Cada amanecer un nuevo comienzo. El Camino se acerca a su fin. Desandamos el camino andado y nos cruzamos con los peregrinos que se dirigen hacia Fisterra.
Desandar el camino andado. Regresamos por donde fuimos. Ciclo del eterno retorno.
Cargando las baterias.
La vida es impredecible. No podemos saber cuando volveremos a pasar por aquí. Tal vez nunca.
En esta jornada ascendimos a Monte Aro ⛰️ por la cara contrario. Nos cruzamos con los peregrinos que caminan hacia el Fin de la Tierra. Nosotros regresamos de ese fin del mundo.
Y descendemos por donde subimos hace unos días.
¿Cuervo o corneja negra?. A veces falla el ojo.
Santa Mariña (viaje de ida y vuelta).
El arte imita a la Naturaleza ¿O era al revés?.
Valles llenos de vida .
Vilaserío.
Campos dorados gallegos.
San Mamede da Pena, conocido también como La Pena, una parroquia que pertenece al municipio de Negreira.
A Santiago ida y vuelta. Me cruzo con peregrinos y pienso que ellos van a vivir, y van a sentir lo que yo viví y sentí días atrás.
Ganado vacuno. Los seres humanos adoraron las formas de vida de algunas especies de bóvidos salvajes. Inicios de la domesticación animal.
El monte y el bosque forman parte de la cultura y de la idiosincrasia de Galicia.
Zas.
Alcanzamos Negreira a través del Camino oficial. Habitualmente solemos utilizar la variante que discurre junto al río.
Hace unos días nos despidió el Pazo de Cotón. Esta tarde nos esperaba para darnos la bienvenida.
Negreira, final de etapa.
No existe manera mejor de conocer el mundo.














































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