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miércoles, 15 de agosto de 2018

ANIMALES DE AMBAR.



Pequeñas figurillas talladas en ámbar durante la Edad de Piedra de Dinamarca. Osos y Alces desempeñaron un importante rol en la mitología de los antiguos cazadores, y las estatuillas fueron utilizadas como amuletos. Las podemos disfrutar en el Nationalmuseet de Copenhague.

lunes, 13 de agosto de 2018

KOGE.




A orillas del mar, protegida por una bahía que lleva su nombre, en la costa meridional de Selandia, al sur de Copenhague, Koge es una ciudad danesa, prácticamente desconocida (para mí), hasta que el azar, la carretera y el tiempo vacacional me condujeron hasta ella.


Una población costera, en la isla de Selandia a unos 40 kilómetros de la capital del país. Se trata de un antiguo centro comercial medieval, y en su caso histórico – Kirkestrade, 20 – se levanta el edificio de entramado de madera más antiguo de toda Dinamarca.


Edificios entramados, muchos de ellos construidos durante los siglos XVI, XVII y XVIII, rodean y cierran la plaza del mercado, de planta rectangular y grandes dimensiones.


Koge ofrece el precioso – y bien conservado – casco urbano de una ciudad volcada al mar, históricamente dedicada al comercio.



La iglesia principal de Koge está consagrada a San Nicolás, patrón de mercaderes y marineros, que buscaban su protección a la hora de encarar viajes e iniciar sus transacciones comerciales. Se encomendaban al santo para que les procurase buenos negocios y pingües beneficios. El templo fue erigido en el año 1324.








Dentro de la iglesia nos aguardan hermosos detalles, como la personificación de las artes liberales.


Una nota más sobre el  civismo danés; aquí las papeleras te dan las gracias cuando las utilizas.



Cuando consigues adaptarte al horario (muy diferente del español) puedes degustar maravillosos (y completos) platos. Un espectacular brunch (el mejor de mi vida): tortilla, salchicha, algo parecido al chorizo, bacon crujiente, pepino, tomate. dos tipos de pan, mantequilla, dos tipos de queso, uva, melón, piña, naranja, un crep, sirope de arce y un yogurth con cereales . . . todo acompañado de una cerveza negra . . .





Como (casi) todas las poblaciones de Escandinavia, Koge también recibió la visita de los piratas vikingos. Precisamente, muy cerca de la urbe actual, se emplaza una antigua fortaleza – o borg – de época vikinga.


La ciudad vieja conserva la planta medieval, complementada con una importante selección de casas del Renacimiento.



El viejo mercado, y la ciudad misma, fue fundado en el año 1288 por el rey Erik VI Menved de Dinamarca. Koge, su urbanismo, presenta un contraste entre los edificios históricos y los modernos.



viernes, 6 de julio de 2018

COPENHAGUE, LA REINA DE DINAMARCA.



La bulliciosa gran metrópoli de Escandinavia, ubicada en la isla de Selandia, es una ciudad moderna y animada, que a finales del siglo XV arrebató a Roskilde la capital de Dinamarca. Copenhague debe su desarrollo a su privilegiada situación entre el mar Báltico y las prósperas ciudades alemanas de la Hansa.



Den lille Havfrue. La pequeña sirenita de Andersen símbolo universal de los cuentos europeos.




Músicos de otros tiempo hacen sonar sus lures de bronce frente al ayuntamiento de la ciudad.



Valkyria, omnipresente hija de Odín, se materializará en el momento preciso de mostrar al guerrero el camino al Walhalla.



En tiempos remotos, esos de los que no existe documento escrito, Copenhague era una humilde aldea de pescadores que vivían afanosamente en las orillas del estrecho de Oresund (ese que separa Dinamarca de Suecia).




En el siglo XII (más o menos) los piratas vendos asolaban la región, y el obispo Absolón, cuya estatua ecuestre, hacha en mano, domina la concurrida y animada Hojbro Plads, se puso al frente de los habitantes de la futura ciudad y construyeron un fuerte (Slotsholmen) para defenderse.



Las ruinas de la fortaleza se encuentran en los cimientos del Parlamento danés. Los historiadores locales fechan la fundación de su ciudad en 1167.



Alrededor del antiguo puerto, Nyhavn, se fue desarrollando una próspera población llamada a convertirse en la gran metrópoli de Escandinavia.



Si hacemos caso de la etimología, ciertamente fiable, Kobenhavn significa “puerto” (havn) para “comprar” (koben), por tanto, queda clara desde su origen la dedicación de sus vecinos.



La ciudad fue creciendo hacia el oeste de Slosthomen, y parte de la riqueza procedían de las voluminosas capturas de arenques, que obtenían los experimentados pescadores locales que conocían estas aguas a la perfección.



El rey Cristian IV convirtió Copenhague en capital del reino, condición de la que había gozado la histórica Roskilde, siendo transformada en una impresionante urbe durante el Renacimiento.



Marmorkirken – la iglesia de mármol – o iglesia de Federico – levantada en el siglo XVIII, intenta emular el panteón de Agrippa. En la entrada nos recibe Ansgar, el evangelizador de los daneses.



Los canales insuflan vida a esta preciosa ciudad. El verano en esta tierra es maravilloso, sin temperaturas asfixiantes, ni piel constantemente impregnada en sudor.



Rathaus. A un paso del famoso parque de atracciones, Tívoli, el ayuntamiento de Copenhague, un vistoso edificio de ladrillo cocido, es un homenaje a la propia historia de la ciudad, y a algunos de los daneses más ilustres, como Anderssen o Bohr.



Una estatua dorada y ricamente ornamentada de Absalón preside la fachada principal del ayuntamiento de la ciudad. 



Cuando era niño para mí Dinamarca, cuna de Hans Christian Andersen, era la tierra de los cuentos.



Canales y magníficos edificios, plazas y altas torres terminadas en punta, turistas y vecinos comparten el espacio y llenan de alegría sus calles. Aunque he de decir, que antes de venir esperaba una ciudad más tranquila y con menos ajetreo.



La cúpula de los dragones que entrelazan sus colas, simbolizan a Dinamarca, Suecia y Noruega, naciones integrantes de la Unión Kalmar.



La Fuente de Gefión, un ejemplo más de que nos encontramos en una ciudad de tintes legendarios. 




martes, 9 de febrero de 2016

HARALD DIENTE AZUL



La Catedral de Roskilde, capital del reino de Dinamarca antes de la elección como tal de Copenhague, es un panteón donde están enterrados un importante número de reyes y reinas danesas. Y aunque murió mucho antes de la erección del templo diocesano, una tradición quiere que los restos de uno de los más emblemáticos reyes vikingos Harald Blatand (Harald Diente Azul), está enterrados aquí. Como no se conoce el lugar donde se depositaron sus huesos, y no se tiene la certeza de que se encuentren en algún lugar del edificio, en una de las paredes del altar, existe una pintura mural que representa a este rey.


Harald, hijo de Gorm y Thyre, saltó al primer plano de la política danesa a mediados del siglo X, una época en que Dinamarca estaba dividida en pequeños reinos, mayormente enfrentados entre sí. Harald, conocido con el pintoresco nombre de Diente Azul, consiguió unificar el país, se bautizó en Jelling convirtiéndose al cristianismo, atacó Noruega, y fue derrotado. Con perseverancia volvió al país de los fiordos, mató a su monarca Hakon y se convirtió en rey de Noruega y Dinamarca. Se tuvo que enfrentar también a los ejércitos del emperador Otón II y finalmente fue destronado por su hijo Svend Barbapartida.



El apodo Diente Azul ha sido aplicado a la tecnología desarrollada en Dinamarca “Bluetooh”. Este carismático y recordado rey terminó muriento en el exilio.  

miércoles, 20 de enero de 2016

OBISPO ABSALON.



Mucho antes que surgieran las órdenes militares, que como el Temple o el Hospital, estaban compuestas por monjes-guerreros, ya existían obispos que desenvainaban espadas y blandían hachas, se ponían al frente de sus huestes y marchaban al campo de batalla como el mejor de los guerreros. Uno de estos bravos obispos, Absalon, encabrita su montura en la céntrica Højbro Plads (en Copenhaguen).


Absalón (c. 1128 - 1201) nació en el seno de la familia de un magnate escandinavo, y a lo largo de su vida fue, arzobispo de Lund, obispo de Roskilde, amigo de la infancia y consejero del rey Valdemar I de Dinamarca, figura clave en la evangelización del Báltico en estrecha colaboración con la Santa Sede, y eficiente guerrero que combatió (con la espada en una mano y la Biblia en la otra) sin tregua a las tribus paganas, como fue el caso de los Vendos (eslavos del norte) destruyendo su templo fortaleza de Arkona.


El obispo Absalón construyó iglesias y monasterios, y además, fue el fundador de la capital actual de Dinamarca, Copenhaguen. Preocupado por la historia y la cultura, es posible que Absalón fuese el personaje que encargó a Saxo Gramático la redacción de la Gesta Danorum.


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