viernes, 31 de enero de 2020

COMPARSA LOS MISERABLES 1993.




Pido para mi alma
hecha de coplas y de gargantas
para mi alma carnavalera
que se alimenta con las quimeras.
Alma de saltimbanqui
que de un febrero
es ya un don nadie
o casi nadie
que no es lo mismo pero es igual.
Y si esto fuera poco
tengo mi saco de coplas roto
lleno de cosas y sentimientos
aunque me hagan más pedigüeño.
Soy feliz, soy un hombre feliz,
un hombre tan miserable
que sólo sabe pedir cantando por Carnaval.
Soy feliz, soy un hombre feliz,
un hombre tan miserable
que sólo sabe pedir cantando por Carnaval.

Quién dice que yo soy pobre
que está la gloria en mis manos
tengo un castillo de tierra
y tengo un circo romano.
El poniente de los fenicios,
el levante de los cristianos,
las murallitas de oro,
caballas, plata en los labios.
Mendigo, soy mendigo
y rico sin embargo.
Tengo los duros antiguos,
tirabuzones de nácar,
un vaporcito de diamantes
tanguillos como corales
y oro molío en las barcas.
Tengo sal y tengo cante
pa parar en cuarenta trenes
ay, que suerte tiene, ay que suerte tiene.
Pellizquitos de guitarra
y el leren de los tambores,
que yo no soy pobre, que yo no soy pobre,
que yo no soy pobre, que yo no soy pobre.
Con tu mar que es de limón y es de canela
soy el pobre más valioso de la tierra
ay tiritiran, ay tirititran.

Lo dudo, lo dudo, lo dudo
que me cansen a disgustos
aunque me lluevan sin tí.
Lo dudo, lo dudo, lo dudo
no hay diluvio en este mundo
que me apartase de tí.
Me podrás dar otro año un chaparrón
que yo tengo paraguas
para mi corazón.
Y podrás pintar las nubes para mí,
yo seguiré cantando
bajo la lluvia gris.
Lo dudo, lo dudo, lo dudo
no hay diluvio en este mundo
que te apartase de mí.

La vida es como un paseo en tren
donde van subiendo al viaje del poder
algunos ponen fronteras al bajar
y otros van robando y nunca miran para atrás
pintan el paisaje de la guerra y sin parar
van gritando a veces la palabra libertad.
Este ministro, caudillo del mar
ricos gobiernos haber quien da más
leyes patriótas, la historia al revés
nada en el mundo detiene a este tren.
Oh, señor, ¿Por qué me elegiste a mí
habiendo tantos miserables por ahí?
Oh, señor, ¿Por qué me elegiste a mí
habiendo tantos miserables por ahí?

No soy naide, míreme,
tengo la carita sucia,
límpiemela usted.
No padezco enfermeá
lo que tengo es mucha hambre,
hambre de ganar.
De ganarle en una partía
a los gobernantes que nos manejan
de ganarle con la porfía
a los que engordan con las msierias
pa decirle a los que nos roban el corazón
yo no tengo na, yo no tengo na
usted lo tiene to.
Carita sucia a mi me llaman
carita sucia, valiente guasa
que le via dar un palo que te va a acorda
pa los restos de la vida
de lo que duele el trajinar.
Lo que duele este dolor
de tener que dar palitos de ciego
lo que duele siempre de andar
siempre con el saco de los tormentos.
Ten cuidao con mi corazón
que ella no sabe na de na
dejarme con mis dolores
que vienen y que se van
dejarme con mis dolores
con estos males de amores
que vienen y que se van.

Hoy quiero darte mi pequeña rebelión
para que nunca más vivamos de limosna
quiero quitarte, tierra mía, este dolor
de los que viven en tu nombre y a tu costa
quiero decirte que febrero ya llegó
que nos morimos pero seguimos cantando
hoy quiero darte todo entero el corazón
pa que revienten las penitas en este saco
por eso canto, arena, porque sin tí mi vida no vale la pena
canto, espuma porque mi alma sin la tuya no es nignuna.

Padre nuestro que estás en los cielos
no te olvides de esta tierra
que revientan mandamientos
al compás de tantas penas.
Santificado sea tu nombre
venga a nosotros tu reino
que tu voluntad se cumpla,
así en la tierra y en el cielo.
Que el pan nuestro de cada día
compártelo con tus hijos
que se mueren de miseria
y esos niños chiquetitos
y perdona nuestras deudas
padre mío verdadero
pero nunca nos perdones
este bendito febrero
y llénanos de tentaciones
y que no vengan los males
y perdonar las culpitas
al son de los carnavales.
Cojo mi manta y adiós
buenas noches padre mío
el rezo se terminó
déjame que me duerma
ay, Dios, déjame
vagabundo de coplas
por siempre, Amén
vagabundo de coplas
por siempre, Amén.

YO TE SALUDO, CONDE RAGNAR.


A conde muerto, conde puesto. Tras dar muerte al Conde Haraldsson, Ragnar Lodbrock se convierte en señor de Kattegat. 

jueves, 30 de enero de 2020

CRISOL DE CULTURAS.




A pesar del aislamiento que proporcionaban los desiertos y la propia concepción del egipcio de considerarse un pueblo único, lo cierto es que la situación geográfica del país, entre el mar Mediterráneo, África Ecuatorial y la Península Arábiga, convierten a Egipto en una encrucijada, un punto de encuentro de pueblos y culturas de distinta procedencia. Y esto es una constante histórica desde el mismo momento en que estas tierras comenzaron a ser pobladas.

Los antiguos egipcios tenían cierto complejo de superioridad natural. Les gustaba considerarse una civilización aparte y a su amado país, excepcionalmente bendecido y protegido de sus vecinos menos afortunados por sus fronteras naturales: el mar y el desierto. Esta imagen autocomplaciente no podría haber estado más lejos de la verdad. Situado en la encrucijada de África, Asia y el Mediterráneo, Egipto fue siempre un crisol de pueblos y de influencias culturales. Desde tiempo inmemorial, los fértiles campos del valle y del delta del Nilo fueron un imán para los inmigrantes de los territorios, más áridos, situados al oeste, al este y al sur. Por su parte, la industria, la tecnología y las costumbres de las sucesivas oleadas de inmigrantes vinieron a enriquecer y renovar la civilización egipcia. En ocasiones, no obstante, las gentes de los territorios vecinos fueron a Egipto con intenciones menos benévolas, y sus innovaciones culturales vinieron acompañadas de ideas de conquista. Tales invasiones eran raras, y en general se veían rechazadas o mantenidas a raya por un Estado fuerte y centralizado. Aun así, en los momentos de debilidad política Egipto resultaba más vulnerable, especialmente a lo largo de su porosa frontera nororiental.
Toby Wilkinson.
Auge y Caída del Antiguo Egipto.


COMBATE SINGULAR


Al amanecer. Acero contra madera. Pasado contra futuro. Sangre en la arena. Ambición y honor. Hoy los dioses están contentos y se sienten orgulloso. Hoy no habrá perdedores, hoy los dos conocerán la victoria: uno se sentará en el trono de Kattegat. El otro cenará en la mesa de Odin en Walhalla. 

ENCOMENDÁNDOSE A LOS DIOSES.


Dame tu bendición como en el pasado y yo sacrificaré mi enemigo a ti. Los viejos dioses siempre sintieron gran predilección por la sangre humana. Y siempre hubo hombres dispuestos a satisfacer estos deseos. 

martes, 28 de enero de 2020

UN DESIERTO PROTECTOR.





El egipcio creía ser un elegido por los dioses ya que habitaba un lugar aislado del resto del mundo. El desierto arábigo a un lado del río y el desierto Libio al otro margen, en el norte del mar Mediterráneo y al sur una sucesión de cataratas que hacían muy complicada la navegación por sus aguas. Los egipcios viven aislados y su prosperidad es fruto de ese aislamiento, que según ellos les venía dado por los dioses.


El Valle del Nilo esta flanqueado por dos desiertos, el Libico al oeste y el Arabigo al este. El desierto Libico, mas bien llano, se caracteriza por la existencia en el de numerosos oasis, el mas importante de los cuales es tambien el mas cercano al Valle: se trata del Fayum, importante lago de agua salobre conectado con el Nilo a traves de un brazo de este, el Bahr Yusef. En el desierto Arabigo, de configuración montañosa, hay canteras de esquisto, porfiro, alabastro, diorita y granito, pudiendose encontrar tambien oro y piedras preciosas; el terreno abrupto hace dificiles, pero no imposibles, las comunicaciones del Valle del Nilo con el mar Rojo. 

Josep Padró. 
Historia del Egipto faraónico.


Las fronteras naturales daban a Egipto una sensación de protección y seguridad, ya que por lo complicado de dichas fronteras las invasiones eran más difíciles. Aunque por el Delta se produjeron invasiones del pueblo libio y de pueblos asiáticos. Uno de ellos, los Hicsos, dejó una profunda huella, llegando a crear incluso dinastías. Esta invasión puso en entredicho la seguridad de la frontera natural. Una vez que fueron expulsados los hicsos, los egipcios empiezan a salir de sus fronteras e invaden la costa Sirio-Palestina.



El río es una de las explicaciones de la próspera y milenaria historia faraónica; otra son los profundos desiertos que balizan el valle del Nilo, impidiendo la penetración masiva de pueblos invasores; no menos imporantes fueron la religiosidad del pueblo egipcio, canalizada por un sacerdocio fuerte y, casi siempre, cooperante con el poder civil, y una monarquía hereditaria y teocrática, en la que el faraón, hijo de dios, regía a su pueblo con mano de hierro. Cuando fallaba algunos de los factores, se acumulaban los problemas: profundas épocas de sequía en África produjeron míseras cosechas – las llamadas vacas flacas, de las que hablaba el sueño del faraón que supo interpretar José -; el descuido de las fronteras o la decadencia política o la ineptitud del faraón permitieron que pueblos invasores saltaran mares y desiertos, como los hicsos, pueblos del mar, nubios, libios, asirios,persas . . . Un fenómeno mínimo si se considera que esas crisis se produjeron a lo largo de unos 3.000 años y las últimas, una sobra la otra, en plena decadencia, activada por las disensiones dinásticas y los conflictos entre el templo y el trono.
David Solar.
Cavernas, Pirámides, Imperios.


Los oasis que se encontraban en estas extensos desiertos, especialmente en las tierras occcidentales, proporcionaban a los egicpios algunos productos valiosos para su economía, como los dátiles. Todas esas tierras desérticas al occidente de Egipto recibía el genérico nombre de Libia y sus habitantes libios.


Pero el desierto no se encuentra totalmente deshabitado, a pesar de la dureza del entorno y el rigor del clima, algunos grupos humanos, acompañados por su animales, llevan viviendo aquí desde el principio de los tiempos. Los egipcios denominaban al desierto la Tierra Roja (en contraposición a la Tierra Negra , los fértiles limos arrastrados y depositados por las aguas del Nilo) y se extiende a cada lado de las orillas del Nilo. Las ancestrales poblaciones de los desiertos se concentran junto a los oasis, donde es posible ver pequeños pueblos o aldeas, en los que parece que la vida se detuvo hace mucho tiempo. Además de estas poblaciones establecidas, el desierto es el hogar de un pueblo nómada que ha sabido conservar sus tradiciones y costumbres a lo largo de las centurias, los tuaregs, u hombres azules, cuyos componentes se desplazan por el desierto perfectamente adaptados a él.


ESCENA FAMILIAR


La sociedad vikinga se articulaba a partir de la familia nuclear, que solía vivir en pequeñas granjas autónomas próximas al fiordo. Las casas de madera era pequeñas, oscuras y mal ventiladas. El humo del hogar lo impregnaba todo. 

lunes, 27 de enero de 2020

BERENGUELA DE BARCELONA.



Berenguela de Barcelona era una de las hijas de Ramón Berenguer III, conde de Barcelona, y de doña Dulce de Provenza. Hermana, por tanto, de Ramón Berenguer IV, cuñada de doña Petronila de Aragón y tía de Alfonso II rey de Aragón (que también fue conde de Barcelona).

Berenguela contrajo matrimonio con Alfonso VII de León el Emperador, celebrándose el enlace en la localidad palentina de Saldaña. Dentro de los festejos del enlace tuvo lugar una corrida de toros, una de las primeras documentadas en la Historia de España.

De su unión con Alfonso nacieron (entre otros) Sancho III rey de Castilla, Sancha de Castilla casada con Sancho VI de Navarra, Constanza de Castilla, casada con Luis VII de Francia y Fernando II rey de León. Aunque muchos piensen lo contrario, la idea de España, de la unión y de la solidaridad entre sus gentes y territorios existía ya en el Medievo. Los múltiples matrimonios entre infantes y herederos de los distintos reinos es prueba de ello.

En el año 1149 falleció la reina Berenguela, recibiendo sepultura en la Catedral de Santiago de Compostela. Su sepulcro está ubicado en la capilla de las reliquias.

TENSA ESPERA.


Hay muchas noches interminables. Los nervios se apoderan del cuerpo y la incertidumbre del corazón. El tiempo parece haberse detenido y el Sol se resiste a aparecer en el horizonte. 

domingo, 26 de enero de 2020

UN RETO


Julio César (y toda su estirpe) se consideraba descendiente de Afrodita (a través de Eneas). Ragnar Lodbrock se sabe descendiente de Odín y por eso se siente legitimado para acceder al poder (y de paso a la nobleza de sangre). Pero antes debe derrocar al Conde titular. 

sábado, 25 de enero de 2020

EL RITMO DEL NILO.




Ya en el año 3200 a.C. el valle y el delta del Nilo estaban unificados en un solo reino que duró tres mil años, hasta la era de Cleopatra. La unidad política se vio reforzada por la unidad natural. El Nilo, a semejanza de los cuerpos celestes, exhibía un ritmo natural, aunque algo más melodramático. Es el río más largo de África; recorre más de seis mil kilómetros desde sus remotas fuentes y recoge a su paso el agua de las lluvias y de los deshielos de las montañas etíopes y de todo el nordeste del continente en un gran canal único que desemboca en el Mediterráneo. El país de los faraones ha sido llamado, con propiedad, el imperio del Nilo. En la antigüedad, y siguiendo el ejemplo de Heródoto, Egipto era denominado «el don del Nilo». La búsqueda de sus fuentes, tal como la búsqueda del santo Grial, fue una empresa teñida de misticismo que entusiasmó a los más audaces exploradores del siglo XIX.

El Nilo hizo posibles las cosechas, el comercio y la arquitectura de Egipto. Gran vía comercial, también se utilizó para transportar los materiales utilizados en la construcción de los colosales templos y pirámides. Un obelisco de granito de tres mil toneladas podía ser labrado en Assuán y luego transportado río abajo, a lo largo de más de trescientos kilómetros, hasta Tebas. El Nilo alimentaba a las ciudades que se apiñaban a lo largo de sus riberas. No es extraño que los egipcios le llamaran «el mar», y que en la Biblia sea «el río».

El ritmo del Nilo era el ritmo de la vida egipcia. La crecida anual de sus aguas determinaba el calendario de la siembra y la cosecha, con sus tres estaciones: inundación, crecimiento y recolección. Las aguas inundaban Egipto desde el final de junio hasta los últimos días de octubre y dejaban sobre la tierra una capa de fértil limo en el que crecían los cultivos desde fines de octubre hasta los últimos días de febrero; la recolección duraba luego desde estas fechas hasta el final de junio. La crecida del Nilo, tan regular y tan importante para la vida como la salida del Sol, señalaba el año del Nilo.
Daniel Boorstin.
Los descubridores. Volumen I. El tiempo y la geografía.



viernes, 24 de enero de 2020

UNDER THE SUN.



En la lejana y fría taiga finlandesa, la Tierra del Sol de Medianoche, resuenan los ecos metálicos del personalísimo folk que practica la banda Korpiklaani. Sus potentes canciones parecen invocar a los atávicos espíritus de los bosques e invitan a todos aquellos que las escuchan a vivir la vida a tope al ritmo que marca la música tradicional finlandesa.

jueves, 23 de enero de 2020

DOMEÑAR LAS AGUAS DEL RÍO.




Estas civilizaciones nacen a lo largo de ríos que hubo que disciplinar para lograr, con el riego artificial, el control de las tierras limosas, fáciles de cultivar, de una fertilidad de renovación espontánea. El resultado está a la medida de los esfuerzos: el nacimiento, al mismo tiempo, de una fuerza global sin igual y de un sometimiento evidente de los individuos. Estas disciplinas sólo se pueden levantar con redes de ciudades que nacen de los excedentes agrícolas de los campos cercanos. Estas ciudades existen en un principio por ellas mismas; su actuación egoísta sólo influye a poca distancia. Son como avispas agresivas que hubo que dominar, reducir a la obediencia para incorporarlas a una colmena de abejas. Básicamente, la operación que triunfa en Egipto no tendrá demasiado éxito en Mesopotamia. Es un rasgo distintivo de sus historias respectivas.

Además, para que el diálogo desigual entre la ciudad y el campo se hiciera realidad, fueron necesarias una cierta modernidad de los vínculos económicos, división del trabajo, obediencia social basada en una religión exigente, realeza de derecho divino. Todos estos elementos: la religión, la realeza, el príncipe, la ciudad, las acequias de riego, la escritura, sin la que no es posible transmitir ninguna orden ni llevar ninguna contabilidad, tuvieron que crearse de la nada.

El resto es fácil de deducir. Estas sociedades urbanas tuvieron necesidades imperiosas: sal, madera para construcción, piedra (incluso la más corriente). Luego, como toda sociedad que se sofistica y se perfecciona, se crean nuevas necesidades que pronto se hacen indispensables: oro, plata, cobre, estaño (indispensable para la aleación del bronce), aceite, vino, piedras preciosas, marfil, maderas exóticas... La sociedad rica irá a buscar estos bienes muy lejos, por lo que el abanico de los tráficos se abre muy pronto de par en par. Se da así una ruptura de círculos económicos que, en otras condiciones, hubieran podido cerrarse sobre ellos mismos. Se organizan actividades viarias: caravanas de asnos de tiro, vehículos (el pesado carro de cuatro ruedas aparece en Mesopotamia en el cuarto milenio, aunque era poco manejable), buques mercantes de carga, a vela o a remo. [. . . ].


A diferencia del Eufrates o del Tigris, la crecida regular del Nilo, más o menos entre el solsticio de verano y el equinoccio de otoño, permite un calendario agrícola previsible. Esta crecida lo proporciona todo: el agua, el limo negro, y está limitada por la propia naturaleza al valle del río, cerrado a uno y otro lado por los relieves desérticos, el Arábigo al este, el Libio al oeste. En Egipto no hay que detener o controlar la inundación como en Mesopotamia, sino simplemente dirigirla.

No obstante, el trabajo prodigioso de los hombres consistió en rellenar las depresiones pantanosas, en reforzar los taludes de las orillas, en cerrar el valle con diques transversales, de un desierto a otro. La doble cinta de los cultivos de cada orilla se divide en campos inundados, cerrados por diques. En su momento, se abren los taludes y se vuelven a cerrar cuando los campos están cubiertos de agua limosa, con una altura de uno a dos metros. Quedan sumergidos durante al menos un mes y luego el agua se evacúa por gravedad, de un campo a otro. De esta forma, salvo el inmenso trabajo de los diques, que no hay que subestimar, las cosas se hacen prácticamente solas; el agua riega, fertiliza, prepara la cosecha, todo al mismo tiempo. Las primeras «máquinas» inventadas para el riego artificial aparecerán en Egipto en época tardía: el chadouf, importado quizá de Mesopotamia, donde ya se conocía en el tercer milenio, hacia el 1500; la noria, que llegará con los persas en el siglo VI; el tornillo de Arquímedes, regalo de los griegos hacia el 200 a. C. Egipto no necesitará por mucho tiempo estos perfeccionamientos, pues las obras hidráulicas del Nilo eran suficientes.
Fernand Braudel
Memoria del Mediterráneo.

miércoles, 22 de enero de 2020

FAUNA URBANA. VERA II.



Gorriones, lavanderas, palomas y estorninos son aves habituales en los entornos humanizados, así como las pequeñas rapaces, que han aprendido a sobrevivir en pueblos y ciudades. 



El entorno de la Rambla y el estanque de Vera es el lugar ideal para entrar en contacto con la Naturaleza, aquí la ciudad comienza a convertirse en campo. 





Allí donde hay un poco de agua hace su aparición la inconfundible Lavandera Blanca. Salir a pasear y no encontrarte con ninguna es cosa improbable. 



El pico alargado y fino sirve al mosquitero para atrapar sus pequeñas presas. 


Paloma doméstica, bravía o cimarrón, difícil distinguir unas de otras. 



La tórtola turca es un ave emparentada con la paloma. 



Un coqueto petirrojo parece deleitarse con su imagen reflejada en el agua. 


Restos, abandonados sin pudor. por el animal más sucio que vive sobre la faz de la tierra. 




El colirrojo tizón siente predilección por los terrenos rocosos. 














Pintos y negros, estorninos para todos los gustos.


Otros animales tiene misiones diferentes.  


. . . estaba el señor don Gato . . . 





El gato nunca ha sido domesticado, vive con nosotros, se acomoda en nuestras casas, pero se sabe y se siente libre. 


Gato y Lavandera Blanca, el felino mantiene intacto su instinto. 


¿Una bisbita?


¿Un verderón? o ¿Un Serín Verdecillo?.


Una hembra de Cernícalo Vulgar nos demuestra sus habilidades como equilibrista.








El cernícalo, a pesar de su pequeño tamaño, es un eficiente depredador alado. 




Un pentagrama de estorninos. 


Y de vuelta a casa me estaba esperando este gorrión. Las fotos fueron tomadas durante un paseo el domingo 12 de diciembre por la mañana en la localidad de Vera (Almería).