El erotismo repulsivo de Nosferatu alcanza en la decadente sociedad veneciana un esplendor mórbido. Un ser condenado a errar eternamente viene a Venecia para, entre fiestas y orgías, hundirse con ella. En esta cinta febril y delirante asistimos además al ocaso de Klaus Kinski.
LA GENTE, LA CALLE Y EL AUTO DE FE DE 1680
Hace 15 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario