viernes, 9 de octubre de 2026

SOAVE Y SU CASTILLO MEDIEVAL.




Rodeado de soleados viñedos se alza el Castelo Scaliero, elevado sobre un precioso pueblo, Soave, ubicado en la región del Véneto.






La subida al castillo, por un camino empedrado, rodeado de vides, es de lo más sugerente y embaucador, de cuantas he visto durante mis viajes por la Vieja Europa. Algo especial tiene esta tierra véneta.





La impronta veronesa es fuerte, resulta sencillo encontrar similitudes arquitectónicas con el Puente Vecchio y el castillo de Verona.






La ciudad amurallada de Soave se extiende a los pies de su fortaleza.






 

El origen de esta monumental fortaleza se remonta a los inicios del siglo X, la época de las invasiones magiares. La iniciativa de su construcción se atribuye a Berengario I rey de Italia. El primer documento acreditado es del emperador Federico I Barbarroja.



En el año 1226 el castillo pasó a manos de Ezzelino da Romano y en 1271 fue conquistado por Mastino I della Scala.




El perro y la escalera, el blasón de Cangrande I della Scalla, condotiero, amigo de Dante y poderoso señor de Verona.




Debido a su posición estratégica, la fortaleza creció bajo el dominio de los Scala de Verona, que además construyeron el gran recinto amurallado que rodea la villa. Con la caída de la Signoria Scaligera en 1387, el castillo pasó a manos de Gian Galeazzo Visconti, el señor de Milan.



Ventanas venecianas. Las podemos ver desde aquí hasta Montenegro, siguiente toda la costa adriática.



En el año 1405 se adueñaron de la plaza las tropas venecianas. La República Serenissima de San Marco declaró «Rocha Suapis utilissima nostro dominio».





El palazzo Cavalli, situado en el centro de la ciudad medieval, fue levantado en el año 1411 por Nicolo Cavalli, capitán de Soave. Este Nicolo Cavalli era hijo del famoso condotiero Jacopo Cavalli, que puso su espada al servicio de la República de Venecia. Un estado que pagaba bien a sus mercenarios.



A comienzos del siglo XVI el ejército de la Liga de Cambrai, con Maximiliano I al mando venció la resistencia de la fortaleza. Durante las décadas siguientes se produjeron violentos combates entre los venecianos y las tropas imperiales, cambiando el castillo de dueño en varias ocasiones.



A partir de 1696, con el castillo en manos de la familia Gritti, comenzó el dominio privado de la fortaleza. En 1830 lo compró el abogado Antonio Cristani, abuelo materno de Giulio Camuzzoni y bisabuelo de la actual propietaria. Giulio Camuzzoni, alcalde de Verona tras la anexión al Reino de Italia, se dedicó a partir de 1889 a una minuciosa restauración. Una labor que ha continuado su actual propietaria, manteniendo el legado familiar.



En muchas restauraciones proyectadas en castillos e iglesias medievales, la idealización de la Edad Media, suele ser un espacio común. 

 


 

VELEZ MOSTAR. CAMPEÓN COPA MARISCAL TITO 1986.

 

 


 

Velez Mostar 1986. El modesto equipo de Bosnia i Herzegovina levantó en 1986 la Copa del mariscal Tito, el segundo entorchado de su historia.

 


 

La final se disputó el 14 de mayo de 1986, y Velez derrotó con cierta holgura a Dinamo de Zagreb. El jugador del partido fue Nenad "Ćeća" Bijedić, quien anotó un doblete, mientras que Predrag Jurić marcó el tercero y definitivo. El gol de GNK Dinamo lo anotó Mlinarić. 

 


Los éxitos de Velez Mostar se sustentaban en su dinámica tripleta de ataque, Smier Tuce y Sead Kajtaz en los extremos y Predrag Juric en el centro. 

 


El Velez Mostar ya había ganado la copa en 1981 y la temporada 86/87 quedó subcampeón de liga a un punto del Partizán. Además el FK Sarajevo había levantado el título de liga la temporada 1984/85. Corrían buenos tiempos para el fútbol en Bosnia i Herzegovina. 

 


Fútbol y pasión, la belleza del deporte rey. Cuando cada club del mundo tenía su esencia y personalidad. Cuando el aficionado no iba al campo a ver un partido, iba a jugarlo. 

 


Quince mil bosnios se desplazaron desde Mostar a Belgrado, y llenaron la capital de Yugoslavia de banderas de color rojo, cantaron sus himnos y la ciudad vivió la alegría del fútbol. Al otro lado del campo, el Dinamo que venía de eliminar al coloso, al Estrella Roja.

 


 La Red Army en Belgrado.

 


Avdo Kalajdzic fue héroe en la semifinal frente al OFK Belgrado con dos goles, sin embargo se perdió la final por sanción. El histórico defensor, leal al equipo, jugó más de 250 partidos con la camiseta de Velez. Superviviente de la plantilla que ganó la copa de 1981.

 


Algunos futbolistas de la plantilla cambiaron el rojo de Mostar por el del Real Burgos. Y otros se convirtieron en contrastados goleadores de la liga española durante la década de los '90. 

 


Desde el banquillo el equipo estaba dirigido por Dusan Bajevic. Internacional yugoslavo que participó en el mundial de 1974, gran estrella del Velez, el club de su tierra,  campeón de la copa del '81 y uno de los mejores futbolistas bosnios de la historia. 

 


1. Vukasin Petranovic. El arquero, nacido en Cetinje, la histórica capital de Montengro, defendió la meta del Velez durante cinco temporadas. A lo largo de su carrera ganó también la copa turca con Trabzonsport y la copa de Bosnia con el FK Sarajevo.

 


2. Drazenko Prskalo. Centrocampista defensivo que también jugaba de lateral. A principio de los '90 fue uno de los yugoslavos que recaló en el Atlético Marbella de Sergio Kresic. En dos temporadas no logró hacerse con un puesto en el club andaluz. 

 




 

3. Goran Juric. Lateral izquierdo incisivo, uno de los futbolistas más destacados de la final frente a Dinamo. Jugó dos años en el Celta de Vigo y formó parte de la selección de Croacia en el mundial de 1998, aunque no disputó ningún partido. También pasó por el Estrella Roja. 

 


 

4. Nenad "Ćeća"  Bidejic. Mediocentro de esos que se mete entre los centrales para defender, pero que también tiene buena llegada al área contraria. La final fue tal vez el partido de su vida marcando dos goles, uno de ellos el que abrió el marcador, desde el punto de penalti. 

 



5. Vladimir Matijevic. Defensa central y capitán del equipo. Veterano que ya había sido campeón de la Copa  con Velez en 1981. Quince temporadas defendiendo los colores del equipo.

 



6. Ismet Sísic. Otro de los históricos de Velez. Permaneció en el club entre 1980 y 1991. Lateral izquierdo que también podía jugar en el centro de la defensa. 

 


 

7. Sead Kajtaz. Extremo derecho de los de antes, incisivo, regateador y con capacidad de desberde. Fue una vez internacional con Yugoslavia y se retiró en el FC Nüremberg después de una década en Velez. 

 


8. Vladimir Skocajic. Volante trabajador y dinámico, especialista a balón parado, buen asistente de los que pisa el área contraria con frecuencia y peligro. Otro de los destacados en la final frente a Dinamo. Campeón de copa con Velez también en 1981.

 


 

9. Pedraj Juric. Un gladiador del gol, delantero centro de fino olfato y cantidad de recursos. Vivió con el Burgos los mejores momentos de la historia del club. Posteriormente jugó en el Atlético Marbella y el Mérida. Su tercer gol en la final desató la euforia. 

 


 

10. Anel Karabeg. El número 10, medio ofensivo, el encargado de crear el juego. También pasó por el Burgos y fue uno de los artífices del ascenso a primera división. Posteriormente fichó por el Eibar convirtiéndose en el primer extranjero en la historia del club guipuzcoano. 

 


 

11. Semir Tuce. Extremo izquierdo vertiginoso, el tercer puntal ofensivo del equipo y uno de los ídolos de la afición. Esa temporada fue elegido futbolista yugoslavo del año. Internacional con Yugoslavia finalizó su carrera en el FC Lucerna de Suiza.

 



13. Vlado Gudelj. Un joven Vlado Gudelj saltó al campo en la segunda mitad. En 1990 abandonó Yugoslavia con destino Galicia, en el Celta de Vigo, a base de buen fútbol y goles, se convirtió un ídolo para la afición y un referente histórico del club. Larga vida al fútbol modesto. 

 


 

Ivica Barbaric. El futbolista croata, aunque no participó en la final de Copa, era otro de los habituales en las alineaciones del Velez. Junto a Juric y Karabeg llegó Burgos en 1989 para ascender al equipo a la primera división española. 

 


 


Meho Kodro. Con 17 años el ariete bosnio marcaba sus primeros goles en categoría profesional. Uno de los clásicos de la liga española de los años '90. Internacional absoluto y uno de los referentes en Bosnia i Herzegovina.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...