domingo, 26 de agosto de 2012

DANUBIO



Desde la Selva Negra,
cruza toda la Tierra,
para morir en el mar Negro,
arteria que fluye por la Gran Llanura,
de sus aguas nace la Europa extramediterránea,
de la que es septentrional frontera,
más allá de él todo es
salvaje, bárbaro y exótico,
venerado por los getas,
río sagrado para los dacios,
a él arrojan su oro los tracios,
en sus orillas se fueron asentando 
germanos, hunos, magiares y eslavos,
conviviendo, o malviviendo,
ora negociando, ora guerreando,
configurando un complicado conglomerado de pueblos,
mestizaje de costumbres,
galimatías de lenguas,
origen de una síntesis cultural 
en el Corazón de Europa,
en sus aguas han vertido sangre
linajes enteros,
sus orillas cuentan,
historias nunca oídas,
de hombres y mujeres de todos los tiempos,
su cauce arrastra leyendas
de centenarias y maravillosas ciudades,
las colinas que se arrojan sobre él
son rematadas por torres y fortalezas
que dominan los cielos,
las notas musicales
de melancólicos violines zíngaros 
son mecidas por el viento,
y desde cercanas aldeas
vienen a morir a su sosegada ribera,
por obra de Bernini
alquimista del cincel y de la piedra
sus aguas manan en pleno centro
de la Ciudad Eterna . . . 

. . . inmortal Danubio
por tus venas corre
la Sangre de Europa Entera....

sábado, 18 de agosto de 2012

LA VILLA ADRIANA

 EN TÍVOLI
       En las cercanías de Roma, concretamente en la localidad de Tívoli, el emperador Adriano construyó una villa para alejarse y desconectar del frenesí de la capital del Imperio.


      La Villa Adriana en Tívoli, alejada de todo, un auténtico remanso de paz, protegida por montañas, los únicos sonidos aquí son los de la Naturaleza. En este lugar, el afligido emperador Adriano, para paliar el dolor, se refugió en el recuerdo de los momentos de felicidad y lloró amargamente la temprana muerte de su joven amante Antinoo.


En la Villa Adriana se ubica este serapeo o templo dedicado al dios greco-egipcio Serapis.


El Canopo de la Villa de Tívoli sintetiza diferentes culturas, griega, egipcia, minorasiática, acompañada del agua y la vegetación, un lugar idóneo para desconectar del mundo y de la vida cotidiana. El tiempo se detiene, las preocupaciones desaparecen y la vida se siente con total plenitud.

         El Teatro Marítimo, y toda la villa en general, supone un bálsamo reparador, para el cuerpo y el espíritu, tras una vertiginosa visita recorriendo las concurridas calles de la Ciudad Eterna.




Un sencillo homenaje a la belleza, la femineidad y el amor 
. . . el delicioso Templo de Venus . . . 


viernes, 17 de agosto de 2012

EL RITUAL FUNERARIO ENTRE LOS CELTÍBEROS


Museo numantino de Soria.
El guerrero celtíbero, acompañado de toda su panoplia de armas, se colocaba en una enorme pira de madera, a la que luego se le prendía fuego. Las cenizas y los restos se depositaban en una urna de cerámica que posteriormente se enterraba bajo tierra. 
Junto a la urna, que guarda las cenizas, se deposita el ajuar en la tumba, compuesto de utensilios, adornos y armas. Las armas suelen aparecer dobladas e inutilizadas para evitar la separación del hombre y sus objetos personales. La tumba podía estar señalizada en el exterior por una estela de piedra o un túmulo.

Distinta suerte corrían los guerreros caídos en combate, cuyos cuerpos quedaban expuestos en determinados lugares a merced de aves carroñeras. Los buitres, considerados psicopompos, intermediarios entre dioses y hombres, al descarnar el cuerpo yacente, trasportaban el espíritu del celtíbero directamente a la morada celestial de los dioses.

"Los celtíberos consideran un honor morir en el combate y un crimen quemar el cadáver del guerrero así muerto; pues creen que su alma remonta a los dioses del cielo al devorar el cuerpo yacente el buitre"
Silo Itálico (3, 340-343)

Según Eliano (10,22) refiriéndose a los vacceos: ". . . dan sepultura en el fuego a los que mueren de enfermedad . . . mas a los que pierden la vida en la guerra. . . los arrojan a los buitres, que estiman como animales sagrados".

Podemos hacer una comparación con los antiguos germanos, que también tenían un paraíso para los guerreros más valientes, el famoso Walhalla. En este caso, el buitre cumple idéntica función que la Valkyrya.