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viernes, 3 de febrero de 2017

RÍO CÚA.



En El Bierzo, a escasos kilómetros tanto de Ponferrada como de Villafranca, las aguas del río recorren tierras leonesas antas de desembocar en el Sil, y de paso refrescan a los peregrinos que se dirigen a Santiago que lo cruzan a la altura de Cacabelos. 


Cúa, un nombre de reminiscencias míticas que da razones a todas aquellas mentes que piensan que el Juego de la Oca es una representación simbólica de la Ruta de las Estrellas. 

lunes, 27 de octubre de 2014

AMBASMESTAS



La autovía del Noroeste vuele sobre Ambasmestas, un nombre con reminiscencias ganaderas. ¿Un lugar donde convergen dos mestas?. En realidad hace referencia a la confluencia de los ríos Valcarce y Balboa. Ambasmestas perteneció durante los siglos XIV y XV al Señorío de Villafranca del Bierzo y en el año 1510 llegó a contar con la "friolera" de siete habitantes. Eso sí contaban con herreros, algo de lo que no todas las villas podían presumir.

jueves, 18 de septiembre de 2014

EL BIERZO Y EL CAMINO DE SANTIAGO.



Hospital en la vega del Órbigo, a partir de aquí el Páramo leonés comienza a vivificar colores. Santa Catalina de Somoza, típica y añeja localidad maragata, habitantes de regiones hostiles, acostumbrados a luchar contra la tierra y robar con sudor sus frutos a Gea. Y Molinaseca, en el corazón del Bierzo, tras descender de Monte Irago, nos recibe con su bello puente sobre el Meruelo, el Valle del Sil, el inquebrantable Bierzo. 

El desarrollo y auge del Camino de Santiago, fue uno de los elementos (y no el único) que dinamizó la repoblación cristiana de la provincia de León, concretamente en la región del Bierzo, enclave natural donde la Meseta se funde con Galicia. La creación de muchas de estas villas, parte del otorgamiento de un privilegio de fuero por parte de la autoridad competente (normalmente el monarca), estableciendo un marco jurídico que eleva a rango urbano un núcleo de población preexistente, o bien lo crea en tierra que hasta ese momento permanecía despoblada. Estas villas desarrollaron actividades comerciales y artesanales y se convirtieron en núcleos, a partir de los cuales se organiza y ordena el entorno rural adyacente. Los monarcas van a facilitar estos establecimientos, sancionándolos con jurisdicción realenga, para detener el avance de los señoríos laicos y eclesiásticos, dentro de un marco superior de disputas, entre el rey y los señores, por el poder temporal. 

“Así pues, Ponferrada prosperó ligada al puente y al camino, según una pauta que define a las villas medievales de El Bierzo y constituye una tipología específica de las formaciones urbanas del reino de León en la Edad Media. Como ella, Molinaseca, Cacabelos y Villafranca nacieron a la vida al calor de la ruta compostelana, y de hecho la animación de esta vía itineraria desde la segunda mitad del siglo XI dio aliento a una larga serie de poblaciones que esmaltan el norte de la Península del Pirineo al Atlántico, y que paralelamente articularon a unas sociedades rurales que iban a encontrar en estos núcleos su referente social, económico y de poder en una relación cada vez más jerarquizada”. (Miguel Calleja Puerta. León: repoblación interior y vida urbana. Paisaje 17. El Bierzo. La naturaleza sometida, en La Historia en su lugar. Nueva historia de España. Tomo 3)

Apasionantes tierras leonesas, poco a poco, con el tragar de los kilómetros van mutando en gallegas. Aquí en el Bierzo los últimos druidas celtas transmitieron sus conocimientos a los primeros caballeros templarios.

lunes, 18 de agosto de 2014

LA PUERTA DEL PERDÓN EN VILLAFRANCA DEL BIERZO.



La Iglesia románica de Santiago, en Villafranca del Bierzo, construida durante el siglo XII, contaba con la llamada Puerta del Perdón, donde los peregrinos moribundos, enfermos e impedidos, se postraban y obtenían los mismos beneficios (el jubileo) que en la misma Compostela. En el sello del templo se titula Templo de Santiago, Nuestra Señora de las Angustias y Caballeros de Santiago. Al parecer era necesario certificar (como siempre burocracia manda) la imposibilidad de alcanzar Compostela y los encargados de hacerlo eran los médicos y hospitaleros del lugar. 


Cualquier peregrino que fuese capaz de llegar hasta aquí podía sentir en su espíritu haber llegado hasta la misma Compostela. Hoy día se puede entender como un premio de consolación o una convalidación. Cosas de Dios y de la Iglesia. 

VILLAFRANCA DEL BIERZO.



Caballeros de Santiago, tierra de Hospitaleros y Órdenes Militares. Villafranca, décima etapa según el Códice, fue repoblada con francos por Alfonso VI, en torno al monasterio cluniaco (1070). 


Villafranca del Bierzo fue prácticamente repoblada por francos, de ahí su nombre. El apelativo franco hace referencia a grupos foráneos profesionalmente cualificados, a los que se concedía ciertos privilegios para facilitar su asentamiento. En un principio se establecían en barrios y calles propios, insistían en seguir manteniendo su lengua y poseían una clara conciencia de formar un grupo social diferenciado. Mas con el paso del tiempo, se produce la integración total en la sociedad local mediante matrimonios mixtos e inversiones comunes. 


Cuando entras en Villafranca, frente a la Iglesia de Santiago, al otro lado de una vaguada, aparece un soberbio convento gótico del siglo XIII, el templo de San Francisco. La ruta jacobea, a su paso por Villafranca, rodea el castillo renacentista de los marqueses o Peña Ramiro. Al final de la calle del agua la ex Colegiata de Santa María. Enorme basílica que los marqueses de la ciudad trataron de convertir en Catedral, pero se quedó en proyecto. Al no conseguir la dignidad, el edificio quedó inconcluso.



martes, 25 de marzo de 2014

TRABADELO



Desde Villafranca, acompañados por la música del río Valcarce llegamos a Trabadelo, que casi es gallego, una localidad, cuya principal producción es la madera y donde aún abundan las cubiertas de pizarra.



Aquí existía un castillo, Autares y un noble cobraba portazgo a los peregrinos (hoy hay que pagar por los albergues), hasta que Alfonso VI extinguió de un plumazo el abuso. 


Paseando, andando, caminando, atravesando estas pequeñas aldeas, uno tiene la sensación que el tiempo se ha detenido, que Cronos jamás fijó su mirada en estos lugares olvidados. Mejor dicho, lugares que hubiesen sido olvidados si Santiago, no los hubiese situado en el mapa. En el fondo, no puedo dejar de pensar, que realmente estos pueblos y aldeas solo son nombres en un mapa, camas para dormir. Pero que cuando marche de aquí, desaparecerán, que realmente no existen, que son un producto de una ensoñación. 

domingo, 9 de febrero de 2014

PEREJE



Pereje -¿en gallego Perexe?-, una aldea de paso, en mitad del indómito paraje estival. Parada casi obligada en el Camino que lleva a Santiago. Perexe contaba con un hospital que dependía de los monjes de Cebreiro por donación, en 1118 de la reina Urraca I de León. El pueblo atendió a doña Urraca en un parto mientras estaba de paso. Esta acción posibilitó al vecindario el privilegio de no tributar.


Este pequeño pueblo fue objeto de una disputada controversia durante la Edad Media entre las casas de Cluny de Villafranca y la de Aurillac del Cebreiro, a partir de la fundación en Pereje de una casa y hospital por parte del Cebreiro. Esta albergue era necesario para aquellos peregrinos que no podía acometer el duro ascenso al Monte Cebreiro, especialmente en épocas invernales con fuertes nevadas.
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