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lunes, 28 de enero de 2019

GUILLERMO III DE ORANGE, REY DE INGLATERRA.




Guillermo III de Orange tuvo una destacada actuación en la política internacional durante la segunda mitad del siglo XVII y fue una figura trascendental en la Revolución Inglesa de 1688.

Guillermo era descendiente del primer Guillermo de Orange, héroe de la independencia holandesa y en el año 1672 fue elegido estatúder (algo parecido a un jefe de gobierno) de las Provincias Unidas. Una vez en el poder Guillermo tuvo que hacer frente a las dos principales potencias de Europa: Francia e Inglaterra. Consiguió la retirada del ejército francés que había invadido Holanda y la paz con Inglaterra. Más tarde contrajo matrimonio con la infanta María, hija del rey de Inglaterra Jacobo II, y convirtió a un enemigo en aliado.

En 1688 cuando estalló la revolución inglesa, los opositores del monarca Jacobo II que intentaba restablecer el absolutismo ofrecieron la corona a Guillermo. El hasta entonces Príncipe de Orange se pone en marcha, desembarca en la isla y al frente de las fuerzas revolucionarias y derrota a los jacobitas. El rey marcha exiliado a Francia y en 1869 María y Guillermo, son coronados reyes después de reconocer la Declaración de Derecho y jurar su sometimiento a las leyes del parlamento.


viernes, 25 de enero de 2019

MONARQUÍA PARLAMENTARIA. INGLATERRA Y EL CAMBIO DE PARADIGMA.





A mediados del siglo XVII tiene lugar en Inglaterra un ciclo revolucionario que tuvo como consecuencia el final de la monarquía absoluta y el origen de una monarquía parlamentaria. A partir de esta revolución, el rey de Inglaterra, quedaba sometido a las leyes del Parlamento. Asistimos por primera vez a la separación de poderes. El pensador John Locke fue el principal defensor del parlamentarismo.

En Inglaterra (Reino Unido a partir de 1707 con la firma del Acta de Unión) el absolutismo monárquico fue un fracaso. El monarca Carlos I quiso gobernar sin tener en cuenta al Parlamento y la burguesía aprovechó para, con el apoyo de algunos sectores populares y levantiscos, radicalizar la oposición política. En este contexto se desencadenó la Primera Revolución Inglesa y en el año 1642 estalló un guerra civil entre realistas y parlamentarios. El rey Carlos fue derrotado y ejecutado por traición.

Tras la disolución de la monarquía se instauró un república en Inglaterra que sería dirigida por Oliver Cromwell. Tras once años de gobierno republicano las aguas tornaron a su cauce y la monarquía fue restaurada en 1660 en la persona del rey Carlos II, que fue sucedido por Jacobo II. Este último monarca era católico practicante y puso en marcha una política absolutista, un hecho que provocó que gran parte de sus súbditos ofrecieran la corona a su hija María, casada con Guillermo de Orange, ambos protestantes.

En 1688 estalló la segunda y definitiva Revolución Inglesa, conocida como la “Gloriosa” que concluyó cuando los monarcas Guillermo y María juraron la Declaración de Derechos (1969), un solemne acto que los convirtió en monarcas parlamentarios (y de paso salvaban a la propia institución monárquica), de manera que se comprometían a gobernar de acuerdo con lo establecido por el Parlamento. La ley se colocaba así por encima del rey. Por otro lado un sistema económico liberal se irán imponiendo en las Islas.


En el sistema parlamentario inglés el rey desempeña el poder ejecutivo y comparte con el parlamento el poder legislativo. El Parlamento que ejerce el poder legislativo está formado por la cámara de los lores y la cámara de los comunes. La cámara de los lores está formada por nobles y la cámara de los comunes por ciudadanos elegidos mediante sufragio censitario (únicamente pueden votar los más ricos). Además de todo esto, el sistema parlamentario desarrolla derechos y libertades individuales y un liberalismo económico.

Desde los primeros momentos en el Parlamento inglés se fueron configurando dos tendencias; los tories, partidarios de defender los privilegios reales (que con el tiempo se convertirían en el partido conservador) y los whigs, que defendían la supremacía del Parlamento sobre los reyes (y que evolucionaría hacia el partido liberal).


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