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miércoles, 29 de junio de 2016

TRILOBITES, REYES DEL PALEOZOICO.




De todas las formas de vida que irrumpieron durante el Paleozoico tras la explosión cámbrica, los animalillos más característicos de la era fueron los trilobites. Colonizaron todos los nichos ecológicos marinos y sus abundantes fósiles, son una importante guía para estudiar la vida geológica del planeta. Antes de la época de los grandes reptiles, estas criaturas fueron la especie dominante del planeta. 


Su nombre hace referencia a su cuerpo dividido en tres partes, y a pesar de pertenecer al orden de los artrópodos (cuerpo dividido en partes articuladas), no están directamente emparentados con ninguna especie actual. 


Son organismos fácilmente reconocibles por cualquier persona con un poco de curiosidad, su duro exoesqueleto les ha permitido una buena fosilización y se han estudiado aproximadamente 5000 especies diferentes. 


Aparecieron durante el Cámbrico, y aquellos primeros individuos ya mostraban los elementos característicos de la clase, el exoesqueleto y el cuerpo dividido en tres partes. Vivieron a lo largo de los 300 millones de años siguientes, en los que fueron sufriendo una fuerte radiación adaptativa que les llevó a colonizar la mayoría de los hábitats marinos de la época, desde las costas hasta el mar profundo, desde la superficie a la llanura abisal. En este sentido, sus fósiles son muy importantes, tanto por su abundancia como por su variedad, y además que vivieron durante todo el Paleozoico. Existen trilobites característicos de cada uno de los períodos de la Era Paleozoica (Cámbrico, Silúrico, Devónico, Carbonífero, Ordovícivo y Pérmico). 




La mayoría medían entre 3 y 10 centímetros y anatómicamente se organizaban en cabeza, tórax y el pidigio. La cabeza alberga los órganos sensoriales y el estómago se alojaba en la parte central de la cabeza, el tórax estaba formado por multitud de segmentos, cada uno de los cuales contaba con un par de patas y el pigidio es la parte opuesta a la cabeza. 


Otros trilobites podían alcanzar casi un metro, mientras que otros eran diminutos y probablemente constituían parte del plancton. Eran capaces de enrollarse sobre sí mismos para defenderse y utilizaban sus múltiples patas para desplazarse reptando o nadando. Su alimentación era variada y podían ser carroñeros, detritívoros, filtradores o depredadores. 


Un hombre de Cromañón fue el primer ser humano en fijarse en ellos. Hace unos 25.000 años, en una caverna francesa, un hombre encontró un trilobite y lo perforó para confeccionar un colgante o utilizarlo como amuleto. 


Los trilobites van a desaparecer de los mares y océanos durante la gran extinción del Pérmico que se llevó por delante a más del 90% de las especies vivientes. 






domingo, 3 de mayo de 2015

DODO.



El Dodo es, posiblemente, el ave extinta más popular, su cuerpo rechoncho, y el hecho de que Lewis Carroll los incluyese en Alicia en el País de las Maravillas, haya contribuido a su fama. El dodo es una especie de gigantesca paloma que había dejado de volar para vivir permanentemente en tierra, concretamente en las Islas Maurico. Descubierto en la época que Europa decidió explotar el mundo, los últimos ejemplares vivieron a finales del siglo XVII.  

domingo, 26 de abril de 2015

DIPROTODON



El mayor de todos los marsupiales que han pisado el planeta, habitó Australia hasta hace unos 40.000 años. Se trata de un enorme herbívoro del tamaño de un rinoceronte, emparentado con kolas y wombats. Se extinción se produjo poco tiempo después de la llegada de los primeros seres humanos al continente isla, y muy probablemente se convirtieron un una presa fácil y nutritiva pra los cazadores-recolectores del Paleolítico.  

viernes, 17 de abril de 2015

EL LEÓN DE LA TORRE.



Durante varios siglos la Torre de Londes albergó una casa de fieras.


Una de las estrellas de la colección faunística, fue un enorme león que vivío en el lugar durante el siglo XIII, cuyo cráneo se conserva en el Museo de Historia Natural de Londres.  

ESTRUCTURA INTERNA DE LA TIERRA.



El Planeta Azul, nuestro planeta Tierra se estructura, según han estudiado los geólogos, en tres capas, cada una de ellas con unas determinadas características compositivas. Precisamente esa parte rocosa del planeta recibe el nombre de Geosfera.

La Corteza es la piel del planeta, la capa más delgada y superficial. Tiene un espesor variable que oscila entre los 70 kilómetros en las cordilleras y los 7 kilómetros en los fondos marinos. Esta capa se divide en corteza continental o tierras emergida y corteza oceánica o tierras sumergidas. Básicamente la corteza está compuesta por rocas sólidas como el granito y el basalto.

El Manto es la capa intermedia y también la más extensa alcanzando los 2.900 kilómetros de profundidad. También aparece dividida en dos subcapas; el manto superior y el manto inferior.


El Núcleo es la parte más interna de la geosfera, el corazón del planeta, y está compuesto fundamentalmente por dos metales, el hierro y el níquel. El núcleo externo está formado por materiales en estado semisólidos, mientras que el núcleo interno lo componen materiales sólidos. Las corrientes eléctricas se producen en el núcleo externo, son las principales responsables de la existencia del campo magnético terrestre.  

viernes, 6 de marzo de 2015

MEGAZOSTRODON



Este pequeño animalillo extinto, que vivió hace unos 200 millones de años, nocturno e insectívoro, está considerado por muchos especialistas, como uno de los primeros mamíferos que aparecieron y evolucionaron en la Tierra. 

miércoles, 10 de diciembre de 2014

HISTORIA EVOLUTIVA DEL ELEFANTE


Imagen cortesía de Koprolitos (y Zoobooks). 

El elefante es una de las criaturas más fascinantes de la Naturaleza, su extraño aspecto con esa trompa, un apéndice multifunción que nace de la prolongación de la nariz y el labio superior, su descomunal tamaño que no impide cierta elegancia, su sobredimensionada inteligencia y su carácter sociable, levanta pasiones entre los más pequeños (y lo que ya no lo somos tantos) y sigue maravillando a cualquiera aprecie la vida en su sentido más amplio. En definitiva un animal que ocupa un lugar destacado en el imaginario colectivo, simbólico y totémico de la Humanidad.


Nuestros tatarabuelos, aquellos que bajaron de los árboles, abandonaron los húmedos bosques y se adentraron en la cálida sabana, estrecharon lazos familiares y desarrollaron (aún más) las habilidades sociales innatas de nuestra especie realizando actividades colectivas como la caza de grandes piezas, entre las cuales debía destacar el imponente elefante africano.

Durante siglos una de las grandes estrellas de circos, zoológicos y parques naturales, el elefante, como cualquier ser vivo, tiene una árbol genealógico que se remonta millones de años en el tiempo. En este caso para conocer a los abuelos y bisabuelos del elefante deberemos acercanos a una biblioteca, navegar por la red y a ser posible visitar algún Museo de Historia Natural. (Los de Londres y Viena pueden ser dos magníficas opciones).



En la actualidad existen dos especies de elefantes, la asiática (Elephas maximus) y la africana (Loxodonda africana) ambas en peligro de extinción y ambas pertenecientes al orden de los proboscídeos, es decid, a los "animales con trompa". Entre sus antepasados, más o menos lejanos, podemos recordar los siguientes, algunos de ellos muy diferentes entre sí.


Moeritherium es el más lejano antepasado conocido del elefante y vivió hace unos 35 millones de años. Fue hallado en Egipto, en el lago Moeris, de ahí su nombre. Tenía el tamaño de un cerdo, y su nariz era más parecida a la de un tapir que a la de un elefante. Sus colmillos eran de pequeño tamaño, e incluso inexistentes.


El "diente de pala" o Platybelodon, descubierto en Rusia, vivió hace unos 15 millones de años y disponía de cuatro colmillos. Los dos inferiores en forma de pala.


Stegodon, de la época del Platybelodon, vivía en el subcontinente indio. Presentaba algunas similitudes con el elefante actual: largos colmillos, robustas extremidades y dientes estriados.


Gomphotherium, un poco más reciente, se desarrolló entre 10 y 5 millones de años atrás. Sus fósiles fueron hallados en Europa, Asia, África y América, y como el Platybelodon presentaba cuatro colmillos en vez de los dos habituales en los elefantes actuales.


Dinotherium evolucionó durante el Plioceno, hace unos 5 millones de años. Era de grandes dimensiones, y su nombre significa "bestia terrible". Este animal parecido al elefante, pero con una trompa más corta y los colmillos curvados hacia abajo, fue descubierto en Rumanía.


Cráneo de Dinotherium expuesto en el Museo de Historia Natural de Londres.


Reconstrucción del animalillo en el mismo museo.



Esqueleto y detalle de cráneo de Prodeinotherium bavaricum, en el Museo de Historia Natural de Viena. 


El mamut es la estrella de los antepasados del elefante y fue descubierto (más bien redescubierto, pues el hombre prehistórico ya lo conocía) por vez primera en Siberia. Animal totémico y pieza de caza suprema para nuestros antepasados. Quizá la pasión por los miembros de la familia elefante se grabó en nuestros genes durante las gélidas noches de la Edad del Hielo, cuando hombres, mujeres y niños, alrededor de la hoguera devoraban carne de mamut y contaban historias de cazadores y presas.


A lo largo del Paleolítico Superior se extendió por toda Europa, incluida nuestra península Ibérica. Su desaparición fue progresiva desde hace unos 12.000 años, hasta que los últimos supervivientes quedaron aislados en la tundra y estepas de Siberia.


Su tamaño era similar al de un elefante africano adulto, con una enorme cabeza, unos colmillos muy largos y curvados, orejas pequeñas y una giba de grasa en la espalda.



Esqueleto y maqueta de un mamut. Museo Nacional de Eslovenia. 


Cabaña a base de huesos y pieles de mamut. Museo Historia Natural de Viena. 


El mamut lanudo tenía una tupida capa de pelo hirsuto apropiada para protegerse de las bajas temperaturas de la Edad de Hielo. Los últimos ejemplares de este linaje vivieron en las heladas tundras siberianas hasta hace uno 3600 años.


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