Mostrando entradas con la etiqueta Devónico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Devónico. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de agosto de 2018

TIKTAALIK, ANCESTRO DE LOS ANIMALES TERRESTRE.




La vida antigua prosperó en el mar porque en la tierra, sin existencia de atmósfera, era inviable. El aporte de oxígeno de los primeros seres marinos creó una primitiva atmósfera. La acción de la luna posibilitó que surgieran las primeras criaturas terrestres.


Debido a su cercanía a la Tierra, la atracción que ejercía sobre las mareas, dejaba zonas intermareales de varios kilómetros. En estas franjas de terreno húmedo, hace unos 365 m.a. (durante el Devónico) apareció el primer pez que desarrolló unos mecanismos de adaptación que le permitieron sobrevivir tanto en zonas inundadas, como en zonas secas. Este Tiktaalik, capaz de respirar aire y caminar a cuatro patas, es un ancestro de los animales terrestres.



miércoles, 29 de junio de 2016

TRILOBITES, REYES DEL PALEOZOICO.




De todas las formas de vida que irrumpieron durante el Paleozoico tras la explosión cámbrica, los animalillos más característicos de la era fueron los trilobites. Colonizaron todos los nichos ecológicos marinos y sus abundantes fósiles, son una importante guía para estudiar la vida geológica del planeta. Antes de la época de los grandes reptiles, estas criaturas fueron la especie dominante del planeta. 


Su nombre hace referencia a su cuerpo dividido en tres partes, y a pesar de pertenecer al orden de los artrópodos (cuerpo dividido en partes articuladas), no están directamente emparentados con ninguna especie actual. 


Son organismos fácilmente reconocibles por cualquier persona con un poco de curiosidad, su duro exoesqueleto les ha permitido una buena fosilización y se han estudiado aproximadamente 5000 especies diferentes. 


Aparecieron durante el Cámbrico, y aquellos primeros individuos ya mostraban los elementos característicos de la clase, el exoesqueleto y el cuerpo dividido en tres partes. Vivieron a lo largo de los 300 millones de años siguientes, en los que fueron sufriendo una fuerte radiación adaptativa que les llevó a colonizar la mayoría de los hábitats marinos de la época, desde las costas hasta el mar profundo, desde la superficie a la llanura abisal. En este sentido, sus fósiles son muy importantes, tanto por su abundancia como por su variedad, y además que vivieron durante todo el Paleozoico. Existen trilobites característicos de cada uno de los períodos de la Era Paleozoica (Cámbrico, Silúrico, Devónico, Carbonífero, Ordovícivo y Pérmico). 




La mayoría medían entre 3 y 10 centímetros y anatómicamente se organizaban en cabeza, tórax y el pidigio. La cabeza alberga los órganos sensoriales y el estómago se alojaba en la parte central de la cabeza, el tórax estaba formado por multitud de segmentos, cada uno de los cuales contaba con un par de patas y el pigidio es la parte opuesta a la cabeza. 


Otros trilobites podían alcanzar casi un metro, mientras que otros eran diminutos y probablemente constituían parte del plancton. Eran capaces de enrollarse sobre sí mismos para defenderse y utilizaban sus múltiples patas para desplazarse reptando o nadando. Su alimentación era variada y podían ser carroñeros, detritívoros, filtradores o depredadores. 


Un hombre de Cromañón fue el primer ser humano en fijarse en ellos. Hace unos 25.000 años, en una caverna francesa, un hombre encontró un trilobite y lo perforó para confeccionar un colgante o utilizarlo como amuleto. 


Los trilobites van a desaparecer de los mares y océanos durante la gran extinción del Pérmico que se llevó por delante a más del 90% de las especies vivientes. 






lunes, 6 de junio de 2016

DEVÓNICO, UN VERGEL BAJO LAS AGUAS.




El ser humano en su infinito afán por conocer, define, clasifica, caracteriza y sistematiza toda realidad aprehensible, y divide el tiempo (geológico e histórico) en eones, eras, periodos y edades, para facilitar (en lo posible) su comprensión. El devónico es el cuarto periodo de la Era Paleozoica, entre el silúrico y el carbonífero, comenzó hace unos 408 millones de años y finalizó hace 360 m.a. Su nombre procede del condado de Devon, ubicado en Cornualles (Suroeste de Inglaterra).

Geológicamente es una época de incesante actividad tectónica. A principios del periodo la colisión de las placas Laurentia y Báltica, elevaron el continente de Laurasia (o Euramérica), mientras que el macrocontinente Gondwana dominaba el sur del globo. Por otro lado, en todo el mundo tiene continuidad el clima benigno que caracterizó al periodo anterior (el silúrico).




Las aguas del enorme océano llamada Panthalassa, y pequeños mares (como el que daría origen a Tethys) cubrían la mayor parte del planeta. Estos mares del devónico eran auténticos vergeles, habitados por multitud de criaturas de todo tipo: corales, esponjas, algas, estrellas de mar, trilobites cada vez más vistosos, braquiópodos que alcanzan ahora su mayor éxito, gasterópodos, cefalópodos, como los ortocerátidos con su típica concha alargada, se diversifican los moluscos, florecen los arrecifes y aparecen los primeros ammonites.




En estas nutritivas aguas saladas surgen, por evolución y no por generación espontánea, varias especies de peces: los acorazados placodermos, como el temible dunkleosteus, los tiburones, los sarcopterigios de los que derivan los vertebrados terrestres, como dipnoos (peces pulmonados) y celacantos, y los actinopterigios, grupos de vertebrados que en la actualidad dominan mares, ríos y lagos.

La tierra firme es un reflejo de lo que ocurre en los mares y a lo largo del devónico se desarrollan las primeras especies de plantas vasculares, que en adelante dominarán la flora terrestre. Como consecuencia de este desarrollo se van a formar los primeros bosques y van a surgir sus principales comensales; los insectos. Más adelante comienzan su existencia otros vegetales, como por ejemplo los helechos.



Las plantas vasculares van a propiciar otro acontecimiento trascendental, la formación de cadenas tróficas complejas y el éxito de los vertebrados pioneros de la vida terrestre; los anfibios, entre ellos el famoso Ichthyostega. Los primeros fueron los tetrápodos, anfibios de cuatro patas que debieron evolucionar a partir de peces de agua dulce que eran capaces de sobrevivir un tiempo fuera del líquido elemento.

Arañas, ácaros, escorpiones y otros artrópodos siguen su curso de manera imparable, la vida se va haciendo cada vez más rica, compleja y diversa, a lo largo de un fascinante viaje a través del tiempo.

El final del periodo viene marcado por una gran crisis provocada por la masiva extinción de miles de especies (una más en la larga cadena de la evolución) que afectó más a las aguas que a los continentes; los grandes perjudicados, los corales, que habían dominado los fondos marinos, así como los placodermos que fueron fulminados.

martes, 19 de abril de 2016

CARBONÍFERO, BOSQUES GIGANTESCOS Y REPTILES PRIMITIVOS.



El Carbonífero, que se extiende aproximadamente entre 359 y 290 m.a., es el quinto periodo de la Era Paleozoica, encajado entre el Devónico y el Pérmico.


De manera opuesta a lo que sucede en la actualidad, las masas continentales se concentran en el Hemisferio Sur. Gondwana, que comprende un gran conjunto de tierras emergidas, futuras Sudamérica, África, India, Australia y Antártida, se situaba por debajo de la línea del ecuador, basculando alrededor del Polo Sur. Al norte de los trópicos tan solo encontramos el protocontinente de Siberia. Geológicamente fue una etapa de gran actividad orogénica, pues las masas que formarían el supercontinente Pangea II se fueron aproximando, al tiempo que una serie de movimientos tectónicos originaban los Apalaches y los Urales (en el continente Euroamérica).

Dos grandes océanos, Panthalassa y Paleo-Tehtys, junto con otros de menores dimensiones, rodeaban las masas continentales completamente. Si en el final del Devónico asistimos a un descenso del nivel de los océanos, durante el Carbonífero se invierte esa tendencia. Bajo la superficie de estos mares la vida continua abriéndose camino. Los invertebrados siguen siendo los gurpos más numerosos, con los foraminíferos (pequeños organismos unicelulares con concha) a la cabeza. También corales, briozoos, braquiópodos, ammonites y equinodermos. Entre los moluscos abundan bivalvos, gasterópodos y cefalópodos. Por contra, los trilobites se encuentran en retroceso, y ya no son los únicos dominadores de las masas de agua salada.


Dientes, espinas y escudos óseos fosilizados, demuestran la abundancia y diversificación de los peces. Los cestraciontes, una especie de tiburón, se convirtieron en el grupo hegemónico entre todas las criaturas marinas.

Tenemos una primera parte del Carbonífero bastante cálida, con climas uniformes tropicales y subtropicales, aunque paulatinamente la temperatura del planeta fue descendiendo. En la etapa final se produjo la glaciación Karoo, que continuó durante el Pérmico. Este clima húmedo y relativamente cálido fue muy adecuado para el desarrollo de una exhuberante vegetación y extensos bosques en zonas cenagosas.


Precisamente esos bosques son lo más característico del período. Los gigantescos vegetales están en el origen de los grandes yacimientos de carbón, y por ese motivo a este periodo se le llama carbonífero. En el Carbonífero las plantas habían colonizado toda la superficie de las tierras emergidas, se concentran principalmente en áreas pantanosas, y experimentan una espectacular diversificación y aumento de tamaño. Enormes regiones cubiertas de helechos (que aparecen en este periodo), selvas pantanosas, árboles de escamas que superan los treinta metros de altura, juncos, gimnospermas (con complejas estructuras reproductoras y especializadas como el polen y las semillas) y las primeras coníferas verdaderas. Se piensa que nunca antes ni después han coexistido en la tierra plantas de tal variedad de formas y tamaño.


A la sombra de estos bosques se desarrollan multitud de especies de insectos, como las libélulas, encuentran su nicho ecológico arácnidos, miriápodos y batracios, y hacen su aparición, por evolución de los anfibios, los primeros reptiles, llamados a dominar el planeta durante le Mesozoico. Uno de los grandes logros evolutivos del momento fue la aparición del huevo amniótico, que permitió a los animales la vida completamente independiente del agua.



Hylonomus es el reptil auténtico más antiguo conocido.


martes, 8 de marzo de 2016

PALEOZOICO, LA ERA DE LA VIDA ANTIGUA.



Tradicionalmente conocido como Era Primaria, el Paleozoico es la época de la vida antigua, pues eso es precisamente lo que significa, un tiempo en que las primitivas formas de vida proliferaron y fueron configurando, poco a poco, la mayoría de los ecosistemas del planeta. Paleozoico es la etapa de la explosión de la vida, un acontecimiento decisivo en la historia de nuestro planeta, que estuvo acompañada de grandes cataclismos que reconfiguraron (una vez más) la superficie de la Tierra.

La Era Paleozoica, la primera de las tres en que se estructura el eón Fanerozoico, tuvo una duración aproximada de 340 millones de años, en ese sentido una etapa ciertamente larga, y se subdivide en seis unidades menores llamadas periodos. Sucesivamente, Cámbrico, Ordovícico, Silúrico, Devónico, Carbonífero y Pérmico. 


♠ UNAS MASAS CONTINENTALES DINÁMICAS. 
A lo largo de la vida geológica del planeta la distribución de océanos y masas continentales ha ido cambiando (y lo seguirá haciendo hasta el final mismo de la existencia), como consecuencia directa de la intensa actividad tectónica de la Tierra. Comúnmente conocemos este hecho como Deriva Continental. En los 300 millones largos de años que duró esta era (antiguamente llamada Era Primaria) las masas continentales estuvieron unidas en un supercontinente, luego se separaron, para volver a unirse de nuevo.


Al comienzo del Paleozoico la apariencia del planeta distaba mucho de la actual. A finales del vasto Precámbrico las tierras emergidas estaban unidas dando forma a un inmenso continente, Pannotia. A lo largo del Cámbrico (primer periodo de la Era Paleozoica) Pannotia se fue fragmentando, apareciendo enromes islas, siendo las de mayor tamaño Laurentia (Norteamérica) y Gondwana (Sudamérica, África, Oriente Medio, Asia y Australia). El propio movimiento de las placas tectónicas unió nuevamente todas las tierras emergidas a partir del Carbonífero, en un nuevo macrocontinente, Pangea. Un gigantesco océano, Pantalasa, bañabas sus costas. 


La tierra nunca para de mutar (un planeta con vida, tanto desde el punto de vista de la biológica, como del de la geología) y a lo largo de la Era Paleozoica se sucedieron numerosos plegamientos que originaron nuevos sistemas montañosos. El clima era todavía muy cálido y húmedo, y esto favoreció la proliferación (y posterior evolución) de los organismos pluricelulares. Al igual que sucedió con los mares y las tierras emergidas, el clima sufrió importantes fluctuaciones a lo largo de toda la era. En los periodos más estables el clima era ligeramente más estable que el actual, y en las etapas más frías, llegaron a desarrollarse auténticas edades del hielo (glaciaciones). 

♠ LA EXPLOSIÓN DEL CÁMBRICO.




A comienzos de la era, concretamente en el Cámbrico, se van a desarrollar una gran diversidad de formas de vida. Vida que pasó de un estado latente (o larvario), a desenvolverse con total plenitud y variabilidad, deja de ser exclusivamente marina, y los seres vivos se lanzan a colonizar el medio terrestre y aéreo (el agua ya no es el único hábitat posible). Este momento espectacular ser ha denominado “Explosión del Cámbrico”. 

De la primera parte del Paleozoico abundan los fósiles de invertebrados como crinoideos, graptolites y especialmente trilobites, conocidos como “los reyes del Paleozoico” por su constancia, proliferación y abundancia. Los artrópodos constituyen uno de los grupos de animales más longevos y mejor adaptados. En el devónico aparecen celacantos y anfibios (primeros vertebrados), y un poco más tarde arañas, ciempiés e insectos deciden emigrar a tierra firme. Al finalizar la era, durante el Pérmico, irrumpen los primeros reptiles, como el Dimetrodon y el Edaphosarus. 



Las plantas acuáticas y las primeras plantas continentales, que reinaban durante el Devónico, se volvieron arborescentes en el Carbonífero, poblando el planeta de inmensos bosques pantanosos. La era se cierra con el Pérmico, cuando las coníferas gigantes dominaban los paisajes. 

Y si el principio del Paleozoico viene perfectamente marcado con la Explosión del Cámbrico, el horizonte final está delimitado por la extinción masiva del Pérmico.

sábado, 4 de octubre de 2014

ICHTHYOSTEGA.



¿El eslabón perdido entre los peces y los anfibios?. Ichthyostega es un tetrapodo que vivió hace unos 360 millones de años (durante el Devónico), y la figura expuesta en el Museo de Historia Natural de Viena simboliza la conquista de la Tierra por parte de los vertebrados. La cabeza apenas queda separada del cuerpo, las aletas a lo largo de la cola lo aproximan a los peces y los dedos de los pies lo acercan a los anfibios.


Junto al esqueleto de Ichthyostega han aparecido mejillones de agua dulce, lo que indica que los lagos y pantanos pudieron constituir su hábitat. Sus patas eran fuertes y les permitió desplazarse por la tierra, a pesar de no mostrarse especialmente ágiles en este nuevo terreno para los vertebrados. Los últimos estudios han concluido que lo más probable es que en tierra se arrastrase gracias a sus patas delanteras y en el agua se impulsaban con la cola y las patas traseras. Ichthyostega es un hito fundamental para comprender la evolución de la vida en nuestro planeta.




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...