En el mes de Mayo de 1990 en la ciudad de Zagreb en apenas ocho días, se sucedieron tres acontecimientos que funcionan como un barómetro para medir las tensiones y contradicciones que se vivían en Yugoslavia; una festival de música, unas elecciones parlamentarias y un partido de fútbol.
Sábado 5 de Mayo en la Sala de conciertos Vatroslav Lisinski se celebra la trigésimo quinta edición del festival de la canción de Eurovisión. El año anterior en Lausana la banda Riva y su "Rock Me" consiguieron la primera, y última, victoria de Yugoslavia en el certamen. En Noviembre había caído el muro de Berlín, iniciando una serie de transformaciones en los países del bloque del Este y el festival de Eurovisión se llena de canciones que hablan de libertad y unidad, como la alemana Frei zu Leben (Vivir libre) o la austríaca Keine Mauern mehr (No más muros) . Yugoslavia muestra a Europa una imagen de prosperidad y felicidad, suena la música en las calles de Zagreb, donde se fusionan la tradición y la modernidad, el folk autóctono y el pop que viene de fuera. La cara más amable y alegre del país.
La elección de Zagreb como sede, no estuvo exenta de polémica, pues tanto Belgrado como Ljubliana estaban preparadas para ello. Aunque Eslovenia estaba marcando el mismo rumbo que Croacia. Paradójicamente , un estado en proceso de descomposición, que pronto saltará por los aires, celebró la victoria del italiano Toto Cotugno y una canción, Insieme 92, que habla sobre la libertad, la eliminación de fronteras y la unión de los pueblos de Europa (prevista para 1992, firma del Tratado de Maastricht). Los espectadores que disfrutaban del espectáculo desde su sofá, a través de la televisión, no podían imaginar que Yugoslavia, ese país idílico, y hasta cierto punto modélico, comenzaba a despedirse de Europa. Aunque lo hacía cantando, bailando y riendo.
Domingo 6 de Mayo, con la resaca eurovisiva, se celebra la segunda vuelta de las primera elecciones libres y multipartidistas en la República Socialista de Croacia. El HDZ - Unión Democrática Croata - se alzó con la victoria frente a los comunistas del SKH - Liga de los Comunistas de Croacia. Mientras los comunistas apostaban por reformar la federación yugoslava para el HDZ la única prioridad era la construcción del estado croata. El líder del HDZ, Franjo Tudman había enarbolado la bandera del nacionalismo para ganar las elecciones e iniciar el camino de la independencia de Croacia. El mensaje de Tuđman: Odlučimo sami o našoj sudbini (Decidiremos nuestro destino por nosotros mismos) había dado en el blanco.
En realidad el triunfo del HDZ no había sido tan aplastante como puede parecer. El HDZ obtuvo 1.2 millones de votos frente a los 994,000 de los comunistas. Pero el sistema electoral croata de distritos uninominales mayoritarios al estilo británico otorgó al partido de Tuđman una mayoría absoluta de los escaños en el nuevo parlamento, a pesar de haber obtenido menos de la mitad de los votos emitidos en el país. Los partidos pequeños fueron eliminados; el sistema favorecía a un movimiento de masas, como el HDZ, que estaba bien organizado en todo el país.
Domingo 13 de Mayo en el estadio Maksimir, en medio de toda la tensión política que se hacía sentir en toda la federación, se enfrentan el Dinamo de Zagreb y el Estrella Roja de Belgrado, un partido de la máxima rivalidad es la liga yugoslava. En determinados contextos las hinchadas futbolísticas suelen ser los primeros colectivos en radicalizarse, puesto que son fácilmente manipulables, de manera que los Bad Blues Boys del Dinamo habían abrazado las proclamas nacionalistas de Tudman, al que habían ofrecido su apoyo incondicional, mientras que los Delije del Estrella Roja enarbolaban la bandera del ultranacionalismo serbio.
Los Delije llegaron al estadio Maksimir, próximo a uno de los parques más populares de la ciudad, entonando canticos provocadores como "Zagreb es Serbia". En el interior del recinto el ambiente se iba caldeando entre insultos, destrozos del mobiliario y lanzamiento de objetos. Con los dos equipos sobre el césped los Bad Blues Boys invadieron el campo y la policia respondió a golpe de porra y de gases lacrimógenos.
En medio del caos emergió la figura de Zvonimir Boban, jugador del Dinamo y una de las jóvenes estrellas del fútbol yugoslavo. El futbolista propinó una patada a un policía que hostigaba a un hincha del equipo croata. Aquel acto convirtió a Boban en un traidor a ojos serbios, y en un héroe y patriota para los croatas. Meses después Vlado Divac, cuando Yugoslavia celebraba el campeonato mundial de baloncesto, protagonizó un acto similar cuando arrebató una bandera de Croacia a un aficionado que saltó a la cancha enarbolándola. Las tensiones que acabarían desembocando en una cruenta guerra civil ya eran más que latentes entre la sociedad yugoslava de principios de los '90.
Del partido en Zagreb, y la patada de Boban, se ha escrito mucho, e imagino que se seguirá escribiendo, especialmente entre la prensa y los portales deportivos. En muchas de las publicaciones inluso se señala que ese incidente es el origen de las guerras yugoslavas de los años '90. Es algo exagerado, y un tanto sensacionalista, defender un argumento así. Más que una causa, es una consecuencia del virage nacionalista de las repúblicas que formaban la federación, y un sintoma, alarmante y violento, de la crisis socioeconómica y de identidad que sufría yugoslavia.
El 30 de mayo, en medio de una pompa considerable, Tuđman fue investido formalmente como el primer presidente de Croacia elegido democráticamente. Llevaba una banda roja, blanca y azul. La šahovnica (la bandera aedrezada) se exhibía en el fondo, con la estrella roja comunista abandonada. Los símbolos croatas habían sustituido a los yugoslavos. La nueva Croacia iniciaba un camino de no retorno.
La historia está ahí para que reflexionemos sobre la esencia humana , y su análisis nos sirve para comprender el presente. Para aquellos que crecimos en la década de los '90 el Ocaso de Yugoslava se convirtió en una excelente lección para la vida. Como escribió Miguel Roán en Balcanismos "los Balcanes son un buen escaparate para entender el mundo y también a los seres humanos".









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