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viernes, 15 de noviembre de 2019

VALVASOR.




El Ser Humano se caracteriza por la búsqueda incesante (o construcción) del conocimiento. Hombres y mujeres de todo tiempo y lugar se han esforzado apasionadamente para ir un poco más allá en la compresión del Universo. Algunas de estas personas demuestran interés por una gran variedad de disciplinas, como el noble de Carniola Janez Vajkard Valvasor.

Valvasor vivió en el siglo XVII, fue dibujante, científico (como buenamente pudo), coleccionista y cartógrafo. Fue autor de La gloria del ducado de Carniola, una obra que describe el país, y que acabó convertida en una importante referencia para el futuro nacionalismo esloveno. Además de su interés por el conocimiento, Valvasor fue hombre de acción y soldado, participando (entre otras campañas) en la defensa de Viena durante el segundo asedio de la ciudad por parte de los otomanos. Un monumento en su memoria se levanta frente al Museo Nacional de Eslovenia en Ljubliana.

jueves, 14 de noviembre de 2019

TUMBA PRINCIPESCA DE STICNA.




Desde la noche de los tiempos, la espada ha sido el arma preferida del guerrero y el símbolo del poder de los príncipes (los de sangre azul, y los de sangre colorá). La cultura material de Hallstatt, desarrollada en Europa Central durante la Primera Edad del Hierro, produjo interesantes panoplias de armas y ricos ajuares funerarios para príncipes y reyezuelos. En el Museo Nacional de Eslovenia, sito en su hermosa capital Ljubliana, se expone uno de estos ajuares hallado en la necrópolis de Sticna (Eslovenia). Estas tumbas (y sus contenidos) son una prueba tangible de la existencia de una sociedad jerarquizada entre estos pueblos de la protohistoria de Europa.



sábado, 6 de octubre de 2018

GIRONA, ROMANA, CAROLINGIA Y CATALANA.




Soleado día que nos ha traído a Girona, más francesa que española, pero sobretodo catalana. La ciudad medieval arremolinada alrededor del río, con la catedral como centro neurálgico. Catedral fortaleza, río y muralla protegen a los burgueses y populacho urbano. 


Romana, carolingia y catalana. Luchó contra las tropas napoleónicas para mantener su independencia, a tenor de las esteladas que cuelgan de ventanas y balcones, los gerundenses volverán a pelear por esa autodeterminación. 


Parte determinante de la historia de Cataluña comenzó a escribirse aquí: la Emporión griega, la Gerunda romana (difícil localizar en la ciudad actual) y la Marca Hispánica carolingia. 


Como la corona de una reina, la catedral se alza majestuosa, sentada en su trono. Visible desde cualquier punto de la ciudad vieja, de la orilla del río. 



Donde confluyen los ríos Ter y Onyar se alza la vieja Gerunda. En el siglo I a.C. Los ingenieros romanos (apoyados por los legionarios que aportan la imprescindible mano de obra) levantaron una poderosa fortaleza, una especie de acrópolis, la Força Vella, protegida por recios muros construidos a base de sillares. Este fue el primer recinto de la ciudad, que permaneció prácticamente inalterado hasta el año 1000.


En el lugar donde tenían sus poblados algunos grupos de la tribu íbera de los indigetes, construyó el general Pompeyo, en el contexto de la guerra contra Sertorio, una fortificación que acabaría llamándose Gerunda. Con el tiempo esta Gerunda se convirtió en un baluarte-atalaya que controlaba, y defendía, la entrada de la Vía Augusta en Hispania. A pesar de su situación en el interior, Gerunda estaba bien comunicada con el activo puerto de Emporión. 


Debido a su función estrictamente militar, instalada sobre la transitada Vía Augusta, el plano de Gerunda no respondía al típico trazado hipodámico. Aunque no se ha podido documentar la existencia del decumanus máximus, el cardo de superponía al trazado de la Vía Augusta y el foro estaba ubicado en la plaza de la Catedral. 


La Gerunda romana – como el viejo casco medieval – se organizaba sobre terrazas fluviales, una circunstancia que obligó a transformar las calles en escaleras. En el ager se construyeron villas dedicadas a la explotación agropecuaria, cereales, olivares, viñas, ovejas, vacas y cabras, y una serie de explotaciones alfareras.


Los inicios del cristianismo en la ciudad se vinculan con la figura de San Felix, martirizado en el siglo IV durante las crueles persecuciones ordenadas por el emperador Diocleciano. 


Los visigodos pasaron por aquí con más pena que gloria, y en el 715 la ciudad se entregó, casi sin oponer resistencia, a los conquistadores musulmanes. Tampoco tuvo gran importancia la presencia musulmana en Gerona, por tanto en cuanto, en el 785 la élite local entregó la ciudad al entonces rey franco Carlomagno. 


La relación de Carlomagno con la ciudad tiene que ver más con la leyenda que con la historia. Al parecer el emperador nunca visitó la ciudad. Gerona desempeñó un papel fundamental en la Marca Hispánica hasta que la conquista de Barcelona le hizo perder esta preeminencia como vanguardia carolingia en la Península Ibérica.


Las murallas carolingias reforzaron el cerco romano y aumentaron la capacidad defensiva de la urbe. En el seno de la Marca Hispánica Gerona se convirtió en la sede del Condado de Gerona, que en principio dependía del emperador.


La catedral, con una solitaria torre en su fachada, sobresale del entramado urbano y por encima de ella se extiende la muralla. Una ciudad pequeña, pero ciudad al fin y al cabo, tiendas multinacionales, coches y ruido por doquier. Prefiero alejarme de este insano bullicio. Arcadas como las de Berna, muralla como la de Luxemburgo y verde como Ljubliana, la maravillosa capital de Eslovenia. 


En la rambla de la Llibertat bajo las arcadas abrían sus puertas los talleres gremiales de la ciudad. 



El Call es el barrió judío de la ciudad, una población dinámica que contribuyó al desarrollo de Gerona en la Edad Media. En dicha comunidad tuvo un papel destacado la escuela cabalística cuyo máximo exponente fue el rabino Nahmánides o Bonastruc ça Porta. En la actualidad es una de las juderías medievales mejor conservadas de toda Europa.


Callejuelas, soportales y recovecos que salen de cualquier lado y te conducen a remotos rincones escondidos. 


Durante la Edad Moderna la ciudad continuó su crecimiento y a comienzos del siglo XIX protagonizó una enconada defensa frente a las tropas de Napoleón.



La muralla protege la Universidad y el convento de Sant Doménec. 


Delicioso paseo por toda la muralla, una forma única de contemplar la ciudad desde diferentes perspectivas. 



Los viejos edificios de Gerona parecen surgir del bosque, mientras las lejanas montañas recortan el horizonte. En urbes como esta se siente la nación catalana: una lengua, una bandera y una forma de vivir la vida (más cercana a Europa que a la Meseta. Y no hablemos del sur). 


Nunca aparece en las listas de las ciudades más hermosas de España, y aunque es un tanto injusto, quizá le benefició, menos turismo, más tranquilidad. Su casco histórico es una pequeña maravilla de la arquitectura medieval. Una preciosidad. El río y la muralla, perfectamente adaptada a las irregularidades del terreno, son los elementos defensivos más destacados. 




domingo, 20 de mayo de 2018

ESQUELETO DE OSO DE LAS CAVERNAS.




El esqueleto expuesto en el Museo Nacional de Eslovenia (en Ljubliana) se ha montado utilizando huesos de varios sujetos encontrados en la cueva de Mokriska, en los Alpes Cárnicos. 


Durante el último período glacial, los osos de las cavernas eran habitantes muy frecuentes en la región eslovena, lo que es evidente por los restos hallados en numerosas cuevas.

martes, 19 de mayo de 2015

PUENTE DE LOS ZAPATEROS



Ljubliana es una encantadora ciudad, capital de Eslovenia, organizada alrededor del río Ljublianiça. El río, arteria vital de la urbe, es cruzado por una serie de puenes, algunos de ellos con varios siglos de historia.


El remozado Puente de los Zapateros - Cevljarski most - flanqueado por hileras de columnas, atraviesa el río en el tramo que discurre entre dos importantes espacios, la Mestni trg (Plaza del Pueblo) y Stari trg (Plaza Vieja). Su diseñador, Jozc Plecnick, lo concibió como un "mercado sobre el agua" algo así como el sugerente Ponte Vecchio de Florencia. La denominación de Puente de los Zapateros, recuerda que durante la Edad Media, los vetustos talleres gremiales de los zapateros se situaban sobre el puente. En la ciudad medieval cada gremio solía ocupar una calle o barrio determinado.  

domingo, 29 de marzo de 2015

MESTNA HISA



Reloj medieval y apariencia barroca. El ayuntamiento viejo - Mestna hisa - de Ljubliana es un pequeño edificio del siglo XV, cuyo reloj fue data de 1484, aunque su aspecto actual le fue conferido en 1717. Enclavado en una esquina de la Mestni trg - Plaza del Municipio - suele pasar un poco desapercibido para los viandantes. Desde hace varios siglos este edificio es el corazón político de la capital de la verde Eslovenia. 

jueves, 12 de marzo de 2015

EMONEC



Uno de los símbolos de Ljubliana, que recuerda su origen como colonia romana hace dos milenios. Emonec es una estatua de bronce que muestra un hombre joven que viste toga y que adopta la típica pose del patricio romano. 


La estatua de Emona se encuentra entre las mejor conservadas de la Antigüedad. En época romana estas estatuas de bronce eran tan comunes como las de mármol, pero en la mayoría de los casos fueron refundidas para utilizar el bronce.


La estatua y el capitel corintio formaban parte de un monumento funerario inspirado en la Columna de Trajano en Roma. En la actualidad la original se custodia en al Museo Nacional de Eslovenia, mientras que una replica, que incluye la columna, se encuentra en una de los principales espacios abiertos del centro de Ljubliana, la Kongresni trg (Plaza del Congreso).


sábado, 6 de diciembre de 2014

LJUBLIANA, ROSTRO DE HABSBURGO, CORAZÓN ESLAVO



Ljubliana, la capital de la verde Eslovenia, es como una Viena en miniatura, la impronta de la casa Habsburgo te asalta en cualquiera de sus encantadores rincones. La llegada de la poderosa dinastía imperial se produjo en la Edad Media.
 
 

 
En el año 14 veteranos legionarios romanos fundaron la colonia de Emona, que andando el tiempo, se convirtió en Ljubliana. En 2014 la pequeña capital eslovena cumple 2000 años. 
 


Tras la desaparición del Imperio Romano de Occidente, grupos de eslavos se asentaron en la región, la antigua Emona fue rebautizada como Luba, o Laubach, un vocablo que significa en antiguo eslavo "amada", un topónimo del que terminó derivando Ljubliana.
 
 

 
Siempre es emocionante volver a ciertas ciudades. 
 


Poco después, en época Carolingia, quedó incorporada a los dominios francos y en el 1270, Otakar II de Bohemia, anexionó toda Carniola, incluyendo Ljubliana a su extenso estado. Ese nuevo dominio eslao duró poco, pues en 1278, la ciudad fue conquistada por Rodolfo I de Habsburgo, pasando a engrosar el enorme patrimonio territorial de los Austria.


De esta forma la Casa de Austria tomó posesión de Ljubliana, y poco a poco fue implantándose en todo el país a partir del último cuarto del siglo XIII, impregnando con su personalidad y gustos arquitectónicos esta preciosa ciudad. De ahí el rostro de Habsburgo que la asemeja a otras urbes centroeuropeas como Viena o Bratislava.


Los gobernadores y señores feudales, tuvieron que hacer frente a las frecuentes rebeliones, que como en otras regiones de Europa, protagonizaron los campesinos eslavos, durante la Baja Edad Media (siglos XIV y XV).
 

El Dragón, símbolo de la ciudad.  


Los Habsburgo fueron dueños de la región hasta la aparición de una nueva fuerza conquistadora en Europa: Napoleón Bonaparte.


La ciudad medieval se organizaba a partir de tres plazas o mercados: Stari trg - el mercado viejo - el Mestni trg - el mercado municipal - el más importante desde el siglo XII, y el Novi trg - el mercado nuevo - el más nuevo de los tres.



En la actualidad es más evidente el aspecto barroco de la ciudad que el medieval de una de las ciudades más agradables de la Vieja Europa, una urbe completamente accesible a pie, Ljubliana luce un brillante pasado imperial, pero en ella late un eterno sentir eslavo. 
 

Tržaška cesta nuestra dirección eventual y hogar pasajero en Ljubliana.  
 
 

 
Simpática habitante de parques y bosques de la zona templada del planeta. 
 

 
Las ardillas llenan de alegría los rincones de la ciudad.  
 

El Duende del bosque tiene la capacidad de hacerse completamente invisible. 
 

Tivolski ribnik. Un café aquí, expresso, tiene un sabor muy especial. 
 



La familia nadando unida. 
 

 

Durante los días de verano es una ciudad muy animada, sus calles están llenas de gente por todos lados. 
 


Niño cabalgando una cabra. La cabra es uno de los símbolos de Eslovenia. 
 

 
Loo Blah Nah, una cerveza ligera para disfrutar en cualquiera de los bares de la ciudad. 
 

El Hada del Pecado os espera esta noche. 
 
 

 
El Ljubljanica es la arteria principal de la ciudad, un río que no llega a los cien kilómetros de recorrido, y que es afluente del Sava. Sus aguas fluyen alegres y cantarinas por el centro de la capital eslovena. 
 
 




 

Un extraño habitual, Coipú, roedor de origen americano, nadando un mediodía de agosto, plácidamente en las aguas del río. Un atractivo más de la ciudad. 
 
 
  
 


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