La genealogía de los Seres
Humanos y la de los Chimpancés comparten un origen común, un lejano
antepasado que convierte en parientes a ambas especies. A finales del
Mioceno, hace unos seis millones de años, vivía en África una
especie de primate de baja estatura, pequeño cerebro y probablemente
bípedo (o en proceso de bipedestación), pero además poseía
peculiaridades anatómicas en sus extremidades para trepar y moverse
entre árboles con agilidad. Este primate debió ocupar amplias
extensiones de los frondosos bosques del África Central y Oriental.
Por motivos que se desconocen (aunque la apertura del Valle del Rift
pudo influir), dos de las poblaciones de esta especie quedaron
separadas y siguieron caminos evolutivos diferentes. Una de las
sendas dio origen al linaje de los chimpancés, la otra se encaminó
hacia la humanidad actual. Las últimas investigaciones sobre genoma
humano y el de los chimpancés no sólo sugieren que la separación
de las dos ramas ocurrió hace unos seis millones de años, sino que
se ha constatado que aún compartimos aproximadamente el 99% de
nuestro patrimonio genético.
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sábado, 26 de enero de 2019
CHIMPANCÉS Y HUMANOS, PRIMOS LEJANOS.
Etiquetas:
África,
Chimpancé,
Evolución,
Hominización,
Homo sapiens,
Mioceno,
Museo de la Evolución Humana de Burgos,
Paleolítico,
Prehistoria,
Rift Valley
jueves, 2 de agosto de 2018
PLIOCENO.
El Plioceno es el último período
anterior al Cuaternario y sus límites cronológicos van de 5,2
millones de años a 1,6 millones de años (geológicamente antes de
ayer). En el oeste de América del Norte, la subducción de la placa
tectónica del Pacífico, contribuyó a elevar Sierra Nevada. En
Europa, los Alpes continuaron sus ascensión apoyados por el
movimiento de la tectónica de placas que empujaba y combaba la
corteza en una amplia región de este continente. Al final del
Mioceno, la colisión de las placas africana e ibérica había
formado el Sistema Bético-Rifeño, cortó la comunicación entre
Mediterráneo y Atlántico y se produjo la desecación del mar
Mediterráneo, en cuya cuenca se instaló un clima árido,
depositándose ingentes cantidades de sal. Al iniciarse el Plioceno
se volvió a abrir el paso y el Mediterráno se llenó de nuevo.
El clima, en general, se hizo
frío y seco. Los mamíferos se habían establecido desde hacía
mucho tiempo como la forma de vida dominante en el planeta, y es a lo
largo del Plioceno cuando se produce la evolución de un grupo de
primates, los homínidos, con diversas especies; desde los
Australopithecus al Homo habilis y Homo erectus, considerados
antepasados (más o menos directos) de Homo sapiens.
jueves, 26 de julio de 2018
MIOCENO.
El Mioceno transcurre entre 23.3
millones de años y 5.2 millones de años. Durante el Mioceno la
elevación de las grandes cordilleras que se había iniciado durante
el oligoceno, continuó, terminando de configurar los Alpes en
Europa, el Himalaya en Asia y las cadenas montañosas del (doble)
continente americano. Los sedimentos producidos por la erosión de
estos sistemas depositaron en cuencas marinas poco profundas, para
llegar a convertirse en la localización de ricos depósitos
petrolíferos en California, Rumanía y la costa oeste del Caspio.
El clima del Mioceno era más
fresco que el de época era más fresco que el de épocas
predecentes. En el Hemisferio Sur se había establecido ya un sistema
circumplanetario de corrientes oceánicas que aislaba la Antártida
de las corrientes más cálidas del resto del globo. Esta
circunstancia favoreció la aparición de un gran casquete de hielo
antártico. En el Hemisferio Norte grandes áreas antes cubiertas por
espesos bosques fueron sustituidas por amplias praderas.
Entre la fauna del Mioceno
destacamos la aparición del mastodonte, el mapache y la comadreja.
Grandes simios emparentados con el orangután vivían en Asia y en
parte del sur de Europa.
jueves, 19 de julio de 2018
NEÓGENO.
Segundo período de la Era
Mesozoica dividido en dos épocas, el Mioceno y el Plioceno,
inmediatamente anterior al Cuaternario. El límite entre Paleógeno y
Neógeno apenas tiene importancia biológica, pues en esta ocasión
no se produjo ninguna extinción relevante. A lo largo de Neógeno
se produce el desarrollo, y cierta modernización, de los
vertebrados: serpientes, ratas, batracios, carnívoros....
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