Mostrando entradas con la etiqueta Foncebadón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Foncebadón. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de septiembre de 2014

ENCOMIENDA TEMPLARIA DE MANJARÍN



Manjarín en franco abandono y deterioro, antaño contó con hospital, hoy es sede de una encomienda templaria. El primer objetivo del temple fue proteger a los peregrinos que se dirigían a los Santos Lugares. Santiago es un Santo Lugar y por aquí pasan miles de peregrinos. El Temple no perdió su cometido y continúa velando por la seguridad en estos caminos. La Orden del Temple (¿inmortal?, ¿resucitada?), alguna rama olvidada, perdida, refundada (o todo a la vez) sigue asistiendo al peregrino durante el pedregoso, aunque hermoso, trayecto entre Foncebadón y El Acebo. 

El temple sobrevivió, y asiste al peregrino, vigilan y defienden el camino, y custodian el Santo Grial de Cebreiro. Quizás renegaron de la Iglesia y maldijeron al pontífice, pero siguen venerando, y viviendo, según el ideal de Cristo. Humildad, pobreza y ayuda al prójimo.

jueves, 18 de septiembre de 2014

EL BIERZO Y EL CAMINO DE SANTIAGO.



Hospital en la vega del Órbigo, a partir de aquí el Páramo leonés comienza a vivificar colores. Santa Catalina de Somoza, típica y añeja localidad maragata, habitantes de regiones hostiles, acostumbrados a luchar contra la tierra y robar con sudor sus frutos a Gea. Y Molinaseca, en el corazón del Bierzo, tras descender de Monte Irago, nos recibe con su bello puente sobre el Meruelo, el Valle del Sil, el inquebrantable Bierzo. 

El desarrollo y auge del Camino de Santiago, fue uno de los elementos (y no el único) que dinamizó la repoblación cristiana de la provincia de León, concretamente en la región del Bierzo, enclave natural donde la Meseta se funde con Galicia. La creación de muchas de estas villas, parte del otorgamiento de un privilegio de fuero por parte de la autoridad competente (normalmente el monarca), estableciendo un marco jurídico que eleva a rango urbano un núcleo de población preexistente, o bien lo crea en tierra que hasta ese momento permanecía despoblada. Estas villas desarrollaron actividades comerciales y artesanales y se convirtieron en núcleos, a partir de los cuales se organiza y ordena el entorno rural adyacente. Los monarcas van a facilitar estos establecimientos, sancionándolos con jurisdicción realenga, para detener el avance de los señoríos laicos y eclesiásticos, dentro de un marco superior de disputas, entre el rey y los señores, por el poder temporal. 

“Así pues, Ponferrada prosperó ligada al puente y al camino, según una pauta que define a las villas medievales de El Bierzo y constituye una tipología específica de las formaciones urbanas del reino de León en la Edad Media. Como ella, Molinaseca, Cacabelos y Villafranca nacieron a la vida al calor de la ruta compostelana, y de hecho la animación de esta vía itineraria desde la segunda mitad del siglo XI dio aliento a una larga serie de poblaciones que esmaltan el norte de la Península del Pirineo al Atlántico, y que paralelamente articularon a unas sociedades rurales que iban a encontrar en estos núcleos su referente social, económico y de poder en una relación cada vez más jerarquizada”. (Miguel Calleja Puerta. León: repoblación interior y vida urbana. Paisaje 17. El Bierzo. La naturaleza sometida, en La Historia en su lugar. Nueva historia de España. Tomo 3)

Apasionantes tierras leonesas, poco a poco, con el tragar de los kilómetros van mutando en gallegas. Aquí en el Bierzo los últimos druidas celtas transmitieron sus conocimientos a los primeros caballeros templarios.

viernes, 2 de mayo de 2014

FONCEBADON



A 1.493 metros, uno de los techos del Camino, coronándolo después de una larga (y a ratos tortuosa) subida de unos cinco kilómetros. Por supuesto el calor sofocante de toda la jornada no ha facilitado las cosas. Desde aquí tocas el cielo y observas como volamos sobre los maragatos. 


Foncebadón, pueblo en ruinas, revitalizado por los nuevos peregrinos, fue, allá por el siglo X, sede de un Concilio presidido por Ramiro II. El eremita Gaucelmo, durante el siglo siguiente fundó un albergue para aquellos que peregrinaban hacia Santiago, a partir del cual surgió una abadía primada por Alfonso VI. 


Parajes desolados y sobrecogedores que recuerdan la eternidad del alma.


¿Todavía queda gente que no cree en la existencia de la magia? Subir hasta aquí caminando, compartir mesa y albergue con otros peregrinos, respirar el atardecer y ensimismarse con el amanecer, nos reafirman que la vida es maravillosa. 


lunes, 17 de febrero de 2014

CONCILIO DE MONTE IRAGO



Hoy son solo ruinas, que son poco a poco rescatadas del olvido por peregrinos y hospitaleros, pero aquí, Foncebadón, se celebró en el año 946 el Concilio de Monte Irago, convocado y presidido por el rey de León Ramiro II, para tratar de remediar los robos y atracos que se producían a lo largo del Camino de Santiago.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...