Anne Seiler fue una
bondadosa y humanitaria vecina de Berna, que en el siglo XIV creo en
su propia casa un pequeño hospital con trece camas y dos asistentes.
Los habitantes de Berna no olvidan a su benefactora y erigen una
preciosa fuente como sentido homenaje.
LA GENTE, LA CALLE Y EL AUTO DE FE DE 1680
Hace 7 horas

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