La subida al alto de Mezkirit, los dominios de la lluvia y de la
niebla, a 920 metros, es sencillamente espectacular, a través de un
hayedo que formaba una galería sobre nuestras cabezas. El ascenso
comienza después de abandonar la localidade Espinal, luego un
pronunciado descenso hasta Bizkarreta.
LA GENTE, LA CALLE Y EL AUTO DE FE DE 1680
Hace 9 horas

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