Hace alrededor de 10.000 años se
inicia un nuevo periodo conocido como Holoceno, en el que aumenta la
temperatura y la humedad, favoreciéndose cambios en las especies
vegetales y animales y modificando la oferta que los grupos humanos
tienen a su disposición. Estas sociedades siguen siendo nómadas,
pero asistimos a una progresiva reducción de su movilidad. Las
estancias cada vez más prolongadas en los asentamientos refuerzan
los vínculos con el territorio que anticipan el proceso de
sedentarización.
Mostrando entradas con la etiqueta Epipaleolítico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Epipaleolítico. Mostrar todas las entradas
sábado, 9 de marzo de 2019
jueves, 7 de marzo de 2019
CUEVA DEL MIRADOR, REFUGIO DE PASTORES.
La cueva del Mirador se abre en
la vertiente más meridional de la Sierra de Atapuerca, dominando
visualmente el valle del río Arlanzón. Las ocupaciones más
antiguas conocidas se remontan a unos 13.500 años, cuando grupos de
cazadores-recolectores la utilizaron para instalar sus campamentos.
Después la cueva fue abandonada, convirtiéndose en cubil de lobos
hasta la llegada de otros grupos humanos, hace unos 7.300 años.
Desde entonces se utilizó como
lugar de residencia y redil para rebaños de ovejas y cabras. La
agricultura era eminentemente cerealista y se completaba con la cría
de vacas, cerdos y con la caza de especies salvajes como el corzo y
el ciervo.
Hace aproximadamente entre 5000
y 4000 años, la cueva tuvo usos sepulcrales. Junto a una inhumación
colectiva, donde los individuos fueron depositados cuidadosamente
unos junto a otros – acompañados de ofrendas (recipientes
cerámicos, flechas, conchas . . . ) -, se han documentado casos de
canibalismos : los individuos fueron descuartizados, despedazados,
hervidos y consumidos, y sus cráneos cortados, formando los llamados
cráneos-copa. (Museo de la Evolución Humana de Burgos).
Etiquetas:
Cabra,
Ciervo,
Corzo,
Epipaleolítico,
Evolución,
Museo de la Evolución Humana de Burgos,
Neolítico,
Oveja,
Paleolítico,
Pastoreo,
Prehistoria
viernes, 16 de noviembre de 2018
MARISCADORES DE LA PREHISTORIA.
El
mar siempre ha sido una fuente de recursos prácticamente inagotables
para el ser humano. En el lejano epipaleolítico – una etapa de
transición entre el Paleolítico y Neolítico – los habitantes de
la región cantábrica explotaban el océano.
Los
mariscadores se interesaban por diferentes especies tanto de moluscos
– ostras y lapas – como de equinodermos – erizos de mar.
También
aprovechaban la ocasión para, arpón en mano, capturar truchas,
sargos y salmones, en torrentes, la desembocadura de los ríos o las
aguas poco profundas cercanas a la costa.
miércoles, 7 de noviembre de 2018
ABRIGO DE KOBEAGA, UN ASENTAMIENTO DEL EPIPALEOLÍTICO.
El
Epipeleolítico es la etapa inmediatamente posterior al Paleolítico
Superior de forma que los grupos humanos continuaron desarrollando
una economía depredadora. En el norte cantábrico de la península
Ibérica esa actividad estaba estrechamente vinculada con el mar.
En
Vizcaya se sitúa el abrigo Kobeaga II, del que existe una preciosa
maqueta en el Museo de Bilbao, habitado en esta época. El abrigo
está abierto en la ladera suroeste de una pequeña dolina y se
encuentra aproximadamente a una hora de camino de la actual línea
costera.
La
forma del abrigo obligó a los humanos a ocupar el espacio central,
donde excavaron un agujero circular en cuyo fondo colocaron piedras
arenisca para el hogar. Con el tiempo el hogar quedó cubierto por un
conchero compuesto por lapas, mejillones y caracolillos.
La
ocupación del abrigo de Kobeaga aconteció hacia el 5000 a.C.
aproximadamente y se prolongó poco tiempo. Los arqueólogos piensan
que fue temporal y recurrente. El objetivo de buscar refugio en el
abrigo fue el marisqueo en la cercana costa.
sábado, 23 de mayo de 2015
CRÁNEO DE CUARTAMENTERO.
Con los cambios
climáticos del Holoceno, hace unos 10.000 años, las sociedades
humanas prolongarán sus estancias en determinados asentamientos,
primer paso para abandonar la vida nómada, intensificándose además
la pesca marina y el marisqueo. Un reflejo de estas actividades será
la proliferación de un yacimiento característico del Asturiense; el
conchero. Estamos asistiendo al comienzo de un nuevo período
histórico: el Epipaleolítico (o Mesolítico según tendencias e
interpretaciones).
El cráneo de
Cuartamentero es la calota craneal de un individuo adulto,
probablemente masculino, cuyo análisis a partir de los isótopos
estables ha confirmado la importancia de los recursos marinos en su
dieta. Los resultados vienen avalados además opr el análisis de
otros restos óseos del Asturiense. No obstante, se mantiene el
consumo de animales terrestres, mayoritariamente mamíferos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




