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jueves, 26 de abril de 2018

ORDOVÍCICO, LA VIDA CONTINÚA.



Los ordovices eran una tribu celta que vivía en la isla de Gran Bretaña, concretamente durante la época en que los romanos se afanaban en conquistar la isla. Desde finales del siglo XIX le dan nombre al segundo (en orden cronológico) de los seis periodos de la era Paleozoica, el Ordovícico.


Durante este periodo, que se extiende entre hace 488 m.a. y 444 m.a. las masas continentales, en su continuo errar, se aproximaron tanto al Polo Sur, que las tierras emergidas se enfriaron muchísimo, dando lugar a una glaciación.

Al comienzo del ordovícico el clima era cálido, una circunstancia que favoreció la evolución de la vida a gran escala. Continua la diversificación de la fauna marina que comenzó en el periodo anterior y aparecen los peces acorazados dotados de mandíbulas (candidatos para ser considerados los primeros animales vertebrados).

Los trilobites, que habían hecho su presentación en el Cámbrico, continuaron dominando los enormes mares de agua salada del planeta, aunque ahora con nuevos compañeros de fatigas, a los braquiópodos, equinodermos, algas y esponjas se les unen nuevos inquilinos. Surgen los primeros corales (de formas muy diferentes a las actuales) y los moluscos gasterópodos y bivalvos. Los caracoles habitaban el cenagoso fondo del mar. Irrumpe ahora otro gran “phyla”, los briozoos, animales de pequeño tamaño que viven en colonias arborescentes, adheridos a ciertos animales o tapizando el fondo marino.


Criaturas típicas son los graptolitos, unos animalillos extintos que medraron en los mares del ordovícico formando colonias cuya forma se asemeja a peines. Otros equinodermos típicos de estos tiempos son los crinoideos. Su aspecto los hace pasar por plantas, y de hecho reciben el nombre de “Lirios de mar”. Formaban auténticas praderas submarinas.

Pero sin duda el acontecimiento más trascendental es el inicio de la conquista terrestre por unas algas, convertidas en pioneras de su especie. Estas exploradoras tuvieron la necesidad de idear y desarrollar sistemas de sostén para mantenerse erguidas. Estas plantas permitieron la posterior colonización del medio continental por parte de los animales.

Una brutal extinción a gran escala señala la frontera temporal entre el Ordovícico y el periodo siguiente, el Silúrico. Se piensa que desaparecieron el 60% de las especies marinas. Como siempre la vida se encuentra al límite.


viernes, 20 de abril de 2018

CÁMBRICO, UN TIEMPO NUEVO.



Primer periodo de la era Paleozoica, el Cámbrico dejó atrás una época de tinieblas biológicas e inaugura el eon de la vida por excelencia, el Fanerozoico. Durante este período trascendental tuvo lugar la mayor diversificación de la vida de toda la historia del planeta. En la conocida como “explosión cámbrica” se originaron (o se crearon, allá cada cual con sus creencias) casi todos loas grandes grupos de invertebrados.

A nomenclatura del Cámbrico, el período más temprano en cuyas rocas es posible encontrar fósiles abundantes de organismos pluricelulares más complejos que esponjas y medusas, procede de Cambria, en Gales, lugar donde se hallaron las primeras rocas estudiadas para esta época. Su comienzo se sitúa hace unos 540 millones de años y su final hacia 488 millones de años.



Desde un punto de vista meramente geológico, el gigantesco continente del Precámbrico, Panotia, continua fragmentándose en diversos bloques continentales por la acción de las placas tectónicas, desgajándose Laurentia, Báltica y Siberia. Gondwana, que era uno de los continentes de mayor tamaño se fue desplazando dirección sur. Un gran océano, Panthalasa cubría la mayor parte de la superficie del hemisferio austral.

El clima del Cámbrico fue sensiblemente más cálido que durante las etapas anteriores, caracterizadas por intensas edades de hielo.


El acontecimiento más trascendental ocurrido en este tiempo es la llamada Explosión Cámbrica, una reverberación de la vida sin precedentes hasta ese momento, muchos “phyla” aparecen súbitamente, en ocasiones sin ancestros conocidos. Los seres vivos evolucionaron más rápidamente que nunca, se vuelven más complejos y se diversifican en multitud de formas. La biomineralización, capacidad de los animales para sintetizar elementos minerales y constituir esqueletos, es un proceso generalizado, aunque no todos los animales desarrollaron esas partes duras.


Dentro del Reino Vegetal predominan las algas en el mar y los líquenes en la tierra. Esta proliferación de organismos fotosintéticos contribuyó, de forma decisiva, a la liberación de Oxígeno, circunstancia que propició un aumento significativo del porcentaje de este gas en la atmósfera.


En los océanos, cuna vital, aparecieron artrópodos como los entrañables trilobites, los animales más característicos, y emblemáticos, de todo el Paleozoico, los ostrácodos, y los braquiópodos, animalillos con concha, muy similares a los moluscos. En estos ecosistemas cámbricos vivían otras criaturas como algas rojas y verdes más sofisticadas que en épocas precedentes, esponjas y lejanos antepasados de los equinodermos. Según se desprende de algunas estimaciones, muchas de los “phyla” presentes en la biosfera actual contaban con representantes en las tierra cámbrica.


miércoles, 29 de junio de 2016

TRILOBITES, REYES DEL PALEOZOICO.




De todas las formas de vida que irrumpieron durante el Paleozoico tras la explosión cámbrica, los animalillos más característicos de la era fueron los trilobites. Colonizaron todos los nichos ecológicos marinos y sus abundantes fósiles, son una importante guía para estudiar la vida geológica del planeta. Antes de la época de los grandes reptiles, estas criaturas fueron la especie dominante del planeta. 


Su nombre hace referencia a su cuerpo dividido en tres partes, y a pesar de pertenecer al orden de los artrópodos (cuerpo dividido en partes articuladas), no están directamente emparentados con ninguna especie actual. 


Son organismos fácilmente reconocibles por cualquier persona con un poco de curiosidad, su duro exoesqueleto les ha permitido una buena fosilización y se han estudiado aproximadamente 5000 especies diferentes. 


Aparecieron durante el Cámbrico, y aquellos primeros individuos ya mostraban los elementos característicos de la clase, el exoesqueleto y el cuerpo dividido en tres partes. Vivieron a lo largo de los 300 millones de años siguientes, en los que fueron sufriendo una fuerte radiación adaptativa que les llevó a colonizar la mayoría de los hábitats marinos de la época, desde las costas hasta el mar profundo, desde la superficie a la llanura abisal. En este sentido, sus fósiles son muy importantes, tanto por su abundancia como por su variedad, y además que vivieron durante todo el Paleozoico. Existen trilobites característicos de cada uno de los períodos de la Era Paleozoica (Cámbrico, Silúrico, Devónico, Carbonífero, Ordovícivo y Pérmico). 




La mayoría medían entre 3 y 10 centímetros y anatómicamente se organizaban en cabeza, tórax y el pidigio. La cabeza alberga los órganos sensoriales y el estómago se alojaba en la parte central de la cabeza, el tórax estaba formado por multitud de segmentos, cada uno de los cuales contaba con un par de patas y el pigidio es la parte opuesta a la cabeza. 


Otros trilobites podían alcanzar casi un metro, mientras que otros eran diminutos y probablemente constituían parte del plancton. Eran capaces de enrollarse sobre sí mismos para defenderse y utilizaban sus múltiples patas para desplazarse reptando o nadando. Su alimentación era variada y podían ser carroñeros, detritívoros, filtradores o depredadores. 


Un hombre de Cromañón fue el primer ser humano en fijarse en ellos. Hace unos 25.000 años, en una caverna francesa, un hombre encontró un trilobite y lo perforó para confeccionar un colgante o utilizarlo como amuleto. 


Los trilobites van a desaparecer de los mares y océanos durante la gran extinción del Pérmico que se llevó por delante a más del 90% de las especies vivientes. 






lunes, 6 de junio de 2016

DEVÓNICO, UN VERGEL BAJO LAS AGUAS.




El ser humano en su infinito afán por conocer, define, clasifica, caracteriza y sistematiza toda realidad aprehensible, y divide el tiempo (geológico e histórico) en eones, eras, periodos y edades, para facilitar (en lo posible) su comprensión. El devónico es el cuarto periodo de la Era Paleozoica, entre el silúrico y el carbonífero, comenzó hace unos 408 millones de años y finalizó hace 360 m.a. Su nombre procede del condado de Devon, ubicado en Cornualles (Suroeste de Inglaterra).

Geológicamente es una época de incesante actividad tectónica. A principios del periodo la colisión de las placas Laurentia y Báltica, elevaron el continente de Laurasia (o Euramérica), mientras que el macrocontinente Gondwana dominaba el sur del globo. Por otro lado, en todo el mundo tiene continuidad el clima benigno que caracterizó al periodo anterior (el silúrico).




Las aguas del enorme océano llamada Panthalassa, y pequeños mares (como el que daría origen a Tethys) cubrían la mayor parte del planeta. Estos mares del devónico eran auténticos vergeles, habitados por multitud de criaturas de todo tipo: corales, esponjas, algas, estrellas de mar, trilobites cada vez más vistosos, braquiópodos que alcanzan ahora su mayor éxito, gasterópodos, cefalópodos, como los ortocerátidos con su típica concha alargada, se diversifican los moluscos, florecen los arrecifes y aparecen los primeros ammonites.




En estas nutritivas aguas saladas surgen, por evolución y no por generación espontánea, varias especies de peces: los acorazados placodermos, como el temible dunkleosteus, los tiburones, los sarcopterigios de los que derivan los vertebrados terrestres, como dipnoos (peces pulmonados) y celacantos, y los actinopterigios, grupos de vertebrados que en la actualidad dominan mares, ríos y lagos.

La tierra firme es un reflejo de lo que ocurre en los mares y a lo largo del devónico se desarrollan las primeras especies de plantas vasculares, que en adelante dominarán la flora terrestre. Como consecuencia de este desarrollo se van a formar los primeros bosques y van a surgir sus principales comensales; los insectos. Más adelante comienzan su existencia otros vegetales, como por ejemplo los helechos.



Las plantas vasculares van a propiciar otro acontecimiento trascendental, la formación de cadenas tróficas complejas y el éxito de los vertebrados pioneros de la vida terrestre; los anfibios, entre ellos el famoso Ichthyostega. Los primeros fueron los tetrápodos, anfibios de cuatro patas que debieron evolucionar a partir de peces de agua dulce que eran capaces de sobrevivir un tiempo fuera del líquido elemento.

Arañas, ácaros, escorpiones y otros artrópodos siguen su curso de manera imparable, la vida se va haciendo cada vez más rica, compleja y diversa, a lo largo de un fascinante viaje a través del tiempo.

El final del periodo viene marcado por una gran crisis provocada por la masiva extinción de miles de especies (una más en la larga cadena de la evolución) que afectó más a las aguas que a los continentes; los grandes perjudicados, los corales, que habían dominado los fondos marinos, así como los placodermos que fueron fulminados.

martes, 8 de marzo de 2016

PALEOZOICO, LA ERA DE LA VIDA ANTIGUA.



Tradicionalmente conocido como Era Primaria, el Paleozoico es la época de la vida antigua, pues eso es precisamente lo que significa, un tiempo en que las primitivas formas de vida proliferaron y fueron configurando, poco a poco, la mayoría de los ecosistemas del planeta. Paleozoico es la etapa de la explosión de la vida, un acontecimiento decisivo en la historia de nuestro planeta, que estuvo acompañada de grandes cataclismos que reconfiguraron (una vez más) la superficie de la Tierra.

La Era Paleozoica, la primera de las tres en que se estructura el eón Fanerozoico, tuvo una duración aproximada de 340 millones de años, en ese sentido una etapa ciertamente larga, y se subdivide en seis unidades menores llamadas periodos. Sucesivamente, Cámbrico, Ordovícico, Silúrico, Devónico, Carbonífero y Pérmico. 


♠ UNAS MASAS CONTINENTALES DINÁMICAS. 
A lo largo de la vida geológica del planeta la distribución de océanos y masas continentales ha ido cambiando (y lo seguirá haciendo hasta el final mismo de la existencia), como consecuencia directa de la intensa actividad tectónica de la Tierra. Comúnmente conocemos este hecho como Deriva Continental. En los 300 millones largos de años que duró esta era (antiguamente llamada Era Primaria) las masas continentales estuvieron unidas en un supercontinente, luego se separaron, para volver a unirse de nuevo.


Al comienzo del Paleozoico la apariencia del planeta distaba mucho de la actual. A finales del vasto Precámbrico las tierras emergidas estaban unidas dando forma a un inmenso continente, Pannotia. A lo largo del Cámbrico (primer periodo de la Era Paleozoica) Pannotia se fue fragmentando, apareciendo enromes islas, siendo las de mayor tamaño Laurentia (Norteamérica) y Gondwana (Sudamérica, África, Oriente Medio, Asia y Australia). El propio movimiento de las placas tectónicas unió nuevamente todas las tierras emergidas a partir del Carbonífero, en un nuevo macrocontinente, Pangea. Un gigantesco océano, Pantalasa, bañabas sus costas. 


La tierra nunca para de mutar (un planeta con vida, tanto desde el punto de vista de la biológica, como del de la geología) y a lo largo de la Era Paleozoica se sucedieron numerosos plegamientos que originaron nuevos sistemas montañosos. El clima era todavía muy cálido y húmedo, y esto favoreció la proliferación (y posterior evolución) de los organismos pluricelulares. Al igual que sucedió con los mares y las tierras emergidas, el clima sufrió importantes fluctuaciones a lo largo de toda la era. En los periodos más estables el clima era ligeramente más estable que el actual, y en las etapas más frías, llegaron a desarrollarse auténticas edades del hielo (glaciaciones). 

♠ LA EXPLOSIÓN DEL CÁMBRICO.




A comienzos de la era, concretamente en el Cámbrico, se van a desarrollar una gran diversidad de formas de vida. Vida que pasó de un estado latente (o larvario), a desenvolverse con total plenitud y variabilidad, deja de ser exclusivamente marina, y los seres vivos se lanzan a colonizar el medio terrestre y aéreo (el agua ya no es el único hábitat posible). Este momento espectacular ser ha denominado “Explosión del Cámbrico”. 

De la primera parte del Paleozoico abundan los fósiles de invertebrados como crinoideos, graptolites y especialmente trilobites, conocidos como “los reyes del Paleozoico” por su constancia, proliferación y abundancia. Los artrópodos constituyen uno de los grupos de animales más longevos y mejor adaptados. En el devónico aparecen celacantos y anfibios (primeros vertebrados), y un poco más tarde arañas, ciempiés e insectos deciden emigrar a tierra firme. Al finalizar la era, durante el Pérmico, irrumpen los primeros reptiles, como el Dimetrodon y el Edaphosarus. 



Las plantas acuáticas y las primeras plantas continentales, que reinaban durante el Devónico, se volvieron arborescentes en el Carbonífero, poblando el planeta de inmensos bosques pantanosos. La era se cierra con el Pérmico, cuando las coníferas gigantes dominaban los paisajes. 

Y si el principio del Paleozoico viene perfectamente marcado con la Explosión del Cámbrico, el horizonte final está delimitado por la extinción masiva del Pérmico.
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