Mostrando entradas con la etiqueta Vilnius. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vilnius. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de enero de 2019

EL GRAN DUQUE GEDIMINAS.



Gediminas, después de una agotadora cacería se quedó a dormir en el bosque. Tuvo un sueño, un lobo de hierro que lanzaba terribles aullidos, era la señal para fundar una capital para su ducado; Vilnius. 

Los orígenes de Gediminas no están claros, pero al parecer estaba bien relacionado con el duque Vitenis, del que se convirtió en sucesor al frente de Lituania en 1316. Gediminas, antes que Gran Duque, había sido señor de Samogitia y de Trakai, y una vez sentado en el trono, trasladó su capital a la ciudad de Vilnius. 


Durante el reinado de Gediminas se sentaron las bases de un estado centralizado y fuerte, y además se llevó a cabo una ambiciosa expansión territorial a costa de los principados ruso. Su reticencia a abrazar el Cristianismo y su declarado paganismo le llevó a enfrentarse a la poderosa Orden Teutónica. En la práctica apoyó tanto al clero católico como al clero ortodoxo. 

Su reinado está catalogado como el de un rey sabio, defensor de la cultura y constructor de castillos para controlar y proteger su territorio. Fue el padre de otros dos destacados duques lituanos: Algirdas y Kestutis.


viernes, 26 de agosto de 2016

CATEDRAL DE VILNIUS.



A principios del siglo XV Vitautas el Grande iba a ser coronado como Gran Duque de Lituania y para acoger la solemne ceremonia, mandó edificar una iglesia de dimensiones catedralicias en el centro de Vilnius. La anterior fue destruida por las llamas.


En la época precristiana, el lugar donde se alza la catedral era ocupado por un templo (o santuario) dedicado al dios báltico Perkunas. Después de la conversión al cristianismo, el duque Mindaugas patrocinó la construcción de una primera iglesia para celebrar el nuevo culto eucarístico de la recién adquirida religión.


El templo católico más importante de Lituana ha sufrido numerosas destrucciones, incendios, transformaciones, restauraciones y ampliaciones a lo largo de los siglos, siempre siguiendo la moda estilística imperante en cada momento: gótico, renacentista y sobre todo, barroco.


El campanario exento se construyó a partir de una antigua torre defensiva. Con 57 metros es la estructura defensiva más antigua y mejor conservada de la antigua muralla.


En la nave principal de la catedral se han celebrado ceremonias de coronación, como la de Segismundo Augusto en 1529, mientras que en su cripta descansan los restos de importantes personajes de la historia del país: Vitautas el Grande y su esposa Ona, Alejandro I Jagellón....




domingo, 21 de agosto de 2016

VILNIUS, CAPITAL DEL GRAN DUCADO DE LITUANIA.



Hubo un tiempo en que Vilnius era la capital de uno de los estados más extensos de toda Europa, el Gran Ducado de Lituania, por otro parte, el último estado pagano de Europa. La gran catedral, blanca e inmaculada, y la torre de Gediminas, último resto de la antigua fortaleza de la ciudad, aunaban el poder político y el religioso del Gran Ducado. Vilnius tiene dimensiones de auténtica metrópoli europea, a orillas del río Nevis, más cerca de Bielorrusia que de Polonia, parece haber olvidado su, no tan lejano, pasado soviético. El arte barroco, los enormes edificios y la multitud de iglesias son el reflejo de su pasada grandeza, mientras que las bulliciosas y modernas avenidas, los centros comerciales y las oficinas de negocios, son la encarnación material de los nuevos tiempos.



Una carta y un sueño. La primera mención documental de Vilnius es una carta del gran duque Gediminas, fechada en 1323, invitando a comerciantes, monjes, artesanos y a todo aquel que pudiese aportar algo de Europa Occidental asentarse en su país. Una leyenda cuenta que este Gediminas tuvo un sueño premonitorio después de una cacería, en el que la divinidad le indicaba el lugar exacto donde debía levantar su ciudad; una suave colina situada en el lugar donde confluyen dos ríos, el Nevis y el Vilnius. La ciudad de Gediminas robó el nombre al segundo de ellos.


Siglos antes de la fundación oficial, existía al pie de la colina una aldea de madera. La fisionomía de ese primer núcleo de población debía ser muy similar al clásico modelo de mota y aldea desarrollado en Europa durante la excesiva fragmentación que vivió en la Alta Edad Media.


Un río y una colina, elementos físicos sobre los que se sustentan muchas ciudades. Una vía de comunicación y una emplazamiento defensivo durante la Edad Media eran imprescindibles para a segurar la supervivencia. Y si todo va bien, el desarrollo y la prosperidad.


En el año 1387, después de que el Gran Duque Jogailla abrazaba el cristianismo (al tiempo que era coronado rey de Polonia como Vladislao II), Vilnius recibió los derechos de Magdeburgo, es decir, capacidad de autogobierno. Poblada en un principio por lituanos (mayoritariamente campesinos) pronto comenzaron a llegar comerciantes alemanes, judíós, rusos, ucracianos, bielorrusos y algunos tártaros. De esta manera Vilnius se convirtió en un centro tolerante que recibe gente de diferentes creencias y procedencias. Con Segismundo II, que establece su corte en 1544, la ciudad alcanza su máximo desarrollo y un poco más tarde Esteban I de Polonia funda la Universidad de Vilnius, que se convirtió en un importante centro de estudios de toda la región báltica.


La Puerta de la Aurora, bastante barroca, es la única que queda en pie de las diez que se abrían en la muralla medieval. Lituania es posiblemente el país báltico (excluyendo Polonia, por supuesto) donde más hondo caló el sentimiento católimo. Para muestra un botón. Sobre la citada puerta existe una pequeña capilla que contiene una imagen de la Virgen María que, según cuenta es bastante milagrosa.


La catedral y el antiguo palacio real ocupan el mismo espacio urbano a los pies de la colina donde se alza la fortaleza, el corazón de la urbe. Hacia el siglo XIII existía en la zona un castillo construído en piedra y a partir del siglo XV comenzó su transformación en un edificio gótico con función residencial. En el siglo XVI arquitectos polacos e italianos, artistas locales y extranjeros y trabajadores de todos lados reconstruyeron el palacio. Este palacio renacentista fue una lujosa residencia para los Duques de Lituania y también los reyes de Polonia.


Rodeada por bosques y colinas aún son visibles los restos de las antiguas fortificaciones que formaban parte del complejo defensivo medieval.


El burgo medieval de Vilnius se desarrolló a partir del ayuntamiento. El centro histórico de Vilnius está formado por unos 1.500 edificios de épocas y estilos diferentes; gótico, renacentista, neoclásico y especialmente barroco. De hecho se considera a Vilnius, el último destello barroco de Europa. Una encantadora ciudad en plena naturaleza rodeada de suaves colinas.


Castillo, catedral y ayuntamiento (ducado, obispado y burguesía) son los tres puntos neurálgicos de la Ciudad Vieja, más recogida que la Ciudad Nueva llena de avenidas, parques y grandes edificios comerciales. Ambas configuran una ciudad de enormes dimensiones, con una población que supera el medio millón de habitantes.


La calle Pilies es la arteria principal y une el área del ayuntamiento con la plaza de la catedral, los dos polos del poder urbano. Una calle que une al estamento privilegiado (noblez y clero) con los estamentos no privilegiados (burguesas y populacho). Podemos constatar su existencia al menos desde el siglo XVI y era un especio prestigioso donde construían sus casas los nobles, los ricos comerciantes y los profesores de la Universidad. En la actualidad es un típico recorrido turístico con bares, tiendas y restaurantes varios.


La Historia de Europa contada a través de las ciudades.


viernes, 17 de junio de 2016

TORRE DE GEDIMINAS



Cuenta una vieja leyenda, tan cierta como cualquier otra, que el duque lituano Gediminas organizó una cacería en los bosques del valle Sventaragis. La partida de caza fue un éxito rotundo, con muchas piezas abatidas, pero al final del día, completamente agotado Gediminas decidió dormir allí mismo. Durante la noche nuestro héroe tuvo un extraño (y turbador) sueño; en la cima de la colina en la que Gediminas había dado muerte a un uro salvaje, se alzaba un enorme lobo de hierro, cuyo profundo y escalofriante aullido podía oirse desde varios kilómetros de distancia. Intrigado por el significado del sueño, a la mañana siguiente pidió consejo a Lizdeika, una especie de druida pagano con poderes mágicos. El sabio explicó al duque que se trataba de un presagio, los dioses querían que Gediminas construyese una ciudad que sería conocida en el mundo entero. La ciudad iba a ser Vilnius y el lobo metálico su castillo.


Situada en una colina desde la que se domina toda la ciudad, la conocida como Torre de Gediminas, es el resto más visible del antiguo castillo medieval que se alzaba por encima de la capital lituana. El castillo tiene su origen a principios del siglo XIV (la fecha de fundación coincide con la de la ciudad). Los primeros entramados defensivos se construyeron con madera, y sería en época de Vitautas cuando se levantaría el castillo utilizando ladrillos. El castillo lituano cumplió con creces su función, rechazó en más de una ocasión a los fanáticos ejércitos cruzados.


El castillo se situaba en el centro de la ciudad y era el principal baluarte de un poderoso sistema defensivo. En la actualidad la Torre de Gediminas, visible prácticamente desde cualquier rincón de Vilnius, es uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad, y el primer lugar al que se encaminan los turistas que deciden visitarla. En 1918 se izó aquí la bandera de la Lituania independiente.


martes, 31 de mayo de 2016

ALEJANDRO I JAGELLÓN.



Miembro de la dinastía Jagellón, la familia que rigió con éxito los destinos de la mancomunidad polaco-lituana. Hijo de Casimiro IV Jagellón y de Isabel de Habsburgo – la hija del rey húngaro Alberto II – Alejandro fue sucesivamente Gran Duque de Lituania y Rey de Polonia.

La escasez de fondos le obligó a doblegarse ante los intereses de la poderosa nobleza polaca. Tuvo que hacer frente a demasiados enemigos: rusos, tártaros de Crimea, Esteban III de Moldavia y a los caballeros teutónicos, y malamente pudo mantener la compostura y la integridad territorial de sus dominios. Más lituano que polaco fue uno de los últimos Jagellones en utilizar la lengua materna lituana. Su mayor logro es haber reunido en un código todas las leyes de Polonia. Tras su muerte fue enterrado en la catedral de Vilnius.


lunes, 23 de mayo de 2016

KESTUTIS.



Kestutis fue señor de Trakai y Gran Duque de Lituania, aunque nunca en solitario. En un primer momento gobernó junto a su hermano Algirdas, y tras el fallecimiento de este, asociado con su sobrino Jogailla (futuro rey de Polonia Vladislao II Jagellón ) Experto en el arte de la guerra y en los buenos usos de la diplomacia, cuentan los historiadores de la patria lituana, que Kestutis rechazó 136 invasiones organizadas por los caballeros de la Orden Teutónica y otros ataques de menor envergadura.


Europa es tierra preñada de leyendas y el Gran Duque protagoniza la suya propia. Un día paseaba por una colina de gran significado religioso para su pueblo y quedó prendado de la hermosa hija de un pescador que había consagrado su vida a los antiguos dioses bálticos. Su nombre Biruté Vidmantaite. Sin tener en cuenta la voluntad divina, ni los deseos humanos, Kestutis raptó a Biruté y la llevó consigo a su hogar y centre de sus dominios, el castillo de Trakai. Allí la convirtió en su esposa, en reina y en madre de Vytautas el Grande.


Como todo héroe pagano Kestutis tuvo un funeral propio (y típico) de la Vieja Europa; su cuerpo amortajado y armado para el combate, fue cremado en una enorme pira, en compañía de sus perros y caballos.


martes, 9 de febrero de 2016

ALGIRDAS



Lituania, entre los mundo báltico, polaco y ruso, cuenta una turbulenta historia de enfrentamientos encarnizados y pactos provechosos con sus vecinos. Una historia prácticamente desconocida para nosotros. Algirdas fue un gobernante del Gran Ducado de Lituania, entre 1345 y 1377, una época en que el estado lituano vivió momentos de esplendor.


Algirdas era uno de los siete hijos de Gediminas y pasó gran parte de su vida luchando por extender su dominios. En esta ambiciosa empresa contó con la ayuda y la lealtad de su hermano Kestutis. Para alzarse como Gran Duque, lo primero que tuvo que hacer fue destronar a su hermano menor Jaunutis, que había sucedido a su padre.


Una vez en el poder, unificó los territorios del Gran Ducado, derrotó a los tártaros de la Horda de Oro para anexionarse Kiev, peleó con éxito contra la Orden Teutónica y derrotó en batalla al rey polaco Casimiro III.


A la muerte de Algirdas el estado al que había contribuido a engrandecer se extendía desde el mar Báltico hasta el mar Negro, contándose entre los más grandes de toda Europa. El hijo de Algridas, Jogaila, rebautizado más tarde como Vladislao II, fue Gran Duque de Lituania y Rey de Polonia.




domingo, 25 de octubre de 2015

EL GUARDIAN DE VILNIUS.



Desde una hornacina, compuesto con su armadura, escudo en reposo y lanza en actitud de defensa, el guardián de la puerta de Vilnius - “Miesto varty sargybinis” - custodia atentamente el paso a la parte noble de la ciudad, atento al tránsito de caminantes, viajeros, vecinos y curiosos. 

jueves, 3 de septiembre de 2015

GRANDES DUQUES DE LITUANIA



Vilnius, la Capital de Lituania, guarda la memoria de algunos de sus duques más destacados, que gobernaron en uno de los estados medievales más extensos de toda Europa. Mindaugas, entronizado, nos da la bienvenida, orgulloso y altivo, en el Museo de Historia Nacional.



Gediminas, con su caballo, recibe homenaje en la plaza de la Catedral, centro neurálgico de la capital lituana. Y en el enorme pedestal que sustenta al caballo de Gediminas, encontramos las efigies de otros duques que dejaron aquí su huella; Kestutis, Vytautas, Algirdas y Jogalla.  El pueblo que olvida su historia está irremediablemente condenado a la desaparición y al olvido.





Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...