansa, ni la Unión Europea (heredera de un más práctica y realista CEE) poseyeron nunca la credibilidad suficiente. Muchos intereses particulares, un bien común utópico, una pretendida unión basada en fuerzas centrífugas, comandadas por gerifaltes paletos incapaces de ver más allá de los límites de su feudo (léase coto particular de caza). Son esos mismos que dibujan fronteras con sangre (desterrando la tinta y la palabra) mientras que un pueblo indolente (y acrítico) las cree, las acepta como propias y las defiende a muerte. Un pueblo tan obeso que se volvió impotente, tanta grasa y no se nos levanta. (Ni luchamos, ni fornicamos).

La cacareada Pax Romana devino en torre de Babel, más diversa, más libre, más auténtica. Murió Roma, que había nacido matando, cimentando un imperio sobre cráneos masacrados, destruyó la heterogeneidad e impuso la primera globalización. Murió el emperador y el Papa se sentó en su trono. Los dioses con pasiones humanas, que tenían nombres y apellidos, apetitos y decepciones, sucumbieron ante la luz divina (e impersonal) de un dios todopoderoso. Murió Roma y resucitaron (mejor dicho despertaron) todas las atávicas diferencias entre Septentrión y el Mediterráneo, entre la Gran Llanura y los pequeños valles, entre Poniente y Levante, entre los campesinos y los jinetes nómadas, entre la nobleza y la burguesía. Sobre cuerpos descompuestos y tradiciones olvidadas (e inventadas) fueron surgiendo feudos, reinos, coronas, estados y a partir del siglo XIX, de la mano del Romanticismo, los nacionalismos (racistas, intolerantes y xenófobos). Era necesario encontrar en los libros de historia aquellos elementos que nos hacía diferentes (y mejores) que los vecinos. Si no aparecía, los reinventábamos. La creencia radical, irracional y fanática en esos nacionalismos causó más muertes (y las sigue causando) que cualquiera de las grandes religiones. Entre 1914 y 1945 caminamos al borde del abismo, estuvimos a punto de aniquilarnos. Tras la tempestad llegó la calma, se creo la CEE y como ahora estaba feo el odiarnos (y decirlo), trasladamos las enconadas rivalidades de los campos de batalla a los campos de fútbol. Los hooligans ataviados con pinturas de guerra, enseñas y cánticos, llevan setenta años paseando por la ultramoderna Europa, la creencia vigente (le pese a quien le pese) que ser inglés es mejor que ser alemán, que España fracasó en su intento de invadir el Reino Unido o que los albaneses no apoyaron a los serbios en la celebérrima batalla de Kosovo (1389).


Quien lea esto pensará (con razón) que estoy exagerando, que el futuro no es tan oscuro, que el ser humano es mejor ahora que hace cien años y que el sueño Europeo es factible. Sin embargo, mi esencia nihilista y pesimista (en lo relativo al progreso humano) me hace pensar que lo que nos mantiene unidos, no es la afinidad ni la buena voluntad ni la solidaridad, sino el egoísmo, una pizca de miedo y sobretodo tener el estómago lleno. Solo espero que no volvamos a pasar hambre y sentir en mis carnes que tenía razón.  

martes, 21 de abril de 2015

CÉSAR BORGIA, EL PRÍNCIPE DEL RENACIMIENTO.



Alma de caballero, fortaleza de guerrero, conquistador de mujeres, territorios y ciudades, amante de las armas y de las letras a partes iguales, mecenas y condotiero.

Hijo del papa Alejandro VI y Rosa Vanozza de Catanei, brazo armado del papado, por Gracia Divina, e intervención de su padre, fue coleccionando títulos y honores eclesiásticos; obispo de Pamplona, arzobispo de Valencia y cardenal en Roma. No obstante, su lugar estaba en el campo de batalla terreno donde mejor podía explotar sus virtudes. Sus golpes de mano y determinación le llevaron a dominar media Italia. Cuñado del rey de Navarra, Juan de Albrecht, la valentía, la inteligencia, su arrojo y la falta de escrúpulos, le convirtieron en el hombre más destacado de su tiempo y un auténtico Príncipe del Renacimiento, retratado por Maquiavelo.

También hay sombras, muy oscuras y tenebrosas en la vida de César; asesino de su hermano Juan, amante de su hermana Lucrecia, ¿malas lenguas, leyenda negra o una moral más allá del bien y del mal?.


La muerte de su principal valedor, su padre, el papa Alejando VI (Rodrigo Borgia), la elección como Sumo Pontífice de Giuliano della Rovere (Julio II) visceral enemigo del clan de los Borgia, y el fortalecimiento de sus odiados rivales italianos (como los Médici) y su enfrentamiento con Fernado el Católico, precipitaron la caída del Duque de Valentinois (título concedido por el rey de Francia).

Recluído en el castillo de la Mota, en Medina del Campo, por orden del rey de Aragón, consiguió escapar del presidio y refugiarse en Navarra junto a su cuñado, el rey. Sus últimos meses de vida los pasó dirigiendo las tropas navarras frente a castellanos y aragoneses que pretendían anexionar el reino (y finalizar la unificación peninsular, si obviamos Portugal), hasta que (harto de huir se dejó morir) fue asaltado y asesinado en una emboscada.

Comprender a César Borgia, es comprender una complicada época de transición entre el Medievo y el Renacimiento, que vio morir (definitivamente) la Monarquía Feudal, y surgir (con fuerza) el Estado Moderno.



En Viana, duerme el sueño eterno.  

domingo, 8 de marzo de 2015

BURGUESES, EMPRENDEDORES DE LA EDAD MEDIA.



Los países y regiones más desarrolladas son aquellas que contaron en el pasado con una pujante burguesía. El clero coleccionan almas humanas. Los nobles, cazan, justan y viven del cuento. Y los reyes, bastante tenían con mantenerse sentado en el trono. Fueron los burgueses (un grupo que decidió romper las cadenas del Feudalismo) comerciantes y maestros de gremio, movidos seguramente por afanes egoístas y nada filantrópicos, los que apostaron, los que arriesgaron (vidas y riquezas) y los que sentaron las bases del desarrollo económico (social y político) de la Europa bajomedieval. Seis o siete siglos después, el clero sigue coleccionando almas, y alguna que otra camiseta de fútbol. Los nobles de hoy son periodistas e intelectuales comprometidos con ellos mismos, que siguen a lo suyo, parlotean y viven como reyes. Y los gobernantes andan preocupados por sentarse en el trono que dejaron vacantes los reyes. Nuevamente deben ser los no privilegiados aquellos que arriesguen el pellejo, que actúen con valentía y forjen los cimientos de un mundo mejor. 

jueves, 27 de noviembre de 2014

CLEMENTE I DE ROMA


Escultura en la fachada de la Catedral de Colonia.
Clemente de Roma, uno de los padres apostólicos, "el tercero después de los Apóstoles" según Ireneo de Lyon, cuarto Papa de la Iglesia Católica, se la atribuye la redacción de la Epístola a los Corintios, venerado como Santo y Mártir. Trajano le desterró al mar Negro, condenado por negarse a rendir culto a los dioses paganos y como castigo fue arrojado al mar con una pesada ancla amarrada al cuello. El Todopoderoso envió un ángel que construyó un precioso sepulcro en el lecho marino. Y en este punto nunca se quien tiene más imaginación para idear métodos de ejecución ¿los verdugos romanos o los hagiógrafos cristianos?. 

jueves, 30 de octubre de 2014

PUENTE DE AVIGNON.



Desde el centro del Ródano, en uno de los extremos del semiderruido puente obtenemos la más bella postal de la Avignon medieval. Se trata de uno de los puentes medievales más famosos de Francia y llegó a tener una decisiva importancia estratégica por ser el único que cruzaba el Ródano entre la ciudad de Lyon y el mar Mediterráneo, siendo de gran utilidad para viajeros y peregrinos que se dirigieran a España o Italia.


El puente medieval fue construido sobre las pilastras de un antiguo puente romano, y si hacemos caso de la leyenda, por inspiració de un pastorcillo local de nombre San Benezet, que además fue enterrado en una pequeña capilla en el mismo puente. Y es por eso que el puente también es conocido como Pont St. Benezet. Durante un tiempo el puente salvaba la frontera existente entre el Reino de Francia y las posesiones del Papa, de tal manera que ambos extremos del puente estaban fuertemente vigilados y defendidos.



El primer puente medieval se construyó de madera, aunque fue destruido durante la famosa Cruzada abigense. Posteriormente se reconstruyó de piedra, aunque tuvo que ser reparado en muchas ocasiones. El hombre arrebata espacio a la Naturaleza, y la Naturaleza, tarde o temprano, recupera lo que es suyo. En 1660 una fuerte crecida del Ródano arrastró buena parte de su estructura haciéndola desaparecer para siempre. Después de este suceso, se abandonó todo proyecto de reconstrucción y se dejó que el puente fuese muriendo lentamente.


En el siglo XIV se construyó en el medio del puente una capilla que se consagró a San Nicolás patrón de los marineros.



Capilla de San Benezet, al que según una leyenda habló Dios para darle las indicaciones necesarias para la construcción del puente.  


jueves, 2 de octubre de 2014

EL REY DE FRANCIA, EL PAPADO DE AVIGNON Y EL OCASO DEL TEMPLE.



O lo que es lo mismo, Felipe IV de Francia "el Hermoso", Clemente V y Jacques de Molay. En 13090, en un contexto de disputas entre el Papado y poderosas facciones de la ciudad de Roma, Clemente V, anterior obispo de Burdeos, y aliado (tal vez amigo) del rey de Francia, decide trasladar la Corte Pontificia a la ciudad de Avignon. Durante años el Papado estuvo a merced de los intereses del rey de Francia. Felipe no tardó en asaltar las propiedades (y riquezas) que el Temple poseía en su reino, en una maniobra más de la ambiciosa estrategia seguida para consolidar un poderoso estado. Pero para acabar con el Temple necesitaba el apoyo papal, puesto que la Orden únicamente debía responder ante el sucesor de San Pedro. Por este motivo Felipe presionó a Clemente V, que no tuvo más remedio que decretar la disolución de los Caballeros Templarios en 1312. Según Alain Demurger, "el Temple fue la apuesta, el chivo expiatorio, en la partida que se jugaba entre el poder espiritual (el Papa) y los poderes temporales (las monarquías administrativas y territoriales)". Lo que no intuían ni el Santo Padre, ni el Monarca, que el final del Temple iba a convertirse en el suyo propio. Cuenta una leyenda, que cuando las llamas inquisitoriales comenzaban a devorar la carne de Jacques de Molay, el último Gran Maestre del Temple, con las pocas fuerzas que le quedaban convocó al Rey y al Papa, a comparecer, en el plazo máximo de un año, ante el Juicio de Dios. Molay murió el 18 de marzo de 1314. Clemente V el 20 de abril de 1314. Felipe IV el 29 de noviembre de ese mismo año. ¿Casualidad?.

sábado, 30 de agosto de 2014

EL PAPA LUNA.



Pedro Martínez de Luna, miembro de un poderoso linaje y natural de la Corona de Aragón, consiguió la mitra papal con el nombre de Benedicto XIII durante el destierro de Avignon, sucediendo a Clemente VII. Precisamente Clemente VII había depositado su confianza en Pedro Martínez de Luna, que le sirvió como legado pontificio durante dieciséis años.


Pedro de Luna como buen aristócrata dedicó su primera juventud a las armas, tomando parte de la Batalla de Nájera, junto a Pero Lope de Ayala, aunque pronto, cambió de tercio, bajó de la montura y se colocó el hábito. Comenzó sus estudios y se doctoró en Derecho Canónico en la Universidad de Montpellier, en la que además, fue profesor. Desempeñó varios cargos eclesiásticos de creciente importancia, hasta que en 1394 fue nombrado Papa de la obediencia de Avignon, en pleno Cisma de Occidente.


Una vez nombrado Papa, don Pedro de Luna no estaba dispuesto a amedrentarse ante las continuas presiones de la Monarquía Francesa, demostrando que no iba a ser tan manejable como sus antecesores. Clemente VII durante varios años "compartió" papado con la sede de Roma.

En 1389 Francia retiró su apoyo político y financiero a Avignon, y procedió a bloquear la Sede Papal. En 1403, el Papa Luna consigue huir de Avignon, después de resistir dos duros asedios, y tras refugiarse unos años en la corte napolitana, termina recalando en la localidad castellonense de Peñiscola. Antes, Benedicto XIII sustrajo Peñíscola de la jurisdicción de la Orden de Montesa para ponerla bajo la protección de la Santa Sede. 

El Papa Luna, que había disfrutado de la opulencia de Avignon, tuvo que mudarse de la enorme fortaleza palacio en la ciudad francesa, a un pequeño castillo en la costa levantina. Fue declarado hereje y antipapa. Incluso el papa "oficial" Martín V envió un sicario para atentar contra don Pedro de Luna. Fracasó.


Benedicto XIII siempre mantuvo la convicción de la legitimidad de su elección, atestiguado en su testamento: "....teniendo a Dios como testigo, se que poseo legalmente el patrimonio de Cristo y herencia de la iglesia militante..."


Aunque gozó de la protección de Alfonso V de Aragón, no volvió a poseer influencia en la política de la época. En 1423, a los 96 años, expiró su último suspiro, que una suave brisa arrastró por todo el Mediterráneo. La leyenda afirma que aun vaga su sombra por los torreones y estancias del castillo, proclamando a viva voz "el verdadero papa, soy yo".

Para entender la compleja personalidad de este Papa, nada mejor que recorrer las salas, patios y torres del castillo-palacio de Peñíscola.



En la soleada costa de Castellón, encerrado en una jaula de oro, viviendo en esta fortaleza de origen templario, don Pedro de Luna, se convirtió en el Papa del Mar, poético apelativo que acuñó don Vicente Blasco Ibañez.


TEMPLE SAINT MARTIAL DE AVIGNON



Avignon es mucho más que el Palacio de los Papas. Un precioso ejemplo de ello es el Templo gótico de San Marcial, construido entre 1383 y 1388, edificado por el cardenal Pierre de Cros, que había fundado en la ciudad un "prieuré-college", en el mismo lugar donde estaba el palacio de la reina Juana I de Nápoles, que además era condesa de la Provenza.



Unos años antes la condesa vendió la villa de Avignon al papa Clemente VI y más tarde, otro papa, Urbano V cedió los terrenos a los clérigos para que edificaran una iglesia y un monasterio.

lunes, 4 de agosto de 2014

IMPRONTA MEDIEVAL EN FRANCIA


Avignon desde el puente.
Lo tiene todo. Francos merovingios y carolingios. Disputas con Al Andalus. Ruptura y un Imperio (Sacro) que toma el relevo de otro (Carolingio). Lucha por la unidad y guerra secular e interminable contra Inglaterra. Feudos rurales y prósperas ciudades comerciales. Cruzadas en suelo patrio (contra los cátaros) y cruzadas en Tierra Santa (para expulsar a los infieles). Matrimonios, adulterios, amantes, bastardos y asesinatos. Reinas y trovadores. Princesas y caballeros. Santos y herejes. Por tener, hasta un Papado tuvieron. Templarios y Hospitalarios. Normandos y sarracenos. Alianzas con Navarra, guerras con Castilla y porfías con Aragón. Altivos reyes, que desde Paris, o cualquier otro aposento, miran desafiantes a Roma y al Imperio.


PD. Al otro lado del Canal, es otra Historia. 

martes, 10 de junio de 2014

LA CORONACIÓN DE CARLOMAGNO



Aprovechando sus intervenciones militares en el Norte de Italia, Carlomagno fue fortaleciendo sus relaciones con el Papa. León III mantenía su mitra gracias a que el propio Carlomagno lo había protegido no sólo ante los ataques lombardos, sino también ante ciertos sectores de Roma que no le aceptaban como Papa. Esta buena sintonía entre ambos poderes se materializó el día de Navidad del año 800, cuando el rey de los francos fue coronado Emperador por el Sumo Pontífice. 

La ceremonia de coronación la conocemos gracias a la crónica de Eginhardo, uno de los máximos representantes de la Escuela Palatina de Aquisgrán. Siguiendo lo escrito por Eginhardo, el rey se encontraba en Roma, en la Basílica escuchando la misa de Navidad. Y para no desperdiciar una marco inmejorable, el papa procedió a coronar a Carlomagno como emperador. Una vez le ha otorgado el título imperial, el pueblo aplaude y aclama a Carlomagno. Finalmente el Papa reconoce a Carlomagno  restaurador del Imperio Romano de Occidente. A partir de este momento se va a intensificar un conflicto entre ambos poderes; el espiritual y el temporal, que en la Plena Edad Media explotaría en la Querella de las Investiduras. 

Durante toda la Edad Media va a existir la siguiente percepción del poder; la idea de Dominiun (poder) le corresponde a Dios, y cualquiera que discuta esto, será declarado hereje. Lo que si se va a discutir, y mucho, es quién tiene la primacía del poder en la tierra; el poder espiritual, ostentando por la iglesia (Papas, Obispos, Abades) o el poder temporal, que lo ostentan reyes, grandes señores y/o el emperador (cuando lo hay). 

Las discrepancias que surgen desde finales del siglo V giran en torno a quién tiene la supremacía, y lo que ocurre en el año 800, aclaraba de alguna forma ese problema; el Papa León III al coronar a Carlomagno, se sitúa por encima del Emperador, ya que era él, a través de Dios, el que otorga el poder temporal. 

Y según cuentan las crónicas, Carlomagno salió disgustado de esa ceremonia por que él y su entorno consideraban lo contrario, es decir, que su poder, el temporal, estaba por encima del espiritual. En definitiva, la Corona era superior a la Mitra. 


Mil años después Napoleón Bonaparte no quiso repetir el "error" de Carlomagno, y en Notre Dame de París, y a pesar de la bendición del papa Pío VII, el general corso se autocoronó emperador. 

De cualquier manera, en el año 800 vuelve a surgir en Occidente la figura de un emperador. Y en el año 812, Miguel I, por entonces emperador de Bizancio, reconocen la legitimidad de Carlomagno como emperador. 

En el interior del propio Imperio Carolingio, y por parte del círculo de intelectuales que rodean a Carlomagno, se empieza a crear y a dar forma a un concepto que posteriormente tendrá gran trascendencia la "Renovatio Imperii romanorum". La idea era que con la coronación del año 800 se iba a recuperar el Imperio Romano de Occidente. Eso implicaba que se equiparaba la figura de Carlomagno con las figuras de antiguos emperadores romanos, y al mismo tiempo lo que se hacía era recuperar esa unión entre Imperio Romano y Cristianismo. 

A pesar de la idea de recuperación del Imperio Romano, el Imperio de Carlomagno fue más germánico que romano. El nuevo Imperio Carolingio se vertebra hacia el Norte, mientras que el romano se vertebraba hacia el Sur, hacia el Mediterráneo. 

viernes, 11 de abril de 2014

EL ASCENSO AL PODER DE LOS CAROLINGIOS



Hablar de los Carolingios, es hablar del Reino de los Francos, que se habían asentado en las Galias y que de la mano del monarca Clodoveo, lograron unificar todo el territorio. 

Clodoveo pertenecía a la dinastía merovingia, cuyo nombre procedía del rey Meroveo; uno de esos personajes que vive entre la historia y la leyenda. Al parece, Meroveo, luchó junto a los romanos contra los hunos de Atila. 

El Reino Franco durante la época merovingia estuvo unido, pero también estuvo dividido (según épocas). Los reyes merovingios, al igual que tantos otros germanos, tenían una concepción patrimonial del reino. Es decir, el reino era un posesión más, y como tal, la repartían entre sus hijos (de ahí las divisiones).

Desde finales del siglo VII, y principio del VIII, empiezan a tomar fuerza unos personajes dentro del engranaje administrativo del Reino Frando; los mayordomos de palacio. Básicamente tenían dos funciones, controlar la administración del reino y dirigir las tropas en el combate. 

Los mayordomos de palacio fueron paulatinamente ocupando el poder del rey. En principio, cada reino, Austrasia, Neustria y Borgoña tenían un mayordomo de palacio. En ese camino se fueron aglutinando las diferentes mayordomías del reino en una misma familia; los Pipínidas. A partir de los años treinta del siglo VIII, esta familia ostentará un gran poder. Los reyes van a seguir siendo los merovingios, pero el poder lo iban a ostentar los pipínidas. 

Dentro de estos mayordomos de palacio destacan Carlos Martel y Pipino el Breve.

Carlos Martel adquiere gran prestigio por su victoria en Potiers en el año 732 frente a los musulmanes. Al fallecer Carlos Martel divide las mayordomías entre sus hijos, por el concepto patrimonial del reino. 

El segundo mayordomo destacado, hijo de Carlos Martel, es Pipino "el Breve", que junto con su hermano había designado al rey merovingio, Childerico III. Pipino "el Breve" ejercía el poder y el rey tenía poco que opinar a ese respecto. Esta situación llegó a tal punto, que Pipino pidió el apoyo papal, con el objetivo de deponer al rey y hacerse con todo el poder.


El Papa responde que el rey debe ser aquel que realmente ejerza el poder. Ese pensamiento se materializará en la Asamblea de Soissons, en el 751. En esa asamblea, que no deja de ser un golpe de estado, Pipino "el Breve" es nombrado rey de los Francos y Childerico III fue tonsurado y enviado al monasterio de Saint Omer. 

La legitimación papal, como no podría ser de otra forma, tenía una contrapartida. La ayuda militar que prestó Pipino al papa frente a los lombardos que estaban hostigando los territorios de la Santa Sede.  

En todo este conflicto, existe un documento que tuvo una gran importancia durante la Edad Media: "la falsa donación de Constantino". En el siglo VIII, este documento se tenía por auténtico. Será en el siglo XV cuando se demuestre que había sido una falsificación elaborada por la chancillería papal. 

Según ese documento, el emperador romano Constantino, había donado al Papa de Roma unos territorios que recibían el nombre de Territorios Pontificios, que se corresponderían con los alrededores de Roma. De tal manera que la chancillería papal falsificó el documento y se lo presentó a Pipino, para que él los defendiera de la amenaza lombarda.

Los territorios pontificios fueron el germen de lo que con posterioridad serán los Estados Pontificios. Lo único que actualmente de ello es el Vaticano. Posteriormente, el Papado conseguirá un ejército permanente para defenderlos: la Guardia Suiza. 

Por tanto tenemos la instauración de una nueva dinastía en el reino Franco, y la intervención de los Francos en el Norte de Italia, que conseguirá detener el avance lombardo. 

Al morir Pipino (768) el reino se divide entre sus hijos Carlos y Carlomán. Evidentemente esta división provoca problemas entre ambos hermanos. Cada uno ambicionaba la parte que correspondía al otro. Esos problemas derivarán en discrepancias, que no fueron a más porque Carlomán falleció, y se quedó Carlos con todo el reino. Este nuevo rey Carlos, pasará a la historia como Carlomagno. 
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