Juviles, una estampa de otro tiempo. (29 abril de 2023).
lunes, 20 de abril de 2026
lunes, 8 de diciembre de 2025
YEGEN, ROMANTICISMO EN LAS ALPUJARRAS
A principios del siglo XX llegó hasta Yegen el británico Gerald Brennan, movido por ese espíritu viajero de curiosidad por lo ajeno, lo exótico y lo desconocido. Cien años después Yegen sigue viviendo según su propio ritmo, el que marca la Luna, el Sol y las estaciones del año.
El impacto cultural que recibió Brennan tuvo que ser brutal. Debió pensar que aquella manida sentencia de África comienza en los Pirineos era cierta. El agua y las acequias, los brazos de los hombres trabajando mano a mano con la Naturaleza,dieron como resultado estas exuberantes huertas, elementos definitorios de Yegen.
Brenan sobre Yegen: “El lugar tenía algo que me resultaba atractivo. Era una aldea pobre, elevada sobre el mar, con un panorama inmenso a su frente. Sus casas grises en forma cúbica, con un mellado estilo Le Corbusier, en rápido descenso por la ladera de la colina y pegadas unas a otras, con sus techos de greda planos y sus pequeñas chimeneas humeantes, sugerían algo construido por los insectos”.
En los últimos años Las Alpujarras, tanto las de Almería como las de Granada, se han convertido en un destino recurrente en mi horizonte vital. Un paraíso de naturaleza domada por el hombre, al que retirarse para olvidarse del día a día, de las responsabilidades (la mayoría de ellas autoimpuestas) y sobre todo, de los horarios.
Brenan tenía la ilusión de convertirse en escritor y nos legó Al sur de Granada, una obra muy interesante desde el punto de vista antropológico. Brenan llegó a La Alpujarra granadina con el deseo de encontrarse a sí mismo en un ambiente cálido y tranquilo. Aunque nunca tuviese la idea de escribir una obra antropológica.
“Yegen será el pueblo elegido por Brenan y en él residirá varios años, entre 1920 y 1934. Situado a gran altura sobre el mar, tenía un acceso difícil, lo que le convierte en aldea inserta en tradiciones remotas, con gran conservadurismo, con una sociedad que todavía antepone las más profundas necesidades del alma humana a la organización técnica necesaria para alcanzar un nivel de vida más alto. Esta aldea será un tema central de su obra, su protagonista”. Comentario bibliográfico de Al Sur de Granada. Olga Anabitarte Urrutia.
Brenan es a La Alpujarra lo que Hemingway a Pamplona y a su fiesta grande. Otros llegaron antes que Gerald, y otros lo hicieron después (me gustaría incluirme entre ellos), y entre todos han creado un espacio literario común, han convertido La Alpujarra en un tópico. Cuando caminamos por estas tierras serranas, ya no sabemos si pesa más lo vivido, o lo leído.
sábado, 11 de septiembre de 2021
CAMINANDO POR CÚLLAR VEGA.
La próspera Vega de Granada, inspiración para el poeta y delirio para el caminante, apacible durante las largas tardes de la primavera andaluza. Acequias, pequeñas casas de campo, edificios de otro tiempos, algunas ruinas, campos de labor, las aves de pequeño tamaño esperan con paciencia que el caminante las descubra.
Omnipresentes las blancas cumbres de Sierra Nevada.
Estornino (Sturnus vulgaris) de lustroso plumaje.
¿Qué sería de nuestros pueblos sin los gorriones?. El día que desaparezca el último gorrión, todo estará perdido.
Acequia que alimentas los campos que cantó García Lorca.
Cúllar duerme la siesta recostada sobre las fértiles tierras alimentadas por el río Dílar, vasallo del Genil.
La alondra común (Alauda arvensis) esconde su llamativa cresta durante la primavera.
Un habitual de toda Iberia, el Mirlo común (Turdus merula).
La paloma torcaz (Columba palumbus) encuentra refugio en el olivar.
Urraca (Pica pica), el pájaro que viste con frac.
Tórtola turca (Streptopelia decaocto) una prima no tan lejana de nuestras palomas.
Las espinas de la belleza.
Pasión por la vida.
Catedral y Alhambra, cara a cara.
Serín verdecillo (Serinus serinus) en el alambre.
La cogujada (Galerida cristata) luce una preciosa cresta.
Las golondrinas (Hirunda rustica) pasan raudas por encima del agua.
El mochuelo (Athene noctua) construye su atalaya, y observatorio, en un viejo edificio en ruinas.
Un pinzón vulgar (Fringilla colebes).
Los vivos colores y la singularidad de su plumaje hacen inconfundible al Carbonero común (Parus major).
Sábado 15 de Mayo de 2021.
miércoles, 8 de septiembre de 2021
EUMIGUS RUBIOI, UN SALTAMONTE DE ALTA MONTAÑA.
Caminando por la montaña y leyendo lo que escribe la gente que sabe, se aprende mucho. Eumigus rubioi es una especie de saltamontes no volador que se adapta a las duras condiciones de la alta montaña. Su hábitat lo componen pastizales en torno a los 2.500 metros de altitud. El de la fotografía lo localicé en Calar Alto (unos 2.000 metros) en la Sierra de los Filabres, cercana a Sierra Nevada, región de la que es endémico Eumigus rubioi. La hembra, como la de la fotografía, duplica sobradamente el tamaño del macho.
Para saber más sobre insectos de montaña y sobre Sierra Nevada nada mejor que el blog de Ignacio Henares http://ignaciohenares.blogspot.com/2017/07/saltamontes-de-altura.html
martes, 18 de mayo de 2021
SANTA FE, HISTORIA VIVA EN LA VEGA GRANADINA.
En la fértil vega del Genil se firmó el epitafio de la Edad Media y la partida de nacimiento del Mundo Moderno. Sus católicas majestades estaban enfrascados en completar la conquista y anexión del Reino de Granada y su hermosa capital. Aquí en la vega instalaron su campamento militar que terminó con la fundación de una nueva población, Santa Fe.
El trazado hipodámico de la ciudad recuerda a las viejas urbes romanas, amurallada, con cuatro puertas y dos ejes fundamentales, cardo y decumano, que se cruzan en el foro, el más destacado espacio urbano. La planta de Santa Fe es plenamente renacentista, la plaza y la iglesia ocupan el mismo espacio que ocuparía el foro romano. El resto de las calles se disponen paralelamente a las dos arterias principales formando un perfecto tablero de ajedrez, donde las casillas son las manzanas de casas.
La conquista de Granada puso fin a la Edad Media y el almirante Colón se entrevistó aquí con los Reyes Católicos para firmar las Capitulaciones en las que se recogen las condiciones relativas al viaje que culminaría con la llegada al Nuevo Mundo. Isabel, Fernando y Cristóbal Colón son omnipresentes en la Santa Fe Actual.
Las cuatro puertas – Granada, Jaén, Sevilla y Loja o Jerez – se levantaron entre finales del siglo XVII y mediados del XVIII. La puerta de Loja fue demolida en 1912 y edificada de nuevo en 1952. En cada una de las puertas encontramos elementos religiosos como imágenes, hornacinas e incluso capillas.
La actual iglesia de la Encarnación comenzó su construcción el 10 de Febrero de 1774, en el solar que ocupara el templo anterior que fue destruido por un terremoto. De estilo neoclásico, Isabel y Fernando flanquean la entrada principal. En la cornisa el Ave María aplasta la cabeza cercenada del Moro Tarfe, derrotado y muerto por Garcilaso de la Vega. El Moro Tarfe viene a representar, además, al enemigo musulmán derrotado. Las altas torres son visibles desde varios kilómetros a la redonda.
Situada a extramuros de la ciudad se encuentra la Ermita de los Gallegos, llamada así en honor al gran número de gallegos que participaron en la guerra de Granada. Fue levantada en 1498.
Situada en medio de la vega, Santa Fe fue levantada de nueva planta por los Reyes Católicos cuando cercaban Granada, y conserva en perfecto estado su casco antiguo, con calles perpendiculares que van a parar a puertas de estilo clásico rematadas por capillas o pabellones: un urbanismo con forma de tablero de ajedrez que más tarde imitarían los conquistadores en el Nuevo Mundo.
De Santa Fe el viajero recuerda especialmente unos pastelillos de bizcocho emborrachado con almíbar y crema, coronados con azúcar ligeramente quemada y canela. Se trata de un dulce de nombre cristiano y herencia andalusí; el pionono, que quiere homenajear en la repostería al papa Pío IX por haber proclamado en 1854 el dogma de la Inmaculada Concepción de María, creencia que los andaluces venían defendiendo desde siglos.
Fernando García de Cortázar.
Viaje al Corazón de España.





