Un pintoresco pueblo construido sobre las terrazas de un paisaje kárstico.
La región del kras (carso en italiano) es una meseta kárstica compartida por Eslovenia e Italia. Su seña de identidad son las calles estrechas y las casas de piedra.
Precisamente la palabra karst, y por extensión, paisaje kárstico, procede del nombre de esta región. La germanización del término ocurrió durante el dominio austriaco del país.
Campanas un domingo de verano a mediodía.
En un valle vinícola al norte de Eslovenia se ubica Stanjel, una villa alejada del mundo y de su ajetreo. Si se presta atención es posible oír el sonido de la hierba creciendo.
Su castillo gótico es el dómine del valle de Vispasa y disfruta de fantásticas vistas de los Alpes Julianos. Aunque la fortaleza tenga origen medieval su aspecto es completamente moderno.
El Medievo hace mucho tiempo que abandonó estas tierras.
El topónimo Stanjel deriva de Sv. Danijela, es decir, San Daniel, el protector de la villa a quien está dedicada la iglesia del siglo XV. Su aspecto actual data del Barroco.
En estas calles y edificios es la piedra el elemento constructivo dominante. Su belleza es innegable.
El blasón era la carta de presentación, y el documento de identidad, de las familias poderosas durante la Edad Media y el Antiguo Régimen.
La Villa Ferrari es el espacio más conocido y celebrado de la villa de Stanjel.
El Jardín de Ferrari diseñado por Maks Fabiani en Stanjel, es un capricho en piedra rodeado de viñedos y asomado a un preciso balcón con vistas a los Alpes Julianos.
Una de las entradas abiertas en la muralla y protegida por un torreón.
Nos situamos en una región vinícola.
Tiempo y abandono.
























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