jueves, 31 de julio de 2014

AJUARES FUNERARIOS DE CÁSTULO.



En la ciudad ibero-romana de Cástulo, en el Alto Guadalquivir, se han excavado varias necrópolis, de donde se ha rescatado un variado y abundante ajuar funerario.


Son ajuares funerarios con urnas cinerarias que pertenecen a los diferentes estratos que forman la sociedad ibérica castulolense. Los personajes más importantes eran enterrados en la parte central de la necrópolis, y a su alrededor se disponían las demás tumbas, según su importancia social y los lazos sangüineos (o no) que le unían al noble.


En las tumbas de Cástulo abunda la cerámica de origen griego, una muestra más de la gran importancia económica que alcanzó la ciudad.


El cadáver era cremado sobre una pira, sus cenizas se recogían y se depositaban en una urna de cerámica, que podía presentar variada tipología. 


En la tumba se colocaba dicha urna y se acompañaba de diversos objetos que recordaban su vida terrena; armas, vasijas, platos, objetos de adorno, joyas, fíbulas......




lunes, 28 de julio de 2014

EL NABO DEL ARZOBISPO.



El Príncipe Arzobispo de Salzburgo era uno de los señores feudales más poderosos del Sacro Imperio Romano Germánico, pues aunaba la autoridad señorial de un vasto territorio y el poder religioso propio de un arzobispado. La jerarquía eclesiástica, al igual que la nobleza, gustaba de imprimer en sus escudos personales algún símbolo heráldico. Pues bien, el arzobispo Leonard von Keutschach (1495 - 1519) eligió para su escudo un nabo.


Se cuenta que un día, un tío de Leonard, harto ya de sus bravuconadas y despilfarros, comenzó a recriminarle alguna trastada, arrojándole nabos a la cabeza, posiblemente por ser lo que le pillaba más a mano en ese momento. Es por esto, que una vez elegido arzobispo, Leonard escogió esta hortaliza como figura heráldica.


El motivo real parece ser más prosaico, y es que Leonard procedía de Carintia, una región dedicada al cultivo de las hortalizas, especialmente del nabo, y sería por esto, que el nabo figura en su escudo heráldico. De cualquier forma resulta, cuanto menos curioso, y un punto pícaro, el nabo del arzobispo.



En el Castillo de Salzburgo, que el Arzobispo Leonard fortificó y amplió durante su mandato, es fácil encontrar el famoso escudo heráldico en cualquiera de sus rincones.   


viernes, 25 de julio de 2014

RATHAUS DE BERNA.



La catedral es el centro del poder religioso en la ciudad medieval y el ayuntamiento la sede del poder temporal. En el pequeño casco histórico de Berna ambos pasaron siglos conviviendo, pero cada uno a lo suyo.


El ayuntamiento de la capital de Suiza es un maravilloso ejemplo de arquitectura civil del gótico tardío, pues se construyó entre los años 1406 y 1416, y aunque ha sufrido importantes restauraciones, ha respetado el espíritu original. Desde que fue levantado ha sido el escenario de las asambleas de la ciudad y también del cantón de Berna (Berna se unió a la confederación suiza como cantón en 1353). Estas instituciones ciudadanas, lograron escapar totalmente del incómodo control de los señores feudales medievales.



Una muchacha de sonrisa malévola que se levanta con picardía su falda, mira con sorna a otra chica, mucho más taimada que la desafía espada en mano. Ambas situada en la fachada principal del ayuntamiento bernés. ¿Representarían a dos mujeres de carne y hueso?.


La estatua del fundador de la ciudad, Bertoldo V Zährigen, mira de frente, a la fachada principal de la Casa Consistorial.


REY SAMO DE NITRA.



¿Un comerciante franco?, ¿un aventurero eslavo?, ¿ambas cosas?, ¿ninguna?. Samo es uno de esos personajes del que conocemos su obra, pero ignoramos todo lo referente a su vida.

El rey Samo - muerto en el 658 - es el primer gobernante eslavo (obviando al también legendario Arconte Desconocido de los Serbios - del que conocemos nombre y existencia. Algunas fuentes lo presentan como un comerciante franco (Fredegarii Chronicon) que se dirigió a tierras eslavas o un comerciante de Carintia (Conversio Bagoariorum et Carantanorum). Para otros cronistas más maliciosos, Samo era un mercader de esclavos eslavos que consiguió ponerse al frente de uno de estos grupos y organizó uno de los primeros estados eslavos de la historia.


Samo reinó entre (aproximadamente) los años 623 y 658, uniendo en un mismo (proto)estado a checos, moravos (o eslovacos), sorabos y carantanios (eslovenos), en una especie de confederación tribal en evolución hacia formas más estables de organización. Samo y su ejército consiguieron deterner todos los ataques de los eslavos y también se las vieron con los francos. Precisamente, su victoria más celebrada fue contra el Ejército Real de los Francos dirigidos por el rey Dagoberto I en el 631, en la Batalla de Wogatisburg. Tras esta derrota, los sorabos abandonan a los francos y se unen al incipiente Reino de Samo.

Pero como muchos reinos efímeros e inestables, el Reino de Samo no pudo sobrevivir a su fundador. A la muerte de Samo, su proyecto desapareció con él. No obstante los estados eslavos heredores fueron capaces de dominar la región durante los siglos siguientes: el Ducado de Carantania en Eslovenia y el Principado de Nitra en Eslovaquia.

En la ciudad de Nitra, una de las más antiguas de Eslovaquia, y relacionada con las primeras entidades estatales de la zona, se fácil encontrar referencias al citado rey. Por ejemplo en este dibujo aparece Samo, portando la Corona y la Cruz Bizantina, defendiendo el Cristianismo frente al paganismo procedente de las estepas y aplastando a los nómadas ávaros.


domingo, 20 de julio de 2014

GOLDENES DACHAL.



En la actualidad Innsbruck es la capital del Tirol austríaco y una preciosa ciudad alpina. En la Edad Media la Dinastía Habsburgo, se dedicó a embellecerla, y uno de los edificios más emblemáticos de esta época es el Goldenes Dachl o Tejadillo de Oro.

Este bonito edificio, situado en pleno barrio gótico, en la Herzog-Friedrich Strasse, fue construído hacia 1420 por Federico IV de Austria, como sede, residencia y nueva corte de los príncipes del Tirol. El balcón, cubierto por más de 2600 tejas de cobre doradas al fuego, fue añadido por Maximiliano I en 1493 para observar tranquilamente los festejos de su boda con Bianca Sforza, una vez viudo de María de Borgoña.


La fachada aparece ornamentada con frescos, escudos y relieves, y es el lugar preferido por los turistas y visitantes, para posar para sus fotografías de recuerdo.


sábado, 19 de julio de 2014

RAIMBAUD II



Su mano derecha sostiene el cuerno de guerra. Su estatua preside la plaza principal de Orange. Rimbaud II, Conde de Orange, se unió a la Primera Cruzada, participó en el asedio de Antioquía. Permaneció en Tierra Santa, muriendo en Palestina hacia 1121. 





En su blasón, en su escudo de armas, figura el cuerno de guerra. En el escudo de su ciudad también. Recorriendo países y ciudades, vamos encontrando diseminadas las pequeñas piezas del inconmensurable puzzle de la historia de Europa. 




lunes, 14 de julio de 2014

TOUR SAINT JEAN



La torre de San Juan en Avignon, es lo único que queda del edificio de la encomienda que en el siglo XIII establecieron en la ciudad los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén. 


En el siglo XIV, la torre y la encomienda, pasaron a manos del Temple, pero tras la disolución de la Orden, volvió al control de los Hospitalarios.  

CABEZA DE TORO IBÉRICO



Todo un símbolo de este país, hallado en la necrópolis de Estacar de Robarinas y expuesto en el Museo Arqueológico de Linares. Datada en el siglo V a.C. presenta una amplia testuz y dos orifios en los laterales superiores. ¿Servirían para engastar astas? ¿Qué parentesco pétreo une a este toro ibérico con los famosos Toros de Guisando?  

domingo, 13 de julio de 2014

LOS LEONES DE CÁSTULO



Cástulo fue un importante poblado y centro minero de los oretanos en el Alto Guadalquivir, a cinco kilómetros, de la también ciudad minera de Linares. Tras la conquista romana de la zona, se convirtió en una próspera ciudad. Y tanto en época iberica, como en el período romano, la figura del león tuvo una importancia capital en la ciudad.

En el Museo Arqueológico de Linares, donde se recogen los principales hallazagos encontrados en Cástulo, podemos contemplar algunas de estas piezas. Relieves, capiteles, columnas y leones, expuestos en el Museo, formaron parte un día, de edificaciones iberas y romanas. Y nos reiteramos, por su abundancia y hermosura, destacan los leones.

Los artesanos romanos continuaron utilizando la piedra arenisca, el mismo material que utilizaron los iberos, como soporte para sus esculturas. Incluso la técnica para tallarlas eran muy similares.



Estas dos cabeza de león y el cuerpo de felino, al que falta precisamente la cabeza, eran esculturas funerarias, con una datación aproximada entre el s. II a.C. y el s. I d.C.




Detalles de las cabezas.




El pequeño león procedente de Los Patos (Cástulo) es una de los ejemplares más hermosos. Pequeño y muy detallado, espara agazapado a su presa. Dientes y garras afiladas, melena estriada, patas y cola perfectamente delimitada. Todo el conjunto esculpido con gusto y esmero en piedra arenisca. Este ejemplar debía formar parte de una tumba; la piedra duradera e incorruptible, frente a la fragilidad de la vida terrana humana. Completamente diferente, en todos los aspectos, de los toscos verracos vettones, que tanta pasión han despertado en mí.



Pero lo mas espectacular es el león descubierto en Cástulo el pasado año 2013. Una pieza única. El felino apareció adosado en un muralla, y de esta guisa se expone en el Museo de Linares. Los detalles son sencillamente, magníficos.



Adosado a la muralla de la ciudad ibero romana, un león protector, agarra con sus zarpas e hinca los dientes en el cuerpo moribundo (o muerto) de un enemigo, que presenta pelo rizado, labios prominentes y grandes orejas, rasgos inequívocamente negroides.



Esta escultura se ha datado hacia el siglo II o I a.C., esto es, a finales de la época propiamente ibera, y el comienzo de la dominación romana. El león estaba ubicado en el flanco izquierdo de una puerta monumental, recordando las colosales entradas de los palacios neoasirios custodiadas por los fantásticos toros androcéfalos o lamassus. A diferencia de los leones funerarios, este ejemplas tendría una función protectora, y por supuesto, ornamental.

El felino rey es símbolo de la fuerza, y la virtud inquebrantable de la aristocracia, y en palabras de Vicente Barba, director de las excavaciones "la justificación natural de una inmutable sociedad de clases".



Por otro lado, la figura presenta rasgos helenísticos muy arcaicos, teniendo en cuenta, además, que se trata de animales extraños a los iberos, pues no existían leones en nuestra península. De esta manera, el león, en el imaginario popular, aparece como un ser extraño (incluso mágico) capaz de dominar las fuerzas de la Naturaleza, incluyendo al propio hombre.


Situado frente al león, pensando en los misterios de la arqueología y las culturas pretéritas, no puedo dejar de preguntarme ¿hacia que mundo miran los ojos huecos del león?.



jueves, 10 de julio de 2014

PROYECTANDO ANHELOS SOBRE EL TEMPLE.




La Orden del Temple tuvo una vida efímera, pero intensa. En unos doscientos años fue capaz de convertirse en una auténtica multinacional, con encomiendas (leáse sucursales) en la mayoría de los países europeos. Después de su trágica disolución, nunca ha dejado de estar presente en el imaginario colectivo. Océanos de tinta se han vertido sobre millares de libros que se acercan a los templarios desde las más diversas perspectivas.

Cuando estudiamos el pasado, especialmente las épocas más lejanas, lo que realmente hacemos es una construcción (que no reconstrucción) histórica, en la que utilizamos como argamasa nuestra propia realidad. En ese sentido, en la construcción de la Orden del Temple, es sencillo encontrar las claves de la esencia humana, que terminan proyectándose en los Caballeros de la Orden.

Misterios insondables del alma humana que proyectamos hacia el exterior. El conocimiento supremo, al que las mentes clarividentes aspiran, es atribuido a los caballeros, freries y maestres del Temple. También se les supone conocedores, y custodios, de proderosos objetos y secretos. Además, tenían un cometido admirable y honorable, la protección del débil. Todas estas virtudes, cualquier hombre de bien las querría para él.

Pero además, en nuestro intrínseco egocentrismo, todos gustamos de sentirnos incomprendidos. Algo que también les ocurrió a estos Soldados de Cristo. Somos (y nos creemos) maravillosos, rozamos la perfección, entonces ¿por qué nos odian?
Nos envidian porqué somos mejores. Por tanto, intentarán destruirnos. No tienen nada que reprocharnos, ni delito (real) del que acusarnos. Entonces aparecen los bulos, las mentiras y las conspiraciones. ¿Cuántos de nosotros hemos oído chimes sobre nosotros, que sabemos son falsos? Y que alegría nos causa conocerlos. Rumores inventados que pretenden hacernos daños. Y qué importantes nos sentimos en ese momento. Qué hablen de mí, aunque sea mal. Exactamente igual que a los templarios.

Y el culmen. El clímax absoluto. Para los que aspiran a la suprema heroicidad, nada mejor que el martirio. Transformarnos en las víctimas injustas del deplorable sistema. Convertirnos en mártir nos otorgará la razón universal y la gloria eterna. Todos estos sentimientos humanos, y tan humanos, han sido atribuidos, con gran fortuna literaria y cinematográfica, a los desdichados caballeros templarios.


Quizás sea una visión poco ortodoxa de la historia, pero no por ello menos real y verosimil. Y si no, miren hacia atrás en sus propias vidas, y descubrirán las similitudes con la vida (y muerte) de la Orden del Temple.  

martes, 8 de julio de 2014

TUMBA DE LOS HIGUERONES



La Tumba de los Higuerones, excavada en la necrópolis de Cástulo, muestra un ajuar funerario de la Edad del Hierro, perteneciente a la Cultura Ibera, y que es posible datar en el siglo VII. Y de este pequeño ajuar llaman la atención dos piezas: el quemaperfumes y la esfinge, y las podemos disfrutar en el Museo Arqueológico de Linares dedicado a las excavaciones de la ciudad ibero romana de Cástulo. 



El Thymiaterium, o quemaperfumes en bronce fundido es similar a los utilizados en la actualidad. Dos cabras o cérvidos en reposo, vigilados desde cerca por un felino que parece apacentar a su propio rebaño.



El aplique zoomorfo con forma de esfinge alada, también en bronce. El motivo de la esfinge es claramente oriental. Pero además está porta la doble corona del Alto y Bajo Egipto, por lo que su procedencia parece bastante clara. Y observándola no puedo dejar de preguntar ¿por qué se ha escrito tan poco sobre las relaciones entre Egipto e Iberia durante el Primer Milenio, cuándo las evidencias son tan claras?


lunes, 7 de julio de 2014

PANTA REI. HERÁCLITO DE ÉFESO Y EL CAMINO DE SANTIAGO.



Todo fluye. “Nadie puede bañarse dos veces en el mismo río”, escribió uno de los pensadores que marcaron una tardía adolescencia (que sufrí, pero también disfruté); Heráclito de Éfeso, apodado, tal vez sin criterio, el Oscuro. De la misma manera, nadie puede hacer dos veces el mismo camino. Tú cambias y el camino cambia. Es una máxima vital y una inquebrantable ley de la realidad. Y menos mal que es así. La eternidad es una tortura si cada día tuvieses que vivir, pensar, hacer y sentir las mismas cosas. Dos años después soy distinto de aquel que se echó a caminar en el Cebreiro. La persona que me acompaña también es otra. Y por supuesto, el camino no es igual. Más frío, más gente, menos vegetación, otro equipo, diferentes molestias, otras palabras (aunque algunas se repiten) . . . todo fluye . . . el cero absoluto, la muerte definitiva, lo inerte, es producto de la calenturienta mente (privilegiada) de unos pocos físicos (y algunos químicos). Otra vez recordando al filósofo de Éfeso y el Eterno Retorno, el camino no tiene comienzo, ni fin; es una forma de vivir tu vida, donde cada pequeña etapa es un fin en sí misma.


El Camino es un círculo que se cierra sobre todos sus puntos y cualquiera de ellos obliga a recorrerlo por entero” Sánchez Dragó. 

domingo, 6 de julio de 2014

ALEXANDER NEVSKY



Caballeros Teutónicos, defensores del catolicismo más radical, avanzan hacia oriente, avasallan a los pueblos eslavos y fijan su mirada en la inmensa Rusia. Un valiente Alexander Nevski, príncipe de Novgorod y de Kiev,  les sale al paso, encabezando un aguerrido ejército de rusos ortodoxos. En 1242, sobre las aguas del lago Chud, en la actual estonia, derrotó a los teutones en la Batalla de los Hielos, y detuvo en seco el avance germano y sus ansias expansionistas. Fue la primera de las muchas ocasiones en que los alemanes han fracasado ante las puertas de Rusia. Ni que decir tiene, que Nevski es un Santo para la iglesia ortodoxa y un héroe para el pueblo ruso. 

IGLESIA DE SANTA MARÍA LA MAYOR EN LINARES



En una suave loma que domina el centro histórico de Linares se alza Santa María la Mayor, el templo más importante de la ciudad. Su campanario, abrasado por el Sol de mediodía, lleva siglos contemplando desde las alturas, la vida cotidiana de los linarenses.


Construida en el siglo XIII sobre una antigua mezquita, en su arquitectura se superponen el Gótico, el Renacimiento y el Barroco, destacando en el exterior la torre campanario de planta octogonal. En la traza del edificio participó el famoso Andrés Vandelvira. 

jueves, 3 de julio de 2014

CATEDRAL SAN NICOLÁS DE LEZHË



En la ciudad albanesa de Lezhë se encuentran las ruinas de la catedral consagrada a San Nicolás, que además es el mausoleo del héroe nacional, Skanderbeg

Lezhë era, además, la sede de una liga formada por príncipes y nobles albaneses, unidos bajo la égida de Skanderbeg, para oponerse al peligro otomano y las ansias territoriales de la Serenissima República de Venecia. 

En enero 1468 fue enterrado aquí el héroe nacional Gjergj Kastrioti Skenderbeu.
La catedral de San Nicolás, construida en el siglo XIV, se convirtió en un bastión cristiano frente al Islam turco, y fue el lugar elegido para dar sepultura en 1468 a Jorge Castriota, conocido como Skanderbeg, un modesto señor feudal, que había liderado la más enconada resistencia con que chocó la Sublime Puerta en Albania.


Años más tarde, cuando los turcos conquistaron definitivamente la ciudad, destruyeron parte de la catedral, y profanaron la tumba de Skanderbeg. Incluso se cuenta que los soldados asaltantes utilizaron los huesos del valiente guerrero albanés para confeccionar amuletos, turbando, de esta manera, el sueño eterno del hombre. Y por supuesto, la Catedral se transformó en mezquita.

Varios siglos después, cuando el país se hallaba bajo el mando supremo del líber comunista Enver Hoxha, la Catedral se transformó en monumento nacional, a mayor gloria de Skanderbeg. Un mausoleo que entremezcla los elementos de una mezquita, una iglesia cristiana, y un exterior de hormigón, que recuerda a un templo griego. Algo hermosamente turbador. 


No es complicado llegar a Lezhë, pues se encuentra junto a una de las principales carreteras del país. Visitar el monumento cuesta 200 leks, algo más de un euro. Una chica te acompaña, abre la puerta y espera pacientemente el tiempo que se preciso.


Una lápida, la espada y el yelmo con cabeza de cabra (ambas réplicas, los originales reposan en un museo vienés), la bandera roja, el águila bicéfala, un busto del guerrero y escudos conmemorativos de todas las batallas libradas por Skanderbeg y la Liga de Lezhë. Un lugar cargado de simbolismo y sentimiento patrio, y un sencillo recuerdo de una época, más o menos cercana, la Baja Edad Media, cuando empezaron a forjarse, a golpe de espada las más de las veces, las actuales nacionalidades europeas. 

.....y si tienes pensado visitar Albania aquí tienes algunas notas sobre el país...... ¿y por qué no Albania?.......