Mostrando entradas con la etiqueta Osasuna. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Osasuna. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de abril de 2026

OSASUNA 1979/80 EL ASCENSO A PRIMERA DIVISION.

 

 


En Junio de 1980 Osasuna certificaba el ascenso a Primera División, inciando de esta manera el periodo más brillante de su historia, consolidándose en la máxima categoría del fútbol español. 

 



 

Lunes 2 de Junio de 1980 el nombre Osasuna copa la portada de Marca, el períodico deportivo más vendido del país. 

 


Además Iriguibel, con 19 tantos, fue el máximo goleador del campeonato, seguido de cerca por Cabrera, del Castellón, y por su compañero Echeverría.  



Osasuna logró el ascenso en la Condomina, el estadio del equipo campeón de la división, el Real Murcia.  

 


El equipo era una interesante mezcla de veteranía y juventud, de experiencia en el césped y ganas de comerse el mundo, gente de la casa por cuyas venas corre sangre rojilla.  

 


Vicuña bajo el arco, Macua y Esparza en los laterales con Lecumberri y Mina en el centro de la zada. En la media cancha, el maestro Iriarte y dos j́óvenes escuderos, Lumbreras y Rípodas. Y arriba, el dinamismo, el olfato de gol, Iriguibel, Martín y Echeverría. Los indios de Pepe Alzate se lanzaban al ataque y hacían añícos las defensas más rudas de la época. Entre los tres mosqueteros marcaron medio centenar de goles.  

 


El gaditano Pepe Alzate ascendió al club, lo mantuvo y lo consolidó en primera, convirtiendo el Sadar en un fortín, un campo muy incómodo para todos los rivales. Estamos ante uno de los grandes técnicos que se han sentado en el banquillo osasunista.  Artífice de una forma de entender el fútbol, dinámico, directo, vertical y pasional, auténtica esencia de Osasuna. 

 


El arquero Francisco Javier Vicuña disputó 28 partidos, todos ellos como titular. Junto a la temporada 83/84 fue la que más partidos disputó. En sus quince años en el club permaneció a la sombra de Basauri, Biurrun y Roberto Santamaría, aunque siempre hizo gala de honestidad, profesionalidad y saber estar.  

 


José Emilio Macua disputó treinta y seis partidos y anotó dos goles. Lateral derecho, uno de los fijos en la defensa. Procedía del Castilla y pasó por el Rayo Vallecano antes de llegar a Pamplona donde permaneció hasta la temporada 1984/85. Su trayectoria en el club fue de más a menos.  

 


Santiago Esparza, lateral izquierdo que también podía desempeñarse en la derecha. Esta temporada disputó veinte partidos y marcó dos goles. Esparza ya había participado del ascenso de Tercera a Segunda división en la temporada 1976/77.  

 


José María Lecumberri, con tan solo 21 años ya era el jefe de la defensa, disputando treinta y tres partidos y marcando un gol.  Uno de los puntales de la primera época dorada del club, con el asentamiento en primera y la primera clasificación para Europa. 

 


Francisco Javier Mina acompañaba a Lumbreras en el centro de la zaga y con 25 años ya era un defensa curtido en los complicados campos de la segunda división de finales de la década de los 70. Un habitual en la defensa de Osasuna durante casi una década.  

 


Clemente Iriarte, el Maestro. Con treinta y tres años, Iriarte era el director de orquesta, encargado de marcar el tempo, todo elegancia y buen gusto en el trato del balón. Disputó 33 partidos y marcó 5 goles. Estamos ante uno de los mejores jugadores en la Historia del club. 

 


José María Lumbreras, otra de las jóvenes promesas. Con dieciocho años ya se había convertido en un imprescindible en el medio del campo, un escudero de lujo para Iriarte. Permaneció en el club hasta la temporada 1986/87. Posteriormente jugó con el Real Zaragoa y con la Real Sociedad. 

 



Patxi Rípodas, una de las joyas de la prolífica cantera osasunista. Un motor para el centro del campo, futbolista de personalidad arrolladora, de esos que juegan, pelean y marcan. Otro de los imprescindibles en la historia del club navarro. 

 


José Manuel Echeverría, treinta y ocho partidos y 16 goles. Capitán del equipo, jugó en tercera, en segunda y en primera, un puñal por la banda, un extremo de los de antes, cuando los equipos atacaban como una auténtica carga de caballería. Tercer máximo goleador histórico (107) y segundo en número de partidos (396).  

 

 

Enrique Martín, la Bruja de Campanas, la pasión desbordada, la melena al viento, la celebración encaramado a la valla, un huracán pegado a la banda (a ambos lados de la línea de cal), la técnica, la entrega y el gol. Su ardor guerrero incendia las gradas de El Sadar y entonces el campo, se convierte en un infierno para el rival. Santo y seña del osasunismo más racial.

 


Patxi Iriguibel, el gol, la punta de lanza, el definidor experimentado y certero, el vértice del triangulo infernal. Dos temporadas consecutivas siendo el máximo goleador en segunda división. 

 


El veterano guardameta Victor Marro disputó once encuentros, incluyendo el decisivo en Murcia.  

 


Dionisio Domínguez "Dioni" un hombre de club. Disputó 25 partidos, 13 de ellos como titular. El primer recambio para el centro del campo. 

 


Francisco Javier Bayona disputó 22 partidos, 10 de inicio. Otro de los recambios en la media cancha, en las temporadas siguientes se asentó en el once titular.  

 


Jesús Rández, el revulsivo y refresco, participó en 24 partidos, 21 de ellos saliendo desde el banquillo. Marcó cinco goles, incluyendo el de la victoria en la Condomina.  

viernes, 30 de enero de 2026

OSASUNA 90/91. CUARTO EN LA LIGA.

 

 



La temporada 90/91 fue una de las más brillantes de la historia de Osasuna, que obtuvo un meritorio cuarto puesto y la clasificación para disputar la antigua Copa de la UEFA.

 



Esa fue la temporada del famoso 0-4 en el Santiago Bernabéu, con Jan Urban en plan estrella. Un partido inolvidable para la afición rojilla.

 



Pedro Mari Zabalza, toda una institución en el club, era el capitán de la gloriosa nave rojilla. Un sistema de juego flexible que basculaba entre un equilibrado 4 - 4 - 2, un más contundente 3 - 5 - 2 , o un ofensivo 3 - 4 - 3 que enloquecía a la afición del Sadar. 

 


En la puerta el titular indiscutible fue Roberto Santamaría. Uno de los más sólidos arqueros en la historia del club.

 



Juventud y veteranía en los laterales, Íñigo Larrainzar por la derecha y Eugenio Bustingorri, recién retornado,  por la izquierda. 

 



Pepín y Castañeda, segundo jugador con más partidos en el club,  formaban el centro de la zaga.

 




Iñaki Ibáñez, Martín González y Martín Domínguez, tres futbolistas muy completos, formaron un medio del campo histórico. 

 




Cholo (7 goles), Ciganda (11 goles) y Urban (13 goles) fueron el tridente ofensivo de Osasuna en aquella brillante campaña. 

 


Lejos del Sadar, Zabalza apostaba por defensa de cinco, entrando en el equipo Fermín De Luis, y saliendo alguno de los delanteros.

 




Ángel Merino, Txomin Larrainzar y Miguel Sola también participaron activamente a lo largo de la temporada. 

viernes, 19 de diciembre de 2025

OSASUNA, UN ONDE CON ADN DE TAJONAR

 

 


Tajonar, la cantera de Osasuna, es un pilar básico del club, aquí se curten muchos de los futbolistas que terminarán defendiendo la camiseta del primer equipo, aquí se forja el ADN rojillo. Llevaba tiempo queriendo escribir algo sobre Osasuna para conmemorar su reciente centenario. Para ello proponemos un once formado por jugadores de la casa. Únicamente he incluido jugadores a los que he visto jugar, por tanto no es un once de los mejores jugadores de la historia del club, ni nada parecido.

 



Roberto Santamaría. El portero que durante más temporadas ha defendido la portería osasunista en primera división. Sobriedad, regularidad, colocación, agilidad y reflejos, todo un seguro de vida, y un mito viviente del osasunismo. Disputó un total de 291 partidos con el club.



Fermín De Luis. Aguerrido lateral derecho de los de antes, un duro marcador que no dejaba respirar al rival. Fermín De Luis jugó en Osasuna entre 1984 y 1992 disputando un total de 180 partidos. De Luis formó en la alineación titular del histórico partido disputado en Glasgow en 1985 y que suponía el debut de Osasuna en competición europea. 

 



César Cruchaga. Baluarte y jefe de la defensa osasunista durante quince años. Subió del filial directamente para hacerse con un puesto de titular indiscutible. Pieza clave en el ascenso del año 2000 y pilar fundamental en los éxitos del club en la década 2000-2010. Es el jugador rojillo con más partidos en competición europea, 14. Doce temporadas y 386 partidos después, Cruchaga se despedía de la afición como un mito viviente. Antes de hacerlo se aseguró de dejar al equipo otro año más en primera división, fue aquel 31 de mayo de 2009, en el que se conseguía (nuevamente) doblegar al Real Madrid. 

 



Josetxo Romero. Fidelidad y compromiso con el club, Josetxo Romero vivió desde dentro una época vibrante. Después de batirse el cobre en los campos de Segunda División y de ir ganando experiencia partido a partido, de alternar el filial con el primer equipo, y jugar un año cedido en el Eibar, consiguió asentarse en primera durante la primera década del siglo XXI. Con 314 partidos ocupa el octavo lugar en el ranking de partidos disputados con el club. Jugó la final de la Copa del Rey formando pareja con Cruchaga y también participó en la gloriosa campaña en que se alcanzó la semifinal de la Copa UEFA. 

 



Eugenio Bustingorri. Zurdo y polivalente, capaz de jugar en defensa y en el medio de campo. Once temporadas en el club y 370 partidos (el cuarto futbolista con más partidos en la historia del club). Un gol suyo al RCD Espanyol en la temporada 1990/1991 metía a Osasuna en la copa de la UEFA por segunda vez en su historia. Esa misma temporada Bustingorri integró el Once Ideal de la Liga que elaboraba la mítica revista don Balón. El bravísimo jugador participó en algunos de los momentos más importantes en la historia del club, como dos participaciones en la Copa de la UEFa o el famoso 0 – 4 en el Santiago Bernabeu. En 1986 integró el plantel de la selección española sub 21 que alzaba el campeonato de Europa tras vencer a la poderosa Italia en la final disputada a doble partido. 

 


Oier Sanjurjo. Un seguro de vida que siempre cumple, ya sea jugando de central, de lateral, en el medio del campo, sumándose al ataque para marcar un gol agónico o saliendo del banquillo para reforzar al equipo. Oier Sanjurjo es osasunismo puro. 

 



Iñaki Ibañez. Un medio que aporta brega y lucha en el campo, ese carácter que tanto gusta a la afición del Sadar. Ibañez no tenía problemas en sacrificarse para secar a la estrella del equipo rival, cumpliendo siempre las instrucciones del capitán del barco, el inolvidable Pedro Mari Zabalza. Las temporadas 89/90 y 90/91 demostró un gran nivel de juego. Tras un paso discreto por el Valencia regresó a casa. En Pamplona vivió las dos caras del fútbol, la alegre, clasificandose para la Copa UEFA y la amarga, descendiendo a Segunda División. 

 



César Palacios. El 6 de Julio del año 2000, César Palacios tuvo el honor de lanzar el chupinazo de las fiestas de San Fermín. Osasuna acababa de conseguir el ascenso a primera después de varios años deambulando por la Segunda División y Palacios era el capitán del equipo. Una vez en primera división, y a pesar de su calidad, nunca llegó a convertirse en titular indiscutible. En 2004 se marchó al Numancia después de haber disputado 312 partidos con el club, 77 en primera y 195 en segunda. 

 



Roberto Torres. Calidad técnica, exquisito golpeo de balón y olfato de gol, Roberto Torres lleva años siendo uno de los jugadores más destacados del equipo. Su intención es convertirse en otro One Club Man, y mientras tanto a seguir aumentando sus registros goleadores. Si consiguiese más regularidad sería un auténtico crack, cuando está motivado es capaz de cualquier cosa. 

 



Patxi Puñal. ¡No podrán parar a Patxi Puñal!. Un nombre unido por siempre a la historia de Osasuna, 519 encuentros y 27 goles. La voz del entranador en el campo y el corazón de la afición dentro de su pecho, Patxi Puñal es un imprescindible en el once ideal de cualquier osasunista. Personalidad arrolladora, capacidad de mando, sabía interpretar cada acción que se desarrollaba en el campo, maestro a balón parado, con Patxi en el campo, cualquier cosa era posible. 

 



José Ángel Ziganda. El Cuco Ziganda es uno de los goleadores más prolíficos que ha dado la fructífera cantera de Tajonar. Debutó en diciembre de 1987 sustituyendo al tristemente desaparecido Michael Robinson y no tardó con hacerse con un hueco en el once titular. Sus registros goleadores y el tandem que formaba con Jan Urban, llevaron a Osasuna a convertirse en la revelación en la liga 90/91. La temporada siguiente Osasuna jugaba en Europa y el Cuco emigraba a Bilbao. Antes de colgar las botas Ziganda volvió a casa y lo hizo para poner su granito de arena en la vuelta del equipo rojillo a Primera División. La temporada del ascenso jugó 33 partidos y marcó 9 goles. En total el Cuco Ziganda consiguió 62 goles (35 en primera, 21 en segunda y 8 en copa). 

 



La lista es corta, cada cual tendrá sus favoritos, pero algunos de los citados seguro que forman parte del once ideal de muchos osasunistas. El aficionado tiene donde elegir, pues son muchos los futbolistas criados en Tajonar, que han defendido con orgullo la camiseta de Osasuna: Miguel Flaño, Javier Flaño, Kike Barja, David García, Jon Moncayola, Kike Sola, Patxi Rípodas, Martín Monreal, Miguel Merino, Juan Manuel Yanguas, Unai García . . .

 

Fecha de redacción, abril 2021.  

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...