Mostrando entradas con la etiqueta Szekesfehervar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Szekesfehervar. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de diciembre de 2015

PIPPO DE OZORA.



Este hijo de comerciantes florentinos llegó a Hungría y pronto entró a formar parte del círculo personal del rey Segismundo. El tiempo hizo surgir una sincera amistad entre ambos. Pipo de Ozora – Ozorai Pipo – estuvo al frente de una mina de oro y de los depósitos de sal del reino, fue tesorero y nombrado ispán. Se casó con Bárbara de la familia Ozara, y en sus tierras construyó un castillo que formó parte del cinturón defensivo del sur. 


Acompaño a Segismundo de Luxemburgo en algunos de los momentos más recordados de su reinado: la derrota en la batalla de Nicópolis, el Concilio de Constanza que puso fin al Cisma de Occidente y a la ceremonia de fundación de la Orden del Dragón. Fue nombrado gobernador de Szeged, comandó tropas contra todos los enemigos de Hungría, a saber, Venecia, Nápoles, los husitas y el creciente Imperio Otomano, y como pago a todos estos servicios, a su muerte, fue enterrado en la basílica de Szekesfehervar, reservada a los reyes.  

miércoles, 2 de diciembre de 2015

FELICIA DE SICILIA.



Los reyes húngaros medievales gustaban de buscar esposas en otros países, de esta manera estrechaban lazos y afirmaban alianzas con otros estados. La siciliana Felicia, hija del normando Roger I, llegó a Hungría acompañada de una pequeña escolta para contraer matrimonio con Colomán el Bibliófilo en la ciudad de Szekesfehervar. Este matrimonio formaba parte de una política que trataba de reforzar las relaciones entre el Reino de Hungría y Sicilia en contra de la República Veneciana, la potencia que intentaba dominar todo el Mediterráneo. Felicia, llamada Busila en Hungría, tuvo una hija, Sofia, y un hijo, Esteban, que sucedió a su padre como Esteban II. Cuando Felicia murió, Colomán se casó con la princesa Eufemia de Kiev.  

jueves, 19 de noviembre de 2015

SALOMÓN DE HUNGRÍA.



Salomón, hijo de Andrés I y Anastasia de Kiev, fue rey de Hungría el tiempo que pudo. Mejor dicho, fue rey cuando lo dejaron. Cuando murió su padre fue apartado del trono por su tío Bela I y buscó refugio en la corte de su cuñado, estaba casado con Judith de Baviera, el emperador Enrique IV. Allí en Alemania esperó Salomón el momento de regresar y reclamar su trono. La oportunidad llegó con otra muerte, la de Bela I. 

En 1063 fue coronado en Szekesfehervar , gracias a la ayuda de Enrique IV (y su ejército) que le presentó al pueblo húngaro, y que consiguió un acuerdo con su primo Geza, el hijo de Bela I. Geza reconocía rey a Salomón y a cambio recibia la tercera parte del territorio del reino, convirtiéndose en el segundo hombre más poderoso de Hungría. La ayuda de Enrique IV no era gratuita, pues pretendía extender su influencia sobre el reino magiar. 


Tras este acto de fraternidad Salomón contó con el apoyo de Geza y de su hermano Ladislado, con los que combatió a los extranjeros, en especial a los cumanos y a los pechenegos. Enfrentado también al Imperio Bizantino, Salomón tomó Belgrado, y posteriormente Nis. Tras la conquista surgieron serias desavenencias entre el rey y sus primos por el reparto del botín. No sabemos si Geza tenía preparada la pataleta, pero el caso es que aprovechó la coyuntura para romper sus relaciones amistosas y pugnar abiertamente por el trono húngaro. En 1074 Ladislao y Geza vencieron en la batalla de Mogyorod, Geza se proclamó rey, y Salomón volvió al exilio otra vez, llevándose con él la Santa Corona. 

Durante el reinado de Geza, Salomón contó nuevamente con el apoyo de su cuñado Enrique IV, al que prometió entregar el reino en vasallaje si le ayudaba a recuperarlo. Vencido al primer intento, el emperador decide retirarse de Hungría. Cuando murió Geza, fue sucedido por su hermano Ladislao. Se acababan las oportunidades para Salomón, que fue perdiendo también la confianza del emperador, aunque siempre estuvo presto a incordiar a su primo, confabulando con cualquiera que pudiese ofrecerle hombres armados, como fue el caso de los cumanos. Derrotados también por Ladislao I

La historia de Salomón tiene un final hasta cierto punto poético. Se le recuerda en los campamentos de los pechenegos combatiendo con ardor al Imperio Bizantino, y viviendo sus últimos trece años vagando como un eremita y durmiendo en el interior de una cueva.

martes, 20 de octubre de 2015

SANTA CORONA HÚNGARA.



A pesar de llevar casi un siglo siendo una república (más o menos independiente), uno de los símbolos más importantes de la nación húngara, presente en todos lados (incluido su escudo) es la Santa Corona. Además la Santa Corona está muy vinculada a la Iglesia Católica, también muy presente en prácticamente la totalidad del país. No debemos olvidar, que el Reino de Hungría siempre fue un fiel aliado del Papado de Roma. 

Aunque lo más interesante de todo este asunto, es que la Santa Corona era la encargada de dar y transmitir el poder. Durante la Edad Media era frecuente otorgar atribuciones mágicas y/o religiosas a determinados objetos. En el caso que nos ocupa, hace diez siglos que se estableció que en Hungría no reina el monarca, el primer ministro o un regente. En Hungría ostenta el poder de reinar la propia Santa Corona, que posee alma propia y que tiene por cuerpo el territorio físico del estado. De esta manera un rey no podía ser aceptado como tal por el pueblo si su cabeza no ceñía la Corona. En ese sentido, durante la Edad Media, para que la Coronación del Monarca fuese legal debían darse tres requisitos; ser coronado con la Santa Corona, en la ciudad de Szekesfehervar y por el arzobispo de Esztergom.

martes, 13 de enero de 2015

UNIVERSIDAD DE PECS - KÖZEPKORI EGYETEM.



El Renacimiento Urbano, las órdenes religiosas, los cabildos catedralicios, el patrocinio de ciertos monarcas y una comunión entre estudiantes (más o menos aplicados) y maestros, confluyeron durante la Edad Media para crear centros de estudios superiores e integrales; las Universidades. La ciudad húngara de Pecs presume de haber disfrutado de la primera de su país y una de las más antiguas de Europa Central.


En 1367 el esplendor cultural de Reino de Hungría,el estado católico más importante de la Europa Centro Oriental, se materializó en la fundación de la Universidad de Pecs.


Protegida por las murallas y torreones, y auspiciada por lo cercana Catedral, se alza la Universidad de Pecs, la primera del país y una de las más antiguas de Centroeuropa. Los monarcas magiares que pretendieron situarse en vanguardia, patrocinaron la fundación y el desarrollo de instituciones culturales de este tipo.


El establecimiento de la primera universidad de Hungría fue concedida en Viterbo por un decreto del papa Urbano V. Se considera un hecho inusual que la Universidad no se fundara en la residencia regia, como Buda, Visegrad o Szekesfehervar , sino en la llanura meridional, en Pecs.


De acuerdo con la bula papal, Pecs era particularmente adecuada por su Educación Superior, esta reputación era debida a la existencia de las órdenes mendicantes en la ciudad que prestaban una atención especial a la educación. El hecho de que el área de la diócesis de Pecs fuera una de las regiones más densamente pobladas del Reino de Hungría durante la Edad Media, tuvo como consecuencia que el obispo de Pecs, fuese la segunda autoridad eclesiástica del país después del Arzobispo de Esztergom, y fue definitivo a la hora de establecer la primera universidad húngara en la capital de su diócesis.


La fundación de la universidad fue obra del obispo William (Bergzaberni Vilmos Püspök, 1361 - 1374), un diplomático y hombre de confianza del rey Luis I . Además de la licencia para el establecimiento, la bula papal declaraba "un estudio general se establecerá en la ciudad de Pecs, donde la ley de la iglesia y la ley civil, serán enseñadas por la eternidad". El más famoso miembro del profesorado fue Galvano de Bolonia, experto en ambas leyes, que llegó desde la prestigiosa Universidad de Bolonia, por invitación del propio obispo.



La capilla de Golden Mary fue fundada en 1355 por el obispo Nicolás y sirvió para acoger las sepulturas de algunos obispos, entre ellos el fundador de la universidad, William.  

viernes, 12 de diciembre de 2014

SAN ESTEBAN, SÍMBOLO DE HUNGRÍA.



En el año 1000 Esteban se bautizó y abrazó la fe Cristiana, y utilizó la religión como argamasa para cimentar el Reino Medieval de Hungría. Poco después de su muerte fue elevado a la categoría de Santo, y su figura sirvió a sus sucesores para mantener (durante los momentos más difíciles) la unidad del reino.

Esteban I el Santo es uno de los más importantes símbolos de la patria húngara y (casi) no existe una ciudad del país magiar que no le brinde, de una u otra manera, un sentido homenaje. La imagen de San Esteban nos acompaña a lo largo y ancho de Hungría. Su corona, su espada, su cetro y su orbe están presentes en cualquier punto de este maravilloso país. 


Presidiendo el altar mayor de la Basílica de San Esteban en Budapest. 


En la Plaza de los Héroes - Hósok tere - en Budapest, formando parte del Monumento al Milenio. 


Esteban recibe la Santa Corona húngara.


Efigie en el Sziklakápolna, una iglesia rupestre a orillas del Danubio a su paso por Budapest. 


En compañía de su consorte, Gisela de Baviera, en Szeged. 


Sujetando un orbe en la basílica de Esztergom.


Pintura con cierta influencia bizantina. Esztergom.



Impresionante estatua ecuestre en Szekesfehervar.


Conmemoración de su coronación en la ciudad de Esztergom.


En el Bastión de los Pescadores, junto a la Iglesia de Matías en Buda. 


Esteban rey de los húngaros.


La ceremonia de coronación.


Protector de la iglesia húngara y Santo Patrón del país.


Vencedor en el campo de batalla.


Con su hijo el príncipe Emeric. Talla policromada en la Iglesia de Matías.


En los alrededores de la Catedral de Esztergom.


En su faceta de rey guerrero en la misma ciudad. 


Detalle en Veszprem.


Vidriera en la Catedral de Veszprem. 


Con su padre el Gran Príncipe Geza, en Veszprem. 


Esteban y Gisela fundadores del Reino de Hungría. Veszprem. 


miércoles, 12 de noviembre de 2014

DOMONKOS KALMANCSEHI, PREBOSTE DE SZEKESFEHERVAR.



Otro religioso vinculado a la historia medieval del reino de Hungría. Domonkis Kalmancsehi, era un campesino del siglo XV que con esfuerzo, convicción y quizás un poco de ayuda divina, llegó a convertirse en el preboste de Szekesfehervar, una de las ciudades más importantes del medievo húngaro y en el guardian de la Catedral de San Esteban, así como un destacado erudito del Humanismo de la época del rey Matías. Su estatua se localiza junto a la Iglesia de Santa Ana y a escasos metros de la portada principal de la catedral.



miércoles, 5 de noviembre de 2014

FUENTE DE LOS OBISPOS EN SZEKESFEHERVAR.



Desde el bautismo y coronación de San Esteban, el Reino de Hungría se convirtió en el principal baluarte que la Iglesia Católica tuvo en Europa Central a lo largo de la Edad Media. Szekesfehervar es una de las ciudades históricas de ese reino, siendo además de sede, lugar de enterramiento de varios reyes y reinas. Y en un Reino Cristiano como Hungría jugaron un papel relevante representantes de la Iglesia, especialmente los obispos, que actuaron como consejeros y preceptores de reyes y príncipes.


La fuente de los obispos - puspokkut en magiar - , en un pequeño parque de Szekesfehervar, a los pies de la antigua muralla de la ciudad, situado entre la Estación de Autobuses y a escasos metros del centro histórico de la ciudad, es a la vez, homenaje y compendio de historia de la nación magiar. Una columna rematada por un guerrero armado (¿posiblemente Arpad?) está rodeada por cuatro religiosos vinculados con el pasado del reino húngaro.


Szent Gellert - San Gerardo, obispo de Csanád y tutor del príncipe Emeric, hijo de San Esteban.


Szent Adalbert - Adalberto de Praga - tutor de Estebán I


Boldog Asztrik - San Anastasio, uno de los primeros evangelizadores de Hungría.


Boldog Mor - Obispo Mor, obispo de Pecs.


viernes, 5 de septiembre de 2014

SZEKESFEHERVAR, LUGAR DE CORONACIÓN Y PANTEÓN DE LOS REYES HÚNGAROS.



La antigua capital del Reino Medieval de Hungría. Ajada por los años, trata de mostrar al visitante algunas pinceladas de su belleza. Su trazado actual, sus edificios y sus colores no me recuerdan a nada parecido que haya visto en mis viajes por Europa.


Sus calles son un museo de estatuas de los reyes medievales húngaros, desde Esteban el Grande hasta Matias Corvino. Sus edificios emblemáticos fueron arrasados, pero sus habitantes muestran orgulloso su pasado y su historia. Vinculados a la casas de Arpad, una familia que forjó un estado, un reino, que fue paradigma del Catolicismo y baluarte frente al turco. Y una de sus sedes regias fue Szekesfehervar. Un pedazo importante de la historia de Hungría.

Luis I
A medio camino entre Budapest, la capital, y el Lago Balatón, destino turístico, se sitúa Szekesfehervar, una ciudad de nombre impronunciable para nosotros hispanohablantes, y parte imprescindible de la historia de su país. Fue Szekesfehervar, y no Visegrad, la primera capital de Hungría y la Sede Regia de la Dinastía Arpad.


Szekesfehervar fue además, y durante siglos, el lugar de coronación y enterramiento de los monarcas húngaros. Precisamente su toponimia está relacionado con esta función, su nombre significa algo así como "la sede en el castillo blanco": Szek (sede) feher (blanco) var (castillo). Por otra parte, en las fuentes medievales aparece con su nombre latino; Alba Regia.

Príncipe Geza
La ciudad fue fundada en el 972 por el Gran Duque Geza, que estableció aquí su residencia principesca, ya que era un lugar seguro, situado en el monte y rodeada por pantanos. Fortificó su palacio, como era pertinente en la época, con zanjas y murallas, y erigió una de las iglesias más antiguas del país, en estilo bizantino.

San Esteban
Sería en los albores del segundo milenio, y bajo el reinado de San Esteban, cuando Szekesfehervar alcanzó su máximo desarrollo e importancia, y se convirtió en testigo de acontecimientos trascendentales de la historia de Hungría y del pueblo magiar.

Rey San Ladislao.
Durante el reinado de Esteban I la ciudad fue un asentamiento muy densamente poblado, rodeado por empalizadas y murallas levantadas con tierra. El rey se ocupó de consolidar el papel de sede regia de Szekesfehervar. Ordenó edificar la Capilla Palatina como Iglesia de Coronación y Panteón Real.


La basílica del Rey Esteban contaba entre los edificios más monumentales de la Europa del año mil y uno de los edificios más destacados del reino húngaro durante cinco siglos. En el interior se alzaba el trono y se custodiaban la corona y los otros símbolos del poder real (orbe y cetro) así como el tesoro y la hacienda. El arzobispo de Esztergom tenía el privilegio de coronar al rey de Hungría, pero la ceremonia debía celebrarse en la sede de Szekesfehervar. No obstante el rey Esteban si fue coronado en la propia Esztergom.

La impresionante basílica, que tenía la capacidad de recibir en su interior a unas diez mil almas, prácticamente toda la población de la ciudad, vio coronar a casi cuarenta reyes y ofreció lugar de sepultura a otros quince. Entre los monarcas sepultados tenemos a Emerico, San Esteban, Colomán el Bibliófilo, Bela II, Bela III, Ladislao III, Carlos Roberto I, Luis I y Luis II.


En la actualidad solo unas pocas ruinas quedan de tan magnífico edificio, en un céntrico jardín junto al Palacio Episcopal. Los invasores otomanos en el siglo XVI se encargaron de saquearla, profanarla y reducirla a escombros. La conquista turca en 1543 puso fin a quinientos años de vocación monárquica. Y cuando los turcos se retiraron, un siglo y medio más tarde, dejaron atrás un montón de ruinas.

En otro orden de cosas, dejando a un lado las funciones regias, las rutas de peregrinación con destino a Tierra Santa y las vías comerciales que pasaban por aquí, y los mercados semanales, también contribuyeron al engrandecimiento de la urbe.

Matías Corvino
Por otro lado, pero siguiendo con lo mismo, los monjes que se establecieron aquí, al igual que los habitantes, enriquecieron Alba Regia con la construcción de iglesias, monasterios y viviendas. Y en el siglo XII los suburbios quedaron unidos a la ciudad. Otro de los acontecimientos más destacados de la historia de Szekesfehervar fue la concesión en 1222 de la "Bula de Oro", por el rey Andrés II, un documento de similares características a la Carta Magna otorgada por Juan Sin Miedo. (En ambos casos sometidos a fuertes presiones por parte de la nobleza).

Una centuria antes de la llegada de los otomanos Szekesfehervar inició una lenta y progresiva decadencia. Los cambios en el sistema social y en la administración, y el desplazamiento de poder político a Budo, provocó la disminución del papel político de Szekesfehervar. No obstante Alba Regia siguió disfrutando de los honores de la Coronación y los enterramientos de los monarcas.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...